El instrumental para extracción dental es fundamental en los procedimientos de exodoncia. En el contexto de las extracciones dentales, la precisión y la efectividad son esenciales. El instrumental adecuado permite a los profesionales de la salud dental realizar exodoncias con mayor control y seguridad. Su correcta elección y uso son cruciales para garantizar la seguridad y eficacia en la intervención.
La clasificación de los instrumentos utilizados en las extracciones dentales se basa en su función y diseño. Cada tipo de instrumento está especialmente concebido para facilitar diferentes etapas del procedimiento. Seleccionar el instrumental correcto es vital para garantizar un procedimiento exitoso.
El instrumental utilizado en la exodoncia tiene un papel fundamental en el desarrollo y éxito de este procedimiento quirúrgico. El uso de herramientas específicas, como fórceps y elevadores, contribuye a lograr un abordaje más eficaz, adaptándose a las necesidades de cada caso particular.

Siempre se intentan conservar las estructuras dentales del paciente, pero, en determinados casos, resulta inevitable optar por la extracción. Cuando nos encontramos ante casos como los anteriores -o similares-, y tras haber estudiado en profundidad todas las posibilidades y determinar que no existe otra solución, ha de tener lugar la extracción.
Fórceps Dentales: Herramienta Esencial en Exodoncia
Cuando nos encontramos con un paciente al que hay que realizarle una exodoncia, tendremos que recurrir a la utilización de diverso instrumental como los fórceps dentales. En este punto es justo donde entran en acción los grandes protagonistas de la intervención: los fórceps dentales. Los fórceps dentales son instrumentos, basados en el principio de la palanca de segundo grado, con forma de tenaza usados en el proceso de exodoncia, es decir, para la extracción de piezas dentales. Los fórceps dentales, junto con los botadores o elevadores, son instrumentos fundamentales para la realización de una exodoncia. En este artículo nos centraremos en los fórceps, cuyo funcionamiento está basado en el principio de palanca de segundo grado y tienen la función de coger el diente y realizar una serie de movimientos de impulsión, de lateralidad y de rotación que acabarán con el desprendimiento por el rompimiento de las fibras periodontales y la dilatación del alveolo.
Los fórceps dentales constan de dos partes principales:
- Parte Pasiva: Es el mango del fórceps, también llamado empuñaduras, asas o brazos. Dispone de dos ramas prácticamente paralelas, con las caras externas estriadas o rugosas para no permitir que el instrumento resbale de la mano, consiguiendo un mejor agarre. El dedo pulgar se coloca entre ambas ramas para actuar de guía, regulando y vigilando el movimiento y la fuerza a realizar. La posición del pulgar, bajo la articulación del fórceps, y la posición del mango en la palma proporcionarán al dentista la presión óptima sobre el instrumento. Tiene dos ramas paralelas, rugosas en su parte externa para prevenir que el instrumento resbale. Existen fórceps sin estas rugosidades para facilitar la limpieza, sin embargo, es mejor si las tiene para facilitar una prensión firme y un mayor control. Existen muchos diseños de mango para distintos tipos de fórceps en función a las piezas para las cuales estén diseñados: superiores, inferiores, derechas o izquierdas.
- Parte Activa: Son las puntas, picos o valvas del fórceps. Sus caras externas son lisas y las internas son cóncavas y estriadas para impedir su deslizamiento. Su forma se adapta a la anatomía de la corona anatómica, pero primeramente a la del cuello dentario. Los bocados del fórceps están diseñados para adaptarse a la anatomía de la corona anatómica, pero sobre todo al cuello de las piezas dentarias para las cuales están destinados, además de cóncavas, la cara interna de estos bocados cuenta con estrías para facilitar la retención. El pico o parte activa es lisa por fuera y cóncavo por dentro. Esta zona intermedia del fórceps determina su finalidad de extraer los dientes superiores o los inferiores y esto es debido al ángulo que existe entre la parte activa (bocados) y pasiva (mango). Existen muchos tipos de fórceps y con múltiples variables, de acuerdo a la forma del mango, angulación de la zona intermedia y especialmente su parte activa.
Existen distintos tipos de fórceps dentales, según si se van a emplear para extraer dentición temporal o definitiva.
Tipos de Fórceps según su Función
- Fórceps Unirradiculares: De acuerdo al diente para el cual están diseñados, sus bocados pueden ser más anchos o estrechos.
- Fórceps Birradiculares: La parte activa se constituye por un pico en cada lado. Estos instrumentos están indicados para molares inferiores y para algunos cordales previamente erupcionados.
- Fórceps Trirradiculares: Por el lado palatino son parecidos a los de dientes unirradiculares y por el lado vestibular termina en pico o con una mordiente en el ángulo diedro que le ayuda a adaptarse a las bifurcaciones radiculares vestibulares de los molares superiores. Esta característica hace que deban existir fórceps tanto para el lado derecho como para el izquierdo.
- Fórceps Bayoneta: Es un instrumento creado para la extracción de los restos radiculares. Se llama de bayoneta debido a su forma característica que se asimila a la de un fusil con la bayoneta calada. Su parte activa es larga, curva y afilada.
- Fórceps Physick: Este instrumento está especialmente diseñado para dientes unirradiculares o raíces fusionadas sin tope dentario posterior, a veces puede darse este caso en los cordales superiores e inferiores y en los segundos molares.

El fórceps maxilar superior se utiliza en la exodoncia de caninos, incisivos laterales y centrales y piezas que tengan integridad coronaria. Tiene una configuración recta y, en su parte activa, son dos bocados simétricos acanalados -o de media caña-, que se adaptan a las caras vestibular y palatal del diente.
Los fórceps dentales para premolares superiores tienen una inclinación de la parte activa para poder coger mejor la pieza dentaria. Además, poseen una forma curvada y su parte activa tiene dos bocados simétricos acanalados, lo que permite una mayor visibilidad. Empleados para extracciones en la arcada superior, este tipo de fórceps tienen la denominada forma inglesa o “curvo”.
Los fórceps para raíces de los dientes superiores anteriores son rectos y con las puntas unidas en el segmento anterior. Disponen de un mango ergonómico y estriado para un agarre seguro y firme.
Estos fórceps de cordales están indicados para los terceros molares superiores, cuadrantes 1º y 2º en adultos. Disponen de palas iguales, que presentan una angulación muy marcada.
Convenientes para la extracción de incisivos inferiores y restos radiculares anteriores de adultos. Con forma inglesa, están indicados para incisivos inferiores y caninos, con las bocas estrechas y con un rebaje en la punta que permiten una sujeción más profunda y segura.
Este fórceps de cordales está indicado para los terceros molares del 3º y 4º cuadrante en adultos. Consta de palas iguales, con una angulación muy marcada, por lo que se adapta perfectamente al eje del molar y sirve para ambos lados, izquierdo y derecho.
Los fórceps para extracción de raíces de los dientes inferiores son muy característicos.
A modo general, la recomendación es escoger un fórceps con bocados que no toquen la corona cuando las raíces estén sujetadas, ya que, si la corona es utilizada para la aplicación de la fuerza, tiene el riesgo de fracturarse. Siempre es mejor un fórceps con bocados un poco más finos, que los que son excesivamente gruesos.
Botadores Dentales: Tipos y Usos
En cualquier clínica dental que realice extracciones, hay un instrumento que no puede faltar: el botador dental. Discreto, sí, pero esencial. Un botador dental es un instrumento quirúrgico pensado para facilitar la extracción de piezas dentales, especialmente cuando no se pueden retirar con fórceps directamente o cuando hay raíces residuales, dientes impactados o fracturas complejas. Aunque a veces se confunden, no son lo mismo. Conocer bien los distintos tipos de botadores dentales es clave para escoger el más adecuado en cada situación clínica.
Los botadores son instrumentos que ayudan a luxar el diente antes de su extracción. Los botadores o elevadores son instrumentos que se utilizan para la extracción de las piezas dentales, con ellos separamos ligeramente la encía y producimos la luxación del diente. También se utilizan para movilizar y extraer raíces fracturadas. Los elevadores, como la mayoría de instrumentos, presentan tres partes: un mango grueso para coger con fuerza el botador, la hoja o punta que es la parte activa, y el cuello que une ambas partes. La hoja puede tener diferentes formas y tamaños. Existen tres tipos básicos de botadores: el recto, el triangular o en forma de bandera, y el angulado o apical.
Los diferentes tipos de botadores dentales, lejos de ser un simple complemento, son una herramienta esencial para cualquier profesional que trabaje en cirugía oral o extracciones. Ya sea el recto de toda la vida, un botador de Winter con ángulo o uno de raíz para casos delicados, lo importante es dominar su uso y tener claro que no todos los dientes se sacan igual… pero casi todos se benefician de un buen botador.
En cuanto a elevadores dentales en el mercado, podemos encontrar muchos, de hecho, cada elevador tiene un nombre y una función que lo hace especial. Bien, pues el propio nombre de este instrumento ya nos da alguna pista, un elevador hace la función de palanca, por así decir, que es requerida en un proceso de extracción dental, concretamente de la raíz del diente.
El primer tipo de elevador que os mostramos es el elevador recto apical. Dispone de una parte activa en forma de canaleta.
Componentes de un Elevador Dental
En los elevadores distinguimos tres partes: el mango, el tallo y la hoja o punta. La forma de la punta del elevador determina la función que se va a realizar.
- Mango: se trata de la parte del elevador dental por la que agarramos el instrumental. Es la parte por donde se sujeta el instrumento. Suele ser ergonómico, con superficie antideslizante o estriada para un agarre firme, incluso con guantes húmedos.
- Tallo: esta parte une el mago con la parte activa. Conecta el mango con la hoja activa. Puede ser recto, curvado o angulado, dependiendo del tipo de acceso necesario.
- Parte Activa: se trata de la parte de los elevadores dentales con la que se realiza la acción. Dependiendo del tipo de diente a tratar, la hoja podrá ser más o menos estrecha. Es la parte que se introduce entre el diente y el hueso. Su diseño varía según el uso: puede ser recta, cóncava, triangular o en forma de cuña.
Tipos de Elevadores Dentales
Existen diversas formas de clasificar a los diferentes tipos de elevadores dentales.
- Elevadores dentales curvos o en “S”: en estos modelos, el tallo sale en el mismo eje que el mango, pero en la zona media se curva y termina con la hoja recta. FLOHR: elevador de tipo curvo. HOWARD: elevador curvo. WOODWARD: elevador curvo.
- Elevadores dentales Winter o en “T”: este tipo de elevadores dentales cuenta con el mango ubicado de manera perpendicular al eje del tallo, mientras que la hoja tiene cierta angulación. el mango está perpendicular al eje del tallo.
- Hoja en forma de espiral: este tipo de hojas es exclusiva de los elevadores dentales rectos. EN FORMA DE ESPIRAL: Sólo la encontramos en botadores rectos. La hoja está en forma de espiral y acaban en punta.

Dentro de los diferentes tipos de botadores dentales, el recto es el más básico y versátil. Tiene una punta recta y suele utilizarse para dientes anteriores o raíces que no están muy comprometidas. El elevador recto: Las tres partes siguen el mismo eje o línea. La punta suele ser pequeña, en forma de media caña de mayor o menor grosor y diámetro, y roma. La superficie cóncava se aplica hacia el diente que va a luxarse, y la otra cara lo hace al hueso interseptal, el cual constituye el punto de apoyo. Tallo recto: ideal para accesos directos, como en piezas anteriores o cuando hay buena visibilidad. Recta: la más común y versátil.
El botador Winter es muy utilizado en cirugía oral. Elevador en T: El mango y el tallo están dispuestos de forma perpendicular formando distintas angulaciones. Con ellos puede obtenerse una fuerza potentísima, especialmente en los movimientos de elevación con punto de apoyo o fulcro en el hueso alveolar. El arquetipo de este tipo de botador, es el Winter, que posee un mango potente y una punta con un ángulo de 90° respecto al tallo. La hoja es triangular y puntiaguda, y por tanto puede ser muy traumática.
El botador de Coupland tiene una hoja más ancha y puntiaguda, con forma de cuña. Se utiliza insertándose entre el diente y el alveolo para hacer presión vertical. Hoja ancha: ideal para dientes multirradiculares o cuando se necesita una luxación más amplia. Elevador de Winter: de hoja robusta y curva, en forma de cuña, diseñado para luxar raíces de molares inferiores. Muy eficaz cuando una raíz ya ha sido retirada.
Es importante remarcar que el uso de los diferentes tipos de botador dental requieren técnica, control y sensibilidad.
Posición inicial: se sujeta el elevador con agarre tipo lapicero, asegurando control y precisión. Inserción de la hoja: se introduce la hoja del elevador entre el diente y el hueso, con la parte cóncava orientada hacia el diente. Rotación controlada: se aplica una rotación suave o movimiento de inclinación para luxar el diente.
Otra consideración importante es el material del que están hechos los elevadores dentales.
Los avances en la tecnología dental han llevado a la creación de elevadores dentales más sofisticados y específicos para diferentes necesidades clínicas.
Mantenimiento del Instrumental Dental
La correcta utilización y mantenimiento del instrumental dental es fundamental para asegurar la eficacia y seguridad durante los procedimientos de exodoncia. Es fundamental realizar un mantenimiento regular de todos los instrumentos y equipos dentales para asegurar su funcionamiento óptimo y prolongar su vida útil. El mantenimiento adecuado del instrumental de extracción dental es esencial.
- Limpieza: Es fundamental limpiar los instrumentos inmediatamente después de su uso para eliminar sangre, tejidos y restos orgánicos.
- Desinfección: Tras la limpieza, los instrumentos deben sumergirse en una solución desinfectante adecuada.
- Esterilización: La esterilización se debe llevar a cabo mediante autoclaves, asegurándose de que cada instrumento alcance la temperatura y el tiempo necesarios para eliminar todo microorganismo.
La mejora continua en el manejo del instrumental dental es crucial para cualquier profesional del sector.
Consideraciones Adicionales en Exodoncias
Antes de realizar cualquier extracción, es fundamental preparar al paciente adecuadamente. Durante la extracción, es esencial garantizar un acceso adecuado y una buena visibilidad del campo operatorio. Las extracciones dentales pueden presentar varios desafíos que requieren un enfoque cuidadoso y cualificado. Los dientes supernumerarios y retenidos son situaciones comunes que pueden complicar la extracción dental. Los dientes supernumerarios, que son dientes adicionales que no deberían estar presentes, pueden interferir con la erupción adecuada de otros dientes. Las complicaciones tras la extracción pueden incluir infecciones, hemorragias y dolor prolongado.