El Capibara: Comportamiento, Hábitat y la Importancia de sus Dientes

El capibara, también llamado carpincho, chancho de agua o chigüiro, es un mamífero y el roedor más grande del mundo. Pertenece a la familia Caviidae y su nombre científico es Hydrochoerus hydrochaeris, que en griego significa “cerdo del agua”. La capibara, carpincho o chigüire es un animal sudamericano.

Características Físicas del Capibara

El capibara es un mamífero roedor de gran tamaño; un adulto puede pesar cerca de los 55 kg. A continuación, te enumeramos algunas características del capibara:

  • Cuerpo robusto: En forma de barril, la cabeza grande y el hocico prolongado.
  • Patas cortas y fuertes: Las delanteras poseen 4 dedos y las traseras 3, ambas con uñas gruesas y membranas interdigitales.
  • Pelaje áspero: Todo su cuerpo está cubierto por dicho pelaje áspero de color pardo. El pelo es largo, áspero y de un color entre marrón rojizo y gris amarillento. No obstante, no tiene el pelaje muy denso. En algunas zonas lo tiene tan ralo que se entrevé la piel.
  • Ubicación de los sentidos: Los ojos, orejas y orificios nasales son pequeños y se ubican en la parte superior de la cabeza, de manera tal que cuando se meten al agua, les permite ver, escuchar y respirar por fuera de la superficie sin sobresalir demasiado.
  • Dimorfismo sexual: El macho, a diferencia de la hembra, posee una protuberancia de 2 cm sobre el hocico, en la cual posee una glándula sebácea que utiliza para marcar territorio.
  • Glándulas sudoríparas: De hecho, son los únicos roedores que las tienen.
  • Cola corta: De hecho, no se ve.

Hábitat y Distribución

Llegados a este punto te estarás preguntando dónde viven los capibara, es decir, dónde podemos verlos en la naturaleza. Lo cierto es que se trata de un mamífero nativo de América del Sur. Actualmente se encuentra distribuido en Panamá y gran parte de Sudamérica, llegando hasta la provincia de Buenos Aires en Argentina.

Es noble en cuanto a tipos de ecosistemas, lo podemos encontrar en sabanas, bosques y selvas, pastizales y matorrales, siempre y cuando el lugar cumpla con las tres características fundamentales:

  • Debe haber un cuerpo de agua cerca ya sea ríos, lagunas o arroyos, en donde el capibara pueda reproducirse, regular su temperatura y protegerse.
  • Debe haber áreas cercanas para pastorear y alimentarse.
  • Debe haber zonas secas en donde descansar y tener a las crías.

Como te habrás dado cuenta, es de hábitos terrestre y semiacuático. En términos generales se encuentra ampliamente distribuido, incluso en algunos sectores ha logrado extender el área de distribución. La Hydrochoerus hydrochaeris habita zonas extensas de América del Sur: desde Colombia, Venezuela y Guyana hasta Uruguay y Argentina, pasando por Ecuador, Brasil, Bolivia y Paraguay. Como le gusta estar en el agua, su hábitat natural se encuentra principalmente a lo largo de ríos grandes, como el Orinoco, el Amazonas, el San Francisco y el Río de la Plata. Sin embargo, también habita lagos, charcas y manglares. En el Pantanal, el humedal interior más grande del mundo, viven muchas capibaras.

A diferencia de muchos otros animales salvajes, la capibara puede sobrevivir relativamente bien cerca de las personas. De hecho, incluso a veces se beneficia cuando convierten bosques secos o matorrales xerófilos en plantaciones o pastos de ganado. En efecto, los sistemas de riego y fuentes de agua artificiales crean nuevos hábitats naturales para ella.

Comportamiento Social y Alimentación

Es un animal herbívoro, justamente capibara en guaraní significa “señor del pasto”. Se alimenta principalmente de plantas acuáticas, gramíneas y otras hierbas palustres. La dieta de la capibara incluye principalmente poales y plantas acuáticas. No obstante, de vez en cuando entra en las plantaciones para comerse las cosechas, como caña de azúcar o maíz.

Es un animal gregario, vive en grupos numerosos de entre 6 a 30 individuos. Dentro de estas comunidades hay un macho dominante y varias hembras, crías y otros machos subordinados. Suelen organizar el espacio donde viven, es decir, hay sectores de pastoreo, otros de reposo y otros de baño y, al desplazarse, lo hacen en fila india.

Son territoriales, los machos, hembras y juveniles salen a pelear cuando otros individuos invaden su territorio. Su mayor actividad es a la mañana y al anochecer, durante el día descansan entre la vegetación y en los momentos de mucho calor se meten al agua para regular su temperatura.

Si se encuentran viviendo cerca de ambientes con actividad humana, se mueven durante la noche. Se comunican entre ellos mediante distintos sonidos, como silbidos, ronroneos, gruñidos y chasquidos.

Interesante: Al igual que las cobayas y los conejos, la capibara ingiere sus cecotrofos para asimilar mejor la comida vegetal indigesta. Una capibara adulta necesita entre 2,7 y 3,6 kilos de hierba al día. La parte principal del alimento la componen exclusivamente de cuatro a seis especies de plantas, como el camalote (Hymenachne amplexicaulis).

Reproducción y Crianza

Se pueden reproducir durante todo el año, pero sobre todo en primavera-verano. Tanto las hembras como los machos alcanzan su madurez sexual entre el año y medio y dos de vida y el tipo de reproducción que llevan involucra a un macho con varias hembras.

Cuando la hembra entra en celo libera un olor particular y silba por la nariz advirtiendo al macho, el cual la corteja siguiéndola y rozando su zona genital. Cuando la hembra lo acepta se mete al agua, espera al macho y se produce la cópula.

Las capibaras se aparean durante todo el año y la mayoría de crías nacen en época de lluvias. En el norte de Sudamérica esto sucede en abril y mayo, y en el sur, en octubre. Las hembras suelen tener una camada al año y rara vez dos. Después de un periodo de gestación de entre 110 y 150 días, nacen entre cuatro y ocho crías. Como no construyen nidos, el parto puede tener lugar en cualquier parte del territorio.

Las crías de carpincho nacen con todo el pelo y con dientes permanentes. Como animales precoces que son, pueden comer hierba poco después de nacer y se destetan con tres o cuatro meses. Alcanzan la madurez sexual con una edad de entre quince y dieciocho meses.

Dientes del Capibara

Los capibara tienen dientes que crecen continuamente, lo que les permite consumir vegetación dura sin desgastar sus herramientas de alimentación esenciales. Sus dientes incisivos son de crecimiento continuo, por lo que deben roer constantemente para desgastarlos. Como roedores, sus dientes poseen una característica única que no todos los mamíferos tienen: nunca dejan de crecer.

Si esta especie deja de roer, es posible que sus dientes frontales crezcan tanto que obstaculicen la propia alimentación. Con un total de 20 dientes prominentes y afilados, estos animales pueden causar daño si se sienten amenazados. Rechinan sus dientes sobre tubérculos, cortezas o plantas acuáticas para ayudar a recortar sus dientes.

Adaptaciones al Medio Acuático

Al vivir al lado de fuentes de agua y humedades, su cuerpo está perfectamente adaptado a la vida acuática. Gracias a sus pies palmeados y patas traseras con una membrana interdigital, estos roedores nadan con facilidad. Los capibaras tienen un pelaje denso y resistente al agua, lo que les favorece a la hora de mantener la temperatura corporal. Este pelaje es impermeable por varios factores. Por un lado, cuentan con unas glándulas sebáceas que producen una sustancia aceitosa que les ayuda a marcar el territorio y también para repeler el agua.

Las capibaras viven junto a ríos y humedales, por lo que su cuerpo está perfectamente adaptado a la vida acuática. De hecho, dependen del agua para sobrevivir. Así, por ejemplo, tienen unos pies palmeados, con unas patas traseras dotadas de una membrana interdigital que les ayuda a nadar con facilidad. Además, tienen un pelaje denso y resistente al agua que les sirve para mantener la temperatura corporal y a desplazarse con facilidad.

Pueden zambullirse en el agua cuando se sienten amenazados, suelen hacer esto para huir de sus depredadores. En caso de peligro, la capibara huye metiéndose en el agua. No solo es una excelente nadadora, sino que puede cerrar los orificios nasales y sumergirse durante hasta cinco minutos. Pueden permanecer sumergidos bajo el agua hasta cinco minutos, una habilidad que utilizan para evitar a sus depredadores y mantenerse frescos.

Los capibaras pasan gran parte de su vida en el agua, duermen, huyen pero también copulan. Cuando una hembra entra en celo, un macho empieza a seguirla de cerca, a veces durante largos periodos de tiempo, antes de que se produzca el apareamiento. La cópula suele durar solo unos segundos, pero una hembra suele hacerlo varias veces por periodo de celo.

Relaciones con Otras Especies

La actitud de los capibaras fue lo que hizo que recorrieran todas las plataformas, convirtiéndose en el claro protagonista de todo el mundo animal. Su carácter, claramente confiable, hace que se dejen ver con todo tipo de especies, desde las aves más tranquilas hasta los depredadores más peligrosos. La capibara es un animal pacífico. En los zoos suelen tenerla junto con otras especies sudamericanas, como alpacas, tapires u osos hormigueros. También se lleva bien con pájaros e incluso tolera que se le pongan en la cabeza o el lomo.

Las relaciones simbióticas de los capibaras con otras especies son particularmente interesantes. Por ejemplo, es común ver aves como garzas y pájaros carpinteros posadas sobre ellos, beneficiándose al alimentarse de los parásitos en su piel, mientras los capibaras obtienen una limpieza gratuita. En algunos hábitats, los capibaras conviven pacíficamente con caimanes, a pesar de que estos últimos pueden ser depredadores potenciales. Esta convivencia se basa en una comprensión mutua y en momentos específicos en los que los caimanes no están en modo de caza.

Además, los capibaras han demostrado una notable tolerancia hacia los animales domésticos en áreas urbanas y rurales, interactuando pacíficamente con perros y gatos en parques y reservas naturales dentro de las ciudades.

Importancia Ecológica

Los capibaras son mucho más que los roedores más grandes del mundo. Son guardianes esenciales de los ecosistemas sudamericanos, desempeñando roles vitales en el control de la vegetación, la dispersión de semillas y el mantenimiento de la biodiversidad. Los capibaras desempeñan un papel esencial en el control de la vegetación, consumiendo grandes cantidades de pasto y plantas acuáticas. Esto ayuda a prevenir el crecimiento excesivo de ciertas plantas que podrían sofocar otras especies y alterar el equilibrio del ecosistema. Además, al dispersar semillas a través de sus heces, contribuyen a la regeneración de plantas y la diversidad vegetal en su hábitat.

Como «ingenieros del ecosistema», los capibaras modifican su entorno al crear senderos y cavar en busca de alimentos, lo que puede crear hábitats para otras especies y mejorar la estructura del suelo y el flujo de agua en áreas pantanosas y riberas. También son una fuente vital de alimento para depredadores como jaguares, pumas, caimanes y anacondas, manteniendo así el equilibrio en la cadena alimentaria.

Estado de Conservación

La capibara está extendida ampliamente en Sudamérica, por lo que no se considera que esté amenazada. No obstante, la población ha disminuido intensamente o ha desaparecido en algunas regiones en las que era autóctona. Por ejemplo, esto ha sucedido en partes de Perú o Venezuela. La culpa la tiene principalmente la caza. Su piel se utiliza para fabricar un cuero claro, por ejemplo, para guantes, chaquetas o sillas de montar. Además, la carne se come regionalmente como plato de ayuno o se procesa para hacer salchichas.

Tabla de Datos Relevantes

Característica Descripción
Nombre Científico Hydrochoerus hydrochaeris
Peso Adulto Aproximadamente 55 kg
Hábitat Pantanos, ríos, lagos en Sudamérica
Dieta Principalmente plantas acuáticas y pastos
Estructura Social Grupos de 6-30 individuos, liderados por un macho dominante
Dientes Crecimiento continuo, requieren desgaste constante
Adaptaciones Patas palmeadas, pelaje denso e impermeable

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