La Princesa Prometida es una película que ha conquistado a generaciones gracias a su mezcla única de parodia, aventura y romance. Dirigida por Rob Reiner y basada en la novela de William Goldman, esta joya cinematográfica destaca por su ingenio, personajes memorables y un guion lleno de frases icónicas.
En el corazón de esta historia se encuentra Westley, el héroe romántico interpretado de manera magistral por Cary Elwes. Su actuación no solo personifica al galán ideal, sino que también aporta un toque de humor y sarcasmo que lo convierte en un personaje entrañable.

El Origen de la Historia
La historia de La Princesa Prometida comenzó en las páginas del libro homónimo escrito por William Goldman en 1973. Goldman, un novelista, dramaturgo y guionista que ha dejado huella en diversos géneros, presentó su novela como una versión abreviada del trabajo de otro autor, un tal "S. Morgenstern".
Así, el título completo del libro es The Princess Bride, S. Morgenstern’s Classic Tale of True Love and High Adventure, The ‘good parts’ version, Abridged by William Goldman. Esta licencia literaria se extiende a la introducción del relato, donde Goldman inventa parte de su propia biografía.
La novela, que comenzó como cuentos para las hijas de Goldman, presenta nombres como Humperdinck y Buttercup, que recuerdan a personajes de cuentos clásicos. Los nombres de los países imaginarios, Florin y Guilder, son nombres de monedas antiguas reales europeas.
La Adaptación Cinematográfica
La adaptación cinematográfica de La Princesa Prometida enfrentó grandes dificultades iniciales. Tras ser comprada por la 20th Century Fox, el proyecto quedó en nada tras el despido del encargado de la producción. Goldman recompró los derechos y, tras varios intentos fallidos, Rob Reiner llevó la historia a la pantalla grande en 1987.
Goldman logró mantener parte del falso aparato crítico y metaliterario de la novela al comenzar la película con un abuelo (Peter Falk) leyendo la historia a su nieto enfermo. Este detalle es un metacomentario sobre cómo el público ya conoce este tipo de historias y espera un final feliz.
Las vueltas y revueltas de la trama son brillantes, pero son los actores quienes elevan la película a un nivel superior. Resulta casi imposible pensar en alguien más perfecto para hacer de Buttercup y Westley que Robin Wright y Cary Elwes.

Cary Elwes como Westley
Elwes de joven había leído la novela imaginándose a sí mismo como Westley. Lo que hace funcionar a la película en general es que estos dos personajes están colocados en el centro, haciendo sus papeles de una manera completamente seria y canónica, como héroes del amor verdadero luchando contra las adversidades.
Westley tiene un poco más de registro como jovenzuelo un tanto chulito y sardónico, de enrevesada frase graciosilla continuamente en los labios y enfado inmaduro por que Buttercup no le haya esperado durante nada menos que cinco años.
El traje de Roberts está basado en el de El Zorro, sólo que no lleva capa ni sombrero.
El Trío Inolvidable: Vizzini, Fezzik e Íñigo Montoya
Si bien Westley y Buttercup son el corazón de la historia, el trío formado por Vizzini, Fezzik e Íñigo Montoya aporta variedad, vigor, humor y memorabilidad al film. Jugando con los topicazos étnicos, Vizzini es un siciliano canijo, Fezzik es un luchador turco gigantesco, e Íñigo es un espadachín español con una misión de venganza personal.
Ni Wallace Shawn es italiano ni Mandy Patinkin es español, pero eso es parte de la gracia, ya que sus personajes son recortables exagerados que se hacen memorables precisamente por ser así. Junto a ellos sobresale André The Giant como Fezzik, un luchador afectado por el gigantismo.

Diseño de Producción y Estética
El diseño de producción de la película, muy de los 80 en su estética, se combina con maravillosos paisajes naturales ingleses e irlandeses. Las peleas a espada son una mezcla de impresión favorable al ver a los propios actores manejar las armas ellos mismos mejor de lo esperado y vergüencilla ajena al ver alguno de los movimientos más descaradamente ensayados o circenses.
Anécdotas del Rodaje
El rodaje de La Princesa Prometida estuvo lleno de anécdotas. Cary Elwes sufrió varios accidentes, incluyendo una lesión en la cabeza durante una escena de lucha con Christopher Guest, lo que resultó en una visita al hospital. Además, André The Giant, debido a sus problemas de espalda, requería cables para levantar objetos pesados en algunas escenas.
| Actor | Incidente |
|---|---|
| Cary Elwes | Pérdida de conocimiento por golpe de Christopher Guest, fractura de dedo del pie. |
| André The Giant | Problemas de espalda que requerían el uso de cables para levantar objetos. |
Legado y Frases Memorables
La Princesa Prometida es una de las películas con frases más memorables de la historia: "Como desees", "Inconcebible" y la famosa frase de Íñigo Montoya: "Me llamo Íñigo Montoya. Tú mataste a mi padre. Prepárate a morir".
La película ha sido referenciada en numerosas películas, videojuegos, programas y series de televisión. En 2016, fue elegida para entrar en el Registro Nacional de Cine de Estados Unidos.
Al principio de la película, el abuelo convence a su nieto de que escuche la historia porque “es el libro que mi padre solía leerme cuando yo estaba enfermo y que luego yo solía leerle a tu padre”. El libro quizá no ha gozado de tanta fama entre los lectores de habla hispana, pero la película, en muchos países, se ha convertido en esa joya, grande o pequeña según la consideración de cada uno, que muchos padres están deseando poder transmitir a sus hijos cuando tengan la edad suficiente para poder entenderla o al menos disfrutar de sus peripecias sin necesidad de pillar todo lo meta que hay por encima.
La Princesa Prometida (1987) Anécdotas y Curiosidades |inFILMtra2 Cinema|
En definitiva, La Princesa Prometida es una película que sigue encantando a nuevas generaciones gracias a su mezcla de humor, aventura y romance, y a las actuaciones memorables de su elenco, con Cary Elwes a la cabeza como el inolvidable Westley.