Cómo Aliviar Encías Quemadas por Blanqueamiento Dental: Guía Completa

El blanqueamiento dental es un tratamiento estético cada vez más popular para conseguir una sonrisa más blanca y brillante. Sin embargo, es común que los pacientes se pregunten si el blanqueamiento dental tiene efectos secundarios. En este artículo, exploraremos cómo aliviar las encías quemadas por el blanqueamiento dental, abordando los efectos secundarios, los tratamientos y los cuidados necesarios para mantener una sonrisa saludable.

¿El Blanqueamiento Dental Tiene Efectos Secundarios?

Lo cierto es que es un tratamiento completamente seguro e inocuo para los dientes, siempre y cuando se realice bajo supervisión profesional de especialistas en Estética Dental. Como profesional en Estética Dental, puedo confirmarte que el blanqueamiento dental es un tratamiento indoloro y de consecución sencilla.

Existen varios tratamientos para conseguirlo, pero según mi experiencia, el más completo y con resultados más duraderos a largo plazo es el blanqueamiento dental combinado. Este proceso une el uso de férulas junto a un gel blanqueador durante las noches, más una sesión con lámpara de luz fría en la clínica.

Sin embargo, es importante tener en cuenta el tipo de tinciones dentales al considerar un procedimiento de blanqueamiento dental, ya que puede afectar la efectividad del tratamiento. Es recomendable consultar con un especialista para determinar el tipo de tinciones dentales y el mejor enfoque de tratamiento.

Efectos Secundarios Comunes del Blanqueamiento Dental

La sensibilidad dental durante el tratamiento es el efecto secundario más frecuente entre los pacientes que lo abordan. Durante el tratamiento, las encías pueden quedar expuestas a la acción del agente blanqueador y experimentar cierta irritación pasajera.

De manera muy poco habitual, el paciente acusa una reacción alérgica a los componentes de los agentes blanqueadores. Por eso, siempre revisaremos tu es boca para cerciorarnos de que no hay caries ni enfermedad periodontal. Únicamente podrás iniciar un blanqueamiento dental en caso de tener la boca en perfecto estado de salud.

En la actualidad existe una gran variedad de productos blanqueadores que pueden ser adquiridos en farmacias o bien a través de internet. Recurrir a métodos caseros o realizar un blanqueamiento por cuenta propia puede poner en grave riesgo tu salud oral. Por este motivo, mi recomendación es que acudas a una clínica dental y te pongas en manos de un especialista en Estética Dental.

Riesgos de un Blanqueamiento Dental No Supervisado

En una clínica dental se emplean agentes blanqueadores de calidad que no son abrasivos. Además, pautaremos y supervisaremos la concentración indicada del producto blanqueador.

El peróxido de hidrógeno o agua oxigenada, puede dañar las encías, la lengua y el esmalte de los dientes, provocando caries dolorosas cuya reparación puede resultar costosa. Por la red circula una gran variedad de remedios caseros que prometen ser efectivos a la hora de blanquear tus dientes.

Cómo Aliviar las Encías Quemadas por el Blanqueamiento Dental

Si se te quema la encía o labio durante el blanqueamiento lo sueles notar como que te ardía la encía en la zona donde te toca el producto blanqueador. A la observación verás como una costra blanquecina en la zona del tejido blando en el cual ha tocado el liquido.

Llevo un día blanqueamiento en casa con férula y me quedaron las encías muy irritadas y rojas casi al punto de sangrar. Además tengo un a sensación de quemazón en la encía y algo de sensibilidad en mis dientes. Debes colocar menos cantidad de producto blanqueador en las cubetas para que al colocar estas el producto no se vaya a las encías. En resumen, sí te has quemado la encía y mi consejo es que esperes a que esta cicatrice para aplicar de nuevo el blanqueamiento dental (que si utilizas férulas, únicamente deberá ser una gota pequeña en casa diente).

La mancha blanca en la encía y las molestias desaparecen en unas horas o pocos días. La encía cicatrizará con el paso de pocos días. Cepilla con un cepillo suave tus encías tras cada comida y evita colutorios con alcohol. Se trata de una quemadura química.

Remedios y Cuidados Posteriores

  • Enjuagues con agua y sal: Un buen remedio casero para reducir la inflamación de las encías es hacer enjuagues con agua salada. La sal es un compuesto que ayuda a eliminar las bacterias de la boca, y a reducir su aparición. Para preparar la solución de agua salada debes mezclar en una taza de agua tibia, una cucharadita de sal. Y con esto enjuaga la boca por unos segundos y luego escupe. Repetir al menos dos veces al día.
  • Compresas térmicas: Otro método fácil y efectivo, es colocar compresas frías o calientes. Para las calientes, puedes calentar agua, luego remojas un paño limpio, exprimes el exceso y lo colocas por la parte exterior de la boca, donde se tiene la inflamación. Para las compresas frías, solo necesitas colocar algunos cubos de hielo en una bolsa, y situarla sobre un paño limpio en el lugar de la hinchazón. Si lo deseas se puede alternar entre ambas compresas, para mejores resultados.
  • Aloe vera o gel antiinflamatorio tópico: El aloe vera tiene propiedades antiinflamatorias, cicatrizantes y antibacterianas, por lo que podría utilizarse para tratar las encías inflamadas. Es importante elegir un producto que pueda ser utilizado dentro de la boca. En las farmacias también se consiguen geles antiinflamatorios tópicos (con o sin receta) que pueden ayudar a aliviar los síntomas de las encías hinchadas.
  • Lacer Mucorepair gel tópico: es un gel que ayuda a la regeneración, favorece la cicatrización y ayuda a reducir la inflamación de los tejidos periodontales y mucosas.

Además, existen muchos productos que nos ayudan a aliviar el exceso de sensibilidad, como los enjuagues bucales. Una de las maneras para calmar la sensibilidad dental después de un blanqueamiento es cuidando los alimentos que se ingieren. Si el problema es por la temperatura, evita los productos muy fríos o muy calientes.

Untar las encías con aceite de sésamo, de clavos de olor o la raíz de jengibre que posee un alto poder analgésico son recomendaciones sobre cómo aliviar el dolor después de un blanqueamiento dental de manera local.

Cuidados para Mantener una Sonrisa Blanca y Saludable

Una vez completado el blanqueamiento dental, es importante seguir ciertos cuidados para mantener una sonrisa blanca y saludable.

  • Evita alimentos y bebidas que puedan manchar los dientes: El café, té, vino tinto y otros alimentos ricos en pigmentos pueden causar tinciones en los dientes.
  • Rutina de higiene diaria: Como ya mencionamos, la higiene dental adecuada es esencial para tener dientes y encías sanos. Recuerda cepillar los dientes dos veces al día y complementar con hilo dental y enjuague bucal.
  • Alimentos antiinflamatorios y vitaminas: Se recomienda el consumo de alimentos ricos en vitamina C, ya que ayudan a recuperar los tejidos y tienen a la vez propiedades antiinflamatorias. Tales como naranjas, limones, fresas, kiwi, brócoli, entre otros. La vitamina D presente en el pescado graso, huevos y productos lácteos fortalece los huesos, incluyendo los dientes y los huesos que los soportan. También el Omega 3 tiene propiedades antiinflamatorias y está presente en el pescado graso (salmón, caballa, sardinas), las semillas de lino y las nueces.
  • Revisiones periódicas y limpiezas profesionales: Acudir al dentista cada seis meses y realizarte limpiezas dentales profesionales es una manera efectiva de cuidar tu salud bucal y evitar posibles problemas con tus dientes y encías.

Además, otra de las maneras de combatir las molestias de la sensibilidad dental es evitar la ingesta de comidas y bebidas muy frías o muy calientes. Reduce el consumo de bebidas como el café, el vino tinto o el té para mantener el blanco de tus dientes.

Al menor síntoma de hinchazón o dolor gingival, esmérate en tener unas rutinas de higiene en casa aún más exhaustivas. Al contrario de la creencia popular, cuando la encía comienza a sangrar no debemos detener el cepillado, sino continuarlo. No te limites al uso del cepillo: utiliza un enjuague bucal antibacteriano.

Después de cierto punto, el gel ya no produce más blanqueamiento, y usar férulas indefinidamente podría irritar tus dientes. Tras cada uso (por ejemplo, al levantarte si las usaste de noche), retira las férulas y enjuaga tu boca con agua tibia. No ingieras restos de gel; escupe el agua de enjuague. Luego lava las férulas suavemente solo con agua fría o tibia (no uses agua caliente, podría deformarlas) y un cepillo de dientes suave, sin pasta dentífrica, para eliminar residuos de gel. Enjuágalas bien y guárdalas en su estuche.

Blanqueamiento Dental con Férulas: Una Opción Segura y Efectiva

El blanqueamiento dental con férulas (también llamado blanqueamiento dental ambulatorio, blanqueamiento con cubetas o kit blanqueador dental profesional) es un tratamiento para aclarar el tono de los dientes que se realiza principalmente en tu hogar, pero preferiblemente bajo la indicación y supervisión de un dentista. Consiste en usar unas férulas transparentes hechas a medida de tus dientes, dentro de las cuales se aplica un gel blanqueador especial.

Muchos dentistas ofrecemos el blanqueamiento ambulatorio con férula porque permite un aclarado gradual y completo en unas pocas semanas, manteniendo un mejor control de la sensibilidad. A diferencia de una sesión única con lámpara en clínica, el método con férulas en casa expone tus dientes al agente blanqueador por más tiempo pero con menor concentración por sesión, logrando resultados similares o superiores de forma más cómoda para ti.

En mi práctica profesional he visto decenas de pacientes conseguir sonrisas notablemente más blancas tras el tratamiento ambulatorio con férulas. La gran mayoría de personas que siguen un blanqueamiento con férulas bajo supervisión dental terminan contentas.

Si una clínica te presiona o no responde tus dudas, busca una segunda opinión. Las opiniones de personas reales (incluyéndome a mí) respaldan que el blanqueamiento con férulas en casa sí merece la pena por su eficacia y comodidad, siempre que se realice con responsabilidad.

Visita a tu dentista. Este paso es obligatorio si buscas un blanqueamiento dental casero seguro y efectivo. En esa cita inicial, el odontólogo examinará tu boca para confirmar que no haya caries, problemas de encías (gingivitis, periodontitis) u otras condiciones que deban tratarse primero. Luego viene la toma de impresiones de tus dientes (moldes). Con esas impresiones, en el laboratorio dental fabricarán tus férulas transparentes a medida - normalmente se hacen una para la arcada superior y otra para la inferior. Son de un plástico flexible y fino, diseñadas para ajustarse cómodamente y cubrir solo tus dientes, no la encía.

Coloca la férula con cuidado sobre tus dientes, presionando ligeramente para que se ajuste bien y el gel se esparza por la superficie. Si notas que sobresale gel por los bordes, limpia ese exceso inmediatamente con una gasa o tu dedo envuelto en papel, para que no quede gel sobre la encía. Al principio puede resultar un poco engorroso o baboso (es normal salivar más con la férula puesta). Pero te acostumbrarás en uno o dos días.

Por lo general, se recomienda llevar puestas las férulas con el gel entre 4 y 6 horas al día. Muchos pacientes optan por usarlas durante la noche al dormir, ya que así cumplen el tiempo sin interrumpir sus actividades diarias. La duración total del tratamiento varía: habitualmente de 2 a 4 semanas de uso diario. En casos de dientes muy amarillentos o manchados, el odontólogo puede sugerir extenderlo a 5-6 semanas en total para obtener un mejor resultado, siempre evaluando que no haya mucha sensibilidad.

Tras cada uso (por ejemplo, al levantarte si las usaste de noche), retira las férulas y enjuaga tu boca con agua tibia. No ingieras restos de gel; escupe el agua de enjuague. Luego lava las férulas suavemente solo con agua fría o tibia (no uses agua caliente, podría deformarlas) y un cepillo de dientes suave, sin pasta dentífrica, para eliminar residuos de gel. Enjuágalas bien y guárdalas en su estuche.

Blanqueamiento Dental: Antes y Después

Por lo común, se consigue aclarar de 2 a 4 tonos en la escala de color dental. Hay casos en que el cambio ha sido de hasta 5-6 tonos en dientes muy amarillos, pero no todos alcanzaremos ese nivel. Si tus dientes ya están relativamente blancos, el cambio será más sutil (por ejemplo, de un blanco amarillento a un blanco más luminoso). En dientes con manchas de café/tabaco, suele notarse muchísimo la diferencia al remover esas pigmentaciones. Lo importante es tener un objetivo realista: no todos tendremos los dientes tan blancos como un papel (de hecho, un tono blanco natural siempre tiene un ligero matiz, porque el color base de la dentina es algo amarillento). Pero sí verás tus dientes más claros, brillantes y uniformes que antes del tratamiento.

Aproximadamente a la primera semana ya empiezas a notarlo. Al mirarte cada día quizás el cambio es gradual y no te sorprende, pero si comparas con la foto inicial o alguien que no te veía hace días te dice “¡qué dientes más blancos!”, te darás cuenta. El pico del blanqueamiento suele lograrse tras 3-4 semanas de uso continuo.

Aquí debemos ser claros: ningún blanqueamiento es permanente de por vida. Con el tiempo, los dientes pueden oscurecerse ligeramente de nuevo, sobre todo si vuelves a exponerlos a agentes que manchan (como café, vino tinto, tabaco) o simplemente por el envejecimiento natural del diente.

Muchos pacientes mantienen un tono mucho más claro que el original durante 1 a 3 años antes de notar que necesitan un repaso. Los primeros 6-12 meses suelen lucir casi igual de blancos; luego puede ocurrir una leve recidiva (reaparición) del color antiguo en torno a un 10-20% del cambio logrado, según explican los expertos. La buena noticia es que este retroceso se puede combatir fácilmente con sesiones de mantenimiento: muchas clínicas ofrecen una o dos aplicaciones de refuerzo al año, o el uso de una jeringa de gel durante algunos días cuando notes la necesidad.

Absolutamente sí, si el tratamiento está bien planificado. El dentista te ayudará a escoger un tono objetivo que armonice con tu sonrisa y tez. El objetivo es una mejora estética notable pero creíble. He tenido pacientes que inicialmente querían un blanco exagerado (tipo “dientes de celebrity”), pero tras explicarles límites y ver resultados, se dieron cuenta de que un blanco perlado natural luce mejor que un blanco artificial.

Debo mencionar que hay tipos de pigmentación difíciles de eliminar por completo con blanqueamiento. Por ejemplo, los dientes manchados por tetraciclinas (un antibiótico) o con coloraciones grises por trauma pueden resistirse al cambio; pueden mejorar, sí, pero tal vez no lleguen al tono deseado y requieran tratamientos alternativos (como carillas). En dientes con flúorosis (manchitas blancas opacas) el blanqueamiento puede uniformar un poco el color de fondo pero las manchas blancas pueden seguir notándose. En tu revisión previa, el dentista evaluará esto y te informará si en tu caso el blanqueamiento es indicado y qué resultados esperar.

Seguridad del Blanqueamiento Dental Casero

Esta es otra preocupación muy entendible: “¿Me puede hacer daño en los dientes?”. La respuesta breve es sí es seguro, siempre y cuando se realice bajo las condiciones adecuadas.

Como ya mencioné, el efecto adverso más común es la sensibilidad en dientes o encías durante el tratamiento. Puede ocurrirle a aproximadamente la mitad de las personas en algún grado. Suele manifestarse como pequeñas molestias al consumir algo frío, o un leve cosquilleo en los dientes mientras llevas la férula. ¿Por qué pasa? Porque el gel blanqueador penetra el esmalte y temporariamente puede irritar las terminaciones nerviosas del diente. No es un daño permanente; de hecho, esa sensibilidad desaparece en la mayoría de los casos en 24-48 horas tras acabar el tratamiento o incluso mientras aún estás en ello si tomas medidas.

Para minimizarla, los dentistas recomendamos: usar pasta dental para ...

Otras Causas del Dolor de Encías

El dolor de encías, normalmente unido a una inflamación y/o sangrado, es una patología muy común entre la población en general, aunque especialmente en personas de entre 30 y 50 años. Las causas más comunes del dolor de encía suelen ser las enfermedades periodontales, que como procesos infecciosos causados por las bacterias que se alojan en nuestra boca, provocan la inflamación e irritación de las encías y por tanto, molestias en las mismas.

Existen dos estadios de enfermedad periodontal que provocan dolor de las encías.

  • Gingivitis: Es la enfermedad periodontal provocada por la acumulación de placa bacteriana y que ocasiona inflamación en la encía, enrojecimiento y sangrado de la zona gingival.
  • Periodontitis crónica: Se trata del estadio avanzado de la gingivitis, donde las bacterias han afectado no sólo a los tejidos blandos, sino también al hueso maxilar, poniendo en riesgo el sustento de los dientes.

Además de las enfermedades periodontales como la gingivitis y periodontitis, existen otras causas por las que las encías pueden llegar a doler:

  • Tras un tratamiento de blanqueamiento dental: los productos que se utilizan durante una sesión de blanqueamiento dental pueden provocar sensibilidad dental. Cuando esto ocurre, el paciente siente un dolor localizado e intenso al contacto con alimentos o bebidas muy frías o calientes.
  • Cambios hormonales: aunque la gingivitis gestacional es de conocimiento general, el dolor de encías no va asociado únicamente al embarazo, sino a todos los cambios hormonales que sufren las mujeres.
  • Tras la extracción de un diente: es completamente normal sentir dolor en las encías que se encuentran alrededor del diente extraído.
  • Encías retraídas: hay ocasiones en la que la retracción de encías se debe a un cepillado fuerte, en lugar de a una enfermedad periodontal.
  • Diabetes: son muchos los estudios que demuestran la relación directa que existe entre esta patología y las enfermedades periodontales. Y ello se explica debido a que las personas que padecen diabetes mellitus de tipo 2 sufren unas alteraciones en sus vasos sanguíneos que pueden impedir la adecuada circulación de la sangre en las encías.
  • La dentición en bebés: se trata de una de las causas más comunes del dolor de encías en bebés. A partir de los 6 u 8 meses de edad los niños empiezan a sentir las encías inflamadas y sensibles.
  • Dientes mal alineados: cuando existen malposiciones en los dientes es más común que se acumule el sarro alrededor de las piezas dentales.

Cuándo Visitar al Dentista

Es importante buscar atención médica cuando detectes los síntomas de inflamación de las encías, tales como hinchazón, enrojecimiento, dolor o sensibilidad y sangrado. De esta forma estarás evitando problemas más graves.

En pacientes con inflamación moderada o severa, el odontólogo puede recomendar tratamientos profesionales para controlar la condición. Una alternativa es el raspado o scaling, que permite eliminar el sarro y la placa acumulada, que se puede complementar con un alisado radicular, en el que se alisa la superficie de las raíces de los dientes como método de prevención para que la placa y el sarro no se adhieran tan fácilmente. Por último, el láser es efectivo para tratar encías inflamadas o infectadas, ya que permite remover el tejido gingival dañado de forma precisa, promoviendo una rápida y fácil recuperación.

El dentista, una vez que realice un diagnóstico, hará seguimiento al paciente para verificar que la condición mejore y también dará recomendaciones para prevenir problemas con las encías en el futuro.

En los casos en los que el dolor persista, será el momento de visitar un periodoncista profesional para que verifique si la causa puede ser una enfermedad periodontal y tratarla en consecuencia. Ten en cuenta que la piorrea no se puede tratar con remedios caseros, por lo que la única opción es ponerte en manos de un especialista.

Una vez que hemos recuperado el color rosado de nuestras encías -y con ello su salud-, la clave se encuentra en la prevención futura.

Ahora ya lo sabes: los efectos secundarios del blanqueameinto dental son pasajeros, pero sí hay riesgos en caso de no ponerte en manos de expertos. Por eso, te animo a que consultes con un especialista si quieres aclarar el tono de tus dientes. Valoraremos tu caso y nos pondremos en marcha para ayudarte a conseguir tu mejor sonrisa.

La mejor manera de blanquear los dientes

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