El fallecimiento de Carlos Goyanes el pasado 7 de agosto ha provocado gran tristeza. Desde que se casara el 20 de septiembre de 1975 con Cari Lapique, su nombre estuvo ligado al de los más ricos, poderosos e influyentes de España.

Vista panorámica de Marbella, lugar clave en la vida de Cari Lapique y Carlos Goyanes.
Los Inicios de Cari Lapique
Cari Lapique nació el 17 de julio de 1952 en Madrid. Es hija de los Condes de Villamiranda: su madre es Caritina Fernández de Liencre y su padre es Manuel Lapique Quiñones. Tiene tres hermanos: Manuel, Myriam y Pedro.
Desde una edad temprana, Cari mostró interés por la moda. Con tan solo 19 años, planteó a sus padres la idea de abrir una tienda de ropa, pero ellos prefirieron que primero trabajase de cara al público para adquirir experiencia. Por eso, a los 19 años, dejó sus estudios y comenzó a trabajar como dependienta en la boutique de El Corte Inglés del Paseo de la Castellana en Madrid. Tras este trabajo, montó su propia boutique Cèline en Madrid, la cual mantuvo durante 15 años.
Los Lapique eran algunos de los invitados estrella al Palacio del Pardo y eran íntimos de Carmen Franco, que amadrinó el enlace, y de los marqueses de Villaverde. Cari tenía fama de don Juan, era guapote y con gran sentido del humor, cualidades que le fascinaban a Cari.
Su Matrimonio con Carlos Goyanes

Cari Lapique y Carlos Goyanes en el día de su boda, un evento destacado en la alta sociedad.
En 1975, Cari conoció en una piscina de Marbella a Cari Lapique, quien junto a su hermana Miriam eran las jóvenes más bellas de la alta sociedad española. Entre Carlos y Cari hubo una química instantánea, y no les dio prácticamente tiempo a tener un noviazgo. El 20 de noviembre de 1975, se casaron en régimen de separación de bienes en la parroquia de la Virgen Madre de Marbella ante 400 invitados. Sin duda, fue la boda del año, aunque no tan multitudinaria como la anterior porque en las calles se congregaron 4.000 curiosos.
En noviembre de 1976 nació Caritina y en mayo de 1983 lo hacía Carla. A partir de ese momento hubo un gran cambio en la vida de Carlos.
Cari Lapique y Carlos Goyanes pasaron por el altar el 20 de septiembre de 1975 y ella ha querido recordarlo en su perfil de Instagram con una bonita fotografía en blanco y negro de ese día tan especial para el matrimonio. “48 años tiene la foto. 48 años juntos”, escribía Cari Lapique junto a la instantánea en la que se ve a la pareja en el altar de la parroquia de la Virgen Madre de Marbella momentos antes de darse el ‘sí, quiero’.
“Yo estaba loca de amor cuando me casé con Carlos”, ha dicho Cari en diferentes ocasiones. Su historia de amor ya dura casi 50 años y aunque la discreción ha reinado en la pareja, siempre se han movido en los círculos de la alta sociedad madrileña y marbellí y ella siempre se ha mostrado feliz posando en algunos reportajes tanto sola como en compañía de sus dos hijas, Caritina y Carla.
En estos casi 50 años de matrimonio no todo ha sido un camino de rosas y la pareja ha superado también alguna crisis, pero nunca se plantearon una separación. GJBMadre de dos hijas y ‘abuelona’Sus dos hijas, Caritina y Carla, tuvieron unos años en los que eran habituales en los saraos y eventos de postín en la capital. Pero en un momento dado ambas decidieron alejarse de los focos y apenas las vemos en alguna fiesta muy de vez en cuando.
"Yo sé que nadie daba un duro por nosotros, por nuestra boda. Y ahora no somos muchos los que seguimos casados" afirmaba Cari en las páginas de ¡HOLA!. Goyanes y era por ese motivo por el que la estabilidad de este matrimonio era puesta en duda. Sin embargo, ambos estaban muy enamorados y apostaron todo por su relación, haciendo caso omiso a todo tipo de opiniones y habladurías.
Él estaba separado, imagínate en esa época, yo era lo peor de lo peor, pero no me importó porque sabía que lo que quería era estar con él. su particular secreto. "Creo que el secreto está en quererse, en comprenderse, en saber aguantarse... Creo que hoy se dice muy a la ligera el "me separo", "me divorcio"... A mis hijas siempre les digo que hay que pensárselo muy bien antes de dar el paso. Divorciarse es fácil, pero, en el fondo, es tristísimo, porque, entre otras cosas, supone romper una familia. Claro que, a veces, hay situaciones insostenibles, pero pienso que habría que luchar más por mantener la unión".
Carlos y Marisol: Un Breve Matrimonio
Carlos Goyanes era un reconocido productor musical entonces, hijo de Manuel Goyanes, productor cinematográfico, responsable del éxito de películas como Muerte de un ciclista y descubridor de Marisol. En mayo de 1969, Carlos se casó con Marisol, a la que conocía desde que era una niña. El matrimonio duró cuatro años y poco después Carlos conoció a Cari, que junto a su hermana Miriam Lapique era una de las jóvenes de la alta sociedad que ya brillaba en los saraos de la época.
Problemas Judiciales
El matrimonio vivió la segunda gran época de Marbella cuando árabes multimillonarios como Adnan Kashoggi controlaban la Costa del Sol. El municipio no tardó en convertirse en el lugar perfecto para desconectar, por lo que se compraron una bonita mansión en Guadalmina, la misma donde falleció el empresario.
Sin embargo, en 1989, el juez Baltasar Garzón le procesó por tráfico de drogas, asociación ilícita, contrabando y delito contra la hacienda pública. El segundo problema judicial de Carlos estaba relacionado con Hacienda porque en 1989 había presentado una declaración de la renta donde constaba que tenía bienes gananciales, cuando en realidad no era así. Todo ello sacudió los cimientos de la jet set y aún lo haría más cuando en 1990 estuvo cinco meses en la cárcel como presunto implicado en la Operación Mago contra el narcotráfico.
Cari se lo ocultó a sus hijas. A Carla, que era su ojito derecho, solía decirle que papá estaba en Australia, uno de los países preferidos de la familia. La socialite y relaciones públicas hizo una colecta para conseguir 30 millones de pesetas para la fianza. Al final no fue juzgado por falta de pruebas.
"La única entrevista que dio tras salir fue para televisión, en Antena 3, y se la hice yo", comenta Rosa Villacastín, que la obtuvo por la relación de cariño que tenían. Fueron tiempos muy duros para todos.
Vida Profesional
Desde que en 1986 Carlos Goyanes fundara Agencia A Promociones Inmobiliarias, dedicada a la compraventa de bienes inmuebles de lujo, estuvo al frente hasta que en la primera década del 2000 su hija Carla empezó a tomar las riendas del negocio. Según el Boletín Oficial del Registro Mercantil (Borme) consultado por este medio, Cari Lapique fue nombrada presidenta en 2009, mientras que su esposo ocupaba el cargo de consejero.
Poco a poco Carlos prefirió alejarse de los focos para dejar a las mujeres de su casa que brillaran por sí mismas. Ahora sigue siendo relaciones públicas de la joyería Suárez, con la que colabora desde hace casi dos décadas, y también con la exclusiva agencia de viajes Nuba y con la inmobiliaria de su marido, de la que se hace cargo hoy su hija Carla Goyanes.
En vida Carlos arregló todos los papeles para que Cari, Caritina y Carla no tuvieran problemas como herederas universales. El finado no tenía ninguna propiedad a su nombre, ni tan siquiera figuraba como copropietario de la mansión madrileña donde habitaba el matrimonio, ni tampoco de la de Marbella.
Pérdidas Familiares
Cari Lapique, viuda de Carlos Goyanes, enfrenta uno de los momentos más devastadores de su vida tras la pérdida de su esposo, su hija Caritina y su cuñado Tito Goyanes en un lapso de solo tres semanas. El 7 de agosto, Carlos Goyanes falleció repentinamente a los 79 años debido a un infarto. Diecinueve días después, su hija Caritina también perdía la vida, dejando a la familia sumida en un profundo dolor.
Tras la muerte de su marido, Cari encontró consuelo temporal en la casa de su hermana Miriam en Formentor, Mallorca. Sin embargo, la inesperada noticia de la muerte de su hija Caritina, ocurrida en la misma casa de Marbella y por la misma causa que su padre, fue otro golpe devastador. La familia Goyanes Lapique, incluida Cari, decidió trasladarse a la finca de Retuerta del Bullaque, en Ciudad Real, buscando un lugar donde pudieran estar juntos y sobrellevar el inmenso dolor.

Caritina Goyanes, hija de Cari Lapique, falleció repentinamente, sumiendo a la familia en luto.
Tanto Cary como su marido Carlos siempre tuvieron la ilusión de ser padres. Es por eso que, tras mucho esfuerzo, vinieron al mundo Caritina y Carla, quienes, junto con sus respectivos hijos, se convirtieron en los pilares de su vida. Tanto es así que Cary y su marido se compraron un piso justamente encima que Caritina para pasar el mayor tiempo posible juntos.
La Tradición Familiar de las "Caritinas"

Caritina Goyanes Lapique, manteniendo la tradición familiar en el nombre.
Caritina Goyanes Lapique era una mujer vitalista, divertida y con un sentido familiar enraizado en su ADN desde que nació. Tanto es así que con ella se mantuvo la tradición de la rama materna cuando llegó al mundo. No hubo que elegir entre un listado de nombres como suele suceder con los recién nacidos. Si el primogénito era niño se llamaría Carlos como el padre Goyanes. Pero fue niña y en este caso estaba clarísimo. Se mantendría la costumbre de la mujeres Lapique: Caritina. Y como era de esperar no hubo discusión en este primer tramo de la vida de la bebé.
Tras su nacimiento el 10 de noviembre de 1977 en la clínica madrileña de la Concepción quedó inscrita con el nombre de Caritina Manuela Goyanes Lapique. Se convertía así en la quinta descendientes de la saga que iniciaron los bisabuelos María Magdalena Cañedo y Santiago de Liniers que decidieron llamar así a su segunda hija. A partir de 1909 se instauró el nombre de la Santa en el árbol genealógico. Así hasta llegar a la sexta generación con el nacimiento de Caritina Matos Goyanes a la que se conoce con el apodo de «Minicari» por ser una fotocopia de su madre.
Amistades y Relaciones
Lapique siempre se ha rodeado de un círculo de amistades aristócratas y de la alta sociedad madrileña. Una de sus grandes amigas era Eugenia Martínez de Irujo, la amistad entre estas dos mujeres se rompió debido a que la hija de Lapique, Carla Goyanes comenzó a salir con el que aun era marido de Eugenia Martínez de Irujo, Francisco Rivera. El amor entre estos dos chicos comenzó en 2004 y aunque a penas duró tres meses, la enemistad de estas dos mujeres ha continuado hasta la actualidad, ya que Eugenia Martínez de Irujo se sintió profundamente traicionada por la que consideraba era su amiga, Cari Lapique.
Cari Lapique Hoy
Sin duda, hoy Cari Lapique es feliz con su vida familiar y disfruta siendo ‘abuelona’, como la llaman cariñosamente sus nietos. Pasa tiempo entre Madrid y Marbella, donde estuvo con su marido durante una parte de la pandemia, y por el momento, a sus 70 años, no tiene ninguna intención de jubilarse.

Cari Lapique, una figura destacada en la sociedad española, continúa activa y disfrutando de su familia.
La vida de Cari Lapique es un testimonio de una mujer que ha sabido desenvolverse en la alta sociedad, construir una familia sólida y enfrentar los desafíos con entereza y fe. Su historia sigue siendo relevante y continúa inspirando a muchos.
⚫️DESOLADORA CARTA! DEL VIUDO DE CARITINA GOYANES CON CARI LAPIQUE ISABEL PREYSLER Y TAMARA FALCÓ
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