Todos sabemos que una higiene bucal correcta favorece la salud de nuestros dientes. No obstante, ¿sabías que al cepillarte los dientes también puedes ayudar al cuidado del medio ambiente? Y es que hoy en día existe una gran oferta de productos biológicos como los cepillos de dientes de bambú que, gracias a su elaboración natural y sin contaminantes, nos permiten realizar una limpieza dental óptima y, sobre todo, sin afectar negativamente a la salud de nuestro planeta.
Un cepillo de dientes es un instrumento de higiene muy necesario que está presente en todos los hogares. Sin embargo, por costumbre siempre hemos optado por los cepillos tradicionales fabricados, usualmente, a base de polipropileno, que junto al polietileno son a la vez los plásticos que más contaminan al medio ambiente.

¿Por qué optar por cepillos de dientes ecológicos?
Teniendo en cuenta que lo aconsejable es cambiar el cepillo dental cada 3 meses, una persona de 80 años usará unos 300 cepillos de dientes a lo largo de toda su vida. Este dato sería totalmente irrelevante si no fuera porque lo más habitual aún hoy en día es que todos estos cepillos dentales sean de plástico, con lo que el impacto medioambiental negativo está servido. Por suerte, cada vez hay más personas conscientes del daño que generan sus acciones cotidianas en el planeta, con lo que también proliferan las opciones para dar solución a este problema y minimizarlo.
En el ámbito de la higiene bucal, que es en el que vamos a profundizar en este artículo, tenemos varias opciones muy válidas para evitar el uso del plástico.
Beneficios de los cepillos de dientes de bambú
Los cepillos de dientes de bambú son la opción más popular entre las personas conscientes de su huella ecológica. Y es que el bambú es un material que, aplicado en los cepillos dentales, nos aporta múltiples beneficios:
- Proporciona la misma eficacia en el cepillado que un cepillo de plástico
- Es biodegradable y reciclable
- Es antibacteriano, con lo que evita la proliferación de bacterias.
Sin embargo, debemos tener en cuenta que son cepillos que requieren una higiene impecable y un importante mantenimiento diario.
El bambú es una planta milenaria muy utilizada por las civilizaciones antiguas y que tiene un crecimiento rápido y abundante. Asimismo, el bambú crece de forma natural y sin la necesidad de emplear fertilizantes, químicos ni pesticidas en sus cuidados. De esta manera, es el material perfecto para convertirse en una alternativa sostenible al consumo del plástico en nuestros cepillos de dientes.
Los cepillos dentales elaborados a base de bambú no tienen nada que envidiarles a los cepillos tradicionales. Los cepillos de dientes fabricados con bambú comúnmente duran entre dos a tres meses. No obstante, todo dependerá según el uso que les demos, por lo que el tiempo de vida suele ser el mismo que un cepillo tradicional.
Hoy en día es muy fácil encontrar los cepillos de bambú en las tiendas físicas y online en toda España. Actualmente, es una tendencia cada vez más habitual en el público por dejar de lado el plástico y pasarse al lado consciente en nuestra higiene bucal.
como elegir cepillo de dientes
Otras alternativas ecológicas
Además del bambú, existen otras opciones para reducir el impacto ambiental de tu higiene bucal:
Cepillos de dientes de madera
Por otro lado, tenemos el cepillo de dientes de madera, una materia orgánica que también resulta muy buena opción como cepillo de dientes ecológico. Ahora bien, debemos tener presente que la madera promueve el desarrollo de bacterias cuando está en un medio húmedo, con lo que siempre nos deberemos preocupar de secarlo el máximo posible.
Cepillos de dientes de bioplástico
Una opción menos conocida por ahora, pero muy a tener en cuenta, son los cepillos de dientes de bioplástico. Los bioplásticos son un tipo de plásticos que no provienen del petróleo sino de productos vegetales. Con ello, la marca logra unos cepillos dentales ecológicos resistentes, seguros y duraderos.
¿Qué buscar en un cepillo de dientes Zero Waste?
Hoy en día no es difícil encontrar un cepillo de dientes de bambú, sino conseguir que estos sean, más allá de un diseño bonito, realmente sostenibles, sin ningún tipo de impacto para nuestro planeta y los seres que habitan en ella. Para encontrar un cepillo dental Zero Waste o “cero residuos” deberás ir más allá del mango fabricado en bambú.
Tendrás que comprobar la composición de las cerdas, si estas son derivados o no del petróleo; preguntarte cuestiones como ¿Dónde se fabrican?, ¿Qué organismos les avala? o ¿De qué material está hecho su envoltorio?
La composición de las cerdas: Nylon sintético vs Nylon vegetal
Conocer las diferencias entre el Nylon sintético vs Nylon (poliamida) vegetal. Distinguir lo biobasado de lo bioplástico. Saber ¿qué es Biodegradable?
El Tynex es “Nylon de alta calidad” y de “muy baja abrasividad” según las principales marcas de cepillos dentales de plástico, como Vitis o PHB asociado con una mejor higiene bucal, en comparación con las cerdas de poliéster, de cepillos corrientes. El problema de estas cerdas, es su composición, el plástico. El 79% de los residuos termina en vertederos y en el medio ambiente y según una información reciente, el 76,1% de la basura que producimos en España es plástica.
Pero ¿Qué es el Nylon 4? Los diferentes tipos de Nylon se identifican por números 4, 6, 66, 69… Estos números se refieren a la estructura molecular del polímero o plástico y cada estructura tiene propiedades distintas. Si bien es cierto, estos Nylon están libres de bisfenol A (PBA) presentes en otros plásticos industriales que en la actualidad, y en concreto en la UE, está limitado su uso o prohibido por completo, en determinados productos y países, al ser catalogado como “sustancia tóxica y preocupante para la salud humana”. Sin embargo, estar libres de PBA ¡que está muy bien!, no les hace más sostenibles.
El Nylon 4, está formado por un compuesto orgánico (2-pirrolidoma) que se produce industrialmente mediante el tratamiento de dos compuestos (gamma-butirolactona acuosa con amoníaco). Por su parte, el muy publicitado Nylon 6, es el más conocido de todos los plásticos técnicos, por sus propiedades y la posibilidad de ser modificado con aditivos, como es el caso de aquellos cepillos cuyas cerdas tienen algún ingrediente vegetal, sin sustituir el plástico de su base.
¿Existe el Nylon Vegetal?
Partiendo de la base de que el Nylon es “poliamida sintética”, el Nylon vegetal no existe como tal. En este sentido, existen cepillos dentales con cerdas de jabalí o caballo. Opción 100% natural pero NO vegana.
Biobasado vs Bioplástico
Como si ya no fuese lo suficientemente confuso el tema del Nylon, también se suman dos conceptos “Biobasado” y “Bioplástico”. Conviene aclarar que, la mayoría de productos Biobasados, procedentes de fuentes renovables, son biodegradables y compostables, aunque no precisan serlo. Mientras que los Bioplásticos, que tienen en su origen una fuente fósil, pueden llegar a serlo siempre que cumplan con los criterios científicos recogidos en las normas.
La alternativa al plástico, son los filamentos Biobasados que ofrece BioBambú, Veganos y sin plásticos derivados del petróleo. Estas cerdas están elaboradas solo con plantas, concretamente con aceite de ricino procedente de las semillas de este vegetal. Compostable y Biodegradable.
Biodegradable y Compostable: ¿Cuál es la diferencia?
En el intento de dejar atrás el plástico, es fácil que las marcas presuman de tener productos Biodegradables y, ahora, cada vez más Compostable. Para los mortales, se entiende que un producto es Biodegradable, cuando se desintegra completamente y pasa a formar parte de la naturaleza; y Compostable, cuando lo hacemos a conciencia para generar <> o abono orgánico para las plantas de nuestro jardín; y para que todo esto ocurra, el producto debería ser lo más natural posible.
Lo cierto, es que es más complicado de lo que parece, y es allí, donde entran las normas. Según especifica AIMPLAS, para hablar de biodegradabilidad “se tiene que definir siempre el medio en el que se degrada el producto”, habiendo no una, sino varias normas en ese sentido, según se realice en suelo, Compost o de acuerdo a una temperatura.
Por otra parte, La Norma UNE-EN-13432 especifica los requisitos y procedimientos explícitos para determinar la compostabilidad del producto estudiando todas sus características: composición, biodegradabilidad, desintegración y hasta la calidad del Compost resultante. Y es aquí, donde lo “Biodegradable” y “Compostable” se convierte en el punto débil de ciertas marcas que, a falta de certificación, debido al elevado coste que implica, describen la composición exacta de los productos en un intento de ser lo más transparente posibles para al menos realizar una gestión responsable de los residuos, otras, sin embargo, emplean estos términos con el único propósito de vender.
Además de la certificación USDA de sus filamentos, los cepillos de dientes BioBambú, poseen el sello FSC, de la organización Forest Stewardship Council, que garantiza que tanto la madera de bambú Moso de su mango, como el embalaje de todos sus productos, se abastecen de materiales que cumplen estrictas normas para proteger los bosques, animales y personas que dependen de ellos.
Por lo que ya sabes, ¡Pide certificación oficial y no te dejes llevar por el “Biodegradable” o “Sostenible” solo porque el mango sea de madera!

El bambú Moso: Un recurso natural "ilimitado"
A la madera de Bambú, se le podría considerar como un recurso natural, prácticamente “ilimitado” con la capacidad de salvar ecosistemas. Puede crecer hasta 30 centímetros en un día alcanzando los 18 a 25 metros en pocos meses, mientras que un árbol común tarda 50 años en alcanzar su plenitud.
En el caso de BioBambú, empresa ubicada en Granada, los filamentos de sus cepillos 100% vegetales, fabricados en Europa y ensamblados en un cuerpo o mango de bambú Moso en el lugar de origen del Bambú, China (mayor productor del mundo).
Un equipo de la marca garantiza la seguridad, la limpieza y las buenas condiciones laborales de los trabajadores, pero, además, sus productos están avalados por el exigente departamento de agricultura de Estados Unidos, a través del certificado USDA, convirtiéndose en el primer cepillo de dientes 100% biobasado de Europa.
Con el paso de los años, ha aumentado nuestro compromiso con el medio ambiente. El segundo motivo radica en el plástico. Esto ha derivado en una mayor conciencia social sobre el tema.
Tipos de cepillos naturales y sus características
Existen diferentes cepillos que se elaboran con materiales que no son plástico. A lo largo de los años se han conocido diferentes tipos de cepillos que podrían clasificarse bajo la etiqueta de naturales, ya sea por su proceso de fabricación o por su supuesta facilidad de cara al reciclaje. El más comentado es el cepillo de bambú.
La problemática (a nivel medioambiental) radica en las cercas, ya que suelen ser de nylon. Si pensamos en el medio ambiente, debido a su material sostenible, sí parecen una buena opción. Sin embargo, a lo que debemos prestar atención es a las cerdas del cepillo.
En el caso de que las cerdas sean de bambú, estás rallan la superficie de las piezas dentales, propician el desgaste del esmalte y causan problemas de abrasión e irritación en las encías. Por el contrario, algunos cepillos de bambú se venden con cerdas de nylon.
El cepillo de dientes Miswak o siwak
Acabamos con el cepillo de dientes Miswak o siwak. Este cepillo nace de la rama de árbol de Arak -conocido como el salvadora Pérsica-, y tiene unos 15 cms de largo. Debe dejarse en agua durante un rato para que no sea demasiado duro.
Sin embargo, si quieres aportar tu granito de arena y contribuir con estos pequeños gestos al medio ambiente, te recomendamos probar un cepillo de dientes cuyo mango pueda ser biodegradable pero que disponga de cerdas de nylon.

Consideraciones adicionales
Conservar una buena salud oral, es una de las mayores preocupaciones de nuestros pacientes. Aunque sea complejo, el éxito de una buena higiene dental no depende exclusivamente de la rutina diaria o de la constancia.
Lo que aconsejan los especialistas es cambiar el cepillo de dientes cada tres meses. Como decimos la elección del cepillo de dientes no es imprescindible para tener una buena higiene diaria.
Los niños, por ejemplo, también usan un cepillo infantil especial, que cuenta con menos hileras de fibras y con una cabeza y mango más pequeño que facilita la higiene en edades tempranas. En este sentido, el cepillo más común es el de plástico. Sin embargo, debido a la mayor conciencia sobre el medio ambiente y el Planeta, se han extendido el uso de los cepillos de dientes naturales hechos, por ejemplo, con materiales como el bambú.