Bruxismo: Causas, Tratamiento y su Impacto en la Salud Mental

El bruxismo, un trastorno involuntario caracterizado por el rechinar o apretar de dientes, puede tener un impacto perjudicial en la salud dental y el bienestar general de una persona. Esta patología, muchas veces obviada o infravalorada por el propio paciente, se caracteriza por el hábito involuntario de apretar o rechinar los dientes, ya sea durante el día o por la noche mientras se duerme. Es un comportamiento bastante común: a nivel mundial, aproximadamente dos de cada diez personas lo padecen, aunque en países como España esta cifra es mucho mayor.

El bruxismo, es una de las afecciones que se tratan en odontología general, aunque está relacionada con alteraciones y trastornos como el estrés, la ansiedad e incluso la depresión. En este post vamos a abordar el bruxismo, un problema cada vez más presente en la sociedad moderna, derivado de situaciones como el estrés, la ansiedad y otros factores.

¿Qué es el Bruxismo?

En muchos casos, este trastorno pasa desapercibido hasta que se presentan síntomas como dolor de cabeza, tensión mandibular o desgaste dental excesivo. El bruxismo es el hábito de rechinar o apretar los dientes de manera involuntaria. Es más común que hagamos rechinar los dientes cuando estamos dormidos (bruxismo del sueño), aunque también puede darse cuando estamos despiertos (bruxismo de vigilia). El bruxismo del sueño se caracteriza por el rechinamiento o desplazamiento de los dientes hacia los lados automáticamente y de manera rítmica y sostenida.

Tipos de Bruxismo

  • Bruxismo del sueño: Ocurre durante la noche y es más difícil de controlar porque el paciente no es consciente del problema.
  • Bruxismo de vigilia: Ocurre durante el día y a menudo está relacionado con el estrés o la concentración.

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Causas del Bruxismo

Las causas del bruxismo pueden ser variadas y multifactoriales. Las causas del bruxismo no están del todo claras, pero sabemos que muchos de los casos se deben a una incorrecta alineación de los dientes o maloclusión. La genética es un elemento relacionado con la aparición de este hábito, pero factores como el estrés y la ansiedad suelen ser los detonantes.

Factores Comunes

  • Estrés y ansiedad: El estrés y la ansiedad son considerados factores desencadenantes comunes. Los individuos que enfrentan altos niveles de estrés a menudo tienden a apretar o rechinar los dientes como una forma de liberar tensión. En casi el 70% de los pacientes, el bruxismo está relacionado con el estrés y la ansiedad.
  • Problemas de oclusión dental: La forma en que los dientes superiores e inferiores encajan entre sí, conocida como oclusión dental, puede influir en el desarrollo del bruxismo.
  • Estilo de vida: Fumar, tomar alcohol, consumir mucho café, hace a las personas más propensas al bruxismo.
  • Medicaciones: El uso de antidepresivos o de drogas como la cocaína y el éxtasis pueden contribuir al desarrollo de este padecimiento.
  • Apnea del sueño.
  • Factor hereditario.

Síntomas del Bruxismo

Además, el bruxismo dental puede estar asociado con una serie de síntomas molestos para los pacientes. Si no se diagnostica y trata a tiempo, el bruxismo puede provocar un desgaste progresivo de los dientes, fracturas dentales y dolor crónico en la mandíbula, el rostro y el cuello. También pueden aparecer alteraciones en la mordida y dificultades para masticar, lo que impacta directamente en la funcionalidad de la boca.

Signos y síntomas a tener en cuenta

  • Desgaste dental excesivo: El desgaste anormal de la superficie de los dientes es uno de los signos más característicos del bruxismo.
  • Sensibilidad dental: Los pacientes con bruxismo pueden experimentar sensibilidad dental, especialmente al consumir alimentos o bebidas calientes, frías o dulces.
  • Dolor facial y mandibular: El bruxismo puede provocar dolor en los músculos faciales y mandibulares. Debido a la tensión constante ejercida sobre ellos durante el apretamiento y rechinamiento de los dientes se forman contracturas musculares.
  • Dolor de cabeza: Los pacientes con bruxismo también pueden experimentar dolores de cabeza recurrentes, especialmente por la mañana al despertar.
  • Recesiones gingivales: Las encías se retraen ante la presión constante dejando expuesta la superficie de la raíz de los dientes.
  • Dolor, fatiga o rigidez de músculos masticatorios al amanecer.
  • Daños en los dientes, como fracturas, astillas o piezas flojas.
  • Mayor sensibilidad o dolor en los dientes.

El cirujano maxilofacial de Vithas Málaga advierte de que “esta patología no solo afecta a la salud oral, sino que también puede provocar problemas posturales y dolores de cabeza recurrentes. De hecho, muchos pacientes no son conscientes de que su dolor facial o cervical tiene su origen en la mandíbula", señala.

Tratamientos para el Bruxismo

Un manejo efectivo del bruxismo implica abordar tanto las causas subyacentes como los síntomas para prevenir daños adicionales. El tratamiento del bruxismo depende de la severidad del caso. No existe una cura específica para el bruxismo. Lo primero que puedes hacer es intentar llegar a la hora del sueño lo más relajado posible. Se debe evitar el alcohol, cigarrillos, cafeína y comidas abundantes durante las tres horas previas a acostarse.

Opciones de Tratamiento

  • Protectores bucales o férulas de descarga: Estos dispositivos son fabricados a medida por nuestro laboratorio, y se colocan sobre los dientes durante la noche. Para prevenir el daño, los dentistas recomiendan usar órtesis dentales o férulas de descarga durante la noche. Estos protectores también pueden ayudar a aliviar los síntomas del bruxismo como los dolores de cabeza, mandíbula y oídos. En fases iniciales, el uso de férulas de descarga y terapias de relajación pueden ayudar a reducir los síntomas.
  • Tratamientos de ortodoncia: En algunos casos, el bruxismo puede estar relacionado con problemas de alineación dental o maloclusión, que pueden predisponer a una persona a apretar o rechinar los dientes.
  • Restauraciones dentales: En casos en que el bruxismo ha causado daños significativos en los dientes, como fracturas o desgaste severo, pueden ser necesarias restauraciones dentales para reparar y fortalecer los dientes afectados.
  • Rehabilitación oral: En casos graves de bruxismo que han causado daños extensos en los dientes y la estructura dental, puede ser necesario realizar una rehabilitación oral completa para restaurar la función y estética de la boca.
  • Relajantes musculares: El uso de neuromoduladores puede ser prescrito para pacientes con bruxismo crónico.
  • Inyecciones de bótox: Para reducir o paliar el rechinamiento en los casos que no responden a una mala alineación de los dientes, existen procedimientos médicos como la aplicación de una inyección de botox en los músculos masticatorios. La toxina botulínica relaja la musculatura de manera inmediata y de esta manera se reduce la intensidad del problema.
  • Terapia Psicológica: Al tomar consciencia sobre lo que te está produciendo estrés, puedes tomar cartas en el asunto y comenzar a gestionar las emociones de manera correcta. Los métodos como la meditación, yoga o técnicas de control de estrés y de relajación pueden ayudar, así como terapias conductivo-conductuales llevadas a cabo bajo las instrucciones de un profesional del área psicológica.

El Estrés y la Ansiedad como Desencadenantes

El estrés y la ansiedad son dos de las patologías más prevalentes en la sociedad actual y tienen una relación directa con el desarrollo y la intensificación del bruxismo. La tensión emocional acumulada genera un estado de hiperactividad en el sistema nervioso que se traduce en una mayor contracción muscular, especialmente en la zona maxilofacial. Este fenómeno provoca que muchas personas, incluyendo jóvenes y adolescentes, aprieten la mandíbula de manera inconsciente como una respuesta al estrés diario. De hecho, recientes estudios han descrito una prevalencia del 30% de algún síntoma en relación con trastornos de la articulación temporomandibular en la población general joven.

"El cuerpo responde al estrés con una activación de los músculos, y en el caso de la mandíbula, esto se traduce en un apretamiento constante que, con el tiempo, puede dañar seriamente la articulación temporomandibular", explica el Dr. Cuevas. Además, los hábitos derivados del estrés, como el consumo excesivo de cafeína, el tabaquismo o la falta de descanso adecuado, contribuyen a agravar esta afección. "La falta de un sueño reparador también es un factor determinante, ya que el bruxismo nocturno se intensifica en personas con alteraciones en el descanso debido al estrés y la ansiedad", añade.

Prevención del Bruxismo

Para prevenir el desarrollo o agravamiento del bruxismo, la mejor recomendación es reducir el estrés con técnicas de relajación como mindfulness o yoga, evitar el consumo excesivo de cafeína y alcohol, especialmente por la noche, y acudir a un especialista ante los primeros síntomas de dolor mandibular o desgaste dental. Implementar técnicas para manejar el estrés es fundamental para prevenir el bruxismo. Mantener una buena higiene del sueño puede ayudar a reducir el bruxismo nocturno.

Consejos Adicionales

  • Aumentar el consumo de agua y dormir bien, entre siete y nueve horas diarias.
  • No masticar lápices, lapiceros, goma de mascar ni nada que no sea comida.
  • Entrénate para no apretar los dientes durante el día.
  • Cambios en la dieta: Cambios en la dieta también podrían ayudar a reducir el bruxismo. El magnesio juega un papel importante en la transmisión de los impulsos nerviosos que permiten contraer los músculos. Consumir más alimentos ricos en magnesio puede ayudar a que la musculatura masticatoria trabaje de mejor manera.

Recuerda, tu salud es lo más importante. Si experimentas síntomas como dolor en la mandíbula, dientes desgastados o dolores de cabeza constantes, es fundamental buscar atención médica.

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