Caries y Lesiones Musculares: Una Relación Inesperada

A menudo no somos conscientes de cómo puede afectar a nuestra salud general el estado de nuestra boca. Existe una creencia muy extendida de que es un área aislada y que lo que ocurra en ella, no incide en otras zonas de nuestro cuerpo. Sin embargo, nuestro cuerpo no entiende de espacios estancos, todos los órganos están interconectados.

La salud oral no se puede desvincular de la salud general, mucho menos en personas sometidas a grandes niveles de estrés o que realizan ejercicio físico intenso. Numerosas investigaciones han puesto de manifiesto cómo los procesos infecciosos en la boca pueden tener relación o ser factor de riesgo en patologías coronarias, afecciones respiratorias e incluso enfermedades sistémicas. El motivo es que los microorganismos patógenos presentes en la boca pueden llegar al torrente sanguíneo y, desde él, diseminarse por el organismo.

En los últimos años, muchos clubes de fútbol profesionales han incorporado revisiones dentales a los chequeos médicos de sus jugadores. Incluso algunos futbolistas han optado por extraerse las muelas del juicio si causan presión o infecciones recurrentes.

La Boca: Más que el Órgano de Entrada de Alimentos

Nuestro estómago, nuestro hígado, nuestros riñones trabajan al unísono realizando una función esencial en nuestra subsistencia. En este circuito, perfectamente organizado, la cavidad bucal desarrolla un papel imprescindible, es el órgano de entrada de los alimentos. Pero la salud bucodental no solo afecta al sistema digestivo, nuestra musculatura también se ve afectada en gran medida por el estado de nuestra boca.

Cuando pensamos en lesiones musculares, solemos atribuirlas a sobreesfuerzos, malas posturas o falta de calentamiento. Sin embargo, existe un factor menos conocido, pero igual de importante: la salud bucodental. La boca es una de las principales vías de entrada de bacterias al organismo. Cuando existen infecciones dentales, como caries no tratadas o enfermedad periodontal (inflamación de encías), estas bacterias pueden pasar al torrente sanguíneo.

La CURIOSA relación entre la SALUD DENTAL y el RENDIMIENTO DEPORTIVO

¿Cómo Afectan las Enfermedades Bucales al Organismo?

Las dolencias bucodentales son un problema de salud muy extendido en el mundo (afectan a más de 3.500 millones de personas) que no solo tiene consecuencias en la cavidad oral, sino también en el resto del organismo; a continuación te explicamos de qué manera. Como sucede en muchas zonas del cuerpo, en la boca tenemos bacterias. La mayoría de ellas son inofensivas y la acción combinada del sistema inmunitario y de una buena higiene bucodental (cepillado de dientes diario, uso de hilo dental, revisiones anuales odontológicas) consigue mantenerlas a raya sin que nos causen mayor problema. Sin embargo, si no tenemos un buen cuidado de nuestra salud bucal y dental, estas bacterias pueden proliferar y llegar al torrente sanguíneo; es lo que en terminología médica se denomina bacteriemia.

Las bacterias acumuladas en la boca causan inflamación y se filtran a la sangre, pudiendo llegar a los músculos y articulaciones y, por ende, provocar lesiones musculares y articulares.

Tan solo se conoce un informe específico sobre la salud bucodental y su relación con lesiones musculares. Pero los resultados de ese estudio no dejan lugar a dudas; un exceso de placa bacteriana y problemas de oclusión se asocian a menudo con un mayor riesgo de sufrir lesiones deportivas. Las enfermedades bucales más comunes son la caries y la periodontitis, ambas relacionadas con la existencia de placa dental. Esto provoca el aumento de los niveles de ciertas proteínas en sangre que pueden ocasionar fatiga muscular y calambres asociados. El músculo, por tanto, será más susceptible a lesionarse por sobreesfuerzo. Las contracturas musculares también pueden ser motivadas como consecuencia del exceso de placa bacteriana.

Cuando tenemos una lesión muscular, habitualmente la relacionamos con algún golpe, caída o haber un exceso de ejercicio físico, pero, ¿sabías que una mala salud bucodental también puede provocarte problemas musculares?Las infecciones en la boca y las caries tienen consecuencias en el resto del cuerpo, ya que pueden causar desde dolores musculares y cefaleas, hasta enfermedades cardiovasculares, problemas digestivos y otras dolencias más severas.

La caries es una de las patologías infecciosas más comunes causadas por las bacterias presentes en la cavidad oral. Cuando estas consiguen llegar a la sangre, existe la posibilidad de que alcancen músculos, tendones y tejidos. Pero esas infecciones, además, favorecen la contractura y fatiga muscular, lo que implica que la recuperación de esas lesiones sea mucho más lenta. Aunque pueda parecer extraño, un dolor en el tendón de Aquiles o un calambre en el gemelo puede tener su origen en la salud oral.

Principales Patologías Orales y su Impacto en el Organismo

A continuación repasaremos las principales patologías orales y bucales (infecciones en la boca -como caries, gingivitis, periodontitis, etc.- y otras patologías) y qué impacto tienen en el resto del organismo:

  • Caries dental: Se trata de la dolencia crónica más frecuente en el mundo y en España afecta al 90 % de los adultos entre 35 y 44 años; de hecho, se calcula que esta franja de población presenta hasta siete dientes con caries. La caries es una enfermedad dental de origen bacteriano que inicialmente afecta al esmalte de los dientes y, posteriormente, los agujerea, pudiendo derivar en afecciones más graves.

    Las caries ocurren cuando las bacterias de la boca convierten los carbohidratos y los azúcares en ácidos, que erosionan el esmalte y causan pequeños surcos en los dientes. Si el problema no se trata a tiempo, puede agravarse y afectar a la parte del interior del diente, provocando un dolor intenso y pudiendo llegar a comportar la pérdida de la pieza.

    Además de todos estos problemas en la boca, debemos tener en cuenta que las caries y las lesiones musculares también están muy relacionadas: si, tal como hemos explicado anteriormente, las bacterias llegan al torrente sanguíneo y se extienden a los músculos, tendones y tejidos, estos pueden debilitarse y ser más propensos a fatigarse más fácilmente. En consecuencia, aumenta el riesgo de sufrir calambres, dolencias articulares y lesiones musculares y se enlentece el proceso de recuperación. Esto es especialmente relevante si somos deportistas y sometemos el cuerpo a mucha tensión y estrés muscular.

  • Gingivitis: Enfermedad que provoca la inflamación y sangrado de las encías debido, en la mayoría de casos, a la acumulación de placa bacteriana. Si no se trata a tiempo, la patología puede avanzar y provocar la destrucción de las encías, los ligamentos y las estructuras óseas.
  • Periodontitis: Esta enfermedad suele ser consecuencia de una gingivitis mal tratada. Consiste en una inflamación del periodonto (que es el tejido fibroso que rodea la raíz de los dientes y que la fija al hueso de la mandíbula y a la encía) y, en ocasiones, puede comportar la pérdida del diente.
  • Bruxismo: Afección en la cual una persona aprieta o rechina los dientes, hecho que comporta su desgaste, hipersensibilidad dental, fisuras y fracturas de piezas. En los casos más extremos, también puede conllevar la pérdida de dientes (hecho que repercute en la masticación) y la aparición de contracturas musculares que provocan dolor en el cuello, la espalda y la cabeza. Aunque, a día de hoy, se desconocen las causas sobre el bruxismo, algunos expertos apuntan factores físicos como la tensión muscular, factores psicológicos y genéticos como posibles desencadenantes de esta patología.
  • Problemas asociados a las muelas del juicio: A menudo las muelas del juicio y los problemas neuromusculares van de la mano, ya que la presión que ejercen los dientes de la parte posterior de la boca pueden causar dolores y descompensación a la hora de masticar. A largo plazo, esto puede traducirse en fuertes dolores articulares, de cabeza, de oído y dolor de espalda. Además, si las muelas del juicio no tienen suficiente espacio en la boca para poder salir, pueden provocar la formación de quistes y tumores; igualmente, si los molares quedan parcialmente atrapados y solo sale una pequeña parte en ocasiones comportan una inflamación que puede derivar en una infección.
  • Malposición o maloclusión dental: Si la dentadura superior no cierra correctamente con la inferior, es más fácil que las bacterias se acumulen en la boca y, unidas a los restos de comida, provoquen que la placa bacteriana se acumule en el esmalte de los dientes (caries), pudiendo conllevar los problemas musculares que ya hemos examinado anteriormente. Además, una maloclusión dental también puede causar una descompensación de la articulación temporomandibular (ATM) y dar lugar a problemas musculares y de equilibrio. La articulación temporomandibular está formada por la parte superior de la mandíbula y el hueso temporal del cráneo con la mandíbula. Entre otras funciones (nos permite hablar, bostezar, morder, masticar, gesticular y respirar), la ATM también proporciona estabilidad al cuerpo, de modo que si sufre algún trastorno puede ocasionar una sobrecarga articular y problemas para mantener el equilibrio. A su vez, si tenemos más tendencia a desequilibrarnos, será más fácil que suframos una torcedura, un esguince u otras lesiones.

Helicobacter Pylori y Dolores Musculares

Aunque no es una patología bucodental sino una bacteria que produce inflamación en el estómago, el hecho de que se pueda detectar mediante un test del aliento lleva a algunas personas a confundirse y creer que se trata de una enfermedad bucal. La presencia de esta bacteria puede provocar una gastritis e, incluso una úlcera y, aunque no es frecuente, ciertas personas también relacionan el Helicobacter pylori y los dolores musculares; esto se explica porque a veces la gastritis puede manifestarse como dolor abdominal que irradia hacia la región dorsal y parece causar dolores similares a la lumbalgia.

Caries y Deporte: Una Relación de Doble Vía

La práctica de deporte es muy beneficiosa. Sin embargo, lleva aparejados algunos aspectos que pueden influir en la salud oral y en la aparición de caries si no se toman precauciones.

Existen distintos factores ligados a la práctica deportiva que pueden aumentar el riesgo de padecer problemas dentales, como la caries o el desgaste. Por un lado, destaca la alteración de la producción de saliva que se deriva de la práctica de ejercicio físico intenso. La saliva es la primera herramienta que tiene nuestro cuerpo para luchar contra las infecciones de la boca. En determinadas situaciones en las que la producción de saliva disminuye, el riesgo de aparición de caries aumenta.

Generalmente, las dietas de los deportistas se caracterizan por un consumo elevado de carbohidratos, barritas energéticas, zumos, batidos, bebidas isotónicas y bebidas energéticas con alto contenido en azúcares. Además, no es común que, tras la ingesta de alimentos previa a la realización del ejercicio, el deportista se cepille de los dientes, como sí hace tras otras comidas del día.

El riesgo está en abusar de esas bebidas isotónicas que se toman habitualmente. Al igual que las barritas energéticas, llevan en su composición azúcares que favorecen la formación de la placa, erosionan el esmalte dental y propician la aparición de caries. A ello hay que unir que, por el esfuerzo físico que realizan, los deportistas pueden sufrir patologías como bruxismo. Este, a su vez provoca un desgaste del esmalte dental que favorece la acción nociva de las bacterias.

En el estudio antes mencionado se observó que el 55% de los deportistas presentaba caries, el 45% erosión dental, gingivitis el 76% y periodontitis el 15% (y no son deportistas de fin de semana, son la élite del deporte). Más del 40% de los atletas mencionaron que la salud bucal les había afectado en su rendimiento y vida personal. El 28% reportó que había causado un impacto en su calidad de vida y el 18% mencionó verse afectado en cuanto a su formación y rendimiento deportivo.

El consumo habitual de bebidas altamente energéticas, el aumento de comidas a lo largo del día, la alimentación en carrera con geles con alto índice cariogénico y el estrés muscular (que favorece la aparición de bruxismo nocturno) son algunos de los factores que influyen en el empeoramiento de nuestra salud oral.

El Papel de la Odontología Deportiva

Por otra parte, el trauma dental en el deporte es el principal canal de conexión entre el deporte y la odontología. Debido a esto la odontología deportiva es actualmente uno de los campos más recientes y futuros de la odontología.

Consejos para una Buena Higiene Bucal y Prevención de Problemas Musculares

Seguidamente te ofrecemos algunas recomendaciones para establecer unos correctos hábitos de higiene bucal y disminuir así el riesgo de desarrollar problemas musculares y articulares:

  • Cepíllate los dientes después de cada comida: los restos de los alimentos, la saliva y las células del interior de la boca contienen gérmenes que erosionan la superficie de los dientes.
  • Cepíllate los dientes correctamente: hazlo con movimientos circulares desde la base de las encías hasta la parte superior del diente durante un mínimo de tres minutos.
  • Realiza una correcta limpieza lingual: aunque muchas personas solo estén acostumbradas a cepillarse los dientes y no la lengua, limpiar este órgano es también muy importante para evitar que las bacterias pasen de la lengua a otras zonas de la boca, prevenir lesiones bucodentales y eliminar el mal aliento debido a la acumulación de bacterias en la lengua. Para limpiarla, deberemos usar un cepillo de dientes y realizar un movimiento desde la base de la lengua hacia fuera.
  • Utiliza microcepillos o seda lingual: estos elementos ayudan a eliminar la placa bacteriana que se deposita entre diente y diente, en especial si no tenemos los dientes perfectamente alineados. Para ello, desliza la seda dental entre los dientes realizando un movimiento de sierra o utiliza un microcepillo.
  • Utiliza pastas fluorada y colutorios: además del cepillado de dientes y lengua, el uso de dentífricos con flúor y colutorios son básicos para mantener una buena higiene bucodental.
  • Haz una revisión odontológica al menos una vez al año: es muy importante que, al menos una vez al año, un especialista revise nuestra dentadura y boca para comprobar que está en buen estado y, en caso de detectar algún problema, poder actuar de inmediato. Si tenemos tendencia a sufrir lesiones dentales o tenemos algún problema bucodental, se recomienda hacer una revisión cada seis meses.

Conclusión

En resumen, es fundamental mantener una buena salud bucodental no solo para prevenir problemas en la boca, sino también para evitar complicaciones musculares y mejorar el rendimiento deportivo. Una higiene oral adecuada, revisiones dentales regulares y una dieta equilibrada son clave para cuidar de nuestra salud integral.

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