La alineación dental en los niños es una de las mayores preocupaciones de algunos padres. Por este motivo, son habituales las preguntas relacionadas con los dientes pequeños con brackets y su compatibilidad.
En este artículo, discutiremos detalladamente esta cuestión para comprender mejor las opciones y consideraciones a tener en cuenta.

¿Qué son los dientes de leche?
Los dientes de leche, también conocidos como dientes temporales, son los primeros dientes que aparecen en la boca de un niño. Comienzan a salir alrededor de los 6 meses de edad y se completan alrededor de los 2-3 años.
Estos dientes son temporales y eventualmente serán reemplazados por los dientes permanentes a medida que el niño crezca.
Factores a tener en cuenta sobre poner brackets con dientes de leche
La colocación de brackets en los dientes de leche es una práctica poco común y generalmente no recomendada por varios motivos.
A continuación, detallamos algunos puntos para entender mejor por qué suele ser más recomendable esperar a que salgan los dientes permanentes:
- Desarrollo de la mandíbula y dientes: Los dientes de leche tienen un tamaño y forma diferentes a los dientes permanentes que les seguirán.
- La mandíbula y los huesos faciales de los niños están en constante desarrollo durante la infancia y la adolescencia. Colocar brackets en los dientes de leche puede interferir con este desarrollo natural.
- Necesidad de tratamiento precoz: Aunque los dientes de leche eventualmente se caerán, en algunos casos excepcionales podemos recomendar tratamientos tempranos para corregir problemas graves que podrían afectar la salud dental a largo plazo.
- Sin embargo, estos casos son evaluados de manera individual y bajo la guía de nuestro equipo de ortodoncistas.
- Riesgos potenciales: Existen riesgos asociados con la colocación de brackets en dientes de leche, como daño a los dientes o las encías en desarrollo, así como complicaciones durante el proceso de erupción de los dientes permanentes.
¿Cuándo es recomendable iniciar el tratamiento ortodóncico?
El momento ideal para comenzar un tratamiento ortodóncico varía según cada niño y sus necesidades específicas.
Ortodoncia Preventiva en niños: ¿Cuándo es el momento ideal para empezar?
Como bien sabemos, los tratamientos de ortodoncia son muy recomendables para guiar el crecimiento del hueso, corregir la mordida o alinear la posición de las piezas dentales. Sin embargo, ¿a partir de qué edad es recomendable utilizar ortodoncia con brackets?
Aunque existen una serie de signos visibles que indican que posiblemente sea necesario este tratamiento, únicamente el dentista podrá ofrecer una valoración más exacta. Actualmente, la amplia mayoría de profesionales coinciden en que no hay que colocar una ortodoncia con brackets hasta que se hayan cambiado los dientes de leche.
¿El tamaño del diente influye en la colocación de los brackets?
El mantenimiento preventivo de los dientes es lo más recomendable para mejorar la estética y la salud bucodental. Sin embargo, para poder garantizar el mejor tratamiento habrá que examinar el tamaño de los dientes, así como el estado de las encías. Sin embargo, no hay diferencias entre colocar brackets en dientes pequeños o grandes, porque una vez que se han formado, no cambian de tamaño.
Aunque podría parecer que los dientes fijos crecen, al igual que lo hace el niño, lo que realmente ocurre es que se van acomodando en la arcada.
¿A qué edad es conveniente ponerse los brackets?
La edad del niño es un aspecto importante que nos sirve para comprender mucho mejor cuándo está preparado para utilizar los brackets. Conviene saber que los dientes de leche empiezan a caerse a partir de los cinco o seis años, y esto continúa hasta los doce años, aproximadamente.
Pero si hablamos de ortodoncia en general, antes de llevar una ortodoncia con brackets, los pequeños deben ir al dentista desde que aparecen los primeros dientes de leche.
A partir de los once o doce años es una buena edad para comenzar con los tratamientos de ortodoncia con brackets, ya que los niños suelen tener la mayoría de los dientes definitivos. Esto no quiere decir que los padres no puedan llevar a su hijo al ortodoncista mucho antes. Los odontopediatras serán los encargados de velar por la buena formación de los huesos de los maxilares, y derivarán al ortodoncista en el caso de que sea necesario una ortodoncia interceptiva, como pueden ser los expansores o el bionator.
Una vez que el ortodoncista haya valorado que es necesario llevar a cabo un tratamiento de ortodoncia con brackets, habrá que valorar cuándo y cómo hacerlo. El propósito de la ortodoncia con brackets es que sea lo mejor para el menor y que cumpla con la función de alinear y corregir la mordida con la menor dificultad posible. Para ello, existen diferentes tipos y diseños de ortodoncia con brackets, como son los aparatos metálicos, los estéticos o los linguales.
Brackets linguales: Una opción estética
Los brackets linguales son un sistema de aparato que se colocan en la cara interna de los dientes. Esto la ha posicionado durante mucho tiempo como una de las grandes opciones de la ortodoncia invisible junto con los alineadores removibles Invisalign. Durante años ha sido la técnica más utilizada por pacientes adultos que buscaban discreción durante su tratamiento. Esto es posible gracias a que los brackets se colocan en la cara lingual, es decir, en la cara interna del diente.
Los brackets linguales son el tratamiento de ortodoncia más estético que existe actualmente, ya que es el único completamente invisible. Esta cualidad hace que los brackets linguales sean escogidos por los pacientes que priorizan la estética sobre cualquier otro aspecto.
La ortodoncia lingual está basada en unos brackets que se colocan en la cara interna (lingual) de los dientes. La ortodoncia lingual es igual de eficaz que otros tratamientos basados en brackets (como los metálicos o los transparentes).
Sin embargo, los brackets linguales funcionan de manera ligeramente distinta al resto, ya que su proceso de fabricación es más avanzado. Por tanto, los brackets linguales han sido específicamente diseñados para ser colocados en la cara interior del diente. Esto se debe, entre otras cosas, a que los brackets invisibles están en contacto con la lengua.

Tipos de cementado
El cementado directo es el método de colocación tradicional. Para llevarlo a cabo, el ortodoncista debe colocar los brackets, uno a uno, en los dientes del paciente.
El cementado indirecto es una técnica de colocación más novedosa, rápida y cómoda para el paciente. Consiste en colocar todos los brackets fuera de la boca, en una férula.
Proceso de colocación
El ortodoncista escanea la boca del paciente mediante un escáner intraoral en tres dimensiones.
Antes de la cita, los ortodoncistas colocan los brackets linguales en la férula que servirá para transferir la ortodoncia a los dientes del paciente. Una vez que hemos recibido el aparato, citamos al paciente para proceder a su colocación. En este punto, limpiamos y secamos los dientes.
El último paso del proceso consiste en la colocación del arco. Una vez que los brackets linguales han quedado correctamente sujetos, se coloca el arco entre ellos y se ajusta.
Dicho todo lo anterior, conviene mencionar que, en muchos casos, la colocación completa de la ortodoncia lingual se realiza en dos sesiones. Esto resulta más beneficioso para el paciente por dos motivos.
Por un lado, el proceso de adaptación a la ortodoncia es más sencillo y paulatino.
Ventajas de los brackets linguales
- Más pequeños: el hecho de que su proceso de fabricación sea personalizado, permite optimizar al máximo el área de adhesión.
- Progresos visibles: al estar colocados en la cara interna de los dientes, otro de los beneficios de los brackets linguales es que permiten observar la evolución de la sonrisa.
- No dañan el esmalte: al colocarse en la cara interna de los dientes, no existe ningún riesgo de que puedan dañar o afear la parte más visible de la sonrisa.
Desventajas de los brackets linguales
- Precio: este es el inconveniente más importante que encuentran las personas interesadas en la ortodoncia lingual.
- Periodo de adaptación: a pesar de que los brackets linguales sean pequeños y tengan un grosor mínimo, requieren un periodo de adaptación de unas dos semanas. Durante los primeros días, es normal que la persona experimente alguna dificultad para pronunciar determinadas palabras.
- Por ejemplo, es fundamental cepillarse los dientes de manera cuidadosa después de cada comida, ya que el aparato impide llegar a todos los rincones de los dientes.
- Además, al igual que otros brackets, la ortodoncia lingual conlleva algunas restricciones en la alimentación.
- Y es que, como los brackets van adheridos al diente, se deben evitar determinados alimentos que puedan quedarse pegados a ellos (chicles, turrón blando…).
- También hay que restringir el consumo de ciertos alimentos duros que puedan provocar que los brackets se caigan o despeguen.
- Por último, se debe evitar la costumbre de comer bocadillos o manzanas a mordiscos.
En el caso de que no se desee lidiar con estos inconvenientes diarios, una buena opción es recurrir a los alineadores invisibles.
Además, los pacientes que los llevan no tienen que enfrentarse a los inconvenientes relacionados con el periodo de adaptación, la higiene y la alimentación.
Los brackets linguales requieren un periodo de adaptación de dos semanas, aproximadamente. En el caso de los dientes, las molestias pueden aparecer tanto de manera espontánea como al masticar. Hay que tener en cuenta que los brackets ejercen presión sobre ellos, al igual que ocurre con el resto de tratamientos de ortodoncia. Por ello, entra dentro de la normalidad experimentar cierto grado de dolor e incomodidad.
Por lo general, las molestias provocadas por la presión en los dientes se caracterizan por ser llevaderas e ir disminuyendo con el paso de los días. Por su parte, la incomodidad relativa a la lengua puede calmarse con el uso de cera de ortodoncia alrededor de los brackets.
Pasadas las dos primeras semanas, lo normal es que la ortodoncia lingual no duela ni sea molesta.
La duración del tratamiento con brackets linguales está estrechamente relacionada con la complejidad del caso y el grado de maloclusión que presente el paciente. Normalmente, la ortodoncia lingual debe llevarse alrededor de 18 meses.
¿Qué opciones tengo para corregir los dientes pequeños?
Los dientes pequeños, conocidos técnicamente como microdoncia, son una afección dental que puede afectar tanto la funcionalidad como la estética de la sonrisa.
La microdoncia es un término usado para describir dientes que son significativamente más pequeños de lo normal. Esta condición puede afectar a un solo diente, a un grupo de dientes o a toda la dentadura.
Las causas de la microdoncia pueden variar, pero generalmente se agrupan en dos categorías: factores genéticos y factores ambientales. En la mayoría de los casos, los dientes pequeños son hereditarios. Si en tu familia hay antecedentes de microdoncia, es probable que tú también puedas presentarla.
Existen también causas no genéticas que pueden influir en el desarrollo de la microdoncia.
Los dientes pequeños pueden generar diversos problemas, más allá de la apariencia estética. La microdoncia puede llevar a una mala alineación dental o una mordida incorrecta. Debido a la falta de proporción en la estructura dental, los dientes de menor tamaño pueden ser más sensibles al frío o al calor. Los dientes pequeños pueden generar espacios no deseados en la sonrisa, conocidos como diastemas, lo que puede afectar tanto la estética como la función dental.
Afortunadamente, existen múltiples tratamientos dentales para mejorar tanto la funcionalidad como la estética de la microdoncia.
Uno de los procedimientos más comunes para corregir los dientes pequeños es el tratamiento de carillas dentales. Las carillas son láminas delgadas hechas de porcelana o composite que se adhieren a la superficie frontal de los dientes para mejorar su forma, tamaño y color.
Otra opción a considerar es el contorneado dental. Esta técnica consiste en moldear y dar forma a los dientes existentes para crear una apariencia más estética. Mediante el uso de herramientas dentales especializadas, el odontólogo puede suavizar los bordes ásperos o desiguales de los dientes, ajustar su forma y tamaño, y proporcionar una apariencia más armónica.
Si el problema de tus dientes pequeños está relacionado con la alineación dental, los tratamientos de ortodoncia pueden ser la solución adecuada. Los brackets tradicionales, los alineadores transparentes o la ortodoncia lingual son opciones que pueden ayudarte a corregir la posición de tus dientes y lograr una sonrisa más armónica.
Además de estos procedimientos, es importante tener en cuenta que el cuidado diario de tus dientes juega un papel fundamental en su apariencia y salud.
A continuación, se presenta una tabla con los tratamientos más comunes para corregir dientes pequeños:
| Tratamiento | Descripción | Ventajas | Consideraciones |
|---|---|---|---|
| Carillas dentales | Láminas delgadas de porcelana o composite que se adhieren a la superficie frontal de los dientes. | Mejora la forma, tamaño y color de los dientes. | Requiere un ligero desgaste del esmalte dental. |
| Contorneado dental | Moldear y dar forma a los dientes existentes. | Mejora la apariencia estética de los dientes. | No es adecuado para casos de dientes muy pequeños. |
| Ortodoncia | Tratamientos para corregir la posición de los dientes. | Corrige la alineación dental y la mordida. | Puede requerir un tiempo prolongado de tratamiento. |
| Coronas dentales | Cobertura completa del diente debido a su tamaño reducido o daño estructural. | Mejora la forma, tamaño y color de los dientes. | Requiere un mayor desgaste del esmalte dental. |
| Relleno con composite | Corregir pequeñas imperfecciones o aumentar el tamaño de uno o más dientes. | Opción rápida y menos invasiva. | No es adecuado para casos de dientes muy pequeños o daños estructurales. |
En casos donde la microdoncia ha generado problemas de alineación, la ortodoncia puede ser la solución más adecuada. Para corregir pequeñas imperfecciones o aumentar el tamaño de uno o más dientes, el relleno con composite es una opción rápida y menos invasiva.
Los dientes pequeños pueden afectar tanto la salud dental como la confianza en tu sonrisa. En la Clínica Dental Alberto Barreiro, estamos comprometidos a ofrecer soluciones personalizadas para cada caso.
No esperes más, solicita tu cita hoy mismo para recibir el mejor tratamiento y recuperar una sonrisa equilibrada y funcional.