La salud dental en los primeros años de vida es fundamental para el correcto desarrollo del niño. Aunque muchos padres piensen que las caries en dientes temporales no son tan graves, la realidad es que pueden ocasionar dolor, infecciones y problemas en la erupción de los dientes permanentes.
La caries dental es una enfermedad crónica que causan las bacterias de la placa dental. La caries dental es una enfermedad bacteriana que provoca la desmineralización del esmalte dental, debido a los ácidos que genera la placa bacteriana.

¿Qué es la Caries de la Infancia Temprana (CIT)?
La American Academy of Pediatric Dentistry (AAPD) define la Caries de la Infancia Temprana (CIT) -early childhood caries (ECC)-, como:
- la existencia de una o más lesiones de caries (cavitadas o no cavitadas),
- falta de diente perdido por caries, o
- superficies de diente curadas por caries, en cualquier diente de leche de un niño de 71 meses o menor.
Es decir, se refiere a niños en edad preescolar, entre el nacimiento y los 71 meses de edad. Presenta un patrón característico. La CIT se caracteriza por un desarrollo de la lesión muy rápido donde las manchas blancas dan lugar a pérdida de estructura, produciendo cavidades en el esmalte y exponiendo así la dentina. Ante una gran pérdida de estructura la consecuencia directa será la fractura de los dientes.
Varios dientes están involucrados, las lesiones comienzan en superficies lisas del diente en el contorno de la encía.
Este tipo de caries suele avanzar rápidamente debido a que el esmalte de los dientes temporales es más delgado y vulnerable.
La caries de la infancia temprana es una enfermedad frecuente, pero totalmente prevenible.
Diferencias entre caries en dientes de leche y permanentes
Es crucial no subestimar la aparición de caries en los dientes de leche porque pueden tener un impacto significativo en la salud bucodental. La formación es similar tanto en los primeros dientes como en los permanentes; sin embargo, hay algunas diferencias claves que hay que considerar sobre su desarrollo.
En primer lugar, el esmalte en los dientes de leche es más delgado que en los permanentes. Por lo tanto, la infección avanza y llega a las estructuras internas más rápido. Los tratamientos que se aplican en los dientes de leche suelen ser conservadores. Por lo general, el dentista optará por usar selladores o restauraciones simples. Sin embargo, la elección del material restaurador y la técnica varían según la edad del niño y la extensión de la infección. Si se trata de casos graves será necesaria la extracción del diente de leche.
Para tratar las caries en dientes permanentes, los métodos más comunes son las resinas y coronas. Aunque los dientes de leche son temporales, las caries pueden afectar la erupción de los permanentes. Y, en consecuencia, causar malposiciones o daños en los dientes subyacentes.
Prevalencia en niños según estudios
Datos de la Organización Mundial de la Salud indican que entre el 60 % y el 90 % de los niños en edad escolar sufren de caries. La incidencia más elevada está en los países en desarrollo. Las caries son un problema mundial, pero predomina en niños con bajo nivel socioeconómico y con poco acceso a la atención odontológica. Además, la prevalencia es mayor en niños con dietas altas en azúcares e higiene bucal deficiente.
¿Cómo evitar la caries en los niños? ¿Cuál es su tratamiento? | Clínica dental en Alcobendas Avodent
Causas de la Caries Infantil
La caries de la infancia temprana suele tener un origen multifactorial. La caries es una enfermedad infecciosa multifactorial, con lo cual existen diversos factores implicados en su aparición.
- Consumo excesivo de azúcares: El consumo habitual de azúcares (presentes en zumos, galletas, golosinas o incluso en los biberones con leche azucarada) es uno de los factores más determinantes. Cuanto más frecuente sea el consumo de azúcares, mayor será el riesgo de desarrollar caries. Esto se debe a que las bacterias de la boca se alimentan de esos azúcares para producir el ácido que ataca los dientes. Por eso es importante limitar el consumo de refrescos, jugos, dulces, galletas y otros alimentos procesados. Una dieta rica en azúcares y carbohidratos favorece la aparición de caries. Hábitos alimenticios incorrectos: una dieta altamente cariogénica, especialmente entre comidas, multiplica la posibilidad de desarrollar caries precoz.
- Falta de higiene bucodental: la nula o escasa higiene oral es uno de los factores clave que puede provocar caries dentales. Establecer una rutina de higiene regular en los niños permite eliminar la placa que se acumula en los dientes. De esta manera se combate la aparición de caries. Hay que prestar mayor atención a los niños que sufren sequedad bucal o tienen discapacidades físicas y mentales. Estas condiciones impiden que el niño tenga una higiene dental adecuada. Higiene oral insuficiente: es quizás el factor más destacable para la aparición de caries.
- Bacterias cariogénicas: este tipo de bacterias forman parte de la placa dental y se transmiten a través de la saliva. Por otra parte, las bacterias pueden llegar a la boca de los niños a través de la saliva. Por ejemplo, cuando soplamos su comida. Los niños nacen sin bacterias cariogénicas por lo que, especialmente durante los primeros 2 años de vida, deben evitarse acciones que puedan transmitir al bebé las bacterias de la boca de las personas que conviven con él, como soplar la comida para enfriarla o probarla con la cuchara que se va a utilizar para alimentar al bebé.
- Caries del biberón: Dejar que los niños pequeños se duerman con el biberón o lo usen mucho tiempo, agregar miel o azúcar al biberón o al chupete, también influyen en la aparición de las caries tempranas. La exposición repetida a líquidos azucarados, durante tiempos prolongados, provoca la caries del biberón. Otro punto importante es evitar que los niños se acuesten con el biberón de leche o zumo, ya que los restos permanecen en la boca durante la noche y favorecen la aparición de caries. Alimentación nocturna: durante el sueño, el flujo salival es casi nulo y es el momento más propicio para el ataque de bacterias. Por ello, a partir de la aparición del primer diente de leche, se desaconseja la alimentación nocturna, especialmente en biberón.
- Factores genéticos y ambientales: También hay niños con predisposición genética que los hace susceptibles a las caries. Algunos niños pueden tener un esmalte dental más débil o una saliva menos protectora. Factores ambientales, como la exposición al flúor en el agua potable, pueden afectar la resistencia del esmalte dental.
- Deficiencias nutricionales: Una dieta baja en calcio, vitaminas y minerales vuelve a los niños más propensos a las caries. Estos nutrientes son esenciales para unos dientes fuertes y sanos. El flúor contribuye a fortalecer los dientes y su deficiencia facilitará a las bacterias dañar el esmalte.
- Niños con medicación prolongada: Muchos medicamentos pediátricos (antibióticos, analgésicos, antigripales, corticoesteroides, etc) tienen un alto contenido de azúcares y los niños medicados son pacientes de alto riesgo de caries y deben ser monitorizados con más frecuencia.

Síntomas de la Caries Infantil
Desde que aparece el primer diente, los niños son propensos a tener caries. Esta enfermedad aparece de forma sigilosa y si no se trata a tiempo puede llevar a la pérdida del diente. Por ello es necesario que los padres estén atentos a los síntomas de las caries que puedan presentar sus hijos. Al principio, el niño puede no presentar ningún síntoma, puesto que las caries suelen avanzar lentamente.
- El primer síntoma de la caries es la aparición de manchas blancas en los dientes. Estas son la señal de que hay desmineralización en el esmalte. Son difíciles de ver, por lo que hay que revisar los dientes de los peques con frecuencia.
- Esa mancha blanca se puede oscurecer, hasta llegar a formarse una cavidad en el diente. Cuando ya es avanzada, una señal que puede indicarnos la presencia de una caries dental es un cambio de color en el diente, llegando a mostrar tonos amarillos, marrones o negros en la zona afectada del diente. Pero, como comentábamos anteriormente, la caries dental es sigilosa y muchas veces difícil de detectar si no es avanzada.
- Con el tiempo, el daño llega a las capas internas del diente y es cuando aparece el dolor. - El dolor dental en casos ya avanzados lleva a una incapacidad para alimentarse, por lo cual el niño tiende a perder peso.
- Las encías rojas y el sangrado después de cepillarse los dientes también indican que hay bacterias y que pueden haber comenzado a dañar las piezas dentales.
Si nos encontramos ante alguno de estos síntomas, es posible que la caries ya esté bastante avanzada.
¿Cómo detectar la caries en los dientes de los niños?
Revisar los dientes con regularidad te permitirá identificar si el peque tiene caries. Durante el cepillado de los dientes, levanta el labio de los niños y observa si hay alguna mancha blanca u oscura en los dientes. Las piezas que suelen verse más afectadas son los incisivos superiores, revisa con atención ambas caras de los dientes.
Observa también las encías en busca de hinchazón o enrojecimiento. Estas señales pueden significar que las bacterias cariogénicas se han acumulado en esa zona. Puede ser difícil identificar la aparición de una caries a tiempo en casa. Las lesiones pueden aparecer en lugares que no podemos ver bien. Es por eso que es tan importante la visita al odontopediatra.
El especialista revisará la dentadura de los niños con detenimiento en busca de caries tempranas o cavidades ya formadas. De ser necesario solicitará hacer una placa para descartar que haya alguna lesión oculta.
Tratamientos de la Caries Infantil
Hay que tratar la caries infantil aunque aparezcan en los dientes de leche. Existen diversos tratamientos para estas lesiones y el odontopediatra aplicará el más adecuado dependiendo de la gravedad. Un diente cariado se puede reparar si está en sus primeras etapas. Pero en los casos más graves será necesario extraerlo. Veamos cuáles son los tratamientos disponibles para las caries infantiles.
- Aplicación de flúor: Si la caries se detecta en su primera fase, cuando aún es una mancha blanca, el tratamiento es sencillo. El odontopediatra aplicará flúor en la zona afectada para restaurar el esmalte y evitar que la lesión siga avanzando. Los dentífricos con flúor ayudan a remineralizar el diente, pero puede que no sea suficiente. Por eso, el dentista aplica tratamientos con flúor en el consultorio. Estos pueden ser en gel, espuma, líquido o barniz. Insuficiente exposición a fluoruros: El uso de flúor tópico es la medida más eficaz para aumentar la resistencia del diente al ataque de bacterias.
- Restauraciones con empaste: Cuando la caries avanza y se forma una cavidad en el diente, no es suficiente aplicar flúor. En este caso el odontopediatra recurrirá a una restauración con empaste. El tratamiento consiste en limpiar la zona que está dañada para dejarla libre de bacterias y luego la sella con el empaste. Los empastes para rellenar las caries más comunes son de resina y porcelana. Ambos imitan la apariencia del diente, por lo que no se notará que está ahí.
- Pulpotomía o pulpectomía: Son dos tratamientos distintos que se aplican cuando la caries ha avanzado hasta la pulpa del diente. La aplicación de uno u otro depende de la magnitud del daño que ha provocado en la pulpa del diente. La pulpotomía se aplica cuando el daño se ha producido solo en una parte de la pulpa. Y lo que se hace es extraer la parte dañada. Por otra parte, la pulpectomía se aplica cuando es necesario extraer toda la pulpa a causa de la caries. Las caries en sus etapas iniciales pueden ser detenidas; sin embargo si progresa hacia la dentina y pulpa (nervio) deben ser curadas con empastes o tratamientos del nervio de los dientes de leche ( sí, estos también tienen nervio) para evitar dolor, infecciones bucales y faciales.
- Extracción de diente: Si la caries avanza y provoca un daño extenso en el diente de leche, entonces el especialista optará por extraerlo. Hay que hacerlo antes de que las bacterias afecten al diente permanente, que aún no ha salido. Cuando se aplica este tratamiento, por lo general se coloca un mantenedor de espacio. De modo que el resto de las piezas no se muevan al lugar del diente que falta y le quiten espacio al diente permanente.
Llevar a los niños al dentista a tiempo permitirá detectar cualquier lesión a tiempo. Y con ello, evitar llegar a la extracción del diente cariado.
¿Por qué se debe tratar la caries en los dientes de leche?
Hay personas que ignoran las caries en los niños porque están en los dientes de leche. Sin embargo, es un error hacerlo, porque el daño se puede extender a las encías y los dientes permanentes. Una caries no tratada puede provocar que el diente secundario sea más débil o tenga manchas en el esmalte.
Además, lo ideal es mantener los dientes de los peques sanos y evitar extraerlos para que cumplan con su función. Las piezas dentales les ayudan a masticar y a pronunciar los sonidos bien al hablar. Los dientes dañados no solo producen dolor, sino que también afectan la autoestima de los pequeños.
Por otra parte, si el niño llega a perder el diente por caries, a la larga puede desarrollar una maloclusión. Lo que ocurre porque el diente de leche es el que se encarga de mantener el espacio donde debe erupcionar el permanente.

¿Cómo prevenir la caries en niños?
Aunque hay tratamientos oportunos e indoloros para tratar la caries infantil, lo mejor es prevenir que aparezcan. Estas recomendaciones que te damos a continuación reducirá las posibilidades de que aparezcan caries en los niños. Realizar una serie de buenos hábitos de higiene oral es importante a la hora de prevenir la caries dental.
- Deben cepillarse los dientes al menos dos veces al día y después de comer cualquier tipo de golosina. Enséñale la técnica de cepillado correcta, el dentista te puede ayudar con esto. Ya con la erupción del primer diente, se recomienda hacer la limpieza con una gasa, dedal de silicona o cepillo dental adaptado, con pasta dental de 1000 ppm de ión flúor, dos veces al día, especialmente por la noche. A partir de los 3 años de edad, la cantidad de pasta dental se puede incrementar al tamaño de a un guisante y la concentración de ión flúor, hasta los 6 años será de entre 1000 y 1450 ppm. Aunque es adecuado que el niño vaya jugando y familiarizándose con el cepillado, el cuidado de su boca es responsabilidad de los padres o cuidadores, por lo menos hasta los 8 años, edad en la que tenga la habilidad motora suficiente para hacerlo.
- Cómprale una pasta dental con flúor especial para niños.
- No dejes que se vaya a dormir con el biberón, ni tampoco le añadas azúcar o miel a este o al chupete. Si desea tomar algo antes de ir a dormir, prefiere darle agua en lugar de leche, zumos u otras bebidas. Recuerda, además, que debe cepillarse siempre los dientes antes de ir a la cama en las noches.
- Reduce el consumo de golosinas, alimentos y bebidas azucaradas o ácidas. Disminuir el consumo de azúcares: reduce las probabilidades de sufrir una caries.
- Incentiva el consumo de alimentos crudos y ricos en fibra, como la zanahoria o la manzana. Estos aumentan la producción de saliva y, por tanto, contribuyen a limpiar los dientes.
- Lleva a tu hijo a consulta con el dentista regularmente: al menos, dos veces al año. Visitar al Odontopediatra cuando se produce la erupción de los primeros dientes. Debemos tener en cuenta que la caries es prevenible en casi todos los casos con buenos hábitos de higiene bucal, pautas alimentarias y controles periódicos con el odontopediatra.
- Insuficiente exposición a fluoruros: El uso de flúor tópico es la medida más eficaz para aumentar la resistencia del diente al ataque de bacterias.
¿Qué es la caries precoz infantil?
La caries precoz o caries de la infancia temprana es la que aparece en niños menores de cinco años. Sabemos que, desde que comienza la dentición del bebé, es propenso a la aparición de caries si no se le da un cuidado apropiado. Por eso hay que evitar que succione mucho tiempo el biberón o el chupete. Y también hay que cepillar los dientes y encías del bebé con una gasa húmeda o un paño suave. Así se eliminan los restos de alimentos de su boca que pueden provocar las caries.
Lo mejor es prevenir la caries infantil antes de que aparezca. Así será posible que el niño crezca con dientes sanos. Visita al odontopediatra con frecuencia para que detecte cualquier lesión a tiempo.