Caries en los Huesos: Causas, Síntomas y Tratamiento

Aunque el término "caries" se asocia comúnmente con los dientes, los huesos también pueden verse afectados por condiciones que involucran la destrucción del tejido óseo. En este artículo, exploraremos las causas, síntomas y tratamientos de las afecciones que pueden causar lesiones similares a las caries en los huesos.

Microfotografía de un osteosarcoma, un tipo de tumor óseo maligno.

Tumores Óseos: Una Causa Común

La causa más frecuente de un tumor en el hueso es un tumor óseo benigno. Aunque los tumores tanto benignos como malignos, pueden crecer y afectar el tejido sano óseo. Los tumores benignos no se diseminan, no destruyen el tejido sano y rara vez son un riesgo vital para el paciente. Para más información sobre los tumores benignos, diríjete a los documentos específicos de cada uno.

Los tumores óseos primarios, son aquellos que sí se originan en el tejido óseo y no provienen de otro cáncer distante, son bastante infrecuentes. A pesar de que la investigación no ha dado todavía con el origen - causa clara de los tumores óseos primarios, si que existen algunos factores de riesgo que pueden aumentar la probabilidad de desarrollar uno. Actualmente no hay evidencia científica de que un traumatismo o un golpe puedan provocar el desarrollo de un sarcoma óseo.

La mayoría de las veces, cuando a un paciente le dicen que tiene cáncer en los huesos se refieren a un cáncer que proviene de otro sitio y se disemina a los huesos. Este tipo de cáncer se denomina, cáncer metastático o metástasis óseas. Esto puede ocurrir por ejemplo, en pacientes con cáncer de mama, próstata o pulmón cuando progresa la enfermedad a estadíos avanzados llegando a afectar los huesos.

Existen otros tumores, a veces también dentro de los denominados cánceres de hueso, que se originan en la médula ósea. La médula ósea está en el interior del hueso y este tipo de tumores no se forman en el hueso en sí. El más común de ellos es el mieloma múltiple y se origina en la médula ósea. Otro ejemplos de este tipo de tumores pueden ser algunos tipos de leucemia o linfoma, tumores que se originan en las células de la sangre o en los nódulos linfáticos respectivamente, que pueden afectar el hueso o empezar en el hueso. Para más información detallada sobre mieloma múltiple, leucemia o linfoma, accede a la información específica sobre cada uno.

CÁNCER DE HUESOS, Causas, signos y síntomas, diagnóstico y tratamiento

Síntomas de Tumores Óseos

El dolor es el síntoma más frecuente de los pacientes que padecen un tumor óseo. El dolor puede ser intermintente al principio. El dolor puede progresar y empeorar con la actividad. Puede ser mayor en algunas zonas que soportan mucho peso, como la pelvis o la cadera. A medida que el tumor crece, el dolor se puede volver continuo y afectar al paciente inclusive cuando está en reposo.

Algunos tumores de partes blandas, aparte de destruir hueso también generan tejido maligno al rededor del hueso. Esto es denominado la “masa de partes blandas” o el “componente de partes blandas” del tumor óseo. Otro modo de presentación de los tumores óseos malignos puede ser una fractura. Esto sucede en lesiones muy agresivas y/o avanzadas cuando el tumor ha destruido un segmento importante del hueso debilitándolo. Es así como con un mal gesto, caída leve o esfuerzo, puede suponer una fractura en la zona del tumor.

Los tumores óseos primarios en la columna, al igual que las metástasis óseas en la columna pueden crecer, destruir la vértebra y comprimir la medula espinal. Los tumores óseos malignos pueden tener diferentes apariencias en la radiografía. Puede verse también como un agujero, defecto o “caries”. Según el tumor este puede “salir” del hueso e invadir los tejidos al rededor como los músculos, la grasa o los tendones.

Diagnóstico de Tumores Óseos

Para diagnosticar tumores óseos, se utilizan diversas técnicas de imagen:

  • TAC (Tomografía Computarizada): Se utiliza para definir con precisión el daño local que está haciendo el tumor al hueso, en especial a la permeación, apolillamiento de las corticales. Las corticales son la capa dura externa del hueso, las que dan el soporte mecánico al mismo. Puede ayudar a definir cuando un tumor ya ha salido del hueso, llamado extracompartimental, y ha invadido los tejidos cercanos. El TAC también nos puede objetivar el riesgo de una fractura patológica, es decir, cuando el tumor ha debilitado tanto el hueso que este se puede romper muy fácilmente.
  • Resonancia Magnética: Es la prueba más útil para definir localmente la extensión del tumor. Nos especifica las dimensiones exactas del tumor, si es extracompartimental, su relación con estructuras vecinas importantes como venas, arterias y nervios y en caso de recibir tratamientos con quimioterapia también puede orientar la respuesta del tumor.
  • Gammagrafía ósea: Es una prueba de medicina nuclear mediante la cual se evalúa si el tumor se ha diseminado a otros huesos.
  • PET: También es una prueba de medicina nuclear y nos sirve también como rastreo para detectar posibles metástasis en todo el cuerpo.

Biopsia

Tras los estudios de imagen, si existe la sospecha que la lesión en el hueso es un tumor maligno se debe realizar una biopsia. Una biopsia es un procedimiento mediante el cual con una aguja especial se toman varias muestras de tejido del tumor para analizarlo. Es importante que el médico o cirujano que realicen la biopsia tengan experiencia en diagnosticar y tratar tumores de los huesos. Si es el cirujano quien realiza la biopsia, el elegirá el mejor sitio para obtener la muestra sin contaminar tejidos sanos innecesariamente. Hoy en día muchas de las biopsias las realiza un radiólogo especializado en estos procedimientos, llamado radiólogo intervencionista.

En ocasiones las biopsias mediante agujas, también llamadas biopsias cerradas, no son diagnósticas. Si ese es caso se procede a una biopsia abierta que es una pequeña cirugía bajo anestesia donde tras una pequeña incisión sobre el tumor se extrae una pequeña muestra de tejido, aproximadamente como un dado, para su análisis. El análisis de todas las biopsias tienen su proceso y pueden tardar aproximadamente entre 5 y 15 días. En ocasiones se someten las muestras a pruebas más complejas, como las genéticas, las cuales pueden retrasar el diagnóstico definitivo.

Tratamiento de Tumores Óseos

La cirugía es el principal tratamiento para tratar los tumores óseos. El objetivo principal de la cirugía, es extraer por completo el tumor, evitando dejar ningún resto. Los tumores malignos se extraen en bloque normalmente, rodeados de un manguito de tejido sano alrededor. La técnica para resecar un tumor con márgenes de tejido sano al rededor se denomina resección amplia y es la técnica habitualmente, más indicada para los tumores malignos de alto grado. Todo tumor, una vez extirpado, se envía a analizar a anatomía patológica.

Como hemos mencionado previamente, el objetivo principal de la cirugía es resecar todo el tumor. Si los márgenes son reportados como negativos en el resultado de la anatomía patológica, esto significa que se ha logrado extraer el tumor con tejido sano alrededor. Márgenes libres o negativos, implica que el tumor no contacta con los bordes por donde se seccionó para su resección. Por lo contrario, márgenes positivos, implica que el tumor contacta los bordes de la pieza resecada. Márgenes positivos, puede implicar que han quedado restos de tumor en el lecho de la cirugía.

Históricamente los tumores malignos en las extremidades, brazos o piernas, se trataban mediante amputación. Actualmente, aproximadamente en un 90-95% de los casos, es el salvamento de extremidad el procedimiento realizado en los tumores óseos malignos en las extremidades, quedando la amputación para algunos casos seleccionados. La clave de la cirugía de salvamento de extremidad es extraer el tumor con márgenes de seguridad, libres de tumor, y preservar los tejidos que rodean el tumor y que hacen la extremidad funcional, o sea los nervios, arterias, músculos, y o tendones.

Las mega prótesis reemplazan el hueso que ha sido resecado con el tumor y además la articulación cercana al tumor que ha tenido que ser extirpada también. En los niños que están en la fase de crecimiento, la resección del tumor puede, en ocasiones, afectar a zonas del hueso responsables del crecimiento. Los alargamientos pueden ser mediante pequeños procedimientos mecánicos en quirófano bajo anestesia, o también de manera no invasiva, en consulta, mediante un imán especial. Actualmente nosotros preferimos las técnicas no invasivas, éstas nos proporcionan un resultado óptimo sin causar ningún dolor al paciente.

Algunos tumores que se originan en medio del hueso, la diáfisis, lejos de las articulaciones, nos permite salvarlas y reconstruir con injerto de hueso. Una vez resecado el tumor el defecto se reemplaza por un aloinjerto, un hueso de donante, con las características y dimensiones similares a la del hueso extraído.

Los tumores óseos benignos o de bajo grado se pueden tratar mediante curetaje. Esta técnica, en la cual se abre una ventana en la zona afectada del hueso y se legra el interior. Se reseca el tumor a trozos y se raspa las paredes de la cavidad. No se debe realizar un curetaje de un tumor sin tener claro el diagnóstico. Un legrado de un tumor maligno de alto grado puede comprometer seriamente el pronóstico de la extremidad y del paciente.

Tras la cirugía se debe adaptar la rehabilitación a cada paciente de forma individualizada.

Descalcificación Dental y Pérdida Ósea Alveolar

La descalcificación dental es la pérdida de calcio en los dientes, lo que puede llevar a problemas de salud bucal. La pérdida ósea alveolar, tanto de la mandíbula como del maxilar superior, es una consecuencia común de la periodontitis crónica y de la pérdida de dientes. La causa más común de pérdida ósea es la pérdida de dientes que no se reemplazan, especialmente cuando son varios dientes seguidos.

El hueso de los maxilares se conserva mediante la presión y el estímulo de masticar. Cuando se extraen dientes, el hueso se reabsorbe. El hueso alveolar forma las crestas en las que están incrustados los dientes. Uno de los casos más extremos de pérdida de hueso por falta de diente es el de la extracción de los molares del maxilar superior. La desaparición de estas piezas puede provocar una reabsorción adicional del hueso debido a la expansión de la cavidad sinusal.

Al contrario, las dentaduras postizas pueden acelerar la pérdida ósea al desgastar las crestas del hueso sobre las que se colocan. Cada vez que se mastica o se aprietan los dientes, se está ejerciendo presión sobre la cresta, lo que provoca en consecuencia su reabsorción. Las personas que usan dentaduras postizas pueden experimentar otra consecuencia grave de la pérdida ósea: el colapso del tercio inferior de la cara.

La pérdida ósea se puede prevenir colocando dientes de reemplazo con una raíz que pueda ejercer la misma presión o una presión similar a la de los dientes naturales. Un implante de un solo diente o un puente dental con tres o cuatro dientes sostenidos por dos implantes proporcionan un poder de masticación del 99% de la fuerza de mordida natural.

Cuando los huesos pierden densidad, se vuelven más porosos. La baja densidad del hueso alveolar se puede detectar con anticipación mediante la captura de imágenes 3D con los escáneres CT de haz cónico. Cuanto más blanco es el color del hueso en la radiografía, más denso es.

En los casos en los que ya se ha perdido hueso, es posible que se necesite un injerto de hueso para proporcionar una base ósea suficiente para la colocación de implantes dentales. Un injerto de hueso no solo reemplaza el hueso perdido, sino que también estimula la mandíbula para que vuelva a crecer y eventualmente reemplaza el injerto de hueso con el propio hueso sano del paciente.

Cuando se han extraído los molares superiores, el hueso de la cresta se reabsorbe y la cavidad sinusal se expande, de modo que finalmente el hueso que separa la cavidad sinusal y la cavidad oral es muy delgado. Los implantes dentales no se pueden colocar en huesos tan delgados y en estos casos hay que realizar una elevación de los senos nasales. El seno se eleva empujando suavemente hacia arriba la membrana que recubre el seno y empaquetando material de injerto óseo en el espacio donde estaba la cavidad del seno.

Una buena planificación mediante la realización de un buen estudio a través de la obtención de imágenes 3D con los escáneres CT de haz cónico, permite ver los dientes, los maxilares y las estructuras relacionadas en una vista completa de 360º.

Osteomielitis Dental

La osteomielitis dental es una infección dental grave que afecta el hueso maxilar o mandibular alrededor de un diente, y que requiere una atención especializada para evitar complicaciones. La osteomielitis dental es una infección bacteriana que afecta al hueso que rodea a los dientes. Generalmente, esta infección comienza en los dientes o las encías y, si no se trata a tiempo, se extiende hacia el hueso maxilar o mandibular.

La causa principal de la osteomielitis dental es la propagación de bacterias desde un foco de infección oral al hueso maxilar. En fases iniciales, la osteomielitis puede confundirse con una infección dental convencional. Sin embargo, los síntomas tienden a intensificarse y extenderse. Se desarrolla de manera rápida tras una infección dental o una cirugía. Aparece cuando la infección no se ha tratado correctamente.

Los síntomas son menos llamativos, pero el hueso sufre un proceso destructivo progresivo. El primer paso es administrar antibióticos de amplio espectro, ajustados posteriormente según el resultado del cultivo bacteriano. Cuando existen fragmentos óseos necróticos, se realiza una secuestrectomía, es decir, la eliminación del hueso desvitalizado. Si la osteomielitis dental provoca la pérdida de dientes, se planifica posteriormente la reposición con prótesis o implantes.

La mejor forma de evitar esta patología es prevenir las infecciones dentales que pueden originarla. La osteomielitis dental no solo afecta a la salud oral, sino también al bienestar general del paciente. El dolor constante, la dificultad para masticar y la posible pérdida de dientes comprometen la calidad de vida.

La osteomielitis dental es una infección ósea seria que requiere atención inmediata. Si presentas dolor persistente, inflamación, supuración o exposición de hueso en la boca, pide cita lo antes posible.

Descalcificación Dental: Causas, Síntomas y Tratamientos

La hipocalcemia o trastorno por deficiencia de calcio, también llamada popularmente descalcificación, es una condición médica que consiste en la disminución o falta de calcio en el organismo. Esta se caracteriza por generar el debilitamiento de los huesos y tejidos duros. Incluso puede afectar de forma negativa la actividad nerviosa y muscular. Entre sus síntomas se encuentran el entumecimiento de la boca, manos y pies, uñas débiles, dolor de espalda y otros.

Esta afección debilita la estructura dentaria debido a una deficiencia de minerales como el calcio y el fósforo. Se produce cuando el proceso de mineralización del esmalte es ineficiente o se interrumpe. En resumen, la descalcificación de los dientes es la pérdida de calcio, lo que lleva a problemas de salud bucal. Usualmente se ven marcas blancas en la superficie de los dientes, en niños grandes y adultos esto puede ser resultado de la placa pegada al diente por mucho tiempo.

El esmalte que protege tus dientes del desgaste diario está formado por varios minerales, entre ellos calcio y fósforo. La descalcificación debilita el esmalte, produciendo esas manchas blancas.

Síntomas de la Descalcificación Dental

Los síntomas más comunes de descalsificación dental son:

  • Los bajos niveles de calcio en el organismo producen el ablandamiento progresivo de los dientes. Lo que a su vez aumenta la probabilidad del desarrollo de caries.
  • En la primera etapa aparecen manchas blancas en los dientes. Estos se vuelven opacos.
  • A largo plazo, las manchas blancas pueden cambiar de color a una tonalidad amarillenta o marrón. Son bastante notorias.
  • En casos graves se produce un gran aumento de la movilidad de los dientes. Incluso pueden desprenderse algunas piezas dentales.
  • En algunos casos puedes llegar a sentir dolores agudos debido a las caries. Estos son más frecuentes en los niños.

Causas de la Descalcificación Dental

La falta de calcio y otros minerales en los dientes puede producirse por diversos factores. Entre ellos:

  • El consumo frecuente de bebidas azucaradas y ácidas: Las bebidas, como los zumos de frutas (en especial los envasados) poseen grandes cantidades de azucares y ácidos. Estos elementos afectan gravemente el esmalte de tus dientes y, si los consumes con frecuencia, irán disminuyendo la presencia de minerales como el calcio y el fósforo en la superficie dentaria.
  • Higiene bucal deficiente: Tener una mala higiene bucal hace la placa bacteriana que se produce en tus dientes aumente. Esto genera una descalcificación y desmineralización en las piezas.
  • Mala nutrición: Si no tienes una alimentación balanceada que te proporcione las cantidades de calcio y fósforo que requiere tu organismo puede presentar descalcificación.
  • Reflujo gástrico: Si sufres de acidez estomacal y tienes reflujo toma en cuenta que el ácido estomacal desmineraliza progresivamente tus dientes.
  • Bajos niveles de saliva: La saliva tiene funciones muy importantes dentro de la boca. Esta actúa como un limpiador natural.
  • Durante la gestación: En los niños más pequeños la descalcificación generalmente se debe a problemas durante su desarrollo cuando estaban en gestación.
  • Falta de intervención profesional: Saltarse las limpiezas regulares con tu dentista puede llevar a la acumulación de placa.
  • Factores genéticos y condiciones médicas: La genética es un factor que influye en la formación del esmalte dental.
  • Uso prolongado de brackets u otros aparatos ortodónticos: Tener brackets u otros aparatos de ortodoncia puede ser muy beneficioso para conseguir una dentadura alineada, pero también puede dificultar la higiene de los dientes.

Tratamientos para la Descalcificación Dental

A pesar de esto no existen tratamientos médicos específicos para curar esta condición. Pero afortunadamente hay algunas formas de prevenirla y tratarla para mejorarla progresivamente.

  • Mejora tu higiene bucal: La mejor forma para prevenir y tratar las consecuencias de la falta de calcio en tus dientes es teniendo una buena rutina de higiene bucodental, incluyendo cepillado, uso de hilo dental y enjuague bucal.
  • Usa productos de higiene dental específicos: Existen pastas dentales y enjuagues bucales que poseen fluoruro, calcio, fosfatos y otros componentes que te ayudan a proteger tu boca de la descalcificación dental por agentes externos como el ácido estomacal.
  • Modera el consumo de alimentos azucarados y ácidos: Reduce el consumo de alimentos y bebidas con un gran contenido de azúcar, almidón o demasiado ácidos.
  • Consume alimentos ricos en calcio y otros nutrientes: Todos los alimentos que contengan lactosa pueden proporcionarte buenos porcentajes de calcio y vitamina D.
  • Consume suplementos: En caso de que no puedas consumir las cantidades necesarias de calcio y fosfatos por medio de alimentos, puedes hacerlo tomando suplementos que contengan esos minerales.
  • Mantén una producción de saliva óptima: La saliva posee múltiples funciones dentro de tu boca. Una de ellas es que actúa como un agente limpiador que elimina las fuentes de acidez dentro de la cavidad oral.
  • Otros tratamientos: En caso de que tu deficiencia de calcio y fosfatos sea a causa de una enfermedad o condición. Puedes optar por colocarte carillas dentales para que no se vean las manchas en los dientes y reforzarlos.

Prevención y Cuidado

La prevención y el cuidado adecuado son fundamentales para mantener la salud ósea y dental. Aquí hay algunas recomendaciones:

  • Mantén una dieta equilibrada rica en calcio, fósforo y vitamina D.
  • Practica una buena higiene bucal con cepillado regular y uso de hilo dental.
  • Evita el consumo excesivo de bebidas azucaradas y ácidas.
  • Realiza chequeos dentales y médicos regulares para detectar problemas a tiempo.

Siguiendo estas recomendaciones, puedes reducir el riesgo de desarrollar caries en los huesos y mantener una salud óptima.

Tabla Comparativa de Tratamientos para la Descalcificación Dental

Tratamiento Descripción Beneficios Consideraciones
Higiene Bucal Mejorada Cepillado regular, uso de hilo dental y enjuague bucal. Previene la acumulación de placa y elimina residuos. Debe ser constante y complementada con visitas al dentista.
Productos de Higiene Específicos Pastas y enjuagues con fluoruro, calcio y fosfatos. Protegen contra la descalcificación y fortalecen el esmalte. Elegir productos adecuados según las necesidades individuales.
Moderar Alimentos Azucarados y Ácidos Reducir el consumo de bebidas y alimentos con alto contenido de azúcar y ácidos. Evita la erosión del esmalte y la proliferación de bacterias. Requiere disciplina y conocimiento de los alimentos perjudiciales.
Alimentos Ricos en Calcio y Nutrientes Consumir lácteos, verduras y alimentos con vitamina D y C. Fortalecen los dientes y las encías. Asegurar una dieta equilibrada y variada.
Suplementos Tomar suplementos de calcio y fosfatos bajo supervisión médica. Complementa la dieta cuando no se alcanzan los niveles necesarios. Consultar con un médico para determinar la dosis adecuada.
Producción de Saliva Óptima Consumir agua, masticar goma sin azúcar y frutos secos. Limpia la boca y promueve la remineralización. Hábitos sencillos que pueden mejorar la salud bucal.
Carillas Dentales Colocación de carillas para cubrir manchas y reforzar los dientes. Mejora la estética dental y protege los dientes. Requiere evaluación profesional y puede ser costoso.

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