El dolor de encías es una patología que afecta a un alto porcentaje de la población en algún momento de su vida y que puede ocasionar problemas periodontales, a los que lo sufran, a partir de los 30 años. Tener encías sanas puede ser el reflejo de una buena salud bucal y general, pero muchas personas a lo largo de su vida por diversas razones pueden presentar malestar, inflamación y dolor en este tejido. Aunque el dolor de encías no siempre es motivo de preocupación, sí debemos prestarle atención, conocer qué lo causa y cómo aliviarlo, en caso de que nos suceda.
El dolor de las encías se refiere a aquellas molestias e incomodidades que se presentan en las encías, el tejido interior de la boca. Esta molestia afecta los tejidos blandos que rodean y sostienen la dentadura, y se caracteriza por presentar hinchazón, enrojecimiento o sangrado en las encías.
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Importancia de abordar el dolor de encías
La principal razón por la que es esencial abordar el dolor de encías, es evitar que la condición empeore y que se pueda convertir en una enfermedad periodontal que dañe más allá de las encías, a los tejidos y huesos de los dientes. Además, tratar a tiempo este problema ayuda a mejorar la salud bucal y mejorar la calidad de vida del paciente.

Causas comunes del dolor de encías
El dolor de encías puede estar causado por una variedad de factores. Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones, tiene un origen infeccioso. A veces, el dolor de encías puede presentarse de forma puntual como consecuencia de un traumatismo leve o de alguna herida en la zona periodontal. En otros casos, si es algo continuo y va acompañado de sangrado e inflamación de encías, podría tratarse de una gingivitis.
Dados los muchos diagnósticos posibles, recomendamos que, si se tiene alguna molestia en la zona periodontal, se acuda al dentista en busca de soluciones. Desde nuestra clínica dental somos especialistas en periodoncia en Oviedo y recomendamos que se acuda al dentista en busca de un diagnóstico exhaustivo para valorar cuál es la causa del problema y la mejor solución. El dolor de encías, por tanto, puede deberse a múltiples causas.
1. Enfermedad periodontal (Gingivitis y periodontitis)
La enfermedad periodontal es la causa más común del dolor en las encías. La gingivitis y la periodontitis son las principales causas del dolor de encías. La gingivitis es una enfermedad de las encías que se caracteriza por la capacidad de ser reversible. La gingivitis está causada, en la mayoría de los casos, por la acumulación de placa bacteriana alrededor de los dientes. Cuando se presenta la gingivitis o periodontitis las encías suelen inflamarse y estar enrojecidas, y en casos más serios ocurre sangrado.
Provocadas por la acumulación de placa bacteriana, hacen que éstas se inflamen y puedan sangrar. Es la enfermedad periodontal provocada por la acumulación de placa bacteriana y que ocasiona inflamación en la encía, enrojecimiento y sangrado de la zona gingival. Aunque al inicio de la gingivitis, es muy probable que no sienta dolor, debido a que está en una etapa más leve.
La periodontitis -también llamada piorrea- es una enfermedad de las encías más grave, crónica e irreversible. Y cuando no se tratan a tiempo, no solo las encías sufren. Se puede llegar a perder alguna pieza dental y tener que recurrir posteriormente a un tratamiento de implantes dentales.
2. Mala higiene bucodental
Cuando no se tiene una adecuada rutina de higiene dental las bacterias que forman la placa dental se acumulan en los dientes y afectan las encías, llegando a provocar condiciones como la gingivitis. Si los hábitos de higiene no son los adecuados, es normal que ser más propenso a sufrir gingivitis. Cepillarse los dientes al menos 2 veces al día y hacerlo cuidadosamente te ayudará a mantener la salud periodontal.
3. Cambios hormonales (embarazo, menopausia)
Las variaciones en nuestras hormonas también son un aspecto que debemos tener en cuenta. En la pubertad fluye más sangre hacia la zona de las encías, en el embarazo aumentan los niveles hormonales y en menopausia también cambian los niveles en las hormonas, todo esto puede hacer que las encías se sientan inflamadas, sensibles y que duelan o molesten. Aunque la gingivitis gestacional es de conocimiento general, el dolor de encías no va asociado únicamente al embarazo, sino a todos los cambios hormonales que sufren las mujeres. Si el dolor no es demasiado intenso es algo que entra dentro de la normalidad y no se le debe dar importancia.

4. Lesiones y traumatismos
Cortes y abrasiones en las encías provocados por aparatos de ortodoncia, retenedores o dentaduras postizas pueden causar dolor en las encías. También las aftas son lesiones en el interior de la boca que pueden ocasionar este tipo de molestias.
5. Bruxismo (rechinar de dientes)
La presión que se ejerce sobre los dientes y encías por causa del bruxismo puede hacer que las encías se inflamen, estén muy sensibles, o hasta lleguen a sangrar, en especial cuando se utiliza el hilo dental o al cepillarse.
6. La acción de otros tratamientos dentales
Si te has sometido a ciertas intervenciones quirúrgicas como: colocación de implantes, prótesis dentales, extracción de algún diente o una endodoncia, es normal que, en los días posteriores a la cirugía, puedas sentir molestias como dolor de encías, aunque deberían desaparecer en unos pocos días. Tras la extracción de un diente: es completamente normal sentir dolor en las encías que se encuentran alrededor del diente extraído. Lo mismo con el dolor de encía por implante dental. Por su parte, los tratamientos de ortodoncia producen cambios en las encías para que los dientes puedan moverse. Asimismo, las prótesis dentales mal ajustadas pueden hacer que las encías se enrojezcan e inflamen, provocando molestias.
7. Deficiencias nutricionales
Como ya sabrás, una buena alimentación es clave para tu salud, incluso para evitar el dolor de encías. Por ejemplo, la falta de vitamina C, puede llevar a problemas como el escorbuto, que causa dolor e inflamación. Además, tener una deficiencia de vitaminas y minerales, debilita las encías, por lo que se puede presentar inflamación e infecciones, que provocan dolor. Existe cierta evidencia de que la falta de algunas vitaminas podría causar inflamación y dolor de encías.
Además de las enfermedades periodontales como la gingivitis y periodontitis, existen otras causas por las que las encías pueden llegar a doler:
- Tras un tratamiento de blanqueamiento dental: los productos que se utilizan durante una sesión de blanqueamiento dental pueden provocar sensibilidad dental. Cuando esto ocurre, el paciente siente un dolor localizado e intenso al contacto con alimentos o bebidas muy frías o calientes.
- Encías retraídas: hay ocasiones en la que la retracción de encías se debe a un cepillado fuerte, en lugar de a una enfermedad periodontal.
- Diabetes: son muchos los estudios que demuestran la relación directa que existe entre esta patología y las enfermedades periodontales. Y ello se explica debido a que las personas que padecen diabetes mellitus de tipo 2 sufren unas alteraciones en sus vasos sanguíneos que pueden impedir la adecuada circulación de la sangre en las encías.
- La dentición en bebés: se trata de una de las causas más comunes del dolor de encías en bebés. A partir de los 6 u 8 meses de edad los niños empiezan a sentir las encías inflamadas y sensibles.
- Dientes mal alineados: cuando existen malposiciones en los dientes es más común que se acumule el sarro alrededor de las piezas dentales.
Síntomas asociados al dolor de encías
Si no estás seguro de si padeces encías sensibles, estos síntomas pueden ayudarte a identificar esta condición con mayor claridad:
- Inflamación y enrojecimiento.
- Sangrado de encías.
- Sensibilidad dental.
- Mal aliento.
- Encías retraídas.
- Ardor en las encías.
- Dificultad para comer y masticar.

Cómo aliviar el dolor de encías
Para poder aliviar el dolor de encías es necesario conocer la causa que provoca las molestias. Sin embargo, hay varias medidas generales que se pueden tomar para reducir el malestar.Tratamientos caseros
- Uso de enjuagues bucales con sal: En una taza de agua caliente, colocar 1 cucharadita de sal y enjuagar la boca con esta preparación, y escupir. La sal tiene propiedades antibacterianas.
- Aplicación de frío (hielo): Colocar compresas de gel frío o hielo por la parte exterior de la cara, en el área donde se siente el dolor de encías. Puede repetir durante el día, hasta que sienta alivio y reduzca la inflamación. Aplicar frío es una solución rápida, aunque temporal, para aliviar el dolor de encías. Resulta especialmente útil si estamos ante un caso de enfermedad periodontal y la inflamación es tal que duele incluso sin lavarnos los dientes o comer. Para reducir la molestia, recurre a un poco de hielo envuelto en tela y pásalo suavemente por la zona hinchada.
- Uso de geles orales con anestesia: Aplicar algún gel anestésico oral de venta libre ayuda a adormecer las encías, y con ello alivia el malestar y el dolor.
- Consumo de alimentos ricos en vitaminas: Incluir en la dieta diaria alimentos que aporten calcio, vitamina C y ácido fólico. Una dieta rica en vitaminas y minerales ayuda a mejorar la salud bucal, así como a evitar que ocurra hinchazón y dolor en las encías.
- Higiene oral: mantener una rutina de cepillado suave pero eficaz, utilizando un cepillo de cerdas suaves y un dentífrico adecuado, puede ayudar a reducir la inflamación y el dolor. Al menor síntoma de hinchazón o dolor gingival, esmérate en tener unas rutinas de higiene en casa aún más exhaustivas. Al contrario de la creencia popular, cuando la encía comienza a sangrar no debemos detener el cepillado, sino continuarlo.
- Hacer gárgaras de agua y sal es uno de los remedios para el dolor de encías más populares.
- Aplicar un espray anestésico bucal.
- Masajear suavemente las encías con los dedos, después de haberse lavado las manos, puede ayudar a calmar el dolor.
- Limitar el consumo de alimentos y bebidas que favorezcan la sensibilidad dental o la irritación de las mucosas y las encías.
Tratamientos profesionales
- Limpiezas dentales: Si la razón del dolor de encías es la acumulación de sarro y placa dental, una limpieza dental profesional servirá para eliminarla y con ello mejorará la condición.
- Tratamientos con antibióticos y antiinflamatorios: El dentista puede indicar antiinflamatorios, o incluso antibióticos si la causa de la inflamación y el dolor en las encías es producto de una infección. Siempre bajo prescripción médica, puedes tomar antiinflamatorios o incluso antibióticos para reducir la infección.
- Cirugía periodontal en casos avanzados: En casos de pacientes con alguna condición grave, puede ser necesaria una cirugía para eliminar bultos en las encías, reparar tejido o remodelar el hueso alveolar.
- Limpieza bucodental profesional: cuando el dolor de encías está relacionado con la falta de higiene puede ser necesario llevar a cabo una limpieza bucodental profesional. Este tratamiento puede estar indicado ante casos de gingivitis.
- Instrumentación subgingival: esta técnica, también conocida como curetaje dental o raspado y alisado radicular, es un tratamiento que se lleva a cabo en pacientes que padecen periodontitis (piorrea).
En los casos en los que el dolor persista, será el momento de visitar un periodoncista profesional para que verifique si la causa puede ser una enfermedad periodontal y tratarla en consecuencia. Ten en cuenta que la piorrea no se puede tratar con remedios caseros, por lo que la única opción es ponerte en manos de un especialista.
Además:
- No te limites al uso del cepillo: utiliza un enjuague bucal antibacteriano.
- Tomar medicamentos para el dolor de encías. Los más indicados son el ibuprofeno y el paracetamol.

Prevención del dolor de encías
Una vez que hemos recuperado el color rosado de nuestras encías -y con ello su salud-, la clave se encuentra en la prevención futura. En la mayor parte de los casos, el dolor de encías tiene su origen en la falta de higiene bucodental o en una técnica incorrecta de higiene bucodental. Por ello, la prevención del dolor de encías se centra en mantener una higiene bucal adecuada y tomar medidas para reducir el riesgo de enfermedades periodontales.
Más allá de tratar el problema, lo ideal es evitar que vuelva a ocurrir. Desde nuestra clínica dental en Sevilla, recomendamos:
Buenas prácticas de higiene bucal
Los hábitos de higiene bucal son esenciales para proteger tus encías. Esto incluye cepillarse al menos dos veces al día, utilizar hilo dental y enjuague bucal una vez al día. Así como utilizar un cepillo de cerdas suaves, y reemplazarlo cada tres meses. Rutina de higiene oral: cepíllate los dientes después de cada comida durante, al menos, dos minutos. Tipo de cepillo: utiliza un cepillo con cerdas suaves y asegúrate de pasarlo a lo largo de la línea de las encías, y no solo sobre las superficies de los dientes. Hilo dental: la seda dental es el complemento indispensable del cepillado. Utilízalo, al menos, una vez al día para eliminar los restos de alimentos que se quedan entre los dientes después de las comidas. Uso de productos adecuados: si tienes molestias en las encías, utiliza una pasta dentífrica formulada para el mantenimiento de las encías.
Dieta equilibrada
Una alimentación saludable que incluya frutas, vegetales y alimentos ricos en vitaminas y minerales es esencial para mantener tu salud general en buen estado, y también tus encías. Recuerda que debes evitar el consumo de alimentos ultraprocesados y demasiado azucarados. La enfermedad periodontal está originada por la presencia de bacterias en las encías, así que reducir el consumo de azúcar es siempre una medida positiva. Alimentación equilibrada: en algunos casos por ciertas deficiencias de nutricionales puede parecer inflamación de las encías, por tanto, una dieta equilibrada puede solucionar el problema.
Evitar el tabaco y el alcohol
Fumar e ingerir bebidas alcohólicas aumenta el riesgo de padecer enfermedades periodontales. Además, estos hábitos afectan la recuperación de las encías en casos de tratamientos bucales. Evita el tabaco y el alcohol. Los componentes nocivos del tabaco también resultan muy irritantes para las encías. Por tanto, es aconsejable dejar de fumar.
Realizar una limpieza dental profesional al menos una vez al año.
Limpiar también la lengua, donde se acumulan bacterias.
Mantener un estilo de vida saludable: buena alimentación, poco estrés y descanso adecuado.
Visitas regulares al dentista: hazte revisiones y limpiezas bucodentales profesionales entre una y dos veces al año.
Con estas medidas de prevención puedes reducir significativamente el riesgo de sufrir dolor de encías, así como cualquier otro problema asociado a la higiene oral deficiente o inadecuada.

Cuándo consultar al dentista
Es importante consultar al dentista en las siguientes situaciones:
- Persistencia de síntomas: Si observas que los síntomas no mejoran, o que al contrario empiezan a empeorar o aparecen otros síntomas, es importante buscar atención médica, para atacar el problema a tiempo y evitar que la condición se torne más grave.
- Signos de infección grave: Cuando el dolor es muy intenso y no mejora con los analgésicos, la inflamación se extiende u observas la aparición de pus; son señales de una condición grave que requiere de la atención de especialista en periodoncia de inmediato. Igualmente, sucede si hay mayor sangrado, fiebre y dificultad para masticar.
Recuerda que la atención oportuna es la mejor manera de encontrar un tratamiento adecuado y efectivo.