Los calçots son una variedad de cebolla alargada y fina, cuya receta es propia de Cataluña. Su temporada de cultivo va desde noviembre hasta abril. No cabe duda que los calçots son una verdadera delicia que ha traspasado fronteras.
Esos fines de semana en el campo, con los amigos, una buena calçotada y un buen vino son sin duda irrepetibles y memorables. Pero si sois como nosotros, y queréis comer calçots cualquier día de la semana, os dejamos una receta para que podáis hacerlos al horno, ya que en casa no es recomendable encender una hoguera para hacerlos de forma tradicional.
Puede que el resultado no sea el mismo, pero os aseguramos que no os decepcionará, podréis disfrutar de ese sabor delicioso con vuestra salsa romesco casera sin tener que hacer brasas. Además, son muy fáciles de preparar al horno.

Cómo Preparar Calçots al Horno
Así los preparamos el domingo en casa de mi suegra, era un manojo impresionante… resultado final, plato vacío y decir durante toda la comida cuándo los volvíamos a hacer.
Ingredientes:
- 40 calçots
- Aceite de oliva virgen extra
Preparación:
- Lavamos y preparamos los calçots quitándoles la primera capa de piel, para eliminar los restos de tierra que pueda tener.
- Precalentamos el horno a 200º C.
- Preparamos una bandeja con papel de horno y colocamos los calçots de forma vertical, uno al lado del otro.
- Vertemos sobre ellos un chorrito de aceite de oliva virgen extra y los metemos en el horno a 200º C con calor arriba y abajo (con aire si tenéis) en la posición central durante 20 minutos.
- Tapamos con un poco de papel de aluminio para que no se quemen demasiado. Veréis como los calçots irán soltando sus jugos y dorándose.
- Después de 10 minutos o cuando veas que están suaves, dales la vuelta. Si lo ves necesario, añade otro chorrito de aceite de oliva.
- Después de otros 10 minutos sácalos del horno porque ya estarán listos. Y aunque no sea como una auténtica calçotada os aseguro que quedan de lujo.
Cuando horneamos los calçots necesitaremos poner una bandeja de horno debajo de la rejilla, ya que los calçots soltarán un poco de su jugo.
Si ves que 10 minutos son demasiados, puedes ayudarte de unas pinzas de cocina para comprobar si los calçots están suaves.
Diego Manz nos da su versión (muy agradecido) que os dejo también por aquí para completar la receta:
Yo no les pongo nada de aceite ni pimienta. Bandeja metálica, lo suficientemente ancha para que se corte lo menos posible el tallo. Solo les corto un poquito la raíz, pero dejo raíz. Bandeja en el horno con papel de horno pongo los Calçots alineados a lo ancho pongo fuego por arriba y fuego por abajo y ventilador. 200g. En mi caso es horno eléctrico. 30 minutos y los saco. La salsa compro una de Mercadona que se llama Ferrer y no has de preparar nada. Los saco del horno y los pongo en un plato cojo uno por el tallo y tiro para abajo para quitarle la primera capa de cada lado hasta que aparece blanco abajo del todo. El Calçot blanco y limpio lo mojo en una bandejita con la salsa, lo agarro por arriba por el tallo y lo introduzco en la boca y te comes solo la parte tierna la parte de arriba del tallo se tira. Lo acompaño con un poco de butifarra blanca y un vaso de vino tinto y bon profit(buen provecho) yo no los lavo ni creo que se laven ,nunca lo he visto hacerlo Tened en cuenta que al quitarle la primera y la segunda capa se va la raíz y la arena y queda lo blanco solo. Ya habéis visto nada de aceite nada de pimienta luego cada uno lo puede hacer como quiera. Un saludo.
Buscando en internet información sobre cómo hacer calçots al horno hemos visto que la mayoría de recetas recomiendan pelar los calçots y echarles aceite, pasos que nos parecen del todo innecesarios, teniendo en cuenta que luego vamos a pelarnos.
En primer lugar, calienta el horno a 200º C, con el ventilador si tienes. Lava los calçots para retirar la mayor parte de la tierra (pero no te vuelvas loco, como los vamos a pelar, no te la vas a comer). Cuando el horno alcance la temperatura, introduce la bandeja a media altura y deja que los calçots se cocinen entre 20 y 30 minutos, en función de la potencia del horno y si tienes o no ventilador.
Sirve acompañado de salsa romesco y recuerda que solo hay que comerse la parte interior. Aunque hay diversas técnicas para pelar los calçots, lo habitual es agarrar con una mano la base de la hortaliza y, con la otra, estirar de las hojas verdes centrales, para extraer la parte más tierna, desechando el resto.
Nosotros hemos cocinado a la plancha una butifarra de huevo, tradicional por estas fechas, pero podéis tomarlos con cualquier otra proteína. Como plato único, lo cierto es que los calçots no llenan demasiado, pero siempre puedes hacer más cantidad y atiborrarte.

La calçotada es la fiesta gastronómica por excelencia de Cataluña donde, entre noviembre y mediados de abril, es habitual asar esta variedad de cebolla a la brasa en compañía de amigos y siempre con el porrón en la mano.
¿Cómo Preparar o Limpiar los Calçots?
Los calçots se cultivan bajo tierra, por eso su parte exterior estará sucia. Así pues, tendrás que tener en cuenta que lo primero que hay que hacer es limpiarlos bien. Otra cosa que debes tener en cuenta es que en su parte inferior tiene raíces. Estas las debes quitar con un corte. No obstante, tienes que tener mucho cuidado cuando lo hagas.
Si el corte que haces es demasiado alto, cuando prepares tus calçots se desharán e incluso soltarán mucho jugo, con lo que quizá te queden secos. Por otra parte, si no cortas lo suficiente, a la hora de comerlos te va a resultar muy difícil separar su piel exterior.
¿Cómo se Come un Calçot?
Puedes comer los calçots con cuchillo y tenedor, sin embargo, si quieres vivir realmente la experiencia como debe ser, olvídate de estos utensilios y prepárate para ensuciarte las manos.
El calçot se coge con una mano por las hojas verdes interiores, dejando sueltas las que sean de la piel exterior. Con la otra mano aprietas el extremo de las raíces y seguidamente, debes tirar hacia abajo dicha piel y separarla. Quizá la primera vez te resulte difícil, pero poco a poco verás que esta es la mejor manera de comerlos.
Otro de los aspectos, no menos importante, a la hora de preparar calçots ya sea con brasas o al horno es la salsa que los acompañará, y esta no es otra que la salsa romesco.
Receta de Salsa de Calçots tradicional facil y casera | Salsa romesco
Receta de Salsa Romesco para Acompañar a los Calçots
Os dejo el paso a paso de una de las tantas recetas que hay de esta salsa típica de Catalunya. Es una receta donde puedes encontrar muchas variantes, porque son recetas familiares, que pasan de madres a hijos. Cuando el trabajo me trajo a vivir a Tarragona, recuerdo que mis compañeras me pasaron recetas de romesco, y de esas tantas, me quedé con esta, porque fué la que más me gustó a mi. Espero que os guste.
Después de leer esta receta serás capaz de hacer "la mejor salsa de calçots del mundo"... Dejaremos 1 ñora, o un pimiento choricero, en agua durante toda la noche anterior a la elaboración, para que se ablande. El aspecto final de la ñora es el que se aprecia en la foto.

Ingredientes:
- 2-4 ñoras según el tamaño
- 6 tomates maduros (1/2 kg aprox)
- 1 o 2 cabezas de ajos
- 200 g de almendra tostada
- 20 g de avellana tostada
- 1 diente de ajo crudo
- 30 g de vinagre
- 300 g de aceite de oliva
- Perejil picado para decorar
- Sal
Pasos de la Receta:
- Calentamos el horno a 200º.
- Ponemos los tomates y la cabeza de ajo en la bandeja del horno y los asamos unos 30 min aprox (comprobamos que estén bien asados).
- Con el horno ya apagado ponemos las ñoras para que se ablanden con el calor.
Para empezar, vamos a ir escalibando los tomates y el ajo. Esta será la base de la salsa para calçots. Para ello, cortaremos el rabo del tomate, y en el culo le haremos dos cortes en cruz, tal y como se ve en la foto. Esto facilitará que se vayan escalibando.
- Colocamos en el vaso las ñoras y las pulverizamos unos segundos vel 5/10 progresiva.
- Añadimos la almendra tostada, las avellanas y el ajo crudo y trituramos unos segundos vel 5/10 hasta que está bien triturado.
- Retiramos la piel de los tomates asados, y lo mismo con los ajos asados y lo añadimos al vaso con un poquito de sal al gusto y mezclamos unos segundos a vel 4.
- Añadimos el vinagre, colocamos la tapa en el vaso y ponemos una jarra para pesar los 300 g aceite de oliva.
- Ponemos el Thermomix en marcha a vel 3-4 le vamos tirando el aceite sobre la tapa con el cubilete puesto para que emulsione.
- Una vez acabado rectificar de sal y vinagre si fuese necesario y retira a un bol y añade un poquito de perejil picado.
Ahora vamos a separar la pulpa de la ñora. Lo vamos a hacer con una cucharita pequeña. Iremos dejando la pulpa en el mortero. Procura poner ñora, porque es dulce y le da un toque muy especial a la salsa de calçots.
Todo esto lo vamos a picar durante un buen rato, hasta que quede bien trituradito. En cuanto estén listos los tomates y los ajos, les vamos a quitar la piel y todo lo que esté quemado, y lo vamos a meter en el mortero. Añadimos "al menos" un par o tres de dientes de ajo, y también medio vaso de aceite. Ahora lo vamos a triturar todo bien, pasándolo por la minipimer, hasta que quede la salsa con la textura ideal. Para controlar la textura, ir añadiendo aceite. Piensa que el calçot se tiene que untar bien con la salsa. Para controlar ese puntito de picante, añadir medio diente de ajo, o también podemos añadir un poco de guindilla (que no es tan indigesto como el ajo).
Así seguro que no fallas. Y ya está... con esto seguro que consigues hacer la auténtica salsa de calçots.
Listo para acompañar los calçots, como acompañamiento de carnes a la brasa, pescados, sobre unas patatas asadas, etc.