El cepillo de dientes es un artículo básico para cuidar la salud de nuestros dientes y encías. Los dentistas recomiendan cambiar de cepillo cada 2 - 3 meses, lo que supone que cada año utilizamos y desechamos entre 4 y 6 cepillos de dientes.
Comprar el mejor cepillo de dientes para que se adapte a tus necesidades de higiene bucal puede ser complicado. En el mercado encontrarás multitud de tipos, formas, marcas, etc. La compra de un cepillo de dientes no debe tomarse a la ligera, ya que la boca es el punto de entrada de miles de bacterias en nuestro cuerpo.
En España se venden al año unos 160 millones de cepillos de dientes, que formarán unas 2.800 toneladas de residuos no reciclables. Dejar de usar el cepillo de dientes no es una opción. Pero, ¿qué alternativas existen?
Cepillos Dentales Ecológicos Biodegradables | ¿Los Recomiendo? | Bambú Natural
Tipos de Cepillos de Dientes
Existen diferentes tipos de cepillos de dientes, cada uno con sus propias características y beneficios:
- Cepillo Manual: Consta de un mango y un cabezal de diferentes materiales, formas y tamaños, con cerdas hechas principalmente de nailon.
- Cepillo Eléctrico: Los profesionales de la salud bucodental coinciden: el cepillo eléctrico elimina entre 2,5 y 5 veces más placa dental que un cepillo manual. Muchos modelos tienen un temporizador incorporado que permite respetar los 2 minutos de cepillado recomendados.
- Cepillo de Cerdas Medias: Los cepillos de dientes de cerdas medias son los más populares y vendidos del mercado.
- Cepillo de Cerdas Duras: Aunque mucha gente cree que las cerdas duras son más eficaces que otros cepillos de dientes, no es así. De hecho, es lo contrario.
En Mygdonia te ofrecemos una selección cuidada de cepillos de dientes naturales, pensados para quienes buscan una alternativa ecológica, efectiva y segura a los cepillos convencionales. ¿Cuál es el mejor para ti? ¿Los niños pueden usar cepillos naturales? ¡Claro!
La duración de un cepillo de dientes natural es similar a la de un cepillo convencional: entre 2 y 3 meses.

Cepillo de Dientes Ecológico: Una Alternativa Sostenible
Los cepillos que se usan habitualmente son fabricados en plástico. Cada una de sus partes están elaboradas con este material, desde el mango a su cabezal, incluso las cerdas, el capuchón protector y su embalaje. De todos los accesorios de aseo personal que utilizamos, el cepillo de dientes tradicional es el menos sostenible, ya que lo renovamos con mucha frecuencia. Por ello, la cantidad de plástico que desechamos es incalculable, y como es un material que tarda cientos de años en degradarse, el impacto negativo para el Medio Ambiente es enorme.
Si quieres no solo cuidarte tú, sino proteger tu entorno, tienes ante ti una gran alternativa: el cepillo de dientes ecológico. Es la mejor manera de olvidarnos del plástico y evitar el daño que este ocasiona al ecosistema.

Consejos para comprar el mejor cepillo de dientes ecológico
A la hora de elegir un producto que verdaderamente cumpla con la etiqueta de “ecológico”, debes tener en cuenta los materiales con los que ha sido elaborado. En el caso de los cepillos de dientes, son fundamentalmente el bambú y el carbón activo.
- Bambú: El primero se utiliza para fabricar el mango, y si lo comparamos con el plástico, los beneficios que aporta son muy destacables. En primer lugar, el bambú es un material renovable que tarda infinitamente menos tiempo en degradarse. Aunque es muy resistente a la humedad, lo hace más rápidamente que el plástico, por lo que su impacto medioambiental es mínimo. De hecho, se considera un producto vegano, ya que su composición es orgánica, libre de cualquier tipo de elemento químico y de ingredientes de origen animal. El bambú que es un material fuerte y resistente, cosechado de manera sostenible y ética (certificado FSC).
- Carbón Activo: El siguiente componente al que debes prestar atención es el carbón activo con el que están fabricadas sus cerdas. Se trata de un material muy absorbente, ya que su superficie está llena de miles de pequeños poros que aumentan la superficie de filtración del mismo. Gracias a ello, elimina un mayor número de residuos que otro material con una menor superficie de contacto. Asimismo, evita la proliferación de bacterias, algo habitual en los cepillos tradicionales de cerdas sintéticas cuando se quedan húmedos en un espacio más cerrado.
Por último, los cepillos de dientes ecológicos están totalmente libres de plásticos y de Bisfenol A, un químico utilizado para elaborar plásticos, por lo que son más seguros para el cuidado de nuestra dentadura. Incluso su envoltorio es sostenible, ya que está fabricado con cartón reciclado u otro tipo de material certificado y biodegradable. Cerdas de Nylon proveniente de aceite de ricino al 100%. Son suaves para la boca y quitan la placa dental perfectamente. Origen China. Retirar el cabezal (romper) y gestionarlo con el resto de los residuos municipales.
Cada cepillo de dientes biodegradable cuenta con un dibujo de una huella distinta en el mango para poder así diferenciarlo. Para llevarte el cepillo de dientes en el bolso o mochila o en el neceser de viaje, puedes utilizara la funda de luffa.
Ventajas de su uso
Las ventajas de este tipo de cepillo, a grandes rasgos, se asocian al cuidado del Medio Ambiente, sobre todo por su biodegradación. Solo por este gran beneficio, su consumo estaría de sobra justificado, pero es que los cepillos de dientes ecológicos no son solo buenos para cuidar nuestro entorno, sino que además se consideran más higiénicos y sanos para nuestra rutina dental que las tradicionales alternativas de plástico.
Esto es así, principalmente, porque el bambú es un antibacteriano natural que repele de forma natural tanto las bacterias como los microbios, al contrario que sucede con el plástico, que los acumula.

Bambaw: Un Compromiso con la Sostenibilidad
Bambaw, “rompe el status-quo del consumismo al desarrollar alternativas reutilizables a los productos de un solo uso”. Bambaw, creada por dos hermanos en Bélgica, cree que un mundo más sostenible y éticamente consciente es posible, pero está en nuestra mano crearlo. La forma en que se fabrican sus productos es muy importante para ellos. Con todos sus socios, se aseguran de que se respeten las estrictas normas éticas y medioambientales.
¿Sabías que un solo cepillo de plástico puede tardar más de 400 años en descomponerse? Si estás aquí, probablemente ya has dado el paso hacia una higiene bucal más respetuosa con tu cuerpo y con el medio ambiente.