Nuestra boca es una parte esencial de nuestro cuerpo, responsable de varias funciones esenciales como hablar, comer y sonreír. La salud bucodental está estrechamente relacionada con la salud general, y una mala salud bucodental puede provocar diversos problemas de salud, como cardiopatías, accidentes cerebrovasculares e infecciones respiratorias.

Desde la caries dental hasta el cáncer oral, los problemas de salud bucal pueden afectar a nuestro bienestar general si no se controlan. Tanto si quieres mantener una buena salud bucodental como si buscas soluciones a problemas concretos de salud bucodental, esta guía te ayudará a conseguirlo. La boca es una estructura compleja formada por dientes, encías, lengua y otros tejidos bucales.
También es el hogar de cientos de bacterias, algunas de las cuales son beneficiosas, mientras que otras pueden causar diversos problemas de salud bucodental. Algunos de los problemas bucodentales más comunes son las caries, las enfermedades de las encías y el cáncer oral. La caries dental, la enfermedad de las encías y la sensibilidad dental son algunos de los problemas bucodentales más comunes.
¿Qué es el cáncer de encías?
Sí, existe el cáncer de encías. Se trata de un tumor maligno que se forma en las encías del maxilar superior o inferior. El término técnico es carcinoma gingival.
El cáncer de boca, también conocido como cáncer oral, se desarrolla en cualquier parte de la cavidad bucal: labios, encías, lengua, mejillas, paladar o el suelo de la boca. La localización más frecuente es la lengua móvil, con tendencia a invadir estructuras cercanas y a generar metástasis en los ganglios linfáticos del cuello. Este tipo de cáncer afecta principalmente a hombres fumadores de entre 45 y 65 años.
El cáncer de encías es relativamente raro y representa menos del diez por ciento de los tumores malignos de la cavidad oral. A diferencia de otros cánceres de la cavidad oral, el cáncer de encías puede confundirse con varias enfermedades de las encías o los dientes. La mayoría de los casos de cáncer de encías son carcinomas de células escamosas.
Esto significa que el tumor se desarrolla en la capa superior de la mucosa oral. Otros tipos de cáncer son mucho menos frecuentes, como los osteosarcomas, que se desarrollan en los huesos maxilares y crecen hacia las encías, o los melanomas de la mucosa, que suelen ser de color oscuro.
Es importante diagnosticar los carcinomas de células escamosas lo antes posible porque el tumor tiende a invadir los tejidos vecinos y a formar metástasis en los ganglios linfáticos. A diferencia de otros tipos de cáncer oral, la proporción de sexos afectados por cáncer de encías en Alemania está casi equilibrada. Este tipo de cáncer se da sólo ligeramente más frecuentemente en hombres que en mujeres.
En el caso de otros tipos de cáncer oral, la proporción de hombres alcanza el 75%. En los hombres, el cáncer se da principalmente entre los 55 y los 79 años; las mujeres son más propensas a desarrollar la enfermedad en la vejez a partir de los 75 años.
Causas del cáncer de encías
El cáncer de encías se desarrolla cuando las células con información genética alterada no son reconocidas por el sistema inmunitario y pueden propagarse sin problemas. Estas células tumorales malignas crecen mucho más rápido que las células sanas, lo que conduce a la formación de la úlcera tumoral.
Aún no se sabe exactamente por qué mutan las células. Sin embargo, se ha demostrado científicamente que determinados hábitos de vida aumentan en gran medida el riesgo de desarrollar cáncer oral. Los principales factores de riesgo que se relacionan con el cáncer oral son el tabaquismo y el consumo de alcohol.
El tabaquismo y el consumo habitual de alcohol son los principales factores de riesgo del cáncer de cavidad oral. Las personas que fuman y beben alcohol con regularidad tienen 30 veces más probabilidades de desarrollar cáncer de cavidad oral que los no fumadores que no beben o beben poco. Esto se debe a que las nitrosaminas contenidas en el tabaco pueden penetrar en las células y alterar el material genético.
Aunque el cáncer de encías es uno de los cánceres de la cavidad bucal, la relación es más débil que en otros tipos de cáncer. Numerosos estudios realizados en Suecia, principal exportador de snus de tabaco sin combustión, no han encontrado hasta ahora ninguna relación, o sólo una muy pequeña, entre el snus y el cáncer de cavidad oral. Sin embargo, otros estudios han confirmado que existe una relación directa entre el consumo de snus y el desarrollo de leucoplasia, un posible precursor del cáncer de encías.
Se han detectado virus del papiloma humano (VPH) en algunos tumores de la cavidad oral. Estos virus son los principales causantes del cáncer de cuello de útero y pueden transmitirse a través del sexo oral. En particular, los hombres fumadores que han practicado sexo oral con más de cinco mujeres tienen un mayor riesgo de desarrollar cáncer de cavidad oral.
Una dieta desequilibrada también puede ser un factor de riesgo de cáncer oral. Esto se aplica en particular a una dieta muy rica en carne y que contenga muchos alimentos fritos.
Síntomas del cáncer de encías
En las fases iniciales, el cáncer de encías suele progresar sin síntomas ni molestias. Sin embargo, existen algunos cambios en la mucosa que, si no se tratan, pueden convertirse en cáncer de encías.
Los primeros signos de cáncer oral pueden ser manchas blancas, rojas o grises que no pueden limpiarse, así como zonas ásperas o endurecidas. También es importante vigilar las manchas blancas, grises o rojas alrededor de la boca que no se pueden limpiar. Muchas personas las descartan como marcas de presión causadas por el uso de dentaduras postizas o lesiones por mordedura.
La leucoplasia se produce cuando las encías se vuelven blancas. La leucoplasia puede aparecer en forma de manchas blancas indelebles o incluso cubrir partes enteras de la mucosa oral. Dependiendo de la forma, entre el 3 y el 38% de las leucoplasias se convierten en carcinoma de células escamosas. Se desarrollan cuando la mucosa oral se queratiniza en exceso.
Las eritroplasias son manchas aterciopeladas de color rojo oscuro brillante en la mucosa bucal, que también pueden aparecer en las encías y son mucho menos frecuentes que las leucoplasias. En el caso del cáncer de encías, el tumor crece fuera de la encía en forma de úlcera y al principio parece una hinchazón, o bien crece hacia dentro, dejando un "cráter". También se denomina lesión ulcerosa.
Otros síntomas incluyen:
- Formación de una llaga en la encía que no llega a resolverse por sí sola nunca.
- Si la lesión aftosa no cicatriza en varias semanas debes de visitar al dentista con celeridad.
- Aparición de una lesión en forma de parche en las mucosas orales.
Si tienes uno o varios de estos síntomas de cáncer de encías y permanecen en el tiempo es el momento de consultar con un experto en odontología. No dejes que las heridas campen a sus anchas sin valoración médica, ya que el tiempo es fundamental.
¿Cómo distinguir el cáncer oral de las aftas? Las aftas y el cáncer de cavidad oral en fase inicial pueden tener un aspecto muy similar. En ambos casos, pueden aparecer manchas blancas en la zona de la boca. Sin embargo, las aftas son simplemente una reacción exagerada del sistema inmunitario debida al estrés o a una enfermedad y suelen desaparecer de nuevo al cabo de unas dos semanas si no se tratan. El cáncer oral puede desarrollarse en cualquier parte de la boca. El cáncer de cavidad oral también puede aparecer en el interior de las mejillas.
Diagnóstico del cáncer de encías
Cuando las personas notan algo raro en las encías, suelen acudir primero al dentista para que las examine. Si se han descartado otras enfermedades de las encías o el diagnóstico no está claro, el dentista remite al paciente a un especialista, por ejemplo un otorrinolaringólogo u oncólogo (especialista en cáncer).
El primer paso en el diagnóstico del cáncer es tomar una muestra de tejido (biopsia), que se examina en el laboratorio y ya revela si hay células tumorales o no. El médico decide qué exploraciones son necesarias. Tras las exploraciones, el médico clasifica el tumor.
En el caso de sospecha de cáncer de cavidad oral, debe actuar lo antes posible para evitar que el cáncer se siga extendiendo. Los dentistas, otorrinolaringólogos u ortodoncistas suelen reconocer anomalías en la cavidad bucal durante las revisiones o los tratamientos de otras enfermedades bucales. En caso de sospecha de cáncer oral, en primer lugar su médico de familia puede examinar la zona afectada. Si es necesario, le remitirá a un otorrinolaringólogo o a un oncólogo (especialista en cáncer).
Si se sospecha un cáncer oral, el médico examinará primero a fondo la boca y la garganta con un endoscopio y tomará muestras de tejido de las zonas sospechosas (biopsia) para determinar claramente si hay células tumorales.
Las muestras son enviadas a un laboratorio de anatomía patológica donde se estudian para descartar cualquier tejido potencialmente maligno. Todas las lesiones de origen o causa desconocida de más de 15 días de evolución deben ser analizadas.
Clasificación de las células tumorales:
- G1: Las células tumorales siguen siendo muy similares a las células sanas.
- G3: Las células tumorales se parecen poco al tejido sano y el tumor es maligno y agresivo.
- G4: El tumor es muy maligno y el tejido tumoral ya no se parece al tejido normal.
En las clínicas especializadas en cáncer de cavidad oral , los especialistas se reúnen en las llamadas conferencias tumorales para discutir los casos individuales de los pacientes y recomendar la mejor estrategia de tratamiento posible.
El diagnóstico se basa en una exploración física detallada complementada con pruebas de imagen como resonancia magnética, TAC, PET o ecografía. También se realiza una biopsia y el estudio del ganglio centinela para evaluar la afectación de los ganglios linfáticos y determinar si el cáncer se ha diseminado.
Tratamiento del cáncer de encías
El tratamiento, que debe ser multidisciplinar, combina cirugía, radioterapia y quimioterapia. La reconstrucción es esencial para restablecer la calidad de vida del paciente. Disponemos de una unidad especializada en la cirugía oncológica y reconstructiva de cabeza y cuello.
En el caso del cáncer de encías, suele ser necesario extirpar quirúrgicamente el tumor. Dependiendo del estadio, el tamaño y la localización del tumor, puede administrarse radioterapia o quimioterapia antes o después de la cirugía para evitar que el tumor reaparezca.
Si el tumor ya ha penetrado en la mandíbula, es necesaria una operación compleja en la que hay que extirpar parte de la mandíbula. En una o varias operaciones de reconstrucción, el cirujano inserta en la mandíbula partes de hueso y tejido del propio cuerpo, por ejemplo del peroné o del hueso del hombro. Si el tumor ya ha hecho metástasis en los ganglios linfáticos o se sospecha que lo ha hecho, también hay que extirparlos. Esto se denomina disección del cuello.
En el Cancer Center de la Clínica Universidad de Navarra, realizamos una valoración intraoperatoria de los márgenes tumorales en colaboración con el Departamento de Anatomía Patológica, para garantizar la máxima extirpación del cáncer durante la cirugía. También iniciamos el tratamiento de radioterapia en la misma intervención quirúrgica mediante catéteres de braquiterapia, en colaboración con el Departamento de Oncología Radioterápica.
El tratamiento del cáncer en la boca requiere cirugía en la mayoría de los casos. La extensión de la cirugía depende del estadio, que se correlaciona con la dimensión del tumor, la afectación de los ganglios linfáticos del cuello y la presencia de metástasis. La radioterapia es una modalidad de tratamiento que usa radiación para destruir células cancerosas.
La quimioterapia es un tratamiento farmacológico en el que se pueden utilizar diferentes medicamentos. Los efectos secundarios del tratamiento del cáncer oral dependen del alcance de la cirugía y la necesidad de radioterapia o quimioterapia.
Resumen de las formas habituales de tratamiento del cáncer de cavidad oral:
- Cirugía: Extirpación quirúrgica del tumor, incluyendo tejido sano circundante y ganglios linfáticos si es necesario. Reconstrucción de la zona afectada con tejido del propio cuerpo o materiales sintéticos.
- Radioterapia: Uso de rayos X de alta energía para destruir las células cancerosas. Puede utilizarse sola o en combinación con cirugía o quimioterapia.
- Quimioterapia: Administración de fármacos que impiden la división celular para evitar la propagación del tumor. Puede utilizarse como complemento de la cirugía o la radioterapia.
- Inmunoterapia: Administración de medicamentos que activan las defensas inmunitarias del propio organismo contra las células cancerosas.
Cáncer oral: Definición, factores de riesgo, prevención, diagnóstico y tratamiento | Kenhub

Pronóstico del cáncer de encías
Como la mayoría de los tipos de cáncer, el de encías es curable si se detecta a tiempo. Las posibilidades de supervivencia y curación dependen en gran medida del estadio del tumor y de si ya se han formado metástasis.
Cuanto antes se detecte el cáncer oral, mayores serán las posibilidades de recuperación. De hecho, el cáncer de cavidad oral es curable en un 80-90% de los casos si se detecta en una fase temprana. Sin embargo, el 70% de los cánceres de cavidad oral sólo se diagnostican en una fase avanzada, lo que dificulta el tratamiento y empeora el pronóstico.
En general, el cáncer de cavidad oral es curable en un 80-90% de los casos si se detecta en una fase temprana; sin embargo, sólo el 30% de todos los cánceres de cavidad oral se detectan en una fase tan temprana. Cuanto más avanzado esté el tumor, peor será el pronóstico.
Según los estudios, a menudo se produce una recaída en los dos años siguientes a un tratamiento satisfactorio. El valor que suele utilizarse para indicar las posibilidades de supervivencia de los pacientes con cáncer es la mediana de supervivencia a cinco años. Este valor se refiere a la proporción de pacientes que siguen vivos cinco años después del diagnóstico. En el caso del cáncer de cavidad oral, es del 50%. Esto significa que el 50% de los pacientes fallece en los cinco años siguientes al diagnóstico.
Prevención del cáncer de encías
Una buena higiene bucal es esencial para mantener unos dientes y encías sanos. Las revisiones dentales periódicas son esenciales para mantener una buena salud bucodental. En Dental Care Barcelona recomendamos que nuestros adultos nos visiten al menos una vez cada seis meses para una revisión y limpieza. Sin embargo, algunas personas pueden necesitar visitarnos con más frecuencia, dependiendo de sus necesidades de salud bucodental.
Como no podía ser de otra manera, la mejor forma de prevenir el cáncer oral es evitar o minimizar la exposición a los agentes carcinogénicos anteriormente descritos. Por esta razón, se recomienda beber el menor alcohol posible y no fumar o dejar de hacerlo. De hecho, varios estudios demuestran que el riesgo de padecer cáncer oral después de 5 años sin fumar es igual que el de una persona no fumadora.
Con respecto a las consecuencias del sol, reducir la exposición en las horas centrales del día y hacerlo siempre con protector solar.
Para definir el cáncer de cavidad oral, primero tenemos que entender qué es exactamente el cáncer. Todo el mundo ha oído hablar de él y sabe que es una enfermedad peligrosa. Las células de nuestro cuerpo se renuevan periódicamente, unas más rápido y otras más despacio. En este proceso, las células viejas mueren y son sustituidas por células nuevas con la misma información genética. Se trata de una función corporal completamente normal.
El cáncer se desarrolla cuando este orden se desequilibra y las células con información genética alterada no son reconocidas y destruidas por el organismo. Estas células cancerosas alteradas se multiplican más rápidamente que las células normales del cuerpo y desplazan así a las células sanas.
Los principales factores de riesgo que se relacionan con el cáncer oral son el tabaquismo y el consumo de alcohol. El cáncer oral suele iniciarse con la aparición de una placa blanquecina, similar a una úlcera bucal o llaga, que recibe el nombre de leucoplasia. Esta puede ser una fisura profunda del tejido afectado y puede oscurecerse o pigmentarse.
Prevenir cualquier tipo de cáncer bucal es fundamental para minimizar riesgos. Para ello, te aconsejamos acudir a la clínica dental de manera preventiva al menos una vez al año. En estas visitas al odontólogo te realizamos revisiones completas, en las que podemos detectar patologías orales incipientes que tú aún no has notado. El cáncer de encías también se puede prevenir acudiendo al dentista periódicamente.
Trastornos potencialmente malignos de la cavidad oral
Los trastornos potencialmente malignos de la cavidad oral son un grupo bastante heterogéneo de lesiones mucosas asociadas con un mayor riesgo de transformación maligna a cáncer.
- Leucoplasia: Es la lesión potencialmente maligna más frecuente. Se trata de una lesión generalmente blanca en la mucosa de la boca que no se desprende al raspado. La causa más común es el consumo de tabaco aunque también las hay idiopáticas, es decir, en las que no se conoce claramente su origen aunque se piensa que algunos virus pueden influir. Si la lesión sigue presente un mes después de eliminar los posibles factores etiológicos, se recomienda realizar una biopsia para obtener el diagnóstico definitivo.
- Leucoplasia verrugosa proliferativa: Es una forma agresiva de la leucoplasia con un crecimiento lento que puede llegar a formar lesiones verrugosas. A diferencia de la anterior, el tabaco no parece tener relación con estas lesiones, pero no se conoce exactamente las causas de su aparición. Estas lesiones suelen surgir en personas mayores y más frecuentemente en la zona de encías y mucosa yugal. Suelen ser extensas en la presentación y con casi un 50% de malignización .
- Liquen plano oral: Es una enfermedad con origen desconocido que puede afectar a la piel y mucosas de todas las partes del cuerpo. Puede aparecer y desaparecer por brotes, frecuentemente asociados a trastornos psicosomáticos y situaciones de estrés y ansiedad. Suele manifestarse como unas estrías blanquecinas que aparecen normalmente en la mucosa de las mejillas, aunque también pueden aparecer en lengua y encías. Tiene un bajo riesgo de malignización, alrededor de un 1.4%, pero a pesar de ello, se recomienda realizar seguimientos 2 veces al año de las lesiones para detectar posibles cambios.
- Eritroplasia: Son lesiones rojizas de aspecto liso o moteado que aparecen en la cavidad oral, siendo el tabaco y alcohol los principales factores etiológicos, aunque también se relaciona con dietas bajas en verduras y con el VPH. Su grado de malignización es muy elevado, un 33,1%. De hecho, la mayoría de las lesiones rojas de la mucosa oral ya presentan carcinoma in situ o enfermedad invasiva en el momento del diagnóstico. Por lo tanto, es recomendable que cualquier lesión roja sea biopsiada.
El papel del dentista
El papel de los dentistas también es extremadamente importante antes, durante y después del tratamiento. Por ejemplo, tratar la enfermedad de las encías o la caries antes de una cirugía mayor o de someterse a radioterapia o quimioterapia, reduce el riesgo de infecciones o complicaciones.
Durante el tratamiento se recomiendan visitas periódicas, ya que los posibles efectos secundarios mencionados anteriormente pueden requerir de tratamiento local y/o sintomático, además de poder detectar de forma precoz posibles caries o problemas en las encías.
Después del tratamiento del cáncer, el mantenimiento de una salud bucal óptima podría ayudar a reducir los síntomas comunes como el dolor y la boca seca. El dentista puede asesorar mejor al paciente sobre cómo lograr un cuidado bucal y dental óptimo.
