Historia y Características del Cepillo de Dientes de Cerdas de Nylon

El cepillo de dientes es un instrumento fundamental para eliminar los depósitos de alimentos que se adhieren a los dientes y encías después de cada comida, es decir, el instrumento indispensable para realizar una correcta higiene oral diaria.

Un cepillo de dientes moderno con pasta dental.

Orígenes en la Antigüedad

¿Te has preguntado cómo se llegó a inventar el cepillo de dientes? ¿Cómo fue incrementando la importancia de la salud dental en la historia humana? A medida que el ser humano fue evolucionando en sus hábitos de alimentación se dio cuenta que debía incluir prácticas de higiene bucodental para mantener su dentadura a través de los años.

En civilizaciones como la egipcia, se limpiaban los dientes con una rama previamente masticada o con una caña. La civilización egipcia fue una de las primeras en preocuparse por su higiene bucal. Muchas culturas tradicionales alrededor del mundo han limpiado sus dientes frotando ramas de árbol o trozos de madera desde tiempos inmemoriales. En la antigua cultura india y en el mundo islámico se encuentra algo similar, denominado miswak, con el que se realizaba la higiene dental.

Las civilizaciones de Egipto y Babilonia fueron precursoras en este ámbito con el uso del “Miswak” o “Siwak”, un utensilio predecesor al cepillo de dientes que se trataba de una pequeña rama extraída del árbol Salvadora Persica (con propiedades antisépticas) la cual se mordisqueaba hasta ablandarse como un cepillo, mientras que la otra punta se utilizaba con mondadientes.

Un miswak, un antiguo utensilio para la higiene bucal.

El Primer Cepillo de Dientes con Cerdas

El primer cepillo de dientes con cerdas como lo conocemos hoy apareció en China durante la dinastía Tang (618-907 d.C.). Según la Asociación Dental Americana, el primer cepillo de dientes lo creó en 1498 un emperador chino que puso cerdas de puerco en un mango de hueso. El origen del cepillo de dientes tal cual lo conocemos está datado en 1498 y se remonta a China, ideado nada más y nada menos que por un Emperador.

Fue el emperador chino Hongzhi quien patentó un cepillo de cerdas de puerco y mangos de bambú o hueso. ¿Y cómo fue el primer cepillo de dientes de la historia? Tal como explican desde el ICOEV, se trataba de un mango formado por un hueso (o bambú) y al que se le colocaron cerdas de pelo de animal cosidas. Concretamente de puerco salvaje de zonas frías, ya que su pelo era más resistente. Se fabricaba con cerdas de pelo de jabalí atadas a un mango de bambú o hueso.

En cualquier caso, este primer cepillo dental originado en China, si bien ingenioso, no es difícil imaginar que no era muy higiénico, por muy limpias que se quisieran dejar los pelos del animal en cuestión. Cierto que fue un paso importante de la práctica habitual, que consistía en masticar palos o ramas como la Persica mencionada antes, pero era difícil de limpiar e iba acumulando muchas bacterias. Igualmente, este primer cepillo tampoco es que tuviera demasiado éxito fuera de China.

Expansión a Europa

A finales del siglo XV, los comerciantes europeos que viajaban a China introdujeron estos cepillos en Europa. A finales del S.XVII, a través de los comerciantes como muchos otros productos, el cepillo de dientes llega a Europa. Gracias a las rutas comerciales, llegó a Europa, pero su dureza no fue del agrado de los entonces europeos.

Al cepillo importado de la China en Europa se le realizan diversos cambios. El más significativo es reemplazar las cerdas de pelo de jabalí por el de crines de caballo. Sin embargo, en aquellos tiempos los europeos preferían cepillos de dientes más blandos confeccionados con pelos de caballo. En Europa se sustituyó el pelo porcino, por pelos de crines de caballo, e incluso de cerdos europeos, que eran cerdas más suaves y hacían menos daño al limpiarse los dientes.

Además, en Europa, también eran utilizados los mondadientes para la higiene dental. Y en cualquier caso, solo la realeza y las clases altas eran algo más conscientes de la importancia del cepillado, mientras que la gente corriente no tenía aún siquiera costumbres higiénicas. Debemos decir que estos primeros cepillos no estaban al alcance de cualquiera, eran un lujo al alcance de las clases más adineradas.

Críticas y Limitaciones

Sucedió allá por el año 1723, y el padre de la odontología moderna habló de los cepillos que se usaban por entonces en Europa, confeccionados con crines de caballo, criticando que eran demasiado blandos como para hacer una limpieza efectiva. Explica la escasa o nula efectividad de los cepillos de pelo de caballo, ya que eran demasiado blandos. Además, recrimina al gran sector de la población que nunca, o rara vez, realizaba alguna práctica de higiene dental.

El conocido bacteriólogo francés habla por fin de algo que para nosotros es obvio en la actualidad: los gérmenes. Tras estos descubrimientos, los dentistas comprobaron que todos los cepillos de pelo animal, que conservan por mucho tiempo la humedad, acababan por acumular bacterias y hongos microscópicos. Las cerdas de los cepillos de dientes de la época se quedan húmedas, lo que favorece la aparición de bacterias o incluso hongos.

Además se vio que los cepillos de pelo animal eran una fuente de microbios, por su porosidad y mantenimiento de la humedad. Al cepillarse los dientes se podían producir lesiones en la encía producidas por las agudas puntas de las cerdas. Esterilizar con agua hirviendo los cepillos de hechos con pelo animal presentaba el inconveniente de ablandarlos excesiva y permanentemente, e incluso de destruirlos por completo.

A pesar de las limitaciones que presentaban, a medida que pasaba el tiempo, los cepillos de dientes se hicieron más populares.

El Cepillo de Dientes Moderno

Si hablamos del cepillo de dientes “moderno”, desde esos años de invención en China del 1498 hasta la actualidad, ha pasado por varias etapas. Y probablemente te sorprenderás al saber que no son de hace tanto tiempo como pensabas.

Una ayuda muy importante a la hora de extender y afianzar el uso del cepillo de dientes proviene de Wallace Hume Carothers en el año 1925. El nailon fue inventado en EEUU, en los Laboratorios DuPont (1937) por Wallace H. Carothers. En 1935 la industria del cepillo dental se modifica drásticamente, cuando Wallace Hume Carothers inventó para los Laboratorios Dupont el nylon en 1935.

Este descubrimiento inició una revolución en la industria de los cepillos dentales. LLegados a este punto, las empresas ven la oportunidad de lanzarse a su fabricación. La primera es la Compañía DuPont, en 1938 y ya es un cepillo de dientes con cerdas de nylon. Las cerdas naturales fueron reemplazadas por un material sintético, el naylon, gracias al lanzamiento realizado por Du Pont en el año 1938.

El cepillo de dientes como lo conocemos hoy en día llegaría en el siglo XX (sobre el año 1938), con la aparición del nylon descartándose así las cerdas de origen animal que favorecían, a la transmisión de bacterias y desinfectarlo con agua hirviendo ablandaba demasiado el cepillo y éste quedaba inservible.

El primer cepillo de cerdas de nailon se comercializó en Estados Unidos en el año 1938, bajo el nombre de Dr. West’s Miracle Tuft Toothbrush. En 1937, el año de la aparición de los cepillos de nailon, solamente en EEUU se importaban alrededor de 600 toneladas de cerdas porcinas para cepillos dentales.

La compañía informó a su público que “El material utilizado en la fabricación del Exton se llama nylon, una palabra acuñada tan recientemente que nadie la encontrará en el diccionario”.

El nylon presenta características, como la resistencia a la vez que flexibilidad y tiene mayor resistencia a la contaminación por bacterias debido a la homogeneidad de su superficie. El nailon es resistente y flexible y a la vez, brinda un mejor cepillado y tiene resistencia a la contaminación por bacterias: debido a la homogeneidad de su superficie.

El nuevo cepillo de nylon presentaba muchas ventajas que su anterior versión:

  • Secado rápido
  • Disminuía el riesgo de bacterias
  • Disminuía el riesgo de infección
  • Material duro y a la vez flexible
  • Mayor efectividad entre los dientes
Otra ventaja de las cerdas sintéticas es que éstas se fusionaban al mango del cepillo, evitando el desprendimiento de las cerdas de origen animal ya que no estaban integradas en el mango. Otra ventaja de dicho invento, radicó en que las cerdas se fusionaban al mango del cepillo, evitando el desprendimiento de las cerdas de origen animal que se quedaban en la cavidad bucal de quien las empleaba.

El cepillo con cerdas artificiales como hoy lo conocemos no llegaría hasta bien entrado el siglo XX. Concretamente en 1938 cuando con el desarrollo del nailon se aplicó esta tecnología a los cepillos de dientes descartando así las cerdas de origen animal. Y es que desde el punto de vista de la higiene y la transmisión de bacterias estas presentaban problemas. Así lo puso de manifiesto Louis Pasteur con sus descubrimientos en el XIX.

Gracias a sus investigaciones los odontólogos fueron conscientes de que dado que las cerdas animales se mantenían húmedas ello podía favorecer la aparición de bacterias y hongos microscópicos. A su vez, la dureza de las cerdas generaba más heridas por lo que el contagio y transmisión de las bacterias era más que factible. Así y como propugnaba Pasteur, la solución pasaba por la esterilización con agua hirviendo.

En 1930 se descubrió el nailon y ocho años después se creó el primer cepillo de dientes con este material. Era el ‘Dr. West’s Miracle Tuft Toothbrush’. El nuevo cepillo de nailon presentaba múltiples ventajas. En primer lugar se secaba rápidamente con lo que se subsanaba el problema de la aparición de bacterias por humedad y con ello el riesgo de infección pero al mismo tiempo el nuevo material hacía que el cepillo fuese duro y flexible a la vez con lo que su uso era más agradable y efectivo.

Sin embargo, al principio su tacto era demasiado duro y en ocasiones ocasionaba heridas hasta que en 1950 consiguieron un cepillo más blando. Era el cepillo Park Avenue que cuadriplicaba el precio del original.

Dupont en 1950 mejoró sus cepillos proveyéndolos de nuevas cerdas de nailon más suaves. Las primeras cerdas de nailon eran tan rígidas que lastimaban las encías. De hecho, el tejido de estas se resentía tanto, que al principio los dentistas se negaron a recomendar los cepillos de nailon.

A comienzo de la década de 1950, la Du Pont había perfeccionado ya un nailon “blando” que fue presentado al público con el nombre de cepillo dental Park Avenue. Se pagaban entonces diez centavos por un cepillo de cerdas duras, y cuarenta y nueve por el modelo Park Avenue.

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La Llegada del Cepillo Eléctrico

En 1954 comienzan a aparecer algo parecido a los actuales cepillos eléctricos. El Broxodent, fue el primer cepillo dental eléctrico que se vendió de manera exitosa. Su creador fue el doctor Philippe-Guy Woog. Posteriormente en 1961 llegaría el primer cepillo eléctrico (broxodent).

En 1960 se presenta el primer cepillo dental eléctrico en EE.UU. Fue introducido por E. R. Squibb and Sons Pharmaceuticals en el centenario de la Asociación Dental Americana en 1959. Se distribuyó en los EE. UU. Aunque el primero que llamó la atención del público en los estadounidense fue el cepillo dental automático de la General Electric, introducido tempranamente en la década de los años sesenta.

El cepillo de dientes eléctrico no llegaría hasta 1960, donde en Estados Unidos, se crea el primer cepillo con baterías recargables. En 1987 se presenta el primer cepillo de dientes eléctrico para uso doméstico de acción rotatoria. Este modelo demostró una tendencia creciente hacia métodos cada vez más complejos y caros para lograr movimientos motorizados en las cerdas y cabezas de los cepillos. Todas estas acciones estaban destinadas a favorecer la limpieza más efectiva de los dientes.

Una serie de estudios clínicos demostró que estos cepillos dentales eléctricos logran una mayor remoción de la placa, en comparación con los cepillos dentales manuales, lo cual condujo a su creciente aceptación. A lo largo de este tiempo, los cepillos eléctricos han sufrido múltiples modificaciones tanto el tipo de movimientos que realiza, así como características adicionales como temporizadores o sensores de presión para conseguir un cepillado más eficiente.

A partir del año 2000, el cepillo dental eléctrico entra de manera generalizada en las casas europeas.

El Cepillo de Dientes en la Actualidad

Hoy día son numerosos los tipos distintos de cepillos de dientes, tanto manuales como eléctricos. Se comercializan con diferentes diseños combinando diferentes tipos, tamaños y grosores de cerdas dispuestas en distintas angulaciones. Los cepillos eléctricos se encuentran en la tercera generación, en la primera tan solo se agitaba la cabeza, en la segunda se aplicaban cabezas rotativas con un efecto de oscilación y en la tercera se aplica una oscilación rápida con poca amplitud a las mismas cerdas.

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Desde los primeros cepillos de dientes hasta los actuales, hemos recorrido un largo camino. Hoy día los cepillos dentales están más especializados que nunca. Encontramos para diversas situaciones personales de cada paciente.

Para terminar, ¿quieres saber un dato curioso sobre los cepillos de dientes? Fueron denominados uno de los grandes inventos de la humanidad en el año 2003.

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