Cirugía Periodontal en Madrid: Recuperación y Cuidados Postoperatorios

La cirugía periodontal en Madrid es una solución moderna, segura y eficaz para recuperar la salud gingival. Este procedimiento especializado dentro de la odontología trata afecciones como la periodontitis avanzada, recesión gingival o pérdida ósea.

¿Qué es la Cirugía Periodontal?

La cirugía periodontal en Madrid permite tratar enfermedades avanzadas de encías como la periodontitis, mediante técnicas quirúrgicas que restauran la salud bucal. Nuestro equipo está formado por profesionales con máster oficial en Periodoncia e Implantes. Esta formación de tres años garantiza un manejo experto y seguro, además, permite abordar con precisión tratamientos complejos dentro de la cirugía periodontal en Madrid.

Técnicas y Tecnología Avanzada

Los especialistas están capacitados en técnicas mínimamente invasivas y en el uso de tecnología digital, como escáneres intraorales o cirugía guiada por ordenador. Todo esto mejora la precisión, reduce molestias y acelera la recuperación.

La cirugía dental y la periodoncia son dos de las especialidades que trabajamos en nuestra clínica dental.

Tipos de Cirugía Periodontal

  • Injertos de Encía: Recomendado para cubrir raíces expuestas y reducir la sensibilidad dental.
  • Gingivectomía: Elimina tejido gingival sobrante, mejorando tanto la salud como la estética de la sonrisa.
  • Extracciones Dentales: Indicadas cuando el diente no puede mantenerse por razones clínicas.
  • Extracción de Muelas del Juicio: Se realiza cuando las muelas del juicio no emergen correctamente o provocan molestias.
  • Frenectomía: Permite que los dientes retenidos erupcionen correctamente, especialmente durante tratamientos ortodóncicos.
  • Alargamiento de Corona: Expone más superficie dental y se indica tanto en casos funcionales como estéticos.
  • Apicectomía: Consiste en eliminar la parte final de la raíz de un diente afectado por una infección crónica.
  • Exodoncias Seriadas: Se llevan a cabo durante un tratamiento de ortodoncia en el que es necesario realizar extracciones para ganar espacio.
  • Microtornillos: Se utilizan durante un tratamiento de ortodoncia y son pequeñas fijaciones que se colocan en el hueso. De esta manera, sirven de anclaje para realizar diferentes movimientos en los dientes.

Cuidados Postoperatorios Inmediatos

Las horas posteriores a una cirugía dental son cruciales para lograr una recuperación más rápida del paciente. Para evitar que el proceso de curación se alargue más de lo deseado y lograr una pronta recuperación después de la cirugía oral, hay algunas pautas a seguir durante el posoperatorio y en las semanas siguientes.

El tiempo medio para una completa recuperación del paciente tras una cirugía oral puede variar entre 7 y 15 días aproximadamente, según el tipo de intervención.

Primeras 24 Horas:

  • No se enjuague la boca con ningún líquido, ni escupa fuerte.
  • No genere traumatismos locales en la zona intervenida. Si se afloja algún punto, no tire de él.
  • Es preferible mantener una postura en la que la cabeza esté elevada respecto al cuerpo.

Medicación Prescrita:

Otro de los consejos más importantes es seguir rigurosamente el tratamiento prescrito por el odontólogo o higienista. De esta forma el paciente puede llevar una vida más cómoda en los días posteriores a la cirugía oral, evitando las posibles complicaciones.

  • Antibiótico: Desde un día antes de la cita de cirugía, debe comenzar el tratamiento antibiótico siguiendo la pauta que le ha explicado su doctor. Amoxicilina* 750mg/ 1 comprimido cada 8 horas durante 7 días.
  • Antiinflamatorio: También deberá tener antiinflamatorios y analgésicos que necesitará después de la cirugía. Ibuprofeno* 600mg o Enantyun* 25mg 1comprimido cada 8 horas durante los 3-4 primeros días.
  • Sigue de manera estricta las indicaciones de la medicación antiinflamatoria y analgésica pautada por tu especialista para prevenir la inflamación y las molestias en la zona.

Cuidado Local:

  • Al terminar la intervención, si fuese necesario parar la hemorragia provocada por la cirugía y favorecer la coagulación, el primer paso suele ser morder una gasa impregnada con una sustancia antifibrinolítica, que actúe para mejorar la coagulación en la sangre favoreciendo la cicatrización.
  • Cuando cese la hemorragia, la aplicación de frío es la mejor medida para controlar la inflamación y el dolor. Aplique hielo sobre la cara de la zona intervenida durante las 3 primeras horas intermitentemente.
  • Regularmente la limpieza debe hacerse con un cepillo de dientes de cerdas suaves o postquirúrgico, cepillando todos los dientes suavemente y con especial cuidado en la zona afectada, evitando tocar los puntos de sutura si los hubiera.
  • Lave los dientes desde el primer día de la cirugía con un cepillo quirúrgico (ultra suave) y aplique gel de clorhexidina sobre la herida hasta la retirada de los puntos de sutura, mínimo tres veces al día después de cada comida.
  • Tiene que extremar las medidas de higiene utilizando también los cepillos interproximales entres sus dientes.
  • Gel Bioadhesivo: Perio-Aid® (Dentaid) con clorhexidina 0,2% y Ácido hialurónico.

Recomendaciones Postoperatorias

La recuperación tras una cirugía oral depende en gran medida de las buenas prácticas llevadas a cabo por parte del paciente.

  • Dieta: En lo que respecta a la dieta, son preferibles los alimentos blandos y a temperatura ambiente. Coma alimentos blandos y fríos cuando el efecto de la anestesia haya pasado y blandos hasta la retirada de la sutura. (15 días). Las necesidades nutricionales después de cualquier cirugía se ven aumentadas, ya que el organismo necesita nutrientes para que la zona tratada pueda sanar rápidamente. En los días posteriores a la intervención, para una pronta recuperación es necesario evitar tomar alimentos o bebidas muy calientes.
  • Hemorragia: Es normal que durante las primeras 24 horas el paciente llegue a notar que la herida de la intervención sangra.
  • Inflamación y Hematomas: Es normal que los primeros días note inflamación, sensibilidad dental, dificultad para abrir la boca, hematoma o sensación de tensión en la zona intervenida. Estas molestias deben ir desapareciendo progresivamente a partir del tercer día del postoperatorio. Durante el postoperatorio (hasta el séptimo o décimo día) presentará hinchazón y hematoma, dolor, dificultad a la apertura de la boca y, posiblemente, malestar general y décimas de fiebre (normal hasta 38o). Después de la cirugía, es normal experimentar inflamación de intensidad variable, la cual debería empezar a disminuir después del tercer día. En la primera semana es normal que se presenten síntomas como la hinchazón (que en 72 horas máximo deberían desaparecer) en la mejilla y se observe algún hematoma.
  • Higiene Bucal: Se deben seguir las instrucciones del dentista en cuanto al cepillado, uso de enjuague bucal y gel, etc. La gama PerioKIN incluye diferentes presentaciones que contienen digluconato de clorhexidina y la hacen ideal para la higiene bucal tras una intervención periodontal o quirúrgica. El enjuague bucal y el spray PerioKIN cuidan y protegen las encías, mejorando la recuperación del paciente. La higiene dental durante los primero días después del post operatorio debe realizarse cuidadosamente, evitando cepillarse la zona de la herida.

Hábitos a Evitar

  • Fumar: No fume. Fumar disminuye el éxito del tratamiento y empeora la recuperación. Recomendamos no fumar durante el postoperatorio (por lo menos 7 días después de la intervención).
  • Ejercicio Físico: No realice ejercicio físico intenso al menos en los 3 días siguientes. Limitar los esfuerzos físicos y actividades deportivas durante los días inmediatamente posteriores a la intervención para evitar sangrados, aperturas de las suturas quirúrgicas, etc. Eso no significa que el paciente no pueda realizar la inmensa mayoría de sus actividades normales, incluyendo la vida laboral.
  • Postura: No se tumbe inmediatamente después de la cirugía, manténgase con la cabeza elevada. Dormir con almohadas. Es preferible mantener una postura en la que la cabeza esté elevada respecto al cuerpo. Mantén la cabeza elevada, especialmente al dormir, utilizando una almohada extra.

Injerto de Hueso Dental

Un injerto de hueso dental es un procedimiento de implantación de un fragmento óseo en el maxilar o la mandíbula para aumentar su volumen. De este modo, incrementamos la cantidad de hueso y consolidamos el soporte sobre el que luego colocaremos el implante dental.

¿Por qué se pierde hueso en los maxilares?

Normalmente la disminución del volumen maxilar o mandibular se produce como consecuencia de la pérdida de dientes. También influyen de manera importante los traumatismos, la periodontitis y otros procesos infecciosos de la boca.

¿De dónde se obtiene el hueso para el injerto?

El fragmento de hueso que vamos a injertar en la mandíbula o el maxilar puede tener diferentes orígenes. Se puede obtener:

  • Del propio individuo: injerto autólogo, autógeno o autoinjerto.
  • De otro individuo de la misma especie: injerto aloinjerto.
  • De otra especie animal: xenoinjerto.
  • Por sintetización química, imitando alguno de los componentes del tejido óseo: injertos aloplásticos.

El empleo de un tipo de injerto u otro -a veces se utilizan de manera combinada- va a depender de la situación clínica y de las preferencias del cada profesional.

Sin embargo, es importante resaltar que el mejor injerto, el gold standard, es todavía el hueso autólogo o del propio paciente. Es el único con propiedades osteogénicas (creador de hueso), osteoconductoras (permite el crecimiento de hueso nuevo entre sus partículas) y osteoinductoras (estimula la diferenciación de células capaces de producir hueso en los tejidos adyacentes al injerto).

El hueso autólogo es especialmente importante para conseguir regeneraciones grandes y con componente vertical

Por otro lado, el hueso autólogo presenta la desventaja de que, al ser obtenido de otra zona (generalmente de otra zona del maxilar o de la mandíbula) provocamos una herida adicional a la del injerto, empeorando el postoperatorio del paciente.

¿En qué situaciones es necesario un injerto de hueso dental?

Cuando se requiere colocar un implante dental y el remanente óseo es insuficiente para colocar el implante de manera adecuada. El hueso de la mandíbula o el maxilar puede presentar defectos de anchura, de altura o combinados. Especialmente frecuente es la necesidad de ganancia ósea en el seno maxilar. El procedimiento por el que se consigue aumentar el tejido óseo en esta zona es conocido como elevación sinusal.

Otras situaciones en las que se puede emplear el injerto óseo en odontología son el tratamiento de lesiones o quistes maxilares o las cortocotomías alveolares (para aumentar la base ósea donde mover los dientes con ortodoncia).

¿Es complicado el postoperatorio de un injerto dental?

Lo cierto es que después de someterse a un injerto de hueso dental es habitual padecer inflamación y/o dolor durante los cuatro o cinco días siguientes a la cirugía y limitación de la apertura bucal.

El pico de inflamación normalmente se alcanza a las 48 horas. A partir de este momento, la zona comienza a deshincharse y, generalmente, en menos de una semana el paciente recupera la normalidad.

El postoperatorio se controla de manera efectiva desde la clínica dental, donde el odontólogo prescribirá la medicación antibiótica pre y postquirúrgica necesaria, así como la medicación de tipo analgésico-antiinflamatorio para que todo curse de manera correcta, no duela mucho y la situación sea perfectamente soportable para el paciente, independientemente de su umbral de dolor.

Las complicaciones, tales como infección, lesiones nerviosas, exposición del injerto a las bacterias orales, etc., si bien son posibles, son muy infrecuentes. Cuando ocurren, tienen un manejo sencillo en la inmensa mayoría de los casos y se solucionan favorablemente en pocos días.

La limitación de la apertura bucal o trismo se produce por contracción de la musculatura oral para evitar el dolor que puede conllevar una apertura o movilización excesiva de los maxilares. Por lo general, se resuelve espontáneamente, de forma simultanea a la bajada de la inflamación y la vuelta a la función de masticación.

Recomendaciones para después de un injerto dental

  • Aplicación de frío local en la zona operada. Se trata de una medida antiinflamatoria muy útil. Pueden utilizarse bolsas de geles de venta en farmacia, hielo aplicado directamente en la zona (protegida por un paño o tela) o trucos caseros, como el empleo de bolsas de verduras congeladas (que se adaptan a la zona operada).
  • Dormir con la cabeza más elevada que el resto del cuerpo (ligeramente incorporada o colocar dos almohadas).
  • Enjuagues con antisépticos como la clorhexidina o agua tibia salada. Comenzarán a utilizarse pasadas 24 horas de la intervención para favorecer la correcta formación de un coágulo estable en los bordes de la herida y evitar sangrados.
  • Sustituir los alimentos duros o gomosos por comida blanda para evitar el dolor.
  • Evitar alimentos y bebidas excesivamente calientes, pues estimularán la vasodilatación y el sangrado de la zona intervenida.
  • Limitar los esfuerzos físicos y actividades deportivas durante los días inmediatamente posteriores a la intervención para evitar sangrados, aperturas de las suturas quirúrgicas, etc. Eso no significa que el paciente no pueda realizar la inmensa mayoría de sus actividades normales, incluyendo la vida laboral.
  • Empleo de geles de acido hialurónico en los bordes quirúrgicos para promover un cierre temprano de la herida sin complicaciones.
  • Fisioterapia y ejercicios de apertura y cierre de la boca, en los casos en que el trismo ha sido muy importante. Esto ayudará a la recuperación progresiva de la apertura y la masticación.

En la elevación sinusal, además, se suele recomendar:

  • Evitar volar, nadar y bucear durante 4 semanas, por los posibles efectos de los cambios de presión en la zona sinusal.
  • No sonarse la nariz las primeras dos o tres semanas tras la intervención. Es preferible recurrir al suero salino o espray de agua marina para la limpieza nasal del lado operado.

Sedación Consciente

Dr. La sedación dental consciente se utiliza para que el paciente pueda mantener la consciencia y los reflejos intactos mientras se realiza el tratamiento periodontal. Con la sedación consciente buscamos disminuir de forma eficiente la tensión nerviosa y la ansiedad que puede provocar al paciente. Es importante que después del tratamiento, el paciente permanezca acompañado en las horas posteriores de algún familiar o persona responsable.

9 Cuidados para después de una CIRUGÍA DENTAL | Cordales - Extracciones

Seguimiento y Revisiones

Le daremos una cita para acudir a revisión dentro de 1 ó 2 semanas, donde controlaremos la evolución del proceso de curación, retiraremos las suturas y realizaremos un control de placa. Un último consejo a destacar para favorecer la recuperación es acudir sin falta a las revisiones programadas por el profesional.

Tu salud bucal es nuestra prioridad. Te invitamos también a seguirnos en nuestras redes sociales para estar al tanto de las últimas novedades y consejos relacionados con la odontología.

Costos y Financiación

El precio varía según el tipo de intervención. Puede abarcar varias técnicas como injertos, alargamientos y apicectomías. Ofrecemos diversas opciones de financiación para adaptarnos a tus necesidades económicas y facilitarte el acceso a tratamientos esenciales. Nuestros precios son asequibles y claros, reflejando la alta calidad y especialización de nuestros servicios.

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