Cuando hablamos de cáncer, no siempre pensamos en tumores menos frecuentes, pero que existen y condicionan la calidad de vida de quien los padece. Uno de ellos es el cáncer de la cavidad oral, también conocido como cáncer de boca, que constituye alrededor de entre el 5-8% de todos los cánceres del organismo.

Ubicación del cáncer oral.
¿Qué es el carcinoma epidermoide de encía?
El cáncer de encías es un tumor maligno que se forma en las encías del maxilar superior o inferior. El término técnico es carcinoma gingival. Se puede considerar un tipo de tumor infrecuente, ya que representa un 5% de todos los tumores. La mayoría de los casos de cáncer de encías son carcinomas de células escamosas.
Esto significa que el tumor se desarrolla en la capa superior de la mucosa oral. Otros tipos de cáncer son mucho menos frecuentes, como los osteosarcomas, que se desarrollan en los huesos maxilares y crecen hacia las encías, o los melanomas de la mucosa, que suelen ser de color oscuro.
Es importante diagnosticar los carcinomas de células escamosas lo antes posible porque el tumor tiende a invadir los tejidos vecinos y a formar metástasis en los ganglios linfáticos.
CÁNCER ORAL: Causas, síntomas, diagnóstico y tratamiento
Causas y factores de riesgo
Se puede considerar que este tipo de tumores tienen una etiología (causa) fundamentalmente ambiental (externa). El cáncer de encías se desarrolla cuando las células con información genética alterada no son reconocidas por el sistema inmunitario y pueden propagarse sin problemas.
Aún no se sabe exactamente por qué mutan las células. Sin embargo, se mantienen, además, los factores de riesgo clásicos de tumores de cabeza y cuello, como son el consumo de alcohol y tabaco, así como los problemas de dentición o de higiene, que favorecen este cáncer. Y no se pueden olvidar las lesiones predisponentes al mismo como es, por ejemplo, el liquen plano.
A nivel clásico, desde luego, tienen mayor riesgo los grandes fumadores y bebedores, personas que tienen estos hábitos en exceso, y también aquellas con escasa higiene en la boca tienen tendencia a hacer este cáncer de forma más habitual.
Factores de riesgo:
- Tabaco: Aumenta el riesgo de tumores de cavidad oral, orofaringe, hipofaringe y laringe.
- Alcohol: El beber alcohol multiplica el riesgo de cáncer de laringe por 5 respecto a la población general. El riesgo aumenta si se asocia al consumo de tabaco.
- Infecciones: La infección por el virus de Epstein-Barr se ha relacionado con el carcinoma de nasofaringe; en los últimos años, la infección por el virus del papiloma humano, se ha relacionado con el carcinoma de células escamosas.
Hoy en día y cada vez con mayor interés se está observando como un nuevo factor etiológico la infección por Papilomavirus 16 y 18 y otros serotipos. Esta forma de presentación se objetiva en tumores de cavidad oral y de orofaringe, especialmente en pacientes no fumadores y no bebedores.
Síntomas
En las fases iniciales, el cáncer de encías suele progresar sin síntomas ni molestias. Sin embargo, existen algunos cambios en la mucosa que, si no se tratan, pueden convertirse en cáncer de encías.
Lo cierto es que suelen ser personas que consultan pronto, porque notan la alteración. Es decir, hay que consultar cuando detectemos estas lesiones.
Primeros signos de cáncer oral:
- Manchas blancas, rojas o grises que no pueden limpiarse.
- Zonas ásperas o endurecidas.
La leucoplasia se produce cuando las encías se vuelven blancas. La leucoplasia puede aparecer en forma de manchas blancas indelebles o incluso cubrir partes enteras de la mucosa oral. Dependiendo de la forma, entre el 3 y el 38% de las leucoplasias se convierten en carcinoma de células escamosas. Se desarrollan cuando la mucosa oral se queratiniza en exceso.
Las eritroplasias son manchas aterciopeladas de color rojo oscuro brillante en la mucosa bucal, que también pueden aparecer en las encías y son mucho menos frecuentes que las leucoplasias. En el caso del cáncer de encías, el tumor crece fuera de la encía en forma de úlcera y al principio parece una hinchazón, o bien crece hacia dentro, dejando un "cráter". También se denomina lesión ulcerosa.
No hay por qué tener heridas o lesiones en la boca, en los dientes o en la lengua. Suelen ser zonas que molestan y hay que ser insistente en la consulta si no somos capaces de resolverlo.
Diagnóstico
Cuando las personas notan algo raro en las encías, suelen acudir primero al dentista para que las examine. Si se han descartado otras enfermedades de las encías o el diagnóstico no está claro, el dentista remite al paciente a un especialista, por ejemplo un otorrinolaringólogo u oncólogo (especialista en cáncer).
En principio no tendría por qué serlo, porque es una zona accesible para tomar una muestra que nos ayude a confirmar si es cáncer o no lo es. Pueden surgir a veces problemas en relación a la pericia del profesional que se enfrenta al principio estas lesiones, pues se instaura un tratamiento pensando en que se trata de lesiones benignas y, sin embargo, estas persisten durante tiempo.
El primer paso en el diagnóstico del cáncer es tomar una muestra de tejido (biopsia), que se examina en el laboratorio y ya revela si hay células tumorales o no. El médico decide qué exploraciones son necesarias. Tras las exploraciones, el médico clasifica el tumor.
Pueden surgir a veces problemas en relación a la pericia del profesional que se enfrenta al principio estas lesiones, pues se instaura un tratamiento pensando en que se trata de lesiones benignas y, sin embargo, estas persisten durante tiempo. Es decir, a veces, si se tratase de una infección debería mejorar con el tratamiento que se pone en pocos días.
Pruebas diagnósticas:
- Biopsia: Toma de muestra de tejido para examinar en el laboratorio.
- TAC (Tomografía Axial Computerizada) de cabeza y cuello: Prueba radiológica que consiste en realizar cortes fotográficos del cuerpo en secciones transversales cada 5 mm, permitiendo estudiar todas las estructuras en un tiempo muy corto.
- RNM (Resonancia Nuclear Magnética): Permite obtener mejores imágenes de tejidos blandos.
- PET-TAC: Es una prueba que combina las imágenes obtenidas en el TAC con una parte dinámica en la que se administra un contraste con glucosa, así se obtienen imágenes en las que también se puede determinar las zonas tumorales por la captación que tienen.
Tratamiento
Una vez que hemos diagnosticado un cáncer en cualquier región, y en este caso en la boca en particular, hay que hacer un estudio de extensión. Es decir, ver hasta dónde existe este cáncer, si se ha extendido a los ganglios o a otra parte del cuerpo. Habitualmente esto se hace con un TAC o con una resonancia, con ambos, o incluso un PET.
En el caso del cáncer de encías, suele ser necesario extirpar quirúrgicamente el tumor. Dependiendo del estadio, el tamaño y la localización del tumor, puede administrarse radioterapia o quimioterapia antes o después de la cirugía para evitar que el tumor reaparezca.
Si el tumor ya ha penetrado en la mandíbula, es necesaria una operación compleja en la que hay que extirpar parte de la mandíbula. En una o varias operaciones de reconstrucción, el cirujano inserta en la mandíbula partes de hueso y tejido del propio cuerpo, por ejemplo del peroné o del hueso del hombro.
Si el tumor ya ha hecho metástasis en los ganglios linfáticos o se sospecha que lo ha hecho, también hay que extirparlos. Esto se denomina disección del cuello.
Pilares del tratamiento:
- Cirugía: Es el tratamiento primario en tumores precoces. En estadios avanzados, la cirugía sigue siendo el mejor método de rescate en los enfermos que presenta recaídas tumorales operables.
- Radioterapia: La radioterapia consiste en el tratamiento de la enfermedad mediante ondas de alta energía. Es un tratamiento local, es decir afecta exclusivamente al área irradiada.
- Quimioterapia: El tratamiento con quimioterapia consiste en la utilización de fármacos llamados antineoplásicos o quimioterápicos cuyo objetivo es destruir las células tumorales.
- Inmunoterapia: Es un tratamiento intravenoso de reciente aprobación en los tumores de cabeza y cuello. Su mecanismo de acción se basa en estimular el sistema inmune del paciente para que sea el que destruya las células tumorales.
En la boca la cirugía es la más recomendable antes que radioterapia u otras técnicas con menos garantía y más toxicidad.
Pronóstico
El pronóstico va a depender del estadio. No es lo mismo un estadio 1 que un estadio 4, por supuesto. En general, el cáncer de cavidad oral es curable en un 80-90% de los casos si se detecta en una fase temprana; sin embargo, sólo el 30% de todos los cánceres de cavidad oral se detectan en una fase tan temprana.
Y dentro de este estadio, es importante la actuación profesional, es decir, a veces se opta curar el tumor en una aproximación inicial, evitar cirugías insuficientes, intentar compensar con radioterapia... Es verdad que es una zona que puede suponer problemas, no es fácil operar un cáncer en la lengua, pero muchas veces, una vez operado, bien operado, la recuperación se produce.
Si no hacemos una buena cirugía inicial, es difícil que este tumor no se reproduzca y que no lleve a graves consecuencias.
Prevención
La prevención debería estar basada en términos de evitar alcohol y tabaco, hacer revisiones habituales con nuestros odontólogos, que muchas veces detectan si aparece algún cambio, y mantener los programas de vacunación frente al virus del papiloma humano, no solo en niñas, también en niños.

Consejos para la prevención del cáncer oral.
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