Blanqueamiento Dental: Contraindicaciones y Efectos Secundarios

A día de hoy, la higiene bucal es algo que nos preocupa mucho y las claves para lucir una sonrisa perfecta están a la orden del día. El blanqueamiento dental es una de las técnicas a las que, cada vez más gente, está recurriendo y por lo tanto, de las que más preocupa a la mayoría. Sin embargo, antes de realizar un blanqueamiento dental, es importante informarse bien sobre sus posibles contraindicaciones y efectos secundarios.

El blanqueamiento dental se ha convertido en una de las opciones más solicitadas para mejorar la apariencia de los dientes. La posibilidad de conseguir unos dientes visiblemente más blancos en poco tiempo ha hecho que muchas personas opten por esta técnica. Sin embargo, este tratamiento puede no ser adecuado para todos, y hay ciertos riesgos que debes tener en cuenta antes de decidirte a hacerlo.

La mejor manera de blanquear los dientes

Fundamentos del Blanqueamiento Dental

El blanqueamiento o «bleaching» es un método reconocido para aclarar el color dental. A lo largo de la vida, el color dental natural experimenta en algunos casos, como consecuencia de influencias internas y externas, variaciones considerables que pueden revertirse por medio de reacciones químicas.

Para el blanqueamiento de dientes vitales (blanqueamiento externo) se utiliza habitualmente peróxido de hidrógeno (H2O2) o peróxido de urea (peróxido de carbamida al 10%). En contacto con el diente, el peróxido de carbamida se descompone en la parte activa de H2O2 (3,4%) y urea (6,6%). Esta última se descompone entonces en amonio y CO2. El H2O2 es capaz de penetrar en el esmalte y en la dentina y producir radicales libres, los cuales transforman los cromóforos (tinciones) en moléculas incoloras mediante oxidación.

Las manchas de tetraciclina pueden atenuarse, pero no eliminarse por completo. Debido a la elevada proporción de H2O2, los agentes blanqueadores deben homologarse conforme a la ley de productos médicos alemana, puesto que la ley de cosméticos permite únicamente soluciones de H2O2 al 0,1% en productos para la higiene oral.

Métodos de Blanqueamiento Dental

Cabe distinguir entre diversos métodos de blanqueamiento:

  • El «home bleaching» o blanqueamiento doméstico: Consiste en la utilización por el propio paciente en su casa (habitualmente peróxido de carbamida al 10%). En la clínica dental, tras la toma de impresión de las arcadas dentarias se confecciona una férula portadora (férula embutida) que el paciente rellena con un gel blanqueador y utiliza habitualmente por las noches durante unas ocho horas (entre cinco y diez aplicaciones).
  • El «in-office-bleaching»: Consiste en la aplicación en la clínica dental. En este caso se trabaja con H2O2 hasta el 30% (aceleración del proceso de blanqueamiento). Este método está especialmente indicado en caso de tinciones pronunciadas. En el «chairside bleaching», el paciente permanece sentado en el sillón durante todo el tratamiento, mientras que en el «in-office-bleaching» permanece en la sala de espera con una férula durante el proceso de blanqueamiento y el agente blanqueador aplicado se activa mediante lámparas de radiación durante unos 15min (blanqueamiento termocatalítico).
  • El blanqueamiento interno (técnica «walking bleach»): Se utiliza en caso de dientes endodonciados, los cuales en ocasiones adquieren una coloración grisácea. Se aclaran desde dentro hacia fuera con H2O2 al 30% o solución de perborato de sodio.

Efectos Secundarios Comunes del Blanqueamiento Dental

Sí, el blanqueamiento dental puede tener efectos secundarios, aunque no todas las personas los experimentan de la misma manera. Es importante recordar que la mayoría de estos efectos son temporales. No obstante, existen efectos secundarios y riesgos del blanqueamiento dental que deben tenerse en cuenta.

Uno de los efectos más comunes del blanqueamiento dental es la sensibilidad. Después del tratamiento, muchas personas experimentan dolor o incomodidad al consumir alimentos y bebidas calientes, frías o dulces. La sensibilidad dental durante el tratamiento es el efecto secundario más frecuente entre los pacientes que lo abordan.

Durante el proceso de blanqueo, el gel blanqueador puede entrar en contacto con las encías, lo que puede causar irritación o quemaduras. Durante el tratamiento, las encías pueden quedar expuestas a la acción del agente blanqueador y experimentar cierta irritación pasajera. Cuando el gel blanqueador entra en contacto con los tejidos blandos, puede provocar inflamación, enrojecimiento o incluso pequeñas úlceras.

En algunos casos, los dientes no se blanquean de manera uniforme, lo que puede resultar en manchas o tonos desiguales.

De manera muy poco habitual, el paciente acusa una reacción alérgica a los componentes de los agentes blanqueadores.

Se conocen efectos secundarios del blanqueamiento. La rugosificación de los dientes conduce a una mayor adhesión de bacterias (por ejemplo, Streptococcus mutans). Además de sensibilidades al dolor debido a la deshidratación, y que pueden mitigarse mediante la aplicación de un gel de fluoruro de nitrato de potasio, también pueden producirse irritaciones gingivales, aumento de las sensibilidades a la temperatura debido a la deshidratación durante el blanqueamiento y una disminución de la resistencia del esmalte dental a la tracción.

Riesgos Asociados al Blanqueamiento Dental

El uso excesivo o incorrecto de productos blanqueadores puede dañar el esmalte dental, que es la capa externa que protege tus dientes. Un esmalte debilitado puede hacer que los dientes sean más propensos a sufrir caries o fracturas.

El blanqueamiento dental en exceso puede tener consecuencias negativas para la salud dental. La obsesión por tener dientes más blancos y realizar blanqueamientos con demasiada frecuencia puede provocar daños en el esmalte dental y sensibilidad dental crónica. Esta condición, conocida como ‘blancorexia dental’, puede comprometer la integridad de los dientes y desgastar el esmalte de manera irreparable.

También surgen problemas si los dientes a aclarar presentan restauraciones de color dental, dado que el color de éstas no es alterado por el proceso de blanqueamiento. El blanqueamiento conduce, también en composites, a la oxidación de la red monómera polimerizada tridimensional, así como a un incremento de la liberación de por ejemplo, metacrilatos alergénicos y muchos otros componentes.

Blanqueamiento Dental Casero y Sus Riesgos

Ahora bien, también hay algunos métodos de blanqueamiento dental casero, como el agua oxigenada, el bicarbonato o el limón, que aseguran conseguir efectividad sin ningún efecto secundario pero ¿Qué tiene esto de cierto? Como ya hemos mencionado, existen algunos trucos caseros que aseguran conseguir una sonrisa más blanca sin ningún riesgo. El error de muchos es confiar que esto es cierto y recurrir a ellos sin reparar en los efectos secundarios.

Aunque muchas veces lo hacemos por el precio, estos riesgos nos pueden llevar a desarrollar una mala salud dental y tener que hacer un mayor desembolso a posteriori ya que estas técnicas sin supervisión de un especialista pueden:

  • Crear abrasión en el esmalte del diente
  • Generar quemaduras en las encías y las mucosas bucales
  • Provocar intoxicación
  • Originar hipersensibilidad dental
  • Ocasionar dientes amarillentos a largo plazo
  • Desgastar la pieza dental

Ventajas del Blanqueamiento en una Clínica Dental

Además de que las clínicas dentales son las únicas autorizadas por la legislación para tratar con una cantidad mayor al 1% de peróxido de hidrógenos, una de las sustancias empleadas para el blanqueamiento, aíslan cada caso y tratan a los pacientes con particularidad para reducir cualquier tipo de efecto secundario y potenciar los resultados.

La diferencia entre cualquier método casero o clínica estética con una clínica dental es que los especialistas en este tipo de tratamientos cuidan con esmero los procesos anteriores a la aplicación de cualquier producto para que no ocasione ningún daño al paciente o a sus dientes. Antes de cualquier acción protegen los tejidos blandos y las encías con materiales aislantes para evitar las abrasiones, hipersensibilidad, quemaduras o desgaste de lo que hablábamos anteriormente.

¿Quién No Debería Someterse a un Blanqueamiento Dental?

Aunque el blanqueamiento dental profesional está considerado un procedimiento seguro cuando se realiza bajo supervisión odontológica, no todas las personas son candidatas ideales. Por ejemplo, las personas que presentan problemas periodontales activos, caries sin tratar o hipersensibilidad dental severa no deberían someterse a un blanqueamiento hasta haber solucionado estos problemas.

En el caso de mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, no se recomienda realizar un blanqueamiento dental, ya que no existen estudios concluyentes sobre la seguridad del procedimiento en estas etapas. Lo mismo ocurre con los menores de 18 años, en quienes el uso de peróxidos puede afectar el esmalte y la estructura dental en desarrollo.

Recomendaciones y Cuidados Posteriores

No es aconsejable el blanqueamiento en pacientes con higiene oral deficiente, obturaciones inestancas, cuellos dentales expuestos, dientes hipersensibles, una intolerancia al agente blanqueador o consumo habitual de café, tabaco y otros productos similares. El blanqueamiento también está contraindicado en embarazadas, en jóvenes y en caso de expectativas excesivas por parte del paciente (no puede conseguirse un «blanco nuclear» a partir de un color dental muy oscuro).

El uso de productos desensibilizantes los días previos al inicio del blanqueamiento reduce la sensibilidad en gran medida. En la actualidad existe una gran variedad de productos blanqueadores que pueden ser adquiridos en farmacias o bien a través de internet. Por este motivo, mi recomendación es que acudas a una clínica dental y te pongas en manos de un especialista en Estética Dental. En una clínica dental se emplean agentes blanqueadores de calidad que no son abrasivos.

Otra de las maneras de combatir las molestias de la sensibilidad dental es evitar la ingesta de comidas y bebidas muy frías o muy calientes. Reduce el consumo de bebidas como el café, el vino tinto o el té para mantener el blanco de tus dientes.

La duración del efecto del blanqueamiento dental varía en función de diversos factores, aunque suele mantenerse entre 12 y 24 meses. Factores como el consumo de café, té, vino tinto o tabaco, así como una higiene dental deficiente, pueden acelerar la aparición de manchas y reducir la duración del tratamiento.

El tono conseguido tras el blanqueamiento dental tiende a perder intensidad de forma gradual. No obstante, realizar sesiones de mantenimiento periódicas o tratamientos complementarios puede ayudar a conservar un color más uniforme.

Conclusión

El blanqueamiento dental es un tratamiento estético eficaz, pero como cualquier procedimiento dental, conlleva ciertos riesgos. Es importante ser consciente de los posibles efectos secundarios, como la sensibilidad dental o la irritación de las encías, y no descuidar el cuidado posterior a la aplicación. La clave para un blanqueamiento seguro está en la evaluación previa, el uso correcto de los productos y el seguimiento de las recomendaciones del dentista.

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