Los problemas de bruxismo y ATM son trastornos que pueden generar alteraciones en la mandíbula e, incluso, dañar los dientes, además de resultar en dolores de cabeza constantes e incomodidades cervicales, entre otros.
El bruxismo puede alcanzar lo que se conoce como cronificación, es decir, se manifiesta de manera constante en distintas áreas del cuerpo como la masticación y el habla. El dolor se expande y abarca todo el cráneo, por lo que es imperativo tratarlo lo antes posible.
A continuación, veremos qué es el bruxismo y ATM, las causas, los síntomas y algunos tratamientos posibles para este trastorno.
Todo sobre BRUXISMO - Síntomas, tratamientos y consecuencias de APRETAR los dientes | Dentalk! ©
¿Qué es el Bruxismo?
El bruxismo es más una respuesta fisiológica que una enfermedad en sí según algunos expertos. Se manifiesta de manera inconsciente a través de una presión añadida sobre la mandíbula. Quien lo padece presiona, durante el sueño, la mandíbula generando fricción entre los dientes.
El bruxismo alude al acto de apretar los dientes sin una función específica. Desde 2018 existe un consenso médico internacional para definir los dos conceptos por separado. Es necesario aclarar que, en la mayoría de las personas, esta acción no se considera un trastorno, sino un comportamiento que puede causar problemas de salud.
El bruxismo es otro de los problemas bucodentales más frecuentes. Se estima que la prevalencia global combinada de bruxismo (sumando el del sueño y el de vigilia) es alrededor del 22%. Estas cifras, sin embargo, varían según la región geográfica.
El bruxismo es más frecuente en mujeres que en hombres. En mujeres, la ocurrencia de bruxismo del sueño aumenta significativamente en la edad adulta comparada con etapas más jóvenes, mientras que en los hombres no se observó esa variación con la edad.
En niños pequeños se considera que existe un bruxismo fisiológico, relacionado con la estimulación y desarrollo normal de la cara, boca y dentición de los niños. Este bruxismo suele darse durante la dentición temporal y suele ir desapareciendo poco a poco a medida que salen los dientes definitivos.
Por otro lado, ¿Has oído hablar del bruxismo diurno? Aunque es más conocido como hábito nocturno, muchas personas sufren este movimiento involuntario mientras están despiertas. Como su propio nombre indica, consiste en apretar los dientes inconscientemente estando despierto. Ocurre durante las horas de sueño. Puede estar relacionado con el Síndrome de Apnea Obstructiva Crónica o apneas del sueño.
Diferentes investigaciones señalan que la causa principal del bruxismo diurno es de carácter psicológico. ¿Y cuáles son estas causas psicológicas?
Manifestaciones del Bruxismo

El bruxismo y ATM no se manifiesta de una sola manera, sino que lo hace de tres formas principales:
Rechinamiento
El rechinamiento o mejor conocido como apretar los dientes es la manifestación más frecuente de este trastorno. La presión y roce de mandíbula produce este rechinamiento y constituye una de las formas más dañinas del bruxismo.
Se genera cuando los músculos de la masticación se contraen al apretar los dientes. En este caso se genera una fricción de los dientes al contraer y relajar los músculos de la masticación.
Presión
La presión ocurre cuando no se genera movimiento en la mandíbula, el paciente solamente lo que hace es apretar los dientes.
Tensión
Esta manifestación es una de las menos frecuentes dentro del bruxismo. No es fácil de detectar, ya que no deja ningún tipo de marca sobre las piezas dentales. Suele ocurrir en pacientes con problemas de respiración nasal.
Causas del Bruxismo
El bruxismo y ATM suele manifestarse en personas que tienen trastornos del sueño como los ronquidos o la apnea. Por otro lado, también existen algunos factores relacionados con el estilo de vida de cada paciente en particular.
La causa del bruxismo es reconocida como multifactorial y compleja. Las últimas evidencias científicas refuerzan que no existe una única causa, sino una interacción de factores neurológicos, genéticos, psicológicos y externos.
Se distingue conceptualmente entre bruxismo primario (idiopático, sin causa médica identificable) y bruxismo secundario, asociado a otras condiciones como ciertos trastornos neurológicos (especialmente del sistema extrapiramidal, como la enfermedad de Parkinson u otros desórdenes del movimiento) y psiquiátricas, como el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), el trastorno de ansiedad generalizada y la esquizofrenia, y el uso de fármacos o sustancias que afectan el sistema nervioso central.
Un meta-análisis de estudios en gemelos publicado en 2024 demostró que la concordancia de bruxismo del sueño es significativamente mayor en gemelos monocigóticos que en dicigóticos.
- Estrés y ansiedad: son los desencadenantes más comunes, especialmente en el bruxismo diurno.
- El estrés psicológico, la ansiedad y ciertos rasgos (p.
- El estrés y la ansiedad activan el sistema nervioso simpático, preparando al cuerpo para la “lucha o huida”.
Desde el punto de vista neurofisiológico, el bruxismo del sueño se ha relacionado con los microdespertares o activaciones breves del sistema nervioso autónomo durante el ciclo de sueño, especialmente en la fase no REM. Estudios con polisomnografía (registro de sueño) han demostrado que los episodios de bruxismo nocturno suelen ir precedidos por un aumento abrupto en la frecuencia cardíaca y respiratoria, indicativo de una micro-alerta cerebral, aun cuando el individuo no despierte por completo.
De hecho, el bruxismo nocturno coexiste con frecuencia junto a otros trastornos del sueño, como el síndrome de apnea obstructiva del sueño, el síndrome de piernas inquietas, trastornos de conducta en sueño REM e incluso otras parasomnias.
Antiguamente se creía que las interferencias o maloclusiones dentales causaban el hábito de apretar o rechinar, pero hoy se considera que los factores oclusales tienen un impacto limitado o no concluyente en el origen del bruxismo, especialmente en el bruxismo del sueño. En otras palabras, corregir la mordida por sí solo raramente elimina un bruxismo de base central.
Uso de sustancias psicoactivas
El bruxismo dental puede aparecer en los casos donde se utilizan sustancias psicoactivas que producen excitación o alteran el ritmo del sueño como el alcohol, la cafeína y otro tipo de drogas legales como ilegales.
Estrés y ansiedad
El estrés, la ansiedad, la depresión y otros trastornos psicológicos impactan de manera directa en el sueño, lo que puede producir un caso de bruxismo y ATM.
Distintos estudios han mostrado que la gran mayoría de pacientes que sufren de bruxismo dental es a causa del estrés o la ansiedad. Por lo que es un factor a tener en cuenta en todos los casos por el estrés que causa la vida moderna.
Oclusión dental
Los dientes mal alineados pueden producir un desgaste poco natural de las piezas dentales. El cuerpo, de manera inconsciente, busca alinear y mejorar la oclusión. Sin embargo, esto produce un impacto negativo y agrava el cuadro pudiendo derivar en bruxismo y ATM.
Otras enfermedades relacionadas
Además hay otras enfermedades que están estrechamente relacionadas con el bruxismo.
La asociación entre el bruxismo y los trastornos temporomandibulares (TTM) -un conjunto de condiciones que afectan a la articulación temporomandibular (ATM) y/o los músculos masticatorios, provocando dolor orofacial, ruidos articulares y alteraciones funcionales- ha sido objeto de numerosos estudios.
Un meta-análisis publicado en 2023 cuantificó esta asociación de manera contundente: la presencia de bruxismo incrementa más del doble la probabilidad de presentar un trastorno de ATM en comparación con no bruxar.
Aunque tradicionalmente se ha considerado que los problemas de oclusión dental (una mala alineación de los dientes) pueden ser una causa del bruxismo, la evidencia científica reciente no respalda esta teoría.
Bruxismo: Síntomas

Este trastorno de bruxismo se manifiesta de distintas maneras en los cuerpos. La más frecuente es apretar los dientes, pero se pueden encontrar casos donde los síntomas son sutiles y requieren de análisis precisos.
Uno de los problemas del bruxismo, especialmente del nocturno, es la dificultad para detectarlo. Al ser un movimiento de dientes involuntario, los bruxistas no son conscientes de su situación hasta que alguien no se lo dice o las consecuencias empiezan a ser perceptibles a simple vista.
Uno de los síntomas más evidentes de padecer bruxismo es despertarse frecuentemente con dolor en la mandíbula, cuello, oído y/o cabeza. Esto se debe a que estos movimientos involuntarios pueden sobrecargar la articulación temporomandibular, la articulación situada en cada lado de la mandíbula que nos permite hablar y masticar. Con el tiempo, esto puede, incluso, derivar en una disfunción de la articulación temporomandibular (ATM) o generar contracturas, sobrecargas o incluso lesiones en otras partes del cuerpo.
A continuación, se presentan algunos de los síntomas más comunes:
- Dientes desgastados, fracturados o con mayor sensibilidad.
- El apretamiento y rechinamiento provoca que los dientes superiores e inferiores choquen constantemente.
- Detectarlo a tiempo puede evitar daños mayores.
- El apretamiento constante de los dientes puede causar dolor en los músculos masticatorios, en la mandíbula e incluso en el cuello.
- El bruxismo puede causar ansiedad y preocupación sobre la salud dental, lo que a su vez puede contribuir a más estrés y empeorar el problema.
Desgaste de las piezas dentales
La manifestación más clara del bruxismo dental es el desgaste de los dientes que lleva a la sensibilidad de los cambios térmicos.
Rechinar los dientes también puede deteriorar el esmalte, la principal capa protectora de los dientes. Además, causar un desgaste significativo de los dientes lleva a la pérdida de esmalte dental, exposición de la dentina, sensibilidad dental y fracturas de los dientes o restauraciones dentales.
Ruidos e inflamación de la ATM
El bruxismo y ATM se manifiesta en una ATM inflamada por la tensión que se ejerce sobre la zona causando dolor y, en los casos más graves, acúfenos. Por otro lado, también es posible notar chasquidos en la zona de la mandíbula al apretarla.
El bruxismo prolongado puede llevar a trastornos de la ATM, que incluyen dolor en la articulación temporomandibular, dolor muscular, y dificultad para masticar o abrir la boca.
Otros síntomas
El bruxismo del sueño o nocturno está muy conectado con otros trastornos de sueño. Además, el bruxismo nocturno puede interrumpir el sueño, lo que resulta en insomnio o sueño de mala calidad, afectando la fatiga diurna y reduciendo el rendimiento general durante el día.
Diagnóstico del Bruxismo
El diagnóstico de bruxismo históricamente ha sido un desafío, dado que gran parte de la actividad ocurre inconscientemente (particularmente durante el sueño) y no existe un test clínico único y simple que lo confirme de manera infalible. En la práctica, el primer paso para identificar el bruxismo es a través de la evaluación clínica e historial del paciente.
Esto incluye el auto-reporte o el reporte de terceros: por ejemplo, preguntar al paciente si nota tensión mandibular o dolor al despertar, o si alguien ha escuchado sonidos de rechinamiento durante la noche. Existen cuestionarios estandarizados y escalas de evaluación que ayudan a cuantificar la frecuencia e impacto percibido del hábito.
Junto a la anamnesis, el odontólogo realiza un examen buscando signos clínicos indicativos de bruxismo, tales como facetas de desgaste dental inusual (que no se explican solo por la edad ni la dieta), hipertrofia de los músculos maseteros (volumen aumentado por ejercicio continuo), líneas de impresión o mordeduras en la mucosa y lengua, fracturas de restauraciones dentales sin causa aparente, y limitación o dolor a la palpación de los músculos mandibulares.
Entre las herramientas instrumentales para diagnosticar bruxismo, el estándar es la polisomnografía (PSG) con registro audiovisual. La PSG consiste en monitorear al paciente durante el sueño en un laboratorio especializado, midiendo la actividad bioeléctrica muscular (electromiografía de músculos maseteros/temporales), movimientos mandibulares, flujo respiratorio, esfuerzo cardíaco y actividad cerebral, entre otros parámetros.
La PSG permite detectar con precisión los eventos de bruxismo del sueño (llamados eventos de actividad rítmica masticatoria), diferenciándolos de otros movimientos orofaciales durante el sueño. No obstante, se trata de una prueba costosa y de difícil acceso general (requiere equipo y personal de un laboratorio del sueño), por lo que no se emplea de rutina en todos los pacientes.
Además de la PSG, se han desarrollado métodos menos complejos para registro domiciliario. Existen dispositivos intraorales similares a una férula o protector bucal que contienen sensores de presión, de electromiografía, o una plancha muy fina recubierta de colorante que marca los movimientos dentales, los cuales el paciente usa durante la noche para registrar la actividad de apriete/rechinamiento.
En cuanto al bruxismo diurno, la observación directa es difícil fuera del consultorio. Una estrategia reciente es el uso de aplicaciones móviles de monitoreo basadas en evaluación momentánea: apps que envían recordatorios aleatorios al paciente durante el día preguntándole si en ese instante está apretando los dientes o no, creando así un registro diario de la frecuencia de bruxismo consciente.
Tratamientos para el Bruxismo y ATM

Ahora que ya tenemos claro qué es el bruxismo, qué lo provoca y qué consecuencias tiene, es momento de profundizar sobre los tratamientos para este trastorno bucodental. Hay que tener en cuenta que, en algunas ocasiones, el problema puede desaparecer por sí solo, por lo que no es necesario ningún elemento añadido.
El bruxismo y ATM grave requiere un tratamiento multidisciplinar que incluya las siguientes especialidades:
- Odontología: Una mala oclusión se soluciona por medio de la ortodoncia. En los casos en que no se encuentre un mal alineamiento, se utilizan las férulas de descarga para detener el desgaste superficial de los dientes.
- Fisioterapia: Un fisioterapeuta trabaja con el paciente para reducir los síntomas asociados al bruxismo y ATM por medio de ejercicios mandibulares. De esta forma, se alivian los síntomas y aumenta la comodidad para el paciente.
- Medicina del sueño: En los casos donde se encuentran problemas con el sueño, es necesario trabajar con un especialista en el área que realice un estudio completo y determine si existen episodios como la apnea.
- Psicología: Un psicólogo es útil cuando el bruxismo dental tiene un origen emocional que puede ser ansiedad, estrés u otro trastorno mental.
- Inyecciones de toxina botulínica: Se puede dar por el día asociado a una agresividad reprimida o al estrés, la mayoría los hacemos en algún momento pero no nos damos cuenta. O por la noche, relacionado con una mala adaptación al entorno.
Dado que ciertas maloclusiones pueden agravar la sobrecarga articular, en pacientes con discrepancias óseas marcadas o contactos prematuros podría valorarse un tratamiento de ortodoncia o incluso ortognático (quirúrgico) como parte del manejo integral. La corrección de la mordida (por ejemplo, descruzar una mordida profunda o alinear un apiñamiento severo) puede mejorar la distribución de fuerzas durante la función y potencialmente reducir la intensidad de la parafunción en algunos casos.
Clásicamente la piedra angular en el manejo odontológico del bruxismo son las férulas oclusales (placas de descarga nocturnas). Estas son dispositivos removibles de resina acrílica rígida que el paciente usa típicamente durante el sueño. Su objetivo principal es proteger las piezas dentales del desgaste y distribuir de forma más homogénea las fuerzas oclusales para reducir el estrés en dientes individuales.
Un especialista en fisioterapia de la articulación temporomandibular puede ayudar a descontracturar y relajar los músculos masticatorios, disminuyendo así el cansancio muscular y el dolor de cabeza. La fisioterapia de la articulación temporomandibular incluye técnicas manuales para estirar y relajar los músculos masticatorios, masajes en puntos gatillo del masetero/temporal, movilizaciones suaves de la mandíbula y ejercicios de propiocepción mandibular.
Además de los tratamientos anteriormente mencionados, hay que tener en cuenta que, si el bruxismo ha provocado ya un grave desgaste de los dientes, el odontólogo puede tener que remodelar las superficies de masticación de los dientes. Para ellos es posible que haya que colocar restauraciones como pueden ser incrustaciones, coronas, etc.
Aunque no se suele recurrir a la medicación para tratar este problema, algunos profesionales podrían recomendar el uso de relajantes musculares y/o medicamentos contra la ansiedad y el estrés. Entre los fármacos sistémicos, los relajantes musculares y ansiolíticos de acción nocturna son los más empleados.
Si el origen es emocional (ansiedad, estrés crónico, perfeccionismo…), trabajar la raíz del problema con un profesional es clave. Se pueden usar relajantes musculares suaves cuando hay una tensión continua que no cede con fisioterapia, así como ansiolíticos o antidepresivos cuando existe una condición médica diagnosticada.
Hay determinadas rutinas que se pueden incorporar para favorecer el descanso y aliviar el bruxismo nocturno: evitar pantallas y dispositivos electrónicos dos horas antes de dormir, cenar ligero, mantener un entorno tranquilo y oscuro, y reducir el alcohol, la cafeína y el tabaco por la tarde.
Cuando los dientes no están bien alineados o la mordida no encaja de forma correcta, la mandíbula puede hacer más esfuerzo del necesario durante la noche, favoreciendo los episodios de bruxismo. Si el bruxismo va acompañado de insomnio, apnea del sueño o despertares frecuentes, es fundamental abordarlo con un especialista en medicina del sueño.
En algunas personas, los dientes no encajan de manera equilibrada al morder, lo que genera zonas de contacto excesivo que sobrecargan la mandíbula. Cuando esto ocurre, el odontólogo puede realizar un ajuste oclusal, que consiste en pequeñas correcciones en la superficie de los dientes para que la mordida sea más uniforme.
| Tratamiento | Descripción | Especialidad Involucrada |
|---|---|---|
| Férulas Oclusales | Dispositivos removibles para proteger los dientes del desgaste. | Odontología |
| Fisioterapia | Ejercicios y técnicas para relajar los músculos masticatorios. | Fisioterapia |
| Medicina del Sueño | Estudio y tratamiento de trastornos del sueño asociados. | Medicina del Sueño |
| Psicología | Tratamiento de causas emocionales como estrés y ansiedad. | Psicología |
| Ajuste Oclusal | Correcciones en la superficie de los dientes para mejorar la mordida. | Odontología |
| Neuromoduladores | Disminuir la hiperactividad de los músculos masticatorios. | Neurología |