Riesgos de Hongos en el Cepillo de Dientes y Cómo Prevenirlos

Mantener una buena higiene bucal va más allá de un buen cepillado. La manera en que guardas tu cepillo de dientes puede hacer que acumule más bacterias de las que imaginas. ¿Estás seguro de que lo estás haciendo bien? De nada sirve cepillarse los dientes si el propio instrumento que usamos contiene bacterias dañinas.

La Importancia de la Limpieza y Desinfección

Limpiar y desinfectar el cepillo de dientes forma parte de la higiene bucodental. Mantener limpio y desinfectado el cepillo de dientes es básico para garantizar una buena salud oral. La proliferación de bacterias debido a la humedad o a una deficiente limpieza pueden provocar que tu cepillado no garantice una correcta higiene bucodental. En tiempos de la COVID-19 una adecuada desinfección del cepillo dental es imprescindible.

Una de las funciones del cepillado dental es reducir la proliferación de bacterias en la boca tras la ingesta de alimentos. Las bacterias orales son las responsables de problemas habituales como la caries o la enfermedad periodontal, por lo que mantenerlas a raya es básico para garantizar una buena salud oral. El cepillo es tu mejor arma para conseguirlo. Así que debes garantizar que el cepillo dental esté en la mejores condiciones para limpiar tu boca.

¿Sabes cómo limpiarlo correctamente después de cada uso? La principal función del cepillo de dientes es la de eliminar los restos de alimentos acumulados en el interior de la boca después de cada comida. ¿Pero qué pasa si el cepillo de dientes está sucio?

Higiene y Limpieza del Entorno

El entorno en el que normalmente utilizamos el cepillo de dientes es el cuarto de baño. Es un lugar en el que suele haber más humedad de lo habitual, por lo que también se debe realizar una mayor higiene de todas las superficies. Depositar el cepillo dental en una superficie que no esté suficientemente limpia supone un riesgo de contaminación de bacterias.

Como medidas preventiva, lo aconsejable es lavarte siempre las manos antes y después de haberte cepillado. Así podrás limpiar tu cepillo reduciendo los riesgos de contaminación. De ahí, que sea tan importante que te laves a conciencia las manos con agua y jabón, y durante al menos cuarenta segundos. Con el coronavirus nos dieron clases magistrales de cómo lavar bien las manos.

¿Cómo Limpiar el Cepillo de Dientes?

Después de usar tu cepillo de dientes ponlo bajo un chorro de agua caliente durante unos minutos. La temperatura del agua ablandará las cerdas, lo que te permitirá limpiarlas para eliminar restos de pasta y alimentos. Frota el cepillo con tu dedo pulgar de forma enérgica bajo el agua y, para acabar, sacúdelo bien con el fin de eliminar los restos de humedad.

Después de cepillarte los dientes, no te olvides de limpiar el cepillo para eliminar los posibles restos de alimentos y bacterias bucales que hayan quedado en el cabezal. Sacúdelo bien para que no queden restos de pasta ni de alimentos. Para secarlo, sacúdelo fuertemente sujetándolo por el mango para expulsar la mayor cantidad de agua. Deja el cepillo secando al aire libre.

Deja tu cepillo en un vaso en posición vertical, con el cabezal hacia arriba para que se seque. Un buen truco es tener dos cepillos de dientes e ir alternando su uso, de esta forma facilitarás el secado. Un error habitual es cubrir el cabezal del cepillo con un capuchón, de esta forma tarda más en secarse y aumenta la probabilidad de incrementar la proliferación de bacterias.

👉🏼Tips para desinfectar tu cepillo dental

Muchos creen que usar un protector sin ventilación es la mejor opción para evitar el contacto con agentes externos. Un protector sin ventilación no protege, sino que favorece la acumulación de microorganismos. Evidentemente sí puede proteger del contacto con otros cepillos, pero las capuchas provocan que el cepillo esté más tiempo húmedo lo que unido a la temperatura del baño aumenta el crecimiento bacteriano.

Trata de que tu cepillo dental no tenga contacto con los cepillos de otras personas. Si guardas tu cepillo en un soporte junto a otros, asegúrate de que no haya contacto entre ellos. Si pones varios cepillos en el mismo vaso, evita que se toquen. Cada cepillo debe tener su propio espacio para evitar la transmisión de bacterias.

¿Y la Desinfección?

Además de la limpieza después de cada uso, el cepillo de dientes debe desinfectarse con cierta frecuencia para asegurar que está totalmente limpio. Las bacterias y otros gérmenes no se aprecian a simple vista. Existen diferentes formas de desinfectar el cepillo de dientes. Estos son las mejores formas de hacerlo:

  • Colutorio de clorhexidina: Una vez hayas usado el cepillo dental, sumérgelo en un vaso sumergirlo en un vaso con un colutorio de clorhexidina, durante al menos una hora. Después enjuágalo con agua y déjalo secar. Llena un vaso con un poco de colutorio y sumerge el cepillo dental de manera que el cabezal quede totalmente cubierto.
  • Desinfectante para prótesis dentales: Sumerge el cepillo dental en agua con una pastilla de las que se emplean para la desinfección de prótesis dentales y aparatos de ortodoncia. Puedes realizar esta operación cada quince días para mantener desinfectado tu cepillo de dientes. Una alternativa muy práctica si no quieres que tu cepillo se estropee es utilizar un desinfectante para prótesis dentales, aunque también puedes preparar una solución casera con agua oxigenada o bien con enjuague bucal. Ambas técnicas de limpieza y desinfección consisten en sumergir el cepillo de dientes durante unos minutos, y basta con hacerlo una vez a la semana.
  • Agua hirviendo: Sumergir el cepillo de dientes en agua hirviendo durante uno o dos minutos puede ser una buena forma de desinfectar tu cepillo de dientes. No obstante, el agua hirviendo puede dañar las cerdas e incluso llegar a deformar el mango. Acláralo a continuación con agua fría y déjalo secar al aire.
  • Bicarbonato de sodio y vinagre: Es una solución casera muy efectiva para eliminar bacterias. Sumerge el cepillo en una mezcla de dos cucharadas de vinagre y otras dos con bicarbonato de sodio durante al menos dos horas. Una vez pasado este tiempo enjuaga el cepillo con abundante agua.

Reemplazo Regular del Cepillo Dental

Recuerda que debes renovar tu cepillo dental cada tres meses. No hay que esperar a que el cepillo se desgaste del todo, ni tampoco que la acumulación de bacterias en las cerdas sea excesiva. La mayoría de dentistas recomendamos renovar el cepillo de dientes una vez cada tres meses. Sin embargo, las recomendaciones pueden variar según el caso: hay personas que tienden a cepillarse con mucha fuerza y que, como consecuencia, dañan más el cepillo de lo que deberían. En situaciones como ésta es aconsejable cambiarlo antes, para conservar toda su funcionalidad.

Con el uso diario, el cepillo de dientes se desgasta y es preciso cambiarlo por uno nuevo. El uso continuado más allá de lo recomendable provoca que las bacterias, la pasta dental y los restos de alimentos se vayan acumulando entre los filamentos. No obstante, si notas que las cerdas del cepillo se han deteriorado, es necesario cambiarlo de inmediato por uno nuevo. Además de limpiar y desinfectar el cepillo, el cambio por uno nuevo resulta imprescindible para mantener una buena salud bucodental.

Sabrás que necesitas cambiar tu cepillo cuando las cerdas se doblen o pierdan su rigidez. Seguro que os habréis fijado que, con el tiempo, las cerdas del cepillo de dientes ceden a la presión que ejercemos con ellas contra los dientes y acaban debilitándose y doblándose hacia afuera. Además, muchos fabricantes emplean testigos de color en las cerdas, cuando pierdan esta coloración es hora de cambiar tu cepillo de dientes. Puede resultar interesante, especialmente para educar a los más pequeños en una correcta higiene bucal, utilizar unos cepillos que adaptan un perfil de color a las puntas de las cerdas que se va desvaneciendo con el uso. Cuando este color desaparece, el propio cepillo nos indica que deberíamos reemplazarlo por uno nuevo.

Consejos Adicionales

  • Para reducir el riesgo de contaminación, lo ideal es almacenar el cepillo en un lugar seco, dentro de un armario cerrado y en posición vertical.
  • Por último, si viajas, debes proteger tu cepillo de dientes para evitar que las cerdas pierdan su forma o se aplasten.
  • Guarda tu cepillo lo más lejos posible del inodoro para evitar que se contamine.

Siguiendo estos consejos, estarás protegiendo tu salud bucal y asegurando que tu cepillo de dientes cumpla su función sin convertirse en un peligro invisible. Como veis, son unas sencillas pautas que requieren muy poco esfuerzo por nuestra parte y que nos evitarán en muchos casos molestas enfermedades y/o tratamientos.

Consideraciones Finales

Sabemos que la boca debe cuidarse durante toda la vida: niños, adolescentes, jóvenes, adultos, ancianos… El cepillado, el uso de hilo dental, los enjuagues bucales, los cepillos interdentales, el limpiador lingual… Todos estos utensilios deberían acompañarnos también toda la vida. No obstante, no es posibles conservar siempre los mismos: tenemos que renovarlos de vez en cuando.

Por último, recuerda que el cepillo de dientes es un producto fabricado en plástico. Todos los años se tiran miles de cepillos por lo que es importante que lo hagas en el contenedor correcto. Los cepillos dentales están hechos de plástico, pero no es es ese el contenedor donde debes depositarlo. Lo más adecuado sería buscar un punto limpio, o arrojarlos al contenedor gris, el de residuos no reciclables. Los tubos de pasta de dientes sí deben depositarse en el contenedor de plástico.

Recuerda que existen cepillos dentales fabricados en materiales naturales, como madera o bambú, si bien las cerdas suelen ser de nylon, por lo que es necesario extraerlas antes de arrojar el mango del cepillo al contenedor de residuos orgánicos.

tags: #cepillo #de #dientes #con #hongos