Existen diversas formas de poder bajar la inflamación en la cara por culpa de un flemón, también conocido con el nombre de absceso dental. Además es una de las patologías que más se dan entre las personas, siendo a su vez bastante dolorosa e incómoda al mismo tiempo. En este artículo, te explicaremos por qué aparece un flemón y los diversos métodos que existen para rebajar dicha inflamación por culpa del absceso.

¿Qué es un Flemón o Absceso Dental?
Un flemón dental es el nombre coloquial que recibe un absceso dental. Se trata de unas pequeñas bolsas de pus causadas por una infección de origen bacteriano. Básicamente, la definición de un flemón se podría enunciar como una inflamación que afecta de forma directa a la encía dental y que es generada en el 99% de los casos a causa de la acumulación de sarro y placa bacteriana.
Primero ataca la encía dental, para, posteriormente, penetrar en la propia pulpa, llegando finalmente a la raíz propia de la pieza dental. Esa inflamación se encuentra llena de pus en su interior y es importante tratarla a tiempo, antes de que pueda llegar a atacar al propio hueso maxilar de la persona que lo padece.
Suelen aparecer en los tejidos blandos localizados junto a un diente o una muela cuya raíz ha quedado afectada por una infección que no encuentra salida. Este tipo de flemón reciben el nombre de periodontal, y los pacientes con periodontitis o gingivitis son los mayores afectados por los mismos. También puede aparecer el flemón en las encías. Cuando aparece en este lugar significa que la infección ha llegado a la raíz dental, produciendo un depósito de pus en dicha zona. Hablaríamos entonces de un flemón de tipo gingival. Por último, también puede darse el caso de un flemón periapical. Se trata de una infección que tiene su origen en el interior del diente o muela.
El origen del flemón dental puede ser variado, pero sea cual sea el motivo de la aparición, ante todo es importante que sea tratado.
Síntomas del Absceso Dental
Existen una serie de síntomas que pueden hacernos caer en la cuenta del problema, aunque las lesiones que aparecen suelen ser bastante evidentes. Los síntomas de un flemón o absceso dental pueden variar en intensidad dependiendo de la gravedad de la infección.
Algunos síntomas comunes incluyen:
- Dolor intenso: Puede ser persistente, agudo o pulsátil. El dolor suele ser fuerte y puede irradiarse hacia la mandíbula, el cuello o el oído del lado afectado.
- Hinchazón: La zona alrededor del diente infectado puede estar hinchada, enrojecida y sensible al tacto. En casos más severos, la hinchazón puede extenderse a la mejilla, la mandíbula o el cuello.
- Sensibilidad dental: El diente afectado puede ser sensible al calor, al frío o a la presión al masticar.
- Mal sabor o mal aliento: La acumulación de pus puede provocar un sabor desagradable en la boca o mal aliento persistente.
- Fiebre: En casos más graves, la infección puede desencadenar fiebre y malestar general.
- Presencia de pus: En algunos casos, es posible ver o sentir una acumulación de pus alrededor del área infectada. Esto puede drenar naturalmente hacia la boca o hacia el exterior a través de un punto de salida.
- Molestias genéricas
- Fiebres o cefalea
- Dolor punzante en el área afectada que suele aparecer de manera súbita.
- Padecer halitosis
- Sensibilidad dental, independientemente sean alimentos o bebidas calientes o frías.
- Incluso dificultad a la hora de comer o incluso hasta para poder abrir la boca de forma habitual.
Ante la aparición de varios de estos síntomas, nuestra recomendación es que visites nuestra clínica dental para que valoremos el problema y podamos encontrar la mejor solución.
Principales Causas por las que Aparece el Absceso Dental
El flemón dental, también conocido como absceso dental, es una acumulación de pus en el área alrededor de un diente o en las encías. Suele ser causado por una infección bacteriana que se ha propagado desde el diente hacia los tejidos circundantes. Como hemos mencionado antes, el flemón se produce mayoritariamente cuando se produce la infección por culpa de la placa bacteriana. Pero un absceso o flemón puede tener otros orígenes como los que te describimos ahora:
- Caries no tratadas: Las caries profundas pueden permitir que las bacterias penetren hasta la pulpa dental, lo que lleva a una infección. Si no se trata, esta infección puede extenderse hacia el hueso y los tejidos circundantes, causando un absceso.
- Traumatismo dental: Un golpe o lesión en un diente puede dañar la pulpa dental, lo que facilita la entrada de bacterias y la posterior formación de un absceso.
- Infecciones de las encías: La enfermedad periodontal grave puede provocar la formación de bolsas profundas entre los dientes y las encías, lo que crea un ambiente propicio para el crecimiento bacteriano y la formación de abscesos.
- Tratamientos dentales previos: Algunos procedimientos dentales pueden aumentar el riesgo de infección si las medidas de higiene adecuadas no se siguen después del procedimiento.
- Sistema inmunológico debilitado: Las personas con sistemas inmunológicos debilitados tienen un mayor riesgo de infecciones dentales, lo que podría contribuir a la formación de abscesos.
- Por culpa de algún tipo de traumatismo dental, que hace que el paciente pierda parte de un diente.
- Tener caries que no han sido tratadas de forma eficaz.
- Sufrir alguna enfermedad periodontal tales como gingivitis o periodontitis.
Cómo Prevenir los Flemones
Lo mejor para prevenir su aparición es, sin lugar a dudas, llevar una higiene dental apta. Es decir, cepillarse los dientes 2-3 veces al día, hacer uso de hilo dental y de colutorios. También es recomendable, ya no sólo en casos de abscesos si no de forma genérica, visitar a tu dentista un par de veces al año, para prevenir cualquier tipo de enfermedad bucodental. Un flemón cogido a tiempo se puede subsanar fácilmente con un empaste dental.
Para una buena higiene bucal es necesario realizar un buen cuidado y una correcta limpieza de los dientes. En el caso contrario, se corre el riesgo de la aparición de un absceso. Para ello, es necesario realizar un buen cepillado con un correcto cepillo de dientes y utilizar bien el hilo dental.
Remedios Caseros para Eliminar la Inflamación del Absceso Dental
Existen diferentes tipos de remedios naturales encaminados a bajar la inflamación de la cara por un flemón. Es crucial comprender que estos métodos pueden brindar alivio temporal, pero no sustituyen el tratamiento dental necesario. Aquí hay algunos remedios caseros que podrían ser útiles:
1. Enjuagues Bucales con Bicarbonato o Sal
Ambas sustancias disponen de propiedades altamente antibacterianas, por lo que sin duda son un gran aliado tanto para reducir la inflamación como para paliar el dolor que se padece. Gracias a estos enjuagues podrás evitar que se extienda la infección en tu boca.
Para ello, bastará con que eches una cucharada, bien de sal o de bicarbonato, en un vaso de agua más bien tibia y efectuar una serie de enjuagues bucales, manteniendo el líquido en el interior de la boca durante unos 10-15 segundos. Es recomendable repetir el proceso unas 3 veces al día.
El agua salada al aplicarse en enjuagues bucales, tiene propiedades antiinflamatorias y curativas sobre las heridas.
Para hacer el enjuague llene un vaso con agua tibia y añádale una cucharada de sal rosa del Himalaya. A continuación, proceda a enjuagarse la boca con la disolución. Haga esto 4 o 5 veces al día.
Enjuagarse la boca con una solución de bicarbonato de sodio y agua tibia ayudará a reducir la cantidad de placa en la boca y ayudará a aliviar el dolor. Si tienes un absceso en un lado del diente o en las encías, puedes hacer una pasta de bicarbonato de sodio y agua y aplicarla directamente sobre el diente o la encía en lugar de usar el enjuague. Si la infección en tu diente está en otra parte del mismo, utiliza el enjuague. Para un enjuague efectivo, disuelva el bicarbonato en agua tibia, en una proporción de 1 a 1. A continuación, añada sal rosa del Himalaya y remueva la mezcla. Enjuáguese la boca con esta solución de 3 a 5 veces al día.
2. El Vinagre de Manzana
Esta clase de vinagre tiene efectos muy positivos en nuestro organismo. Te ayuda a remitir el dolor dental con su efecto antiinflamatorio o incluso es un gran aliado contra la halitosis, síntoma que acompaña al flemón.
Para su uso podrás mojar la punta de un bastoncito de algodón y aplicarlo directamente sobre la zona a tratar durante un par de minutos al menos. Aunque también podrás realizar enjuagues, con un vaso de agua y una cucharadita de este vinagre de manzana, repitiendo este último proceso un par de veces más al día.
3. Infusiones de Salvia o Equinácea
Otra forma de desinflamar un flemón es realizar una serie de infusiones o tisanas, bien de equinácea o de salvia. Por ejemplo la salvia tiene propiedades antisépticas y notarás como el flemón baja su hinchazón de forma bastante rápida. Por su parte, la equinácea es un antibiótico totalmente natural. Posee grandes propiedades para nuestro sistema inmunológico y lo mismo sucede con los abscesos dentales. La mejor forma de tomar estos remedios naturales es ingerir un par de infusiones al día de cualquiera de estas plantas medicinales.
4. Aplicar Hielo en la Zona a Tratar
Otra forma natural de bajar la hinchazón que provocan los flemones es aplicando frío en la zona afectada, como por ejemplo hielo. Aplicar compresas frías en la mejilla del lado afectado puede ayudar a reducir la hinchazón y a aliviar el malestar. Utiliza una bolsa de hielo envuelta en un paño fino y aplícala en intervalos de 15-20 minutos.

5. Aceite de Clavo de Olor
El aceite de clavo de olor tiene propiedades analgésicas y antimicrobianas. Aplicar una pequeña cantidad de aceite de clavo de olor en el área afectada puede ayudar a aliviar el dolor y a reducir la inflamación.
El aceite de clavo es un remedio casero más eficaz para los abscesos dentales porque tiene propiedades antibacterianas y anestésicas. Si aplica una pequeña cantidad de aceite de clavo en el diente con absceso, logrará un adormecimiento instantáneo que puede aliviar su dolor.
Los clavos poseen muchas propiedades antibacterianas y antiinflamatorias. Además, están disponibles en varias formas diluidas y concentradas para diversos fines. Para tratar el absceso dental, asegúraté de diluir el aceite de clavo concentrado con tres a cinco gotas de aceite portador. Aplique esta mezcla diluida en el área afectada con un hisopo de algodón. También puedes hacer un enjuague bucal combinando aceite de clavo con agua.
6. Bolsitas de Té de Menta
Algunas personas dicen que las bolsitas de té de menta les han ayudado a aliviar el dolor de un diente con absceso. Esta es una opción útil para el tratamiento casero de abscesos dentales, sin embargo, no hay evidencia científica de que realmente funcione.
7. Otros Remedios Caseros
- Analgésicos: Muchas personas no son capaces de sobrellevar el dolor de ningún tipo, especialmente cuando se trata de sus dientes. Es por eso que muchos optan por analgésicos como el ibuprofeno.
- Acupuntura/Acupresión: La acupresión y la acupuntura pueden aliviar el dolor de las encías o de los abscesos dentales. Los ensayos clínicos muestran que estos remedios para el dolor de dientes reducen el dolor de muelas y la inflamación, pues entumece la zona afectada de manera similar a como lo haría un analgésico.
- Aplicarse bolsitas de infusiones: Varias infusiones como la manzanilla y la menta tienen propiedades calmantes y antibacterianas. Aplicarse las bolsitas humedecidas en la zona afectada durante un tiempo pueden mitigar el dolor.
- Tomar gel de benzocaína: El gel de benzocaína se usa como un anestésico tópico para aliviar rápidamente el dolor de dientes y encías. El gel de benzocaína al 20% adormece la zona afectada temporalmente.
Es importante recordar que estos remedios caseros son medidas temporales para aliviar el dolor y la inflamación. No reemplazan la necesidad de un tratamiento dental profesional. Consulta a tu dentista lo antes posible para abordar la causa subyacente del absceso dental y recibir el tratamiento adecuado.
Tratamiento Profesional del Flemón Dental
La primera recomendación para hacer desaparecer un flemón de manera eficaz es dar con el diagnóstico adecuado. La valoración de un especialista es clave para dar con un tratamiento exitoso, que no derive en complicaciones mayores.
El primer paso una vez llegues a nuestra clínica será realizar una exploración para detectar qué pieza o piezas dentales están dañadas. En caso de tener alguna duda, nos apoyaríamos en otras pruebas diagnósticas como una radiografía. Una vez detectada la zona afectada, el tratamiento irá encaminado a hacer desaparecer los síntomas molestos que provoca el flemón dental, que como hemos dicho podían ser dolor, sensibilidad dental, inflamación o halitosis. Una vez controlados estos síntomas, mediante la administración de medicamentos podremos afrontar el tratamiento odontológico que dependerá del alcance de la lesión que haya producido el absceso dental.
Si la causa es dental, en la mayoría de las ocasiones podremos efectuar una endodoncia en el diente afectado. Esto se realiza limpiando las raíces por dentro, eliminando los tejidos infectados y colocando la medicación adecuada para neutralizar las bacterias. Por otra parte, si el problema es periodontal y están infectadas las encías, habrá que ejecutar un raspado y alisado de la zona y, en algunas ocasiones, combinarlo con cirugía periodontal para eliminar la infección por completo. Todos estos tratamientos se realizarán de manera completamente personalizada para cada paciente, teniendo en cuenta su caso personal.
La inflamación suele reducirse ante la toma de antibióticos, y es normal pensar que ya está todo solucionado. Sin embargo, es fundamental no confiarse y no obviar la visita al especialista.
¿Cuánto Tiempo Dura un Flemón?
La duración de un flemón dental puede variar según varios factores, como la gravedad de la infección, el tratamiento recibido y la respuesta individual del cuerpo al tratamiento. En general, si se busca atención médica y se sigue un tratamiento adecuado, los síntomas de un flemón dental pueden empezar a mejorar en unos días.
La evacuación del pus mediante drenaje del absceso suele aliviar el dolor y la presión de manera inmediata. Los antibióticos recetados para tratar la infección generalmente comienzan a hacer efecto dentro de las primeras 48 horas.
Sin embargo, la curación completa puede llevar algún tiempo. Dependiendo de la extensión de la infección y si se necesita un tratamiento dental adicional, como una endodoncia o la extracción del diente afectado, la resolución total del flemón puede tomar varias semanas.
Es esencial seguir todas las indicaciones del dentista u profesional de la salud, incluyendo el uso completo de los antibióticos recetados y cualquier otro tratamiento recomendado, para asegurar una recuperación exitosa. Además, si los síntomas persisten o empeoran, es fundamental buscar atención médica adicional, ya que podría indicar una complicación o la necesidad de ajustar el tratamiento.
¿Cuándo Debemos Acudir a Nuestro Dentista?
Tras conocer los remedios caseros para la inflamación de encías o abscesos, debemos hacer hincapié en que estos son considerados emergencias dentales. De hecho, el 63% de las estancias hospitalarias por problemas dentales se deben a abscesos de encías o dientes.
Aunque existen, como hemos citado anteriormente, remedios caseros para dolor de dientes y encías es su dentista de confianza quien le realizará el tratamiento adecuado para curar las molestias.
Si experimenta alguno de los siguientes síntomas descritos, debe acudir de inmediato a su clínica de confianza para que le hagan una revisión y un diagnóstico adecuado.
Recuerde que solo un profesional de la odontología puede ayudarle a eliminar la infección con el tratamiento más conveniente para usted y recetarle lo más adecuado, por ejemplo, antibiótico.