Desde este año, el reconocido chef Jordi Cruz, galardonado con tres estrellas Michelin, se ha convertido en la imagen de Oral-B iO, el innovador cepillo eléctrico que ha lanzado la marca alemana. Esta colaboración une la alta cocina y la tecnología de vanguardia en un producto que redefine la experiencia del cepillado dental.

Una Fusión de Tecnología y Diseño Sofisticado
Oral-B iO destaca por su tecnología innovadora, diseño sofisticado y un rendimiento increíble. La clave de este cepillo de dientes inteligente reside en la tecnología de microvibraciones de Oral-B iO, capaz de eliminar hasta un cien por cien más de placa bacteriana que un cepillo manual, lo que proporciona una sensación de limpieza profesional en casa. En las pruebas clínicas, Oral-B iO ofreció una limpieza más profunda de los dientes y las encías.
El chef Jordi Cruz afirma: «Hoy en día la tecnología permite crear sensaciones que parecen de otro planeta. Veo muchas sinergias entre el nuevo iO10 y su nueva base con inteligencia artificial y la cocina de vanguardia. Hoy desafiamos la gravedad: masticamos ciencia, arte, tecnología, diseño...»

iO Sense: Inteligencia Artificial al Servicio de tu Sonrisa
La nueva serie del cepillo dental más avanzado de Braun traslada a la base de carga buena parte de las funciones que había que controlar desde la aplicación móvil. La nueva serie iO 4 y 5 tienen la misma tecnología de microvibraciones que el dispositivo de referencia y un sensor de presión inteligente que asegura el cuidado de las encías. Por 159 y 179 euros, respectivamente, están también impulsados por inteligencia artificial y cuentan con un sensor de presión inteligente que nos dice, en tiempo real, si estamos ejerciendo la presión correcta en las encías. Incluyen modos inteligentes para personalizar la limpieza y su cabezal de cepillo redondo está inspirado en las herramientas de los dentistas.
iO Sense es también un cargador magnético que permite al dispositivo recuperar su autonomía en solo tres horas.
Oral-B iO Series: Modelos y Precios
Oral-B iO ofrece diferentes modelos para adaptarse a las necesidades y presupuestos de cada usuario:
- iO10 con iO Sense: Disponible en diseños de «inspiración galáctica» (negro cósmico y blanco polvo de estrellas) por 499 euros.
- iO9: La versión original de este dispositivo continúa a la venta por 329 euros.
- Nuevas series iO 4 y 5: Por 159 y 179 euros, respectivamente, ofrecen una experiencia superior de cepillado a un precio más asequible.
La compañía Oral-B, perteneciente a la multinacional estadounidense Procter & Gamble, fue pionera hace dos años al introducir la inteligencia artificial (IA) en una actividad de higiene básica como es el cepillado bucal.

Oral-B iO está abanderada por Jordi Cruz, el aclamado chef que cuenta con seis estrellas Michelin, y que comparte todas las características de esta gama, que revoluciona la categoría del cepillado y que marca nuevos estándares en diseño y experiencia de uso. "Me identifico totalmente con una marca que revoluciona las tendencias del mercado y que va más allá de lo que significa lavarse los dientes", afirma Jordi Cruz.
El innovador accionamiento magnético de Oral-B iO distribuye la energía de manera uniforme a los filamentos del cepillo a través de suaves microvibraciones que transfieren la energía directamente a las puntas de los filamentos, aportando a los usuarios una limpieza suave y efectiva. Además, cuenta con un nuevo diseño de cabezal, que, inspirado en herramientas de dentista, potencia la efectividad del icónico cabezal redondo.
Por otro lado, la app también llega con novedades, ofreciendo al usuario una experiencia de cepillado más personalizable. Por último, el temporizador proporciona información sobre el tiempo de limpieza, registrando la duración de cada sesión de cepillado para que los usuarios sepan cuándo se han cepillado los dos minutos recomendados por el dentista.
Jordi Cruz: Un Embajador de Excepción
Para Jordi Cruz, la elección de ser embajador de Oral-B iO no es casualidad. El chef considera que "no hay competencia para este cepillo, porque realmente te da la sensación de estar en el dentista profesional. Por lo tanto, es un orgullo para mí ser imagen de un producto así, que evoluciona y que utiliza la tecnología para aportar y hacer más sencilla la vida de los demás".
Además, Cruz destaca la importancia de una sonrisa sana y cuidada: "Mis armas son la comida y dar placer a través de ella".

El juez más cáustico de MasterChef (TVE) atraviesa una época de plenitud: su programa no aparenta desgaste, regenta tres restaurantes de alta cocina en Barcelona, atesora ocho estrellas Michelin y renueva como embajador de Oral-B, ahora para su nuevo iO magnético. “Cuando terminas de cepillarte los dientes, tienes la sensación de que te has hecho una higiene dental. Me gusta hablar de las cosas que he probado y en las que creo.
Con una sonrisa luminosa que desmiente los muchos cafés que consume al día, Jordi Cruz (Manresa, Barcelona, 1978) tiene un consejo primordial para los más jóvenes aspirantes a cocinero profesional con quienes trata en la versión infantil del talent de TVE: “Cuando yo era chiquitín no era bueno en muchas cosas, así que decidí focalizar mi atención en algo que se me daba bien. Aunque como juzgador de niños debe bajar los amperios de la mordacidad, Cruz prefiere establecer un diálogo maduro con ellos en lugar de recurrir al paternalismo: “A un niño con actitud y un sueño, que cocina como una persona mayor, lo trato como a tal, sin ñoñerías ni lenguaje cursi. Es mi forma de expresarme.
La ocasión es propicia para preguntarle si un contacto tan estrecho con niños le ha despertado el deseo de ser padre. “Me ha hecho descubrir que, a diferencia de lo que pensaba, sería un buen padre”. Habemus titular. ¿Creía el chef que tal papel le vendría grande? “Pensaba que no tenía paciencia con los niños, los veía con cierta distancia. Pero a lo largo de estas nueve ediciones he comprobado que se me acercan con cariño a pesar de mi cara de póquer.
Resulta obligado preguntarle por Verónica Forqué. Muchas voces señalaron a MasterChef como una experiencia demasiado estresante para alguien en su estado. “No puedes poner en duda el estado mental de una persona cuando no parece que esté mal. Ni siquiera gente del equipo que la conocía detectaron que estuviese mal. No dio señales, al contrario; fue una aspirante maravillosa que hizo que todos lo pasáramos muy bien. Que meses después de su paso por Masterchef decidiese hacer lo que hizo… ¿qué te puedo decir? Sentimos una fuerte perplejidad y muchísima pena porque con nosotros fue feliz. Y le vino bien.
“A mí se me penaliza desde el primer día por hacer televisión. No me he sentido apoyado por el oficio nunca”, decía en una entrevista para Magazine de La Vanguardia. Y no será por falta de méritos: Cruz puede presumir de ocho estrellas Michelin y seis libros publicados. "Tengo la sensación de que hay otros compañeros de oficio a cuyos libros se les da más credibilidad que a los míos porque hago televisión. Pero es una percepción mía, no es que alguien me haya tratado mal. Complejos míos o que soy un poco lelo.
Oral-B presenta iO Series 6, la gama más avanzada de la marca, que ofrece un cepillado inteligente para una sensación de limpieza profesional. Su control de presión inteligente ayuda a proteger las encías de una presión excesiva. Oral-B iOTM 6 trabaja en conexión con la aplicación Oral-B como si fuera un entrenador personal en el cepillado de dientes.
“Rediseñar la categoría de cepillos de dientes eléctricos desde cero. Este fue el mayor reto para los expertos del centro de investigación de Oral-B en Kronberg (Alemania).
Las presentaciones que cuentan con un embajador potente, como es el caso de la gama de cepillos Oral-B iO, suelen reunir a un público heterogéneo. Así que el público era bastante diverso y muy pocos de los que asistimos compartíamos intereses tecnológicos. La curiosidad iba sobre todo para Jordi Cruz. Para mí la pregunta era qué podían cambiar del cepillo, junto con los datos sobre salud dental que aportó el doctor Ángel Alcaide, el embajador de salud de Oral-B iO.
Por ejemplo, uno podía intuir cierto impacto de las patologías bucodentales, pero no pensaba que estuviera relacionado con la reducción de la productividad y del rendimiento escolar, que causaran miedo y ansiedad, deterioro del crecimiento, aislamiento social... Puede parecer una forma un poco dramática de calentar una presentación, pero dan ganas de cepillarse los dientes ya, sobre la marcha para evitar todos esos males. Básicamente, el Oral-B iO serie 10 es como si al modelo anterior le sumaran una base de carga inteligente a la que llaman iOSense.
El cocinero conversa con LOC sobre el talent culinario, su salud mental, su coquetería, su autoexigencia y qué actividad le gustaría hacer con sus futuros hijos.
Este miércoles, la marca de cuidado dental Oral-B y el reconocido chef Jordi Cruz (44) han unido sus fuerzas para presentar uno de los grandes avances tecnológicos del año: el cepillo iO10, que cuenta con un innovador cargador con inteligencia artificial. "Creo que no hay competencia para este cepillo, porque realmente te da la sensación de estar en el dentista profesional. Por lo tanto, es un orgullo para mí ser imagen de un producto así, que evoluciona y que utiliza la tecnología para aportar y hacer más sencilla la vida de los demás", comentó Cruz a LOC, desde el nuevo Penthouse de Wow Concept.
Hay mucha gente que piensa que yo soy el malo de la tele, pero yo soy un amante de la gastronomía y valoro el trabajo de la gente que cocina y quiere cocinar. De hecho, me da mucho respeto cuando alguien te dice "yo no sé cocinar más que una ensalada". Y si esa persona hace una lechuga bien aliñada y además está rica, se merece mi respeto.
Antes pasé por un periodo de ansiedad, pero ya me siento mejor. Ya estoy curado y soy consciente de que no me puede pasar más. Pero me cuesta mucho decir que no. Sobre todo, cuando los proyectos son buenos. Como MasterChef, que también me da un poco de ansiedad... Cada año tenemos miedo a que se acabe y a que nos echen, pero siempre volvemos y lo hacemos intentando hacer lo mejor.
Como bien ha mencionado, en MasterChef usted juega a ser el juez "malote". ¿No le da nada pena decirle a los participantes que su plato es incomestible? No... ¡E incluso echarles me da mucho placer! Que es broma... Pero igual, entiéndeme: Pepe, Samantha y yo somos gente normal. Y en el Celebrity nos enfrentamos a gente que siempre hemos admirado... Y verlos dóciles, en nuestro pequeño circo romano, nos genera la misma diversión que a alguien en casa. Por otro lado, a mí me gusta ser exigente como juez. Soy un tío que tiene ganadas ocho estrellas Michelin y al que le gusta exigirse como te exige el cliente. A mí, al comienzo, no me importaban las estrellas. Pero ahora me suponen una responsabilidad. Cuando descubrí que era algo que le daba más empaque a mi profesión, me empezaron a motivar y ahora me parece bonito luchar por mantenerlas.
Yo respeto mucho a la gente que cocina, pero me toca la pera cuando me dicen "hago un arroz mejor que el tuyo?". Y yo digo "ah, ¿sí?"... ¡Es que no generes expectativas, no te calientes si no vas a cumplir! Porque yo soy muy competitivo. No me gusta perder ni a las canicas. Y con Pepe menos. Mira, hay dos cosas que no me gusta tener en mi ADN. Una es ser tan picado, me gustaría que me diera todo más igual, y la otra es la insatisfacción perpetua. Estar insatisfecho es una enfermedad... Y yo pienso "¿cuándo voy a sentirme satisfecho para quedarme en casa con mis seis gatos y mi chica?".
Hace 30 años que no lo hago, pero si algún día tuviera un churumbel, me encantaría llevarlo a pescar. Pero la verdad es que hoy no tengo tiempo para hacer nada que no sea laboral. No tengo tiempo ni para ir al dentista, ni para casarme. Aunque sé que todo llega... Creo que las cosas van pasando y tú tienes que hacer lo que te haga feliz. Pero yo no creo que una ceremonia en particular en un día en particular te haga más o menos feliz. Pero si a ella le hace ilusión, tendremos que hacerlo en algún momento.
No. Le pediría a algún cocinero amigo mío que nos ponga productazos... ¡Pero que no sea ni Pepe ni Samantha! Que lo que yo quiero es comer bien. No, que es broma, ¿eh?
No. No es una palabra que este en mi vocabulario. Vacaciones tampoco. Porque mi vida es tan entretenida, que no necesito esos 15 días libres. Viajo, veo cosas, me alimento mucho y mi vida me gusta. Y así seguiré.
