La limpieza dental profesional es uno de los pilares fundamentales para mantener una buena salud bucal. Más allá del cepillado diario y el uso del hilo dental, acudir regularmente a un dentista para una limpieza profesional puede prevenir problemas dentales como caries, gingivitis y periodontitis, además de contribuir a una sonrisa más radiante. En este artículo, abordaremos las preguntas más frecuentes sobre la frecuencia de las limpiezas dentales, qué pasa si te haces muchas, cuántas puedes hacerte al año y cuánto tiempo dura una limpieza.

¿Qué es una limpieza dental?
Como ya hemos mencionado antes, la limpieza dental es un procedimiento o tratamiento en el que un profesional (ya sea higienista o dentista) limpia uno a uno los dientes para eliminar la placa y el sarro que se puedan acumular en ellos.
Para ello, se utiliza un aparato de ultrasonidos que tiene una punta muy fina y vibra al tocar superficies duras. Gracias a esta vibración y al agua a presión que expulsa, en el momento en el que el instrumento toca el diente, el sarro se va desprendiendo poco a poco hasta dejar la superficie totalmente limpia.
¿Cómo se hacen las limpiezas dentales?
La limpieza dental es un procedimiento mucho más sencillo de lo que parece. A continuación explicamos, uno por uno, los pasos que siguen los profesionales.
- Valoración: Antes de pautar una limpieza dental, siempre es importante que el especialista revise al paciente. Será en esta primera visita donde se determinarán qué necesidades tiene la persona que acude a consulta, así como el grado de acumulación de sarro y placa con el que cuenta.
- Limpieza con ultrasonido: El día de la limpieza tu dentista o higienista dental comenzará el procedimiento limpiándote los dientes con el ultrasonido. Éste es el aparato que comentábamos anteriormente que expulsa agua a presión. Poco a poco irá repasando cada uno de los dientes y el punto de unión con las encías para deshacerse por completo del sarro acumulado.
- Comprobación: Una vez terminado el paso anterior, hará una comprobación de toda la boca para asegurar que no queda nada de placa o sarro. Al mismo tiempo, se pueden apreciar pequeñas descalcificaciones o problemas que no fuesen detectables o tan visibles anteriormente.
- Limpieza de manchas con pasta de profilaxis: Posteriormente, se utilizará un cepillo con micromotor junto a pasta de profilaxis para limpiar todas las piezas dentales. Esto ayudará a eliminar las manchas incrustadas en las superficies planas del diente.
- Aeropulidor para las manchas más complicadas: Si el paciente cuenta con manchas demasiado resistentes que han sido imposibles de eliminar durante los pasos anteriores, el profesional recurrirá al aeropulidor. Este instrumento expulsa agua a presión, junto a polvo de glicina, mediante una pequeña boquilla, lo que termina de disolver las manchas.
- Aplicación de flúor: Por último, para fortalecer el esmalte dental y prevenir las caries, tu higienista o dentista te puede aplicar flúor en los dientes. Y con eso habrás terminado tu limpieza dental.
Frecuencia Recomendada de Limpieza Dental
La mayoría de los dentistas y organizaciones como la Asociación Dental Americana (ADA) recomiendan realizarse una limpieza dental profesional cada seis meses, es decir, dos veces al año. Esta frecuencia está basada en estudios que muestran que el sarro y la placa bacteriana tienden a acumularse incluso con una buena higiene dental en casa. Desde Ruano Policlínica Dental recomiendan hacer una limpieza bucal en un período de entre 6 meses a 1 año. Antes de desarrollar el contenido de este artículo, desde Clínica Dental Parque queremos realizar una recomendación: para hacerse una limpieza dental, lo ideal es acudir a un dentista en un periodo comprendido entre seis meses y un año dependiendo de la edad y el estado de la boca de cada paciente. Todos los dentistas coinciden: el tiempo necesario ideal para hacerse una limpieza dental oscila entre los seis meses y un año.

Como regla muy general se recomienda realizar una limpieza dental al menos una vez al año. Sin embargo, existen algunas consideraciones que justificarían venir cada 6 meses.
La frecuencia de las limpiezas dentales depende de las necesidades individuales de cada paciente. Sin embargo, la mayoría de los dentistas sugieren realizar una limpieza dental profesional al menos dos veces al año (cada seis meses).
Aunque la recomendación estándar es de dos limpiezas al año, hay casos en los que puede ser necesario aumentar la frecuencia:
- Enfermedad periodontal: Las personas con periodontitis, una enfermedad avanzada de las encías, suelen necesitar limpiezas más frecuentes, generalmente cada 3 o 4 meses.
- Fumadores: El tabaquismo puede acelerar la acumulación de placa y sarro, además de aumentar el riesgo de enfermedad de las encías.
¿CADA CUANTO hay que realizarse una LIMPIEZA DENTAL? - Profilaxis bucal
Factores que Influyen en la Frecuencia
No obstante, es un periodo que puede variar dependiendo de la persona, de su higiene individual y de la predisposición que tenga a acumular sarro en sus dientes. Para las personas fumadoras, o con antecedentes de enfermedades bucodentales, se recomienda reducir el periodo semestral y realizar la limpieza de manera más frecuente.
Nuestra alimentación también influirá en el tiempo que debe pasar entre limpieza y limpieza. Cada alimento afecta de una manera diferente a la salud y el color de nuestros dientes. Mientras que algunos ayudan a su limpieza, otros pueden mancharlos con mayor facilidad. Por ejemplo, el té, el café o la remolacha son alimentos que manchan los dientes con mucha rapidez mientras que otros como la manzana, la uva o el queso contribuyen a fortalecer los dientes y eliminar las manchas.
Beneficios de la Limpieza Dental Regular
Una limpieza dental profesional no solo elimina el sarro acumulado, sino que también incluye la revisión del estado general de tus dientes y encías. Las limpiezas dentales no solo mejoran la salud de tus dientes y encías, sino que también pueden tener un impacto positivo en tu salud general. Estudios han encontrado vínculos entre la enfermedad periodontal y condiciones como enfermedades cardíacas, diabetes y complicaciones en el embarazo.
Ventajas de hacerse una limpieza periódicamente:
- Prevención: Hacer una limpieza dental de forma periódica previene la aparición de diversos problemas que puedan derivar en la aparición de caries o incluso la extracción de piezas dentales.
- Ahorro: Dejar vía libre a las bacterias derivará en problemas bucales mucho más dolorosos, caros y complejos de solucionar.
- Imagen: La profilaxis dental, más conocida como limpieza dental profesional, es un tratamiento que forma parte de la odontología general preventiva.
- Aliento fresco: La profilaxis dental es un procedimiento crucial para mantener una buena salud bucal y prevenir problemas dentales y periodontales.
- Detección temprana de problemas dentales: La profilaxis dental es un procedimiento crucial para mantener una buena salud bucal y prevenir problemas dentales y periodontales.
- Mejora de la estética dental: La profilaxis dental es un procedimiento crucial para mantener una buena salud bucal y prevenir problemas dentales y periodontales.
¿Qué Sucede Si No Se Realiza una Limpieza Dental a Tiempo?
Además de antiestética, la acumulación de placa bacteriana calcificada puede resultar peligrosa. Es uno de los principales motivos por los que aparece la caries y constituye además un elevado factor de riesgo para el desarrollo de diversas enfermedades periodontales. Llevar a cabo una limpieza oral dos veces al año impide que el sarro se asocie a la pérdida de piezas dentales y pueda incluso inducir a generar enfermedades como la diabetes y/o derivar en problemas cardiovasculares.
Como decimos, no realizar una limpieza dental a tiempo puede derivar en diversas enfermedades bucodentales que, en mayor o menor grado, provocarán molestias, dolores, y otras consecuencias que, a largo plazo provoquen problemas en nuestra salud dental. Son muchos los problemas asociados a la falta de limpieza dental, entre otros, la aparición de gingivitis, sarro bajo las encías, dolor de muelas, sangrado en el cepillado y otros muchos problemas que podrían solucionarse con facilidad.
Otros de los problemas de no hacer una limpieza dental está relacionado con la aparición de caries o con la caída de piezas dentales muy dañadas. También hay que tener en cuenta que la falta de limpieza provoca un problema estético, ya que los dientes pierden su color blanco original para ir tornándose amarillos y, además, la cantidad de sarro acumulado es cada vez mayor y más visible.
Consideraciones Adicionales
Es importante que informes en la clínica sobre tu embarazo para adaptar el tratamiento si es necesario o programar el mejor momento.
Si en los días posteriores a la limpieza bucal las encías se notan más sensibles frente a cualquier cambio de temperatura, hay que considerarlo como algo completamente normal. Además, no afecta en absoluto a poder comer o beber igual que se hacía antes de la limpieza.
Mitos Comunes Sobre la Limpieza Dental
Hay gente que piensa que este tratamiento puede dañar el esmalte de los dientes, y en realidad, no es cierto. Únicamente una minoría de pacientes nota una ligera sensibilidad mientras se lleva a cabo, pero es totalmente indoloro y no es necesaria la anestesia. Una vez retirado el sarro, el último paso es pulir la superficie dental para mejorar su aspecto completo.
Al eliminarse las manchas superficiales del esmalte dental adquiridas durante el tiempo, puede que tus dientes parezcan más blancos. Pero realmente, ese es su color natural. La limpieza dental no te los blanquea, solo te los limpia de sarro y manchas.
Contrariamente al mito y si se realiza correctamente, una limpieza dental no daña el esmalte.