¿Te has preguntado alguna vez por qué los dientes tienen diferentes tonos de blanco y qué puedes hacer para que se vean más blancos? Si estás pensando en un blanqueamiento dental, seguro que te interesa saber más sobre la escala de color de los dientes. Aunque estemos acostumbrados a ver a nuestros actores, cantantes e influencers favoritos con unos dientes blancos nucleares, lo cierto es que el color natural de los dientes no es un blanco uniforme, sino que puede tener distintos grados de luminosidad y tonalidad.
En la odontología estética, la elección del color ideal es clave no sólo para garantizar una sonrisa natural y armoniosa, sino también para mantener la salud dental. La sonrisa es una de nuestras cartas de presentación más importantes, y en ella, el color de los dientes juega un papel fundamental.
La escala de color de los dientes no es como escoger pintura para tu habitación, es mucho más que eso. Es una herramienta científica que los dentistas usan para medir y describir los tonos de los dientes de una persona de forma precisa. La escala se compone de una variedad de tonos que pueden ir desde el blanco más puro hasta tonalidades más amarillentas o incluso grises. Aunque no lo creas, hay muchos tonos diferentes y es más complicado de lo que parece.
La escala de color tiene en cuenta diferentes aspectos como el tono, la saturación y el brillo. Y sí, hay muchas tonalidades que van desde un amarillo claro hasta un grisáceo. Cada persona es única y, en consecuencia, el color de sus dientes también lo es. Por ello, no existe un sistema estándar único en el campo dental para medir y determinar el color exacto dentro de la escala de color de los dientes.
¿Qué es un blanqueamiento dental y cómo funciona?
¿Cómo se forma el color del diente?
El color de diente de cada persona está formado por la dentina y el esmalte. El color dental es distinto en cada persona, igual que el color de piel, del pelo o de los ojos, y también es variable de un grupo de dientes a otro e incluso se cambia a lo largo del tiempo. El color de cada diente lo forman dos tipos de tejidos duros que componen el cuerpo del diente. Estos tejidos son la dentina y el esmalte.
Por un lado, la dentina es el tejido principal, y aporta un tono amarillento por su composición de componentes orgánicos y calcio. La dentina es el tejido principal del diente y tiene un tono amarillento debido a que en su composición hay más componentes orgánicos y menos inorgánicos, es decir la dentina es un tejido que contiene menos minerales y menos calcio, de allí viene su color más cálido. Otra característica importante de la dentina, relacionada directamente con un menor volumen de componentes minerales en su contenido, es su dureza. La dentina es mucho más blanda que el esmalte.
Por su parte, el esmalte es la capa blanca considerada el tejido más duro del cuerpo, y contiene un gran volumen de minerales. El esmalte, de hecho es considerado el tejido más duro del cuerpo humano, con el contenido del componente mineral de fosfato cálcico de 94% frente a sólo 4% de la masa orgánica. El esmalte forma una capa blanca, fina y muy dura que cubre la dentina del diente y la protege frente a diferentes estímulos negativos como pueden ser bacterias cariogénicas o cambios bruscos de temperatura que pueden causar una sensibilidad dental en los dientes con una capa del esmalte incompleta, descastada o destruida por gérmenes de la boca.
El desgaste del esmalte dental es otro factor que influye en el color final del diente. Las personas que genéticamente tienen una capa del esmalte muy fina tienden a desgastar sus dientes más rápido a lo largo de la vida y a sufrir más la sensibilidad dental.
La Escala VITA: Un Estándar en la Odontología
En su práctica diaria un dentista tiene que determinar el color del diente casi para todos los tratamientos dentales. La escala o la guía de color es un instrumento esencial para poder determinar el color del diente. Se trata de una gama variada y ordenada de colores en función de las tres dimensiones del color: el valor, la matriz y el croma.
- Valor o luminosidad: hace referencia a la cantidad de claridad o brillo que existe. En este valor se determina la cantidad de luz reflejada por un color en concreto. Así, pues se obtiene la toma de color de una tonalidad más clara o más oscura.
- Matriz o color en sí: Los dientes no son blancos sino que tienen tonalidades más amarillentas, grisáceas, rojizas entre otras. Este valor determina la longitud de onda reflejada en el diente. Cada persona tiene una tonalidad predominante en sus dientes, que puede ser amarillenta, rojiza o grisácea, entre otras.
- Croma o grado de saturación: Es decir, la cantidad de pigmento o colorante dentro del diente.
La escala de tonos dentales más utilizada en la actualidad es la escala VITA clásica. En su lugar, muchas veces se recurre a la clásica escala Vita A1-D4, que apenas tiene 16 tonos y no permite medir con precisión cambios tan amplios sin cruzar entre gamas.
Esta escala en concreto clasifica los colores según la matriz en A, B, C o D, y según el valor, su luminosidad, en 1, 2, 3, 4. La letra A corresponde a una tonalidad marrón amarillenta, el B a una tonalidad amarrilla, la letra C a un color más grisáceo y finalmente el D, a un color rojizo suave.
Para usar dicha guía, simplemente hay que combinar el color del diente actual con el color correspondiente en la tabla. Como bien se sabe, el color de un diente natural no es un blanco uniforme sino presenta diferentes grados de luminosidad y tonalidad.
Por ello, el 70 % de las personas se clasifican como A3 en la Guía de Colores Clásica de VITA. Los colores más bonitos son el A1 y especialmente el B1, poco frecuentes. En el momento de utilizar la Guía Vita, es conveniente hacerlo con luz natural o empleando una lámpara de luz diurna. Se comparan las muestras de la guía con los dientes del paciente para escoger el más cercano.

Escala de colores VITA
Tipos de Blanco en la Escala Dental
Dentro de la escala de color dental, el blanco es solo uno de los tonos posibles, pero tiene varios matices:
- Blanco natural: Este es el tono que más se asemeja a los dientes saludables. Tiene una ligera tonalidad amarillenta que se encuentra en la mayoría de las personas, ya que los dientes de manera natural no son completamente blancos.
- Blanco brillante: Este tono es muy popular en tratamientos estéticos, puesto que ofrece una apariencia fresca y luminosa, aunque puede resultar artificial si se utiliza de manera exagerada.
- Blanco frío: Es un tono blanco más puro, sin tonos cálidos, a menudo elegido para tratamientos como las carillas, pero su uso debe ser moderado para evitar que se vea poco natural.
¿Cuál es el color natural de los dientes?
El color natural de los dientes varía de una persona a otra, pero en general, los dientes sanos tienen una tonalidad que va del blanco marfil al blanco amarillento, sin llegar a ser completamente blancos. Esto se debe a que el esmalte dental, que es la capa exterior que recubre los dientes, tiene un color ligeramente translúcido y de tonalidad amarillenta.
A medida que envejecemos, el esmalte se desgasta y el color natural de los dientes puede volverse más oscuro o amarillento debido a la acumulación de manchas externas de alimentos y bebidas, como el café o el vino.
Coloraciones Dentales: Factores Externos e Internos
Las coloraciones dentales se pueden dividir en extrínsecas (causadas por factores externos) o intrínsecas (causadas por factores internos). Entre los factores externos que cambian el color del dente, normalmente hacia un grado más oscuro, se pueden distinguir el consumo prolongado del tabaco y de algunos alimentos con alto poder colorante, como algunas especias (cúrcuma, curry), vino tinto, té negro, café sólo, etc.
Ejemplos de manchas en los dientes
En muchos casos, las tinciones dentales externas se eliminan con una limpieza dental profesional combinada con un pulido profundo tipo Air Flow o con un tratamiento de blanqueamiento dental Granada. Pero en casos más resistentes, se recomienda combinar el blanqueamiento dental profesional con posterior colocación de carillas de porcelana.
Las manchas intrínsecas y tinciones del diente, causadas por un factor interno, no se pueden eliminar con una limpieza o pulido dental. Los dientes de tetraciclina son un claro ejemplo de este tipo de coloración dental permanente. Otro ejemplo, son manchas y tinciones en los dientes causadas por una hipoplasia del esmalte o una fluorosis dental. Estas tinciones varían en grado de color, desde un blanco hasta un marrón oscuro, y en tamaño de las manchas.
También podemos destacar el cambio de color del diente, producido por tratamientos dentales como endodoncias o a causa de la edad, cuando con el paso de los años los dientes se oscurecen de forma natural.
Blanqueamiento Dental: Aclarando tu Sonrisa
Ahora nos enfocamos en el tema central: el blanqueamiento dental. Uno de los tratamientos estéticos dentales más seguro, rápido, eficaz e indoloro es el blanqueamiento dental a través de láser diodo. Se trata de uno de los tratamientos más innovadores y menos invasivos, al utilizar la técnica con láser de diodo, se obtienen magníficos resultados en sólo una sesión. Con nuestro blanqueamiento dental láser en Oviedo, podemos aclarar el esmalte hasta 8 tonos.
Si decides darle a tus dientes un toque más blanco, el dentista usará la herramienta llamada «escala de color» para medir qué tan blancos están antes de empezar cualquier tratamiento. Así, después del blanqueamiento, podrás comparar y ver cuánto más blancos se han vuelto tus dientes.
Hoy en día existen distintos tipos de blanqueamientos dentales. Algunos contienen peróxido de hidrógeno o peróxido de carbamida. Otros pueden utilizarse también en casa, pero siempre debe de ser el profesional el que aconseje si el tratamiento en cuestión es adecuado. Por último, están los blanqueamientos dentales con láser.
Gracias a los tratamientos de estética dental como el blanqueamiento dental profesional que realizamos en nuestra clínica dental en Granada, o las rehabilitaciones con carillas dentales de porcelana o coronas de zirconio podemos cambiar el color de los dientes de nuestros pacientes obteniendo un tono uniforme, blanco y luminoso esto se consigue mediante e uso de una escala de color de los dientes.
Es importante aclarar que un diente no “blanquea” en sentido estricto. El esmalte no cambia su naturaleza ni salta de una gama cromática a otra. Lo que realmente ocurre durante un tratamiento de blanqueamiento dental es un aclaramiento progresivo dentro de la tonalidad dental original. Prometer que cualquier diente puede alcanzar un “blanco absoluto” no solo es engañoso, sino que desconoce los límites biológicos del esmalte humano.
El blanqueamiento dental es un proceso que combina conocimientos técnicos y estéticos, y que requiere de la intervención de un profesional para garantizar los mejores resultados. Aunque existen muchos productos que prometen blanquear los dientes, estos pueden ser ineficaces o incluso dañinos para la salud bucal. Por eso, lo más recomendable es acudir a un especialista que pueda realizar un diagnóstico previo y un seguimiento posterior, y que pueda aplicar las técnicas más adecuadas para cada caso. El blanqueamiento dental, si se hace correctamente y bajo la supervisión de un profesional cualificado es seguro y efectivo.
¿Cómo se valora el color dental?
La valoración del color dental se realiza mediante un proceso de comparación entre los dientes del paciente y la escala de colores estándar. El dentista observa el tono general de los dientes y toma en cuenta factores como la translucidez del esmalte, la tonalidad de la raíz dental y la armonía con el resto del rostro y la piel del paciente.
La elección del tono debe considerar la edad, el tipo de piel y las expectativas del paciente. En general, un color más natural suele ser preferido, pero algunas personas optan por tonos más brillantes para lograr una sonrisa más destacada.
¿Cómo se consigue el mejor color para tus dientes?
El mejor color para tus dientes es aquel que se adapta a tus características personales y se ve armonioso con el resto de tu rostro. Para conseguirlo, existen varias opciones:
- Blanqueamiento dental: El blanqueamiento es un tratamiento que ayuda a eliminar manchas y a aclarar el color de los dientes. Existen tratamientos en el consultorio y opciones caseras supervisadas por el dentista.
- Carillas dentales: Las carillas son una excelente opción para aquellos que desean cambiar el color de sus dientes de manera más permanente. Se colocan una capa fina de porcelana o composite sobre los dientes, permitiendo corregir no solo el color, sino también la forma y el tamaño. Una solución estéticamente apropiada para los pacientes que desgastan sus dientes sería recubrir los dientes con carillas dentales en Granada, te damos diferentes opciones: de porcelana o coronas de zirconio en función del grado y la intensidad de desgaste que tienen. Las carillas de porcelana devolverían al diente el color blanco natural y la forma bonita, perdidos por el desgaste dental.
- Coronas unitarias o rehabilitaciones completas elaboradas de zirconio, por ser un material protésico altamente estético y de una dureza excepcional, serían una solución perfecta, funcionalmente y estéticamente acertada, en casos de los pacientes bruxistas y aquellos que sufren desgaste dental.
Manteniendo tu Sonrisa Radiante
Después del blanqueamiento, es crucial tomar medidas para mantener esos excelentes resultados.
- Cepillarse los dientes con regularidad utilizando una pasta dental de calidad.
- Evitar alimentos y bebidas que puedan manchar tus dientes como el café o el vino tinto.
- Seguir todas las indicaciones y recomendaciones post-tratamiento del dentista son fundamentales.
La Importancia de la Consulta Profesional
No todos los tratamientos son iguales, y lo que funciona para una persona puede no ser la mejor opción para otra. Es muy importante hablar con tu dentista para determinar cuál es el método más adecuado para ti, tomando en cuenta factores como la sensibilidad dental, el grado de blanqueamiento deseado, tu historial dental, y cualquier otra preocupación o condición específica que puedas tener.
Comprender la escala de color de los dientes es esencial para cualquiera que esté considerando un tratamiento de blanqueamiento dental. Este sistema de medición permite que tanto usted como su dentista tengan una comprensión clara y objetiva del tono actual de sus dientes y de lo que se puede lograr a través del tratamiento. Es la clave para establecer expectativas realistas y para alcanzar esa sonrisa más blanca y brillante que desea. Asegúrese de consultarlo con un profesional para obtener los resultados más seguros y efectivos.
La Importancia de no Excederse con el Color Blanco
Si bien es tentador optar por un tono de blanco muy brillante, es importante no caer en la blancorexia (la obsesión por conseguir unos dientes extremadamente blancos). Un blanco artificial puede ser fácilmente identificado como tal, lo que puede restar naturalidad a tu sonrisa. Además, el uso excesivo de tratamientos de blanqueamiento o carillas muy blancas puede afectar la salud de tus dientes, debilitando el esmalte o provocando una mayor sensibilidad dental.
El objetivo debe ser siempre un color armonioso, que respete la naturalidad de la sonrisa, y que no dé la sensación de artificialidad. Un buen dentista te ayudará a elegir el tono más adecuado a tus características personales.
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