El bruxismo es una de las disfunciones más frecuentes del sistema masticatorio, y suele estar estrechamente relacionado con alteraciones en la articulación temporomandibular (ATM). Aunque muchas personas aprietan o rechinan los dientes de forma ocasional, cuando esta actividad se vuelve habitual o involuntaria, puede tener consecuencias importantes a nivel dental, muscular y articular. El bruxismo es un trastorno caracterizado por el hábito involuntario de apretar o rechinar los dientes, ya sea durante el día o, más comúnmente, durante la noche.
A menudo asociado con el estrés, la ansiedad o problemas de alineación dental, el bruxismo puede afectar la calidad de vida de quienes lo padecen, generando dolor de cabeza y tensión en los músculos faciales. Para abordar esta condición, se recomienda acudir a un especialista en odontología, quien puede ofrecer tratamientos como férulas de descanso, terapia de relajación y, en algunos casos, intervenciones ortodónticas.
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¿Qué es el Bruxismo?
El bruxismo es una parafunción mandibular que consiste en apretar o rechinar los dientes de forma inconsciente, especialmente durante el sueño, aunque también puede manifestarse durante el día. Este hábito involuntario genera una sobrecarga continua en los músculos de la masticación, en la articulación temporomandibular y en las estructuras dentales.
Existen dos tipos principales de bruxismo: el céntrico, caracterizado por apretar los dientes, y el excéntrico, que se manifiesta con rechinar o frotar los dientes. El Bruxismo se puede clasificar en dos tipos principales: Bruxismo céntrico y Bruxismo excéntrico.
- Bruxismo céntrico: consiste en apretar los dientes sin movimiento. En el Bruxismo céntrico, la persona tiende a apretar los dientes de manera constante y tensa, ejerciendo una gran presión en la mandíbula. Este tipo de Bruxismo suele ser más común durante el día y puede estar relacionado con el estrés y la ansiedad. El bruxismo céntrico daña la parte superior de los dientes provocando, por lo general, desgastes cervicales. El bruxismo céntrico lo padecen pacientes que “aprietan” los dientes por el día, especialmente en situaciones de tensión emocional.
- Bruxismo excéntrico: implica frotar los dientes entre sí, generando un desgaste más evidente. Por otro lado, el Bruxismo excéntrico se caracteriza por el hábito de rechinar o frotar los dientes de forma repetitiva. Este tipo de Bruxismo generalmente ocurre durante la noche, mientras la persona duerme, y puede estar relacionado con una mala alineación de los dientes o una alteración en la articulación temporomandibular (ATM). En cambio, los pacientes que sufren bruxismo excéntrico “rechinan” los dientes durante la noche.
Es importante tener en cuenta que ambos tipos de Bruxismo pueden tener causas y factores asociados similares, como el estrés y la ansiedad.

Tipos de bruxismo: céntrico y excéntrico
¿Por qué se Produce?
No existe una única causa del bruxismo, sino que se trata de un fenómeno multifactorial. En muchos casos, el bruxismo está vinculado con disfunciones de la articulación temporomandibular (ATM), lo que puede agravar el cuadro clínico. El Bruxismo es un trastorno que puede tener diversas causas y factores asociados.
Entre los factores más frecuentes se encuentran:
- Estrés y ansiedad (componente emocional). El Bruxismo está estrechamente relacionado con el estrés y la ansiedad. Muchas personas tienden a apretar o rechinar sus dientes como respuesta a situaciones estresantes o como una forma de liberar la tensión acumulada.
- Alteraciones del sueño.
- Maloclusiones o interferencias dentales. Los dientes mal alineados, los implantes mal ajustados o demasiado grandes, los empastes o las coronas, así como los dientes que crecen en ángulo, pueden provocar alteraciones en la mordida entre los maxilares superior e inferior. El rechinar de dientes puede ser entonces una reacción automática del cuerpo para compensar esta desalineación o para eliminar el cuerpo extraño.
- Hábitos posturales o musculares inadecuados. Al igual que un mal funcionamiento de la mandíbula es una posible causa de dolor de espalda, una mala postura también puede afectar a la mandíbula. Al fin y al cabo, la columna vertebral está conectada a la mandíbula por nervios y músculos.
- Predisposición genética.
- Trastornos del sistema nervioso central.
- Algunos alimentos y hábitos también pueden influir en el desarrollo del Bruxismo. Masticar chicle en exceso o consumir alimentos duros y pegajosos puede ejercer una presión adicional en los músculos de la mandíbula, lo que aumenta la probabilidad de Bruxismo.
- La nicotina, la cafeína y el alcohol también podrían provocar rechinamiento de dientes. Así que si tu mandíbula se vuelve especialmente activa por la noche si has estado bebiendo la noche anterior o te has mantenido despierto con varias tazas de café el día anterior, podrías hacer una pequeña prueba. ¿Deja de rechinar los dientes cuando dejas de consumir estos estimulantes?

Causas comunes del bruxismo
Síntomas más Frecuentes
Los signos del bruxismo pueden variar según la intensidad y el tiempo de evolución, pero suelen incluir:
- Dolor o tensión en los músculos de la mandíbula, cuello y cabeza. Las personas que sufren de Bruxismo suelen experimentar dolor facial, que puede manifestarse en la zona de la mandíbula, el oído y el cuello. La tensión en los músculos faciales es otro síntoma característico del Bruxismo. Esto se debe al constante apretar o rechinar de los dientes, lo que genera una carga excesiva en los músculos de la mandíbula.
- Dificultad para abrir o cerrar completamente la boca.
- Chasquidos o bloqueos en la ATM. La articulación temporomandibular es la principal afectada por esta enfermedad. La tensión acumulada durante largos periodos de tiempo deriva en contracturas y dolencias musculares. Cuando un músculo o articulación es disfuncional, esto puede desencadenar el mal funcionamiento de otros músculos y otras articulaciones que lo rodean.
- Desgaste dental, sensibilidad o fracturas. Uno de los signos más comunes del Bruxismo es el desgaste dental. El hábito de apretar o rechinar los dientes puede ocasionar un desgaste excesivo, haciendo que los dientes pierdan su forma adecuada. Además, también puede provocar sensibilidad dental, haciendo que los dientes sean más sensibles al frío y al calor. Es muy frecuente, también, observar desgaste de las piezas dentales, que produce pérdida del esmalte y la exposición de la dentina al medio oral.
- Cefaleas tensionales, sobre todo al despertar.
- Dolor de oído o sensación de taponamiento sin patología auditiva.
El diagnóstico requiere una evaluación clínica minuciosa, y en muchos casos se complementa con estudios radiológicos o análisis funcionales de la mordida.
Tratamiento Convencional del Bruxismo
El tratamiento clásico del bruxismo se centra en aliviar los síntomas y prevenir el daño dental. El Bruxismo puede prevenirse y tratarse mediante diversas medidas.
Entre las opciones más comunes se encuentran:
- Férulas de descarga: dispositivos intraorales fabricados a medida que protegen los dientes y disminuyen la tensión articular durante el sueño. Para proteger los dientes y reducir el desgaste dental causado por el Bruxismo, es aconsejable utilizar un protector bucal durante la noche. Consiste en un accesorio a partir del molde de la dentadura del paciente. Las férulas dentales sirven para descargar la tensión que provoca el movimiento involuntario y que se acumula durante el sueño. Diseñadas para mantener los dientes separados y evitar el daño causado por apretar o rechinar los dientes.
- Reeducación oclusal: en casos en los que hay interferencias oclusales, puede ser necesario realizar ajustes.
- Farmacoterapia: ocasionalmente se prescriben relajantes musculares o ansiolíticos, aunque no deben ser considerados una solución a largo plazo.
- Técnicas de control del estrés: en los casos con componente emocional marcado, el abordaje psicológico o técnicas de relajación pueden ser muy útiles. La relajación de los músculos faciales puede ayudar a reducir la tensión y el estrés asociados con el Bruxismo. Practicar técnicas de relajación, como la respiración profunda, el yoga o la meditación, puede ayudar a disminuir la ansiedad y a aliviar la tensión muscular.
- Si el bruxismo es diurno hay que concienciar al paciente para que evite este hábito. El movimiento que se recomienda cuando se detecta el apretamiento es posicionar la punta de la lengua en el paladar.
Fisioterapia: Un Enfoque Complementario que Marca la Diferencia
Un enfoque complementario que marca la diferencia, no solo aborda el aspecto dental, sino también el funcional y muscular. En este sentido, la fisioterapia aplicada al sistema cráneo-mandibular ofrece resultados muy positivos en la reducción del dolor, la mejora del movimiento mandibular y la relajación muscular.
El tratamiento fisioterapéutico puede incluir:
- Terapia manual para liberar las tensiones en músculos como el masetero, temporal o pterigoideo.
- Técnicas de movilización articular de la ATM.
- Aplicación de calor, electroterapia o punción seca, en función del caso.
- Ejercicios específicos para la reeducación muscular y mejora de la postura mandibular.
- Educación postural y pautas para evitar sobrecargas durante el día.
Este tipo de intervención no solo alivia los síntomas, sino que mejora significativamente la calidad de vida del paciente, especialmente cuando el bruxismo se acompaña de disfunción de la ATM.

Ejercicios de fisioterapia para aliviar el bruxismo