Una herida en la encía puede parecer algo menor, pero lo cierto es que puede resultar bastante molesta y, si no se trata bien, dar lugar a complicaciones. Hablamos de herida en la encía cuando se produce una lesión en el tejido blando que recubre el hueso maxilar. Puede tratarse de una pequeña úlcera, llaga, corte o fíbroma en la encía y suele ir acompañada de dolor, enrojecimiento e incluso sangrado. En la mayoría de los casos, una herida en la encía cicatriza en pocos días. Sin embargo, si una herida no mejora en una o dos semanas, conviene acudir al dentista para descartar complicaciones. Ante la duda, es mejor revisarlo cuanto antes para evitar complicaciones.
Las heridas e inflamación en las encías son problemas comunes que pueden causar molestias y dolor en la boca. Como cualquier otra parte del cuerpo, las encías pueden sufrir heridas, que además de molestar y doler aumentan la posibilidad de infecciones, al romperse la barrera que protege la boca.
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Causas de las Heridas en la Encía
Desde una simple mordedura al comer hasta lesiones provocadas por prótesis o una enfermedad periodontal, existen muchas causas posibles. Las encías inflamadas pueden deberse a diversas causas, desde lesiones accidentales hasta enfermedades periodontales.
Un corte en la encía puede ocurrir inesperadamente con más facilidad de lo que se cree. Los tejidos bucales blandos, encías incluidas, pueden sufrir cortes fácilmente debido a su fragilidad. Una sacudida del cepillo de dientes es una de las causas principales, así como utilizar el hilo dental con demasiada fuerza, comer alimentos puntiagudos (por ejemplo, nachos de maíz) o recurrir a artículos no indicados para el uso dental, como un mondadientes.
Las llagas en la encía son una molestia frecuente que afecta a muchas personas y puede dificultar actividades cotidianas como hablar, comer o incluso cepillarse los dientes. Estas lesiones pueden aparecer en distintas zonas de la boca, como el paladar blando, la lengua, la cara interna de las mejillas o el interior de los labios. Las llagas en la encía suponen una de las lesiones orales más frecuentes en la actualidad.
Lo cierto es que la causa exacta por la que salen llagas en la encía es una gran desconocida. Podría deberse a la presencia de infecciones ocasionadas por las bacterias orales. Las infecciones virales también pueden estar detrás de la aparición de llagas.
Algunas de las causas más comunes incluyen:
- Traumatismos: Pueden ser consecuencia de pequeños traumatismos, como morderse accidentalmente mientras se mastica. Las heridas por traumatismos pueden ser superficiales, cuando la mucosa se raspa, o más profundas, por desgarro de la encía por un objeto punzante, por ejemplo, un lápiz o un vidrio.
- Prótesis y aparatos dentales mal ajustados: El uso de prótesis dentales o aparatos de ortodoncia que no se ajustan correctamente puede generar fricción constante en la encía, favoreciendo la formación de aftas bucales. Cuando se forman en las encías es frecuente que se deba al roce de aparatos dentales, como la ortodoncia Invisalign o de la fricción de prótesis mal ajustadas, como la dentadura postiza.
- Quemaduras: Pueden producirse quemaduras en las encías por tomar alimentos o bebidas calientes, como café, queso fundido, pizza o alimentos calentados en el microondas. Consumir alimentos o bebidas muy calientes puede provocar quemaduras en las mucosas orales, lo que, en algunos casos, da lugar a la aparición de aftas.
- Cepillado dental agresivo: Cepillarse los dientes con demasiada fuerza o con un cepillo de cerdas duras puede irritar las encías y causar pequeñas heridas que pueden convertirse en llagas.
- Sustancias irritantes: Se producen al colocar en la boca ciertas sustancias, como ácido acetilsalicílico (aspirina), cocaína, detergentes, tabaco para mascar, agentes blanqueadores o cáusticos.
Además, puede deberse a estrés, bajada de defensas, uso de ortodoncia o déficits nutricionales.
Tipos de Llagas en la Encía
Las llagas que se producen en la encía pueden variar en cuanto a su origen y características:
- Aftas bucales (úlceras aftosas recurrentes): Son lesiones pequeñas, redondeadas y superficiales que pueden aparecer en cualquier parte de la boca, incluidas las encías. Suelen ser de color blanco o amarillento con un borde rojo y pueden causar dolor al comer o beber. Aunque no son contagiosas, tienden a reaparecer periódicamente. Se asocian con factores como el estrés, el déficit de vitaminas, la fatiga o ciertos alimentos irritantes.
- Herpes labial (herpes oral): Causado por el virus del herpes simple tipo 1 (HSV-1), el herpes labial suele aparecer en los labios y en la zona perioral, pero en algunos casos puede manifestarse en las encías. Se presenta como pequeñas ampollas llenas de líquido, que con el tiempo se rompen y forman úlceras dolorosas. A diferencia de las aftas, el herpes es altamente contagioso y suele reaparecer en momentos de estrés o debilitamiento del sistema inmunológico.
- Úlceras traumáticas: Estas lesiones son el resultado de un daño físico en la encía, causado por mordeduras accidentales, cepillado dental agresivo, prótesis o aparatos de ortodoncia mal ajustados o procedimientos dentales recientes. Las úlceras traumáticas suelen desaparecer espontáneamente una vez que se elimina la causa de la irritación.
- Gingivitis ulcerativa necrosante (GUN): También conocida como necrosis gingival aguda o úlcera de Vincent, esta enfermedad periodontal se caracteriza por la presencia de úlceras dolorosas en las encías, acompañadas de inflamación severa, sangrado espontáneo y mal aliento intenso. Se asocia con una higiene oral deficiente, tabaquismo y niveles altos de estrés.
- Llagas causadas por infecciones bacterianas o fúngicas: Algunas infecciones en la boca pueden provocar la aparición de lesiones en la encía, como la candidiasis oral, producida por el hongo Candida albicans, que se manifiesta en forma de placas blanquecinas en la mucosa oral y las encías. La proliferación de ciertas bacterias puede provocar úlceras en la encía, especialmente en personas con defensas bajas.
- Llagas asociadas a enfermedades sistémicas: Algunas enfermedades pueden manifestarse con llagas en la boca y encías, como la enfermedad de Crohn, que puede causar inflamación y ulceraciones en la mucosa oral, el liquen plano oral, una afección autoinmune que provoca lesiones blancas en la boca, a veces acompañadas de llagas dolorosas o deficiencias nutricionales, como la falta de hierro, ácido fólico o vitamina B12, que puede favorecer la aparición de aftas bucales.
Tipos de aftas orales
Las llagas en la encía pueden clasificarse en tres tipos, según su tamaño, duración y síntomas:
- Aftas menores: Son las más comunes, pequeñas, de color blanquecino con un borde rojo. Se curan en 7 a 15 días sin dejar cicatriz y aunque molestas, no suelen causar dolor intenso.
- Aftas mayores: Son menos frecuentes, pero más grandes y profundas. Su proceso de curación puede superar los 30 días. Pueden ser más dolorosas y, en algunos casos, dejar cicatriz.
- Aftas herpetiformes: Suelen confundirse con el herpes labial debido a su apariencia. Se presentan en forma de pequeñas úlceras agrupadas. Son más comunes en personas mayores y pueden causar mayor molestia.
Síntomas de las Llagas en la Encía
Las llagas en la encía pueden causar molestias que afectan la calidad de vida, especialmente al comer, hablar o mantener una correcta higiene bucal. Los síntomas de un corte en una encía son llagas y sangrado, entre otros. El corte puede sangrar mucho a la vista, aunque posiblemente se trate de sangre mezclada con saliva. Generalmente, antes de que se forme la lesión en las mucosas de la boca se suele notar una sensación de picazón o ardor en el lugar en el que posteriormente se formará la llaga.
Tratamiento para las Heridas en la Encía
El tratamiento adecuado para una herida en la encía dependerá de la causa y la gravedad de la lesión. El tratamiento de las heridas en las encías también va a depender del tipo de lesión que la haya causado. El tratamiento para las heridas en la encía e inflamación dependerá de la causa subyacente. Generalmente las aftas bucales no requieren tratamiento, pero si no se curan debidamente por sí solas es importante que analicemos la situación, buscando las causas que están impidiendo la correcta cicatrización de las heridas.
Algunas recomendaciones generales incluyen:
- Enjuague con agua tibia y sal: El más seguro es el enjuague con agua tibia y sal. Disuelve una cucharadita de sal en un vaso de agua tibia y enjuaga tu boca durante 30 segundos. Haz enjuagues con agua y sal.
- Aplica hielo: Envuelve hielo en una toalla y aplica sobre la zona afectada durante 10-15 minutos, varias veces al día. Presione la herida y luego aplique hielo para detener el sangrado y aliviar las molestias.
- Utiliza bolsitas de té: Empapa una bolsita de té en agua caliente y colócala en la zona inflamada durante unos minutos.
- Aplica gel calmante: Aplica gel calmante. Lacer Mucorepair gel tópico es un gel que ayuda a la regeneración, favorece la cicatrización y ayuda a reducir la inflamación de los tejidos periodontales y mucosas.
- Evita comidas calientes: Evita comidas calientes.
Si su hijo presenta un corte en la encía, puede tomar las medidas siguientes:
- Calme y tranquilice al niño para que se sienta atendido.
- Lávese bien las manos, ya que probablemente tenga que acercarlas a la boca del niño para valorar el alcance del corte.
- Enjuague bien el corte y la zona circundante con agua fría y retire cualquier partícula de suciedad para mantenerlo limpio.
- Si el sangrado no remite, aplique presión con una gasa estéril.
- Si el sangrado continúa después de 5 o 10 minutos de ejercer presión, solicite asistencia médica.
En Clínica Dental Utrilla Costa, estamos comprometidos con la salud y el bienestar de nuestros pacientes. En nuestra clínica dental en Madrid apostamos por ofrecerte tratamientos de calidad para evitar que las llagas bucales generen daños en tu sonrisa. La odontología conservadora es nuestra principal baza para asegurarte una salud bucodental impecable. No dude en pedir cita si tiene alguna duda, ya sea una lesión gingival o un dolor de muelas. Su primera y mejor línea de defensa en cuanto a salud bucal debe ser el dentista.

Prevención de Heridas en la Encía
La recuperación de una herida en la encía puede variar según la causa y el tratamiento aplicado. Depende de la causa, pero suele tardar entre 3 y 10 días. La finalidad de este artículo es fomentar la comprensión y el conocimiento de temas generales de salud oral. Su propósito no es sustituir la opinión, el diagnóstico o el tratamiento profesionales.
Para prevenir futuras lesiones, es importante:
- Mantener una buena higiene bucal.
- Utilizar un cepillo de dientes de cerdas suaves.
- Cepillarse los dientes con suavidad.
- Evitar alimentos y bebidas muy calientes.
- Asegurarse de que las prótesis y aparatos dentales estén bien ajustados.
- Considerar el uso de protectores bucales durante la práctica de deportes. Existen tres tipos de protectores bucales: a medida, prefabricados y moldeables. El dentista puede proporcionarle un protector bucal hecho a medida, mientras que los prefabricados pueden adquirirse en las tiendas de artículos deportivos. Los deportes son una práctica que puede dar lugar a lesiones bucales en un instante, como erosiones y perforaciones en las encías.
Una herida en la encía puede ser molesta y dolorosa, pero siguiendo las recomendaciones de tu dentista y manteniendo una buena higiene bucal, podrás acelerar el proceso de recuperación y prevenir futuras lesiones. Si las llagas en la encía son recurrentes, muy dolorosas o tardan más de dos semanas en sanar, es recomendable acudir al odontólogo para una evaluación adecuada. Si la inflamación y las heridas en las encías no mejoran después de seguir los cuidados recomendados o si empeoran, es importante acudir al dentista para una evaluación y diagnóstico adecuado. Las heridas en la encía e inflamación pueden ser molestas y dolorosas, pero en la mayoría de los casos, pueden tratarse y prevenirse mediante una buena higiene bucal, visitas regulares al dentista y una dieta saludable.