Los dientes son estructuras esenciales en el cuerpo humano. No solo nos permiten morder, masticar o hablar, sino que también juegan un papel importante en la estética dental. En la boca tenemos 32 dientes divididos, cada uno con una función específica.
En esta entrada de blog, exploraremos las partes de un diente para entender cómo contribuyen a mantener nuestra sonrisa en perfecto estado.

Tipos de Dientes
Para entender la estructura de un diente, primero es necesario entender que no todos los dientes son iguales. Normalmente, el ser humano cuenta con 32 piezas dentales en su boca con nombre propio y funciones diferentes que veremos a continuación.
Incisivos
Se trata de los dientes frontales y son los más fáciles de identificar. En nuestra boca podemos encontrar 4 incisivos frontales y 4 incisivos laterales que se reparten entre la parte superior e inferior. Estos dientes tienen forma de cincel, son muy afilados y están diseñados para cortar los alimentos en pedazos más pequeños que facilitan la masticación.
Los incisivos son especialmente importantes para morder alimentos como frutas, verduras y carne. Además de su función en la masticación, los incisivos superiores son las piezas dentales que más se ven al sonreír, lo que contribuye a la estética de la sonrisa.
Caninos
Los caninos se conocen también comúnmente como colmillos. Son dientes con forma puntiaguda que se encuentran junto a los incisivos laterales. Existen 4 caninos, siendo 2 superiores y 2 inferiores. Su forma ayuda a que los alimentos más duros, como la carne, puedan ser desgarrados y triturados más fácilmente.
A su vez, los caninos también desempeñan un papel importante en la alineación de los dientes, ya que son los que guían el cierre de la mandíbula.
Premolares
Quizás no los conozcas por su otro nombre, ya que también se les conoce como dientes bicúspides. Aunque de forma coloquial también nos podemos referir a ellos como muelas. En nuestra boca podemos encontrar un total de 8 premolares repartidos entre el arco superior e inferior bucal. Se encuentran detrás de los dientes caninos.
Su función principal es la de triturar y moler los alimentos antes de que los traguemos. De esta forma facilitan la ingesta de alimentos más duros o fibrosos antes de que lleguen a los últimos dientes de los que hablaremos que son los molares.
Molares
Los molares son los dientes finales que se encuentran detrás de los premolares. Son los dientes más grandes y anchos que podremos encontrar en nuestra boca. Están diseñados de esta forma porque tienen un papel muy importante en el proceso de masticación, ya que ayudan a descomponer los alimentos en partes más pequeñas y que son más fáciles de digerir y absorber.
Normalmente, tenemos en nuestra boca un total de 12 molares. 3 por cada cuadrante de nuestra cavidad bucal. Sin embargo, es muy común que algunas personas puedan tener un cuarto molar al final, también conocido como muela del juicio.
Tienen superficies masticatorias planas con múltiples cúspides diseñadas para moler eficientemente los alimentos. Los molares juegan un papel crucial en el proceso de masticación, ayudando a descomponer los alimentos en partículas más pequeñas que son más fáciles de digerir y absorber. La mandíbula humana típicamente tiene tres molares en cada cuadrante, aunque algunas personas también pueden tener un cuarto molar, comúnmente conocido como muela del juicio.

Anatomía Dental: Estructura de los Dientes
Ahora que sabemos qué tipos de dientes tenemos ya estamos preparados para saber cuál es la estructura de los dientes o anatomía dental. Para entenderlo debemos saber que los dientes están formados por dos tejidos:
- Radicular
- Coronal
Los dientes están hechos de diferentes tejidos y se dividen -desde un punto de vista anatómico- en diferentes partes: raíz, cuello y corona. Todos los dientes tienen estas tres partes o secciones, sea cual sea la posición que ocupen en la arcada superior o inferior. Recordemos que una persona adulta puede tener un máximo de 32 dientes, contando también las cuatro mules de juicio, que no siempre erupcionan.
Corona
La corona es la parte visible del diente que sobresale de las encías. Es la que se encarga de realizar las funciones de masticación de alimentos. Es la parte del diente que ve cuando sonreímos. Como hemos visto anteriormente, existen diferentes tipos de formas de corona dependiendo de la función específica que tenga cada diente.
Además del aspecto funcional, la corona tiene una dimensión estética. Según el tipo de diente, la forma de la corona y su superficie masticatoria -la parte superior del diente que entra en contacto con los alimentos durante la masticación y la trituración- van a ser diferentes.
- Incisivos. Se trata de los dientes frontales y centrales, que son planos y anchos, con un borde afilado y delgado. Gracias a estas características, son ideales para morder los alimentos y cortarlos en pequeños pedazos fáciles de masticar.
- Caninos.
- Premolares. Tienen una superficie plana con crestas, útil para masticar la comida.
- Molares. Son los dientes más grandes -también con una mayor superficie masticatoria- y fuertes de la boca. De algún modo, toman al relevo al trabajo que han hecho los premolares, al deshacer los alimentos en partículas aún más pequeñas y fáciles de tragar.
- Cúspides. Protuberancias o picos en la superficie masticatoria de algunos dientes (caninos, molares y premolares).
- Fosas. Depresiones o áreas cóncavas en la superficie de masticación.
- Crestas. Crestas elevadas que separan las cúspides y fosas en la superficie de masticación.
- Surcos. Hendiduras o ranuras que pueden estar presentes en la superficie de masticación de algunos dientes.
- Superficie delantera y trasera. Partes de la corona que se enfrentan hacia los labios y hacia la parte posterior de la boca.
- Áreas interproximales. Espacios entre dos dientes vecinos.
Cuello
También llamada zona cervical, es la parte que une la corona con la raíz. Se encuentra en el borde de la encía y requiere de una atención y cuidado especial. Esto es porque es allí donde se suele producir el sarro que, si no se limpia con frecuencia, puede provocar caries o infecciones.
Raíz
La raíz es el núcleo del diente y es, por tanto, la que se encarga de soportar el diente. Los dientes pueden contener una o más raíces según el tipo de diente. Los dientes incisivos, caninos y molares suelen tener solo una raíz, mientras que los premolares y molares suelen tener entre dos y tres raíces.
La raíz del diente está ubicada debajo de la línea de las encías, que marca la unión entre las encías y los dientes. Su función principal es proporcionar un anclaje sólido al diente en los maxilares. Un diente puede tener una o más raíces dentales. Incisivos, caninos y premolares suelen tener una raíz dental.
Esta parte del diente juega un papel muy importante, ya que no solo ayuda a prevenir la pérdida del hueso en la boca, sino que también se encarga de transmitir sensaciones al tejido que hay alrededor. Además, nutre al diente de los vasos sanguíneos y los nervios que la recorren.
La raíz da estabilidad y sujeción al diente. Ayuda a resistir las fuerzas de la masticación y a mantener su posición en la boca. También es importante para la salud del hueso maxilar, ya que ayuda a mantener la integridad del hueso de la mandíbula al proporcionar estímulo y soporte.
Capas de un Diente
Ya hemos visto las tres partes principales que conforman el diente. Sin embargo, dentro de esta estructura encontramos una serie de capas que recubren el diente y que se encuentran dentro de la corona, el cuello y la raíz.
Esmalte
El esmalte es una capa externa del diente que protege la estructura interna de posibles daños. Se trata, por tanto, de una capa muy dura y resistente. Sin embargo, es posible que pueda sufrir desgaste con el paso del tiempo.
Capa más externa del diente que cubre la corona dental. Se trata del material más duro del organismo. Está formado por minerales y materiales duros. El esmalte no contiene tejido vivo y no puede regenerarse.
Esta capa no se puede regenerar si se pierde, ya que no se trata de un tejido vivo. Si un diente pierde esta capa puede ocasionar problemas de sensibilidad y vulnerabilidad. Por ello, es recomendable aplicar los cuidados necesarios al diente para evitar esta situación.
Dentina
Esta capa se sitúa justo por debajo del esmalte. Está formada por túbulos microscópicos por donde puede pasar el frío o el calor provocando la sensibilidad dental. Es una capa más suave que el esmalte que constituye la mayor parte del diente y a diferencia del mismo, la dentina tiene la capacidad de regenerarse ante situaciones que pueden dañar el diente.
Capa situada inmediatamente por debajo del esmalte. Es más suave que el esmalte, pero más dura que el hueso, ya que está compuesta sobre todo por componentes minerales. La dentina es la parte predominante en la estructura del diente. A diferencia del esmalte, la dentina tiene la capacidad de regenerarse en respuesta a situaciones que dañan los dientes.
La dentina suele tener un tono amarillento y es una capa muy flexible. Esto hace que sea capaz de proteger al diente de golpes o traumatismos que pudiera sufrir. Sin embargo, si la caries logra penetrar en la dentina, puede infectar la pulpa, ya que los túbulos conducen directamente a ella.
Pulpa
Es un tejido blando que se encuentra en el centro del diente. También se conoce comúnmente como nervio porque en esta capa es donde se encuentran los nervios y los vasos sanguíneos.
Está envuelta por la dentina en la parte más interior del diente, en la cavidad pulpar. La pulpa dental es un tejido blando que incluye vasos sanguíneos, nervios, ganglios linfáticos y células, y que es la parte viva del diente.
Esta capa tiene la función de enviar una señal sensorial en casa de que el diente haya sufrido algún golpe o que la caries llegue a ella. En ese caso, esa señal sensorial se traduce como dolor. La pulpa también se encarga de formar la dentina y nutrir la pieza dental.
Cemento Dental
Cubre la raíz del diente, del mismo modo que el esmalte cubre la corona.

Coronas Dentales o Fundas
Las coronas dentales son la capa exterior del diente que está cubierta por la dentina. Una corona dental es una prótesis fija que se coloca sobre un diente dañado o debilitado, o también sobre un implante dental. Esta funda cubre toda la superficie del diente y se comporta como uno natural, cumpliendo todas las funciones de estética y masticación que el paciente necesita.
Las coronas pueden estar hechas de diversos materiales, que siempre están creados a medida para el diente sobre el que estarán colocadas, y se asemejan en forma y color a la dentadura del paciente. Las coronas no solo tienen una función estética, sino también una función funcional. Por lo tanto, se pueden utilizar en cualquier diente, aunque su uso es más común en los premolares y molares. Estos dientes son los que están más involucrados en la masticación y necesitan ser resistentes y capaces de soportar eficazmente las cargas masticatorias.
Además, al estar ubicados en la parte posterior de la boca, son más propensos a tener caries, ya que son menos accesibles durante el cepillado. Aunque se pueden utilizar coronas en cualquier diente, las necesidades estéticas y funcionales de cada uno son diferentes y, por lo tanto, el odontólogo recomendará un material específico para cada caso.
Tipos de Coronas o Fundas Dentales
- Zirconio y porcelana: las coronas más estéticas. Las coronas hechas de zirconio y las de porcelana suelen usarse para los dientes anteriores, pues ofrecen soluciones más estéticas. Estos materiales permiten adaptarse al tono de los dientes adyacentes, por lo que el resultado es armónico y natural, sin apreciarse apenas ninguna diferencia respecto a las piezas dentales naturales.
- Fundas de metal-porcelana: Por otra parte, las fundas compuestas por metal y porcelana se usan en las muelas debido a la resistencia que ofrecen. Sobre la pieza dental remanente se coloca un capuchón hecho de metal que será posteriormente recubierto con porcelana para dar el aspecto de diente real. Su uso no está indicado en los dientes visibles en la sonrisa, ya que al estar formadas por metal, es posible que el acabado estético no sea el deseado.
Las fundas dentales pueden estar hechas de tres tipos de materiales: porcelana, metal-porcelana o de zirconio.
Tipos de Coronas Dentales- Diferencias entre Metal, Porcelana y Zirconio.
¿En qué casos se usan las coronas dentales?
- Coronas dentales para reforzar un diente deteriorado: Para asegurar la correcta fortaleza del diente, es necesario reforzarlo en casos de traumatismos, pérdida de superficie por obturación (empastes) o someterse a una endodoncia. En estos casos, el profesional realiza un tallado en el que se rebaja la superficie del diente hasta 2 milímetros en altura y grosor, hasta obtener una forma cónica, para posteriormente cementar sobre él la corona dental.
- Coronas dentales para soportar un puente dental: Para asegurar la correcta sujeción de un puente dental es necesario que los dientes adyacentes, llamados pilares, ofrezcan la resistencia necesaria. En caso de que una de estas piezas falte, el odontólogo puede recomendar la colocación de una corona en el diente restante.
- Coronas sobre implantes dentales: La pérdida de un diente puede tener graves consecuencias en la salud bucodental y no se trata solo de una cuestión estética. En estos casos, se recomienda que el paciente se someta a una cirugía para colocar un implante dental, sobre el cual se fijará la corona dental mediante un tornillo.
- Coronas dentales por motivos estéticos: Si el objetivo es mejorar la apariencia estética de los dientes, especialmente los dientes frontales, una corona dental puede ser una opción para cambiar su forma, color o posición. Sin embargo, en algunos casos el dentista podría sugerir el uso de carillas dentales, las cuales también pueden modificar el aspecto de los dientes, aunque existen diferencias respecto a las coronas.
Tipos de Coronas y Precios Aproximados
Las coronas dentales tipos y precios es muy variable y depende, fundamentalmente, de los materiales que se elijan y el protésico que las fabrique.
| Tipo de Corona | Descripción | Precio Aproximado (€) |
|---|---|---|
| Resina | Frecuentemente coronas provisionales | 40 |
| Porcelana | Solución estética permanente | 400 - 850 |
| Zirconio | Material polivalente para simular y personalizar la morfología y el esmalte | 350 - 500 |
| Metal porcelana | Precio más bajo en comparación a las dos anteriores | 360 |