Bruxismo y Adormecimiento Facial: Causas, Síntomas y Tratamientos

En este artículo, exploraremos en detalle el bruxismo y el adormecimiento facial, incluyendo sus causas, síntomas, diagnóstico, tratamiento y las posibles consecuencias que pueden acarrear. Además, analizaremos la relación entre estas condiciones y la salud bucal en general.

¿Qué es el Bruxismo?

El bruxismo es una parafunción persistente que consiste en apretar y rechinar los dientes. Es más habitual que ocurra de noche, mientras dormimos, pero al ser una acción que se hace de forma involuntaria, también ocurre de forma inconsciente mientras estamos haciendo tareas que requieren concentración como la limpieza del hogar, actividades rutinarias, etc.

Síntomas del Bruxismo

Algunos de los síntomas del bruxismo son el tener los dientes más gastados, el dolor de cabeza, de cervicales, de espalda, así como la sensibilidad dental. El bruxismo afecta a nuestros dientes pero también a nuestra musculatura craneal; por esta razón esta dolencia está relacionada con migrañas y dolores musculares. Esta patología tiene una prevalencia de un 10% entre la población adulta, aunque durante la última década, y especialmente tras el inicio de la crisis económica de 2008, se ha detectado un aumento significativo del número de casos.

El bruxismo se manifiesta en la cavidad oral de diversas formas. La más representativa es el desgaste dental y las recesiones en las encías que pueden derivar en un problema de sensibilidad dental y un aumento de las caries a nivel de los cuellos dentarios.

Además, también se ha demostrado que, a largo plazo, el bruxismo puede provocar trastornos de la articulación temporomandibular (ATM), dando lugar a ruidos articulares, como crujidos o clics y limitación de la apertura bucal.

La fuerza habitual de masticación de un adulto varía entre los 15 y los 35 kilogramos, mientras que un paciente bruxista puede alcanzar los 250-350 kilogramos. Factores como la edad y el sexo pueden variar estos valores. En cualquier caso, es este aumento de fuerza el que provoca una sobrecarga en los dientes y las encías.

Consecuencias del Bruxismo y Síntomas Asociados

Muchos de vosotros cuando venís a la clínica nos preguntáis por qué sufrís bruxismo, pues bien, las causas pueden ser varias según cada caso. Normalmente, encontramos como factores principales una mala alimentación, la alineación incorrecta de los dientes, malas posturas, hábitos de sueño, lo que produce dolor mandibular, de oído, ansiedad, insomnio, y más.

El bruxismo puede producir los siguientes efectos:

  • Fracturas en los dientes: Al friccionar, rechinar y apretar favorecemos la rotura del diente. Inicialmente pueden aparecer fisuras pero con el tiempo se fracturan los dientes a nivel de los bordes incisales, de las cúspides de los molares, o verticalmente -esta última, más grave para el diente o molar.
  • Sensibilidad dental: de forma progresiva se va desgastando el esmalte, que es la parte más dura del diente y la que lo protege. Cuando se ve descubierta la dentina provoca sensibilidades al calor y al frío y el desgaste dental avanza más rápido pues la dentina dental es menos dura que el esmalte.
  • Problemas musculares en zona cervical y espalda: se llega hacer tanta fuerza que eso nos perjudica las cervicales por la tensión que se produce al apretar noche tras noche.
  • Insomnio: todos sabemos lo importante que es dormir y descansar correctamente. La calidad del sueño en un paciente bruxista es mala y si se altera se llega a producir insomnio.

Las consecuencias de padecer el bruxismo puede ocasionar grandes problemas en el desarrollo de las piezas dentales, de los músculos y de los huesos de la cara. Esto provoca el progresivo desgaste del esmalte dental y de los dientes, posibles fracturas, inflamación de las encías, cansancio… además de problemas graves en la articulación temporomandibular que son los responsables de que muchos de vosotros sufráis dolores de cabeza muy continuos, aunque también de oídos, cuello, molestias al abrir la boca… es más, en los casos más graves se producen problemas en el habla o en la masticación de alimentos.

La estructura dental sufre grandes daños y propicia la formación de caries, sensibilidad al frío o al calor, a los alimentos dulces, maloclusiones y posibles fracturas. Sin embargo, aunque las consecuencias sean bastante problemáticas, peor aún es el gran número de pacientes que desconocen que sufren bruxismo mientras duermen.

Tratamiento para el Bruxismo

Existen diferentes opciones de tratamientos para el bruxismo que van desde protectores dentales para utilizar durante las horas de sueño, a ejercicios de relajación, evitar comer determinados alimentos duros, dormir bien o beber mucha agua.

  • Férulas de descarga oclusales: se trata de unas placas removibles muy finas (generalmente de plástico y transparentes) que se colocan en una de las dos arcadas dentales a fin de evitar el contacto entre ellas y entonces evitar el desgaste dental. Permite disminuir el bruxismo, la presión y proteger los dientes.
  • Fisioterapia: mediante ejercicios de estiramiento y masajes de los músculos del cuello, hombros y cara se puede contribuir a relajar la musculatura de la masticación. Son sesiones de masaje realizados por parte de un fisioterapeuta especializado en zona craneal y cervical y determinados para realizar en casa que permitirán aliviar el dolor, relajar musculatura y proteger más los dientes.
  • Reconstrucción de los dientes: mediante técnicas adhesivas de última generación mínimamente invasivas con carillas dentales en la zona de los incisivos y con incrustaciones en la zona molar y premolar, se puede reconstruir la parte dental perdida.

Aún llevando una placa de descarga es recomendable realizar fisioterapia craneal, pues se centra en relajar los músculos. Existen una serie de ejercicios que se pueden hacer en casa y que son muy útiles para aliviar el dolor. Para tratar los síntomas del bruxismo también se puede recurrir a medicamentos que puedan minimizar los síntomas de la enfermedad, como es el caso de los relajantes musculares. Este tipo de medicamentos deben ser prescritos por el médico de cabecera del paciente y tienen efectos generales.

Consejos para Prevenir el Bruxismo

  • Reducir el consumo de excitantes como la cafeína, la teína y la taurina que están presentes en el café, las bebidas carbonatadas, el té o las bebidas energéticas.
  • Escuchar música que nos relaje antes de irnos a dormir.
  • Reír. ¡Sí! Reír también es muy importante para prevenir estados de estrés y ansiedad.

Es la visita regular al dentista la que determina en la mayoría de los casos un diagnóstico precoz de los primeros síntomas del bruxismo, de ahí su importancia de ir al menos una o dos veces al año a una revisión bucodental donde el especialista puede determinar patologías como ésta. El hecho también de estar sometido a grandes dosis de estrés en la vida diaria, trastornos al dormir, psiquiátricos, neurológicos o el consumo de algunos medicamentos o drogas favorece que el bruxismo avance y progrese a estadios superiores por lo que evitar estos factores de riesgo es fundamental en estos casos.

Así que ante el más mínimo síntoma, no dudes en acudir a un profesional que evaluará tu caso de forma personalizada y establecerá el tratamiento más adecuado siendo normalmente la férula o un aparato interoclusal la herramientas más eficaz para evitar el daño del bruxismo mientras se duerme.

Parestesia Facial: Causas y Tratamientos

La parestesia facial se caracteriza por una alteración de la sensibilidad en el área facial. En algunos casos, la parestesia puede ir acompañada de debilidad facial, dolor o dificultad para mover los músculos de la cara. Existen múltiples causas que pueden llevar a la aparición de la parestesia facial.

La parestesia facial es una condición muy común que consiste en la pérdida de la sensibilidad y la presencia de hormigueos en una o más porciones de nuestro rostro, causada por el deterioro de los nervios que se encuentran en él. A veces, esta alteración puede producir una sensación molesta de picor e incluso dolor.

El término parestesia se conforma por los vocablos latinos para, que significa “contrario” o “anormal”, y aisthesis, que se refiere a “sensación”. Existe una variante de esta condición que se conoce como parestesia dental, la cual causa el adormecimiento y la sensación de hormigueo, similares a las referidas anteriormente, en el núcleo de una o más piezas dentales.

Por lo general, la parestesia facial suele desaparecer al cabo de unas semanas o meses sin tener que seguir ningún tratamiento específico. Sin embargo, a veces puede requerir de pequeñas intervenciones, mínimamente invasivas, que tendrán por objeto eliminar la obstrucción que puede estar aprisionando al nervio.

Como hemos visto, la parestesia facial tiene como causas genéricas el deterioro o la presión constante sobre una o más hebras nerviosas que se encuentran en nuestra cara. Sin embargo, estas causas pueden llegar a ocurrir por la acción de traumatismos, enfermedades neurológicas, cambios hormonales, uso de fármacos o procedimientos quirúrgicos mal practicados.

Al recibir golpes o fracturas en el área facial o maxilar es común que exista un daño importante sobre los nervios cercanos o que los mismos resulten presionados por la inflamación de los tejidos.

La principal enfermedad que afecta al sistema nervioso y genera la aparición de parestesias es, sin lugar a dudas, la esclerosis múltiple. El cambio en los niveles de hormonas de nuestro cuerpo genera consecuencias importantes en el funcionamiento del sistema nervioso central y sus ramificaciones.

Por otra parte, se ha demostrado que algunos medicamentos y sustancias anestésicas pueden provocar intolerancias en algunos individuos, los cuales pasarán por los mismos síntomas relacionados con la parestesia facial.

Cuando la parestesia haya ocurrido por la inserción de implantes en el maxilar y/o mandíbula, deberán recolocarse o cambiarse por dispositivos más pequeños para disminuir así la presión ejercida sobre los nervios.

La mandíbula es uno de los huesos clave de la boca. La tensión en la mandíbula puede ser provocada por diversas causas como el estrés, la ansiedad o la inflamación, entre otras. Esta tensión puede manifestarse de manera puntual o gradualmente, perdurando incluso durante largos periodos.

La articulación temporomandibular (ATM) une la mandíbula con el cráneo y es clave para la masticación y la salud oral. La articulación temporomandibular es aquella que está formada por el hueso temporal del cráneo y la parte superior de la mandíbula.

La ATM abarca dos superficies cartilaginosas cubiertas por una cápsula articular fibrosa y una membrana sinovial (tejido que cubre la parte interna de las articulaciones móviles). Esta cápsula presenta, en su cara lateral, el ligamento temporomandibular, el cual impide que el cóndilo mandibular (protuberancia redondeada de la mandíbula) se desplace demasiado hacia atrás y hacia abajo.

En algunos casos, al igual que el resto de articulaciones del cuerpo, la ATM puede inflamarse, fracturarse y causar dolor, lo que afecta tanto a la propia articulación como a los músculos circundantes.

Dolor miofascial: el dolor se produce en los músculos que controlan la mandíbula y suele originar ciertas anomalías en los movimientos mandibulares. Asimetría interna: se debe al desplazamiento de un disco (cartílago que sirve de amortiguador entre los huesos de la articulación), traumatismos de cóndilo, una mandíbula dislocada o una mala alineación. Estas alteraciones se pueden detectar acudiendo a un odontólogo, el cual se encargará de palpar directamente la zona y de realizar las pruebas que sean necesarias.

El síndrome de Costen lo padece un 80% de la población, siendo más frecuente en mujeres de entre 30 y 50 años. No obstante, se cree que el estrés es una de las razones más significativas. Esto se debe a que las personas que sufren estrés tienden a apretar la mandíbula, lo cual genera dolor en diferentes partes de la cara, debido a la tensión que se ejerce en los músculos circundantes a la articulación.

Una articulación temporomandibular tensa no permite realizar ciertos movimientos en su totalidad y puede causar chasquidos meniscales al realizarlos. En caso de sentir cualquier síntoma de tensión en la mandíbula, la opción más adecuada es acudir a un dentista y seguir sus recomendaciones.

Ejercicios y Recomendaciones para Aliviar la Tensión Mandibular

  • Resistencia al abrir la boca: colocamos el pulgar debajo del mentón y el índice en la parte anterior del mentón. Abrimos la boca lentamente y, a la vez, vamos empujando contra la barbilla suavemente, haciendo resistencia.
  • Masajes para el bruxismo: realizamos masajes circulares, lentamente, con la yema de los dedos en la zona de la sien y delante de la oreja.
  • Ejercicios para no apretar los dientes: aprieta la mandíbula con mucha fuerza durante 8-10 segundos. Tras esto, relaja los músculos y mueve la mandíbula suavemente de izquierda a derecha.
  • Estiramiento de las cervicales: doblamos el cuello, llevando la oreja hacia el hombro.
  • Cambios en la dieta: se puede probar a seguir una dieta más blanda, ya que supone menos presión para la mandíbula.
  • Férulas de descarga: deben ser recomendadas y confeccionadas por un odontólogo. La férula de descarga se trata de un dispositivo rígido de plástico, diseñado y fabricado a medida, el cual se coloca sobre una de las arcadas dentarias.
  • Medicación: también puedes consultar con tu médico o dentista qué tomar para relajar la mandíbula.

Uno de los problemas más comunes suele ser la tensión mandibular, conocido también como síndrome de Costen o síndrome de tensión temporomandibular. A día de hoy, no se sabe exactamente el origen de este síndrome, pero algunos estudios apuntan a la sobrecarga del estrés diario que sufre dicha articulación. Entre los síntomas más frecuentes de la tensión mandibular encontramos cefaleas, dolor de oídos y dientes, chasquidos en la mandíbula y molestias al masticar o morder, entre otros. En caso de tener alguno de estos síntomas, no dudes en ponerte en contacto con un odontólogo.

La articulación temporo-mandibular recibe ese nombre por ser la articulación donde la mandíbula se acopla con el cráneo en los huesos temporales. La utilizamos constantemente a la hora de masticar, hablar, tragar, bostezar, etc. No es inusual despertarnos una mañana con dolor intenso de muelas o en ambos lados de la mandíbula, que empeora con cualquier gesto que nos haga abrir la boca, como bostezar o especialmente masticar, y que rara vez mejora espontáneamente, lo que hace que a veces tengamos que acudir al médico.

Estas molestias son debidas a alteraciones de las articulaciones de la mandíbula o de los músculos que la rodean, lo que en medicina es conocido como Síndrome Temporo-Mandibular (STM) o Síndrome de Costen.

Síntomas del Síndrome de Tensión Temporo-Mandibular

Lo padece un elevado porcentaje de la población, alrededor del 80 por ciento, y el paciente tipo sería una mujer de edad media (entre 30 y 50 años). Este síndrome se caracteriza por cursar un variado abanico de manifestaciones:

  • Otalgia: dolor en uno o en ambos oídos, en una o en las dos articulaciones temporomandibulares, que puede irradiar hacia la mandíbula, la cara, la garganta o la nuca, el cuello o los hombros y que puede empeorar al masticar, bostezar o abrir la boca.
  • Chasquidos: crujidos, sonidos rechinantes con el movimiento de la mandíbula.
  • Acúfenos: percepción de ruidos en los oídos (pitidos o zumbidos)
  • Rigidez: dificultad al abrir completamente la boca, con sensación de bloqueo o enganche de la mandíbula mientras se intenta abrir o cerrar la boca o al masticar.
  • Espasmo muscular en la zona mandibular y sus proximidades
  • Dificultad para masticar, tragar y abrir la boca
  • Sensación de congestión en el oído
  • Ruidos en la cabeza
  • Dolores en la región de la cabeza y cuello.
  • Hinchazón en la zona de la articulación y adormecimiento de la piel de la cara, picor en el conducto auditivo, picor en la garganta o sequedad de la boca.

Causas del Dolor en la ATM

En muchas ocasiones se desconoce el origen exacto del STM. Son diversas las causas que pueden dar lugar a lesiones de la articulación temporo-mandibular, entre ellas:

  • El estrés provoca una tensión excesiva en los músculos mandibulares, que se traduce en dolor y desazón en ambos lados de la cara.
  • Relacionado con trastornos dentales, como el alineamiento defectuoso entre los dientes inferiores y superiores o el bruxismo, que consiste en el hábito involuntario de apretar o rechinar los dientes inconscientemente y que también puede producir dolor de cabeza, mandíbula, cuello y oído.
  • La artritis y la artrosis son dos procesos que afectan a la articulación temporo-mandibular y que provocan una limitación de movimiento de la articulación.
  • Traumatismos directos sobre cabeza, cuello y mandíbula, así como las lesiones producidas por movimientos bruscos en ausencia de impacto directo, tipo latigazo, que son propias de los accidentes de tráfico, pueden ocasionar STM.

Parestesias por Ansiedad

La ansiedad es un trastorno emocional común en la actualidad y puede tener diversas repercusiones en nuestra salud, incluyendo en nuestra salud oral. Las parestesias son sensaciones anormales que se experimentan en la piel, como hormigueo, entumecimiento, picazón o sensación de ardor. Cuando estas parestesias están asociadas a altos niveles de estrés y ansiedad, se denominan parestesias por ansiedad.

Es esencial tener en cuenta que las parestesias pueden tener diversas causas, por lo que es fundamental consultar a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado. Las parestesias por ansiedad son aquellas que están asociadas a altos niveles de estrés y ansiedad. Cuando una persona experimenta ansiedad crónica o estrés prolongado, pueden ocurrir cambios fisiológicos en el cuerpo, incluyendo la boca y los tejidos orales.

Las parestesias relacionadas con la ansiedad pueden manifestarse a través de diversos síntomas que afectan la sensibilidad de la piel y las mucosas. Es importante destacar que estos síntomas son transitorios y suelen desaparecer una vez que se manejan adecuadamente los niveles de ansiedad.

Es fundamental tener en cuenta que las parestesias relacionadas con la ansiedad no representan un peligro para la salud física, pero pueden causar molestias y preocupación.

Tratamiento Integral para Parestesias por Ansiedad

El adecuado manejo de la ansiedad es fundamental para reducir la frecuencia e intensidad de las parestesias. Se proporcionarán técnicas de relajación, como la respiración profunda, la meditación y el yoga, que te ayudarán a controlar los niveles de estrés y ansiedad. En algunos casos, el profesional médico puede recetar medicamentos para ayudar a controlar los síntomas de ansiedad y reducir las parestesias. Estos medicamentos pueden incluir antidepresivos, ansiolíticos o estabilizadores del estado de ánimo. La terapia física puede ser muy beneficiosa para aliviar la tensión muscular y mejorar la circulación sanguínea.

Bruxismo y Estrés

No existe una única causa para el bruxismo. La causa más frecuente es el estrés emocional o la ansiedad prolongada. El bruxismo nocturno se asocia a menudo con trastornos del sueño, como apnea, insomnio o despertares frecuentes. Una mala mordida o dientes desalineados pueden favorecer el bruxismo. En algunos casos, puede haber predisposición genética o relación con trastornos neurológicos (como el Parkinson o el TDAH).

En muchas personas, el bruxismo es asintomático durante años, hasta que empiezan a notar sus efectos. El tratamiento depende del origen del problema y del grado de afectación. Son el tratamiento más común y eficaz. El manejo del estrés es fundamental.

El bruxismo no siempre desaparece por completo, especialmente cuando su origen es emocional o neurológico. El bruxismo sin tratar puede provocar fisuras o fracturas, incluso en dientes sanos o restaurados. Muchos pacientes confunden el dolor mandibular o de la articulación con dolor de oído. En muchos casos, los síntomas mejoran en pocos días de usar la férula. Siempre deben ir acompañadas de férula protectora.

Conclusión

El bruxismo es más común de lo que parece y, si se detecta a tiempo, puede tratarse con excelentes resultados. La parestesia facial, aunque menos común, también puede ser manejada con un diagnóstico y tratamiento adecuados. Es fundamental acudir a profesionales de la salud para evaluar y tratar estas condiciones.

Si comienzas a sentir adormecimiento facial después de realizado algún tipo de intervención odontológica, podría tener que ver con esto. Pero también puede ocurrir que después de un tratamiento odontológico padezcas de dolor de cabeza o al contrario, que pierdas la sensibilidad en el rostro. Otros síntomas de parestesia facial tienen que ver con sequedad bucal, ya que podría haber afectado a las mucosas de la boca.

En el caso de que la parestesia facial haya sido producida por la colocación de implantes dentales, lo más recomendable es retirarlos y reemplazarlos por otros, de preferencia, más cortos. Para ello es necesario que el profesional en salud dental realice una radiografía panorámica con escáner intraoral. En el caso de observar algún tipo de daño en el nervio dental, se procederá al cambio.

Por supuesto, la mejor manera de evitar casos de parestesia facial es mediante la prevención. Siempre será mejor recurrir a profesionales de la salud especializados en implantología dental, así como cirugía dental, periodontal y ortodoncia.

La parestesia facial puede ser un síntoma inquietante y, en algunos casos, un indicativo de afecciones más serias. Existe una variante de esta condición que se conoce como parestesia dental, la cual causa el adormecimiento y la sensación de hormigueo, similares a las referidas anteriormente, en el núcleo de una o más piezas dentales.

Respecto al dolor, si durante la colocación de los implantes dentales hubo daño en el nervio dentario, pueden aparecer dolores de cabeza con presión continua.

Ejercicios para el Bruxismo y liberar tensión mandibular

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