Lavarse los dientes es fundamental para mantener una buena higiene bucal. Lo cierto es que, aunque parezca una acción que todos tenemos interiorizada y hacemos de manera mecánica, a la hora de realizarlo hay que tener en cuenta muchos factores.
El cepillado de dientes es la mejor forma de mantener la higiene dental y evitar problemas bucodentales. Por si alguno todavía tiene dudas acerca de su importancia, el cepillado ayuda a disminuir la incidencia de caries, prevenir la enfermedad periodontal, evitar la halitosis, prevenir o disminuir la placa y el sarro y, en definitiva, tener unos dientes limpios.

¿Cómo Cepillarse Correctamente los Dientes?
Para realizarlo correctamente, se recomienda realizarlo después de cada comida durante unos tres minutos, empezar con el hilo dental, optimizar la técnica de lavado, usar un cepillo de dureza media y poca pasta de dientes, pasarlo también por la lengua y enjuagar abundantemente. Es importante buscar la forma en la que cada uno lo haga de la mejor manera posible y llegue bien a todas partes.
El cepillado correcto requiere al menos dos minutos. Así es: 120 segundos. La mayoría de los adultos no se cepillan durante tanto tiempo. A fin de tener una idea del tiempo involucrado, utilice un cronómetro.
Para cepillarse correctamente los dientes, use movimientos cortos y suaves, prestando especial atención a la línea de la encía, los dientes posteriores de difícil acceso y las zonas alrededor de obturaciones, coronas y otras reparaciones.
La Técnica de Bass Modificada
Aunque la mostrada anteriormente es una de las más recomendadas, muchos odontólogos coinciden en que la Bass Modificada es la mejor técnica para lavarse la boca. Esta consiste en colocar el cepillo con una inclinación de 45º con respecto al eje del diente, presionando ligeramente hacia el surco de la encía. A continuación se realizan pequeños movimientos vibratorios permitiendo que las cerdas del cepillo actúen sobre el surco gingival y desplazándose posteriormente hacia la corona del diente.

¿Cuándo Cepillarse los Dientes?
Lo ideal es lavarse los dientes después de cada comida (almuerzos y meriendas incluidas), pero, si no, hacerlo después del desayuno, la comida y la cena. Si, por circunstancias (esperemos puntuales) alguien solo pudiera cepillarse una vez al día, es fundamental hacerlo antes de dormir, ya que por la noche las bacterias tienen más horas y mejores condiciones para trabajar.
Para mantener una buena salud bucal, los dentistas recomiendan lavarse los dientes al menos dos veces al día, preferiblemente por la mañana y antes de dormir. Pero lo ideal y beneficioso también sería cepillarse los dientes después de cada comida, especialmente si se han consumido azúcares o alimentos ácidos, que pueden favorecer la aparición de caries.
Lo aconsejable es esperar unos 20 o 30 minutos después de las comidas, especialmente cuando hemos tomado algo ácido.
¿Hay que lavarse los dientes antes de desayunar? Nuestra recomendación es clara: Cepíllate los dientes después del desayuno.No obstante, lo mejor es acostumbrarse a esperar unos 30 minutos después de cada comida antes de cepillarse los dientes.
¿Cuánto tiempo hay que esperar para comer después de lavarse los dientes? No es buena idea comer justo después de lavarse los dientes. En primer lugar, el sabor del dentífrico estropeará el de la comida. Y en segundo lugar, el flúor y las enzimas presentes en el dentífrico no podrán desarrollar todo su efecto.Elementos Clave para un Cepillado Efectivo
El Cepillo de Dientes Adecuado
Elegir el cepillo dental adecuado es esencial para una higiene oral efectiva y para cuidar la salud de dientes y encías. Para la mayoría se recomienda un cepillo de filamentos suaves para encías y dientes sensibles, ya que es ideal para eliminar la placa y los restos de alimentos de los dientes sin irritar las encías, especialmente en casos de encías sangrantes. Los cepillos de cabezal pequeño, también son recomendables, puesto que llegan mejor a todas las zonas de la boca, incluso a los dientes posteriores de difícil acceso.
Es fundamental utilizar cepillos medios, NUNCA duros, ya que estos podrían provocarte daños en el esmalte, en la encía o, incluso, la recesión de esta. Por esta misma razón, también hay que evitar ejercer demasiada fuerza durante el cepillado.Se aconseja cambiar el cepillo de dientes cada tres meses (se puede aprovechar el cambio de estación), antes si se ha estado enfermo o las cerdas están abiertas o aplastadas.
La Pasta de Dientes Ideal
La elección de una buena pasta de dientes es importantísima para conseguir una higiene bucal efectiva, y debe adaptarse a las necesidades específicas de cada persona. Si busca una sonrisa más luminosa, puede optar por una pasta de dientes blanqueadora, que ayuda a eliminar manchas superficiales causadas por alimentos, vino, café o tabaco.
Se recomienda utilizar pasta de dientes con flúor, algo fundamental para prevenir la aparición de caries. Si tienes algún tipo de padecimiento bucodental, tu odontólogo determinará si, además, necesitas usar algún tipo de crema más adecuada a tu situación: dientes sensibles, encías delicadas, blanqueantes… Asegúrate siempre de que el modelo que utilices no sea perjudicial para el esmalte.
Para cepillarse los dientes correctamente hay que colocar muy poca pasta en el cepillo, basta con la medida de un guisante.

Es indispensable tener en cuenta que, otro factor importante en la prevención de las caries, es la elección adecuada de la pasta dental. Es de vital importancia tener en cuenta que siempre la mejor opción es elegir una pasta dental con flúor.
Por otra parte, los dentífricos que tienen concentraciones mínimas de 1000 ppm o más, son eficaces para la reducción de la caries. Se debe tener en consideración que los niños de 3 años hasta los 6 años de edad, deben utilizar pastas dentales que tengan entre 1000 y 1450ppm de ión de flúor.
El Hilo Dental
Usar hilo dental antes del cepillado es IMPRESCINDIBLE para conseguir un buen nivel de higiene bucodental. Este sirve para poder eliminar los restos de comida y bacterias que se puedan quedar acumulados entre los dientes.
El Colutorio
Una vez terminado el cepillado, el colutorio puede ser un buen aliado siempre y cuándo este cumpla unas determinadas características.
Limpieza de la Lengua
La lengua es la parte de la boca que más bacterias acumula, por lo que es importante mantenerla higienizada. Para lavar la lengua correctamente se puede utilizar un dispositivo específico o el propio cepillo dental realizando movimientos de atrás hacia adelante.
¿Enjuagarse o No Enjuagarse Después del Cepillado?
Probablemente, en alguna ocasión, hayas recibido la recomendación de no enjuagarse con agua después de lavarse los dientes, esa típica acción que muchos realizan una vez finalizado el cepillado. Esto se debe a que algunos expertos aseguran que esto reduce el efecto del flúor.
«Una revisión sistemática realizada sobre este tema señala que no existen diferencias significativas entre enjuagarse después de cepillarse con pasta fluorada o no hacerlo y solamente escupir el exceso en cuento a la disponibilidad del flúor en saliva», ha explicado. Es por ello que, en su opinión como profesional, considera que «se debe enjuagar después de cepillarnos, ya que así eliminamos todos esos restos de placas, bacterias y alimentos». Además, también se reducirá la cantidad de flúor ingerida «accidentalmente. Por otro lado, destaca que «a nivel usuario», tener restos de pasta de dientes en la boca durante un rato «es bastante molesto».
Ciertamente una gran parte de la sociedad hoy en día sigue aplicando este procedimiento, y de manera inmediata después de cepillarse proceden a enjuagarse los dientes. El procedimiento correcto para hacer el cepillado sería escupir el exceso de pasta dental, y no enjuagar con agua. El motivo de esto es muy simple, puesto que el enjuagado reduce el efecto preventivo de caries que tiene el flúor que está presente en la mayoría de pastas dentales.
Por estos motivos, se debe tener en cuenta que se debe evitar siempre el enjuagado de la crema dental.
La mejor técnica para cepillar los dientes y cómo usar el hilo/seda dental | ¿Cuál hilo es el mejor?
Errores Comunes al Cepillarse los Dientes
Aunque cepillarse los dientes es algo que hacemos todos los días, se pueden cometer muchos errores. Además de no ser lo ideal, algunas técnicas de cepillado suponen un riesgo importante de dañar los dientes.
Probablemente el error más común al cepillarse los dientes: Un chorro de dentífrico y un rápido restregado de las superficies externas y masticatorias, todo ello en menos de 30 segundos. Las superficies internas, la línea de las encías y los espacios interdentales permanecen intactos. Estas zonas, que a menudo se pasan por alto, constituyen un...
Mojar el Cepillo Antes de Cepillarse
Mojar el cepillo de dientes antes de proceder a su limpieza es un gesto habitual con el que las personas consideramos que estamos ayudando a mejorar el funcionamiento del cepillo. Sin embargo, esto no es así.
Muchas veces hemos mojado nuestro cepillo de dientes antes de proceder a limpiar nuestros dientes, incluso antes de poner la pasta dental sobre el cepillo. Así pues, cuando vayamos a cepillarnos los dientes, lo mejor es que es esté seco. O, en caso de que sea de cerdas muy duras, lo mojemos lo menos posible.
No Enjuagarse la Boca Antes de Cepillarse
Un gesto que sí deberíamos hacer con más frecuencia de lo que lo hacemos es enjuagarnos la boca con agua antes de comenzar a cepillarnos. Se trata de un gesto con el que queremos eliminar los grandes restos de comida que pueda quedar en nuestra boca -especialmente entre los dientes- y neutralizar la acidez de algunos alimentos que hayamos ingerido.
Otros Consejos Importantes
- Visitar al dentista regularmente: Aunque sigas a rajatabla los pasos de esta publicación y tengas una higiene dental exquisita, visitar al dentista regularmente es imprescindible para tu salud bucal. Con ellas podrás prevenir y controlar el desarrollo de caries y otras enfermedades orales.
- Si estás fuera de casa: Si estás fuera de casa, se te ha olvidado el cepillo de dientes y no puedes hacerte con ninguno, es recomendable, como mínimo, enjuagarse varias veces la boca con agua después de las comidas o antes de dormir.