Cuando visitas al dentista, uno de los aspectos clave que evalúan los profesionales de la salud oral es tu oclusión. Se trata de la forma en la que tus arcadas dentales conectan al cerrar la boca.

De esto depende, en gran medida, la funcionalidad de la mordida, por lo que la masticación se verá favorecida cuando no existan problemas de maloclusión en tu sonrisa.
En esencia, una mordida perfecta es aquella en la que los dientes superiores e inferiores se encuentran en una posición óptima, de modo que encajan correctamente al cerrar la boca. Los dentistas consideran que una mordida es perfecta cuando todos los dientes están derechos y muerden en su respectivo lugar.
Todo esto significa que la dentadura tiene una funcionalidad correcta, por lo que la articulación de la mandíbula y los tejidos circundantes están equilibrados.
Para empezar, la mordida hace referencia a cómo encajan los dientes superiores con los inferiores al cerrar la boca. ¿Coinciden ambas arcadas o una de ellas está adelantada o atrasada?
¿Qué es una oclusión correcta?
Conocemos la oclusión de la boca en el momento en el que analizamos detenidamente a todos los participantes en la masticación. Por lo tanto, la buena mordida depende activamente de las encías, la articulación temporomandibular (ATM), el sistema neuromuscular, el hueso alveolar y los dientes.
Cuando esto sucede, los dientes de la arcada superior deben de quedar ligeramente por delante de los de la arcada inferior al cerrar la boca. Si esto sucede así, las piezas dentales traseras conectarán perfectamente entre sí (arriba y abajo).
De manera natural, los dientes superiores deben quedar ligeramente por delante de los dientes inferiores.
Con el fin de asegurarnos de que existe una normoclusión y así evitar tener que realizar tratamientos dentales invasivos, estudiamos bien la sonrisa y el óvalo facial desde distintas posiciones.
En odontología se conoce como ‘mordida’ al cierre de los dientes en la boca. Una mordida incorrecta no solo está relacionada con la estética dental.
La posición de los dientes o tipos de mordida es muy importante para una óptima salud del paciente.

¿Qué es la maloclusión dental?
La maloclusión ocurre cuando hay un contacto irregular entre los dientes del maxilar superior con los del inferior, es decir, al cerrar la boca no encajan los dientes adecuadamente en la mandíbula y se originan problemas con la mordida. Apretamos mal los molares de arriba con los de abajo.
Cualquier tipo de defecto que genere un problema al cerrar la boca correctamente es considerado como una maloclusión.
La mala oclusión dental impide que el sistema masticatorio haga sus funciones de la manera correcta. Las malposiciones dentales también suponen un problema para la mordida.
La maloclusión dental se refiere a cualquier desviación de la mordida perfecta. La maloclusión puede causar problemas en la articulación de la mandíbula, dolores de cabeza, problemas de masticación y dificultades en el habla.
Las maloclusiones son las responsables de la pérdida de funcionalidad en la boca, en muchos casos.
Podemos estar acostumbrados desde pequeños, pero cerrar mal la boca no sólo forma parte de errores frecuentes en nuestros hábitos diarios, sino que puede acarrearnos problemas serios en nuestra salud si no se adoptan las medidas adecuadas de prevención.
“El 75% de los niños y adolescentes”, según un estudio del Hospital Sant Joan de Déu Barcelona”, presenta alineamientos defectuosos en la dentadura.
La estética desde luego que es importante. Muchas personas relacionan los problemas de oclusión sólo y exclusivamente con la estética.
Pero no se trata de un inconveniente puntual o de modas para mejorar nuestra imagen. Es importante estar concienciados de que el hecho de no tener bien encajados los dientes puede llegar a provocar caries dental y enfermedades en las encías.
Tipos de maloclusión
Los tipos de mordida se rigen por la clasificación Angle, según la colocación de las arcadas dentarias.
- Clase I: Cuando los maxilares están bien alineados pero los dientes no encajan bien.
- Clase II: Los dientes de arriba sobresalen con respecto a los de abajo debido fundamentalmente a una posición retraída de la mandíbula. Se trata del tipo de mordida en la que el maxilar superior está más adelantado que el inferior. También se le conoce como retrognatismo, y el tipo de maloclusión más común. Con frecuencia, adicional a la malposición de los molares, en este tipo de pacientes se suma una mala posición de los incisivos superiores que pueden estar inclinados hacia los labios creando una sobremordida horizontal o que los incisivos centrales estén inclinados hacia el interior y los laterales al exterior.
- Clase III: Es menos frecuente. Responde a un mal crecimiento del maxilar superior o un exceso de crecimiento de la mandíbula, que deforma el aspecto de la cara.
- Mordida cruzada: En ocasiones uno o varios de los dientes inferiores están por delante de los dientes supriores (caja más grande que la tapa). Este fenómeno se conoce como mordida cruzada , lo que puede producir problemas de oclusión, trauma, fracturas dentales entre otros.
- Mordida abierta: Cuando, al cerrar la boca uno o varios dientes de adelante o de atrás no contactan, se produce una mordida abierta, que puede producir hábitos parafuncionales o ser causada por estos, supone un gran problema estético y suele cursar con inestabilidad oclusal. La mordida abierta no permite que los dientes lleguen a unirse en algún punto de las arcadas dentales. Suele darse en la parte frontal, aunque también puede afectar a las piezas posteriores. Una mordida abierta ocurre cuando los dientes frontales superiores e inferiores no se tocan al cerrar la boca. Esto puede deberse a una variedad de factores, como la succión del pulgar, el uso prolongado del chupete o la falta de desarrollo óseo.
- Mordida profunda (Sobremordida): Los dientes de arriba deben cubrir una parte de los dientes de abajo al morder. Cuando los cubren en exceso, se conoce como sobre mordida aumentada. Esta condición clínica puede producir problemas de oclusión, trauma, fractura de incisivos entre otros. La sobremordida es la superposición de los dientes frontales superiores con respecto a la posición de los dientes inferiores.
🔵Maloclusion CLASE 3 en ORTODONCIA 🔵 Como CORREGIR la 𝐌𝐎𝐑𝐃𝐈𝐃𝐀 𝐂𝐑𝐔𝐙𝐀𝐃𝐀 𝐀𝐍𝐓𝐄𝐑𝐈𝐎𝐑 o MORDIDA INVERTIDA
Consecuencias de una mordida incorrecta
Si sufres un problema de mordida es muy probable que tus dientes sufran consecuencias severas, como el desgaste acusado. Quienes tienen problemas de oclusión albergan un riesgo superior a padecer patologías periodontales, como la gingivitis o la periodontitis, sin ir más lejos.
Según los tipos de mordida y el grado que haya alcanzado la mala colocación de las piezas dentales, se pueden dar varios problemas en los pacientes.
La mordida cerrada provoca el desgaste constante de los dientes.
Como aprecias, una alteración en la mordida tiene efectos importantes para la salud general, que no se limitan a problemas dentales.
Una mordida incorrecta no solo está relacionada con la estética dental.
La mordida dental tiene impacto sobre la salud bucal debido a que influye en la distribución de la presión al masticar, en la higiene bucal y en la posibilidad de que se produzcan problemas en la ATM (articulación temporomandibular).
Si la mordida incorrecta está relacionada con los dientes apiñados, estos son más difíciles de limpiar.
Una mala colocación de la mandíbula o de los dientes puede repercutir en la alteración de tu morfología facial o una sonrisa imperfecta.
La maloclusión dental puede causar una serie de problemas de salud dental y oral, que pueden variar desde leves hasta graves, dependiendo de la gravedad de la maloclusión.
Efectos de una mordida incorrecta:
- Altera el estado de otros dientes
- Masticación incorrecta
- Lengua dolorida
- Bruxismo: El bruxismo es el hábito de rechinar o apretar los dientes.
- Sobrecarga de los músculos faciales
- Acumulación de placa bacteriana
- Dificultad al respirar
- Alteraciones del habla
Causas de la maloclusión
En muchos casos, puede existir un componente hereditario que predisponga a la persona a sufrir maloclusión dental.
Excesiva succión del dedo pulgar, del chupete o del biberón en las primeras etapas de la vida.
Pérdida de piezas dentales y apiñamiento. La pérdida prematura o tardía de algún diente de leche, puede causar apiñamiento o retención del diente.
Traumas, respiración bucal y otros factores. Los golpes puede provocar desplazamientos o fracturas, que afectan la posición de la mandíbula o los dientes.
Conocido coloquialmente como ‘dientes de conejo’, más que factores genéticos influyen determinados hábitos que afectan a la colocación de los dientes.
Soluciones y tratamientos para la maloclusión
El primer paso, para conseguir una oclusión correcta, es ponerle nombre y apellidos al problema que hemos detectado. Por ejemplo, no actuamos igual ante una mordida de Clase II, que ante una de Clase III.
Una vez analizado el problema, se proponen soluciones, adaptando el tratamiento a las necesidades del paciente.
La mayor parte de los tipos de mordida que presentan maloclusión se pueden corregir fácilmente a través de un tratamiento de ortodoncia.
Para mejorar o corregir la mordida existen actualmente muchos procedimientos. Ambos suelen emplearse indistintamente, quedando en tu mano la elección.
En la Clínica Dental BordonClinic contamos con un equipo experto de odontólogos, especializados en optimizar la salud de tu sonrisa. Si detectamos problemas de oclusión, diseñaremos tratamientos a medida, ya sea mediante cirugía ortognática o a través de nuestro departamento de ortodoncia.
En nuestra clínica dental de Madrid trabajamos con la tecnología odontológica más puntera y actualizada.
La ortodoncia es uno de los abordajes terapéuticos más socorridos para tratar maloclusiones. No obstante, es imprescindible individualizar cada caso. Hay que tener en cuenta que, cuando debemos corregir problemas de mordida muy graves podríamos necesitar realizar alguna intervención quirúrgica. Para ello, la cirugía ortognática es nuestra gran aliada.
Es importante detectar los problemas de oclusión cuanto antes, ya que el tratamiento temprano evitará abordajes invasivos.
Los tratamientos de ortodoncia ayudan a tener una boca sana, que nuestros dientes tengan una larga vida y sobre todo una sonrisa agradable.
El inicio de un tratamiento de ortodoncia solo es posible determinarlo con su dentista, de la mano de un estudio de ortodoncia completo, radiografías, fotografías, modelos de yeso de sus dientes.
Después de realizar todo el diagnostico, el ortodoncista le recomendará el tratamiento que mejor se adecue a sus necesidades. Recuerde que la salud e higiene oral deben ser las mejores posibles antes de empezar el tratamiento.
De acuerdo a la condición del paciente, puede ser necesario utilizar más de un tratamiento.
Un dentista u ortodoncista con experiencia puede realizar una revisión física de los dientes y diagnosticar problemas en la mordida.
Tipos de tratamientos ortodónticos:
- Ortodoncia interceptiva: La ortodoncia interceptiva es el tratamiento apropiado para favorecer el correcto crecimiento del hueso maxilar y la mandíbula, así como para rectificar desviaciones en el desarrollo.
- Ortodoncia correctiva: Si se trata de un paciente con dentición permanente completa (un adolescente o un adulto), lo más adecuado es el uso de ortodoncia correctiva. Hoy en día, existen diferentes tipos de aparatos según las necesidades y prioridades de cada persona, incluso ortodoncia invisible. Los precios de la ortodoncia varían mucho según el tipo de tratamiento y su duración, el material utilizado, etc.
- Cirugía ortognática: La cirugía ortognática trabaja sobre las anomalías que afectan a los huesos de la cara cuando no se puede o no se ha podido corregir con ortodoncia.
- Stripping o limado dental: El stripping o limado dental es una reducción interproximal del esmalte. Esto es, consiste en disminuir la anchura del diente entre 0,1 y 0,5 mm.
- Extracción de una pieza dental: Cuando el stripping no es suficiente, porque el espacio que se necesita crear es mayor, el odontólogo podría recomendar la extracción de una pieza dental. Por ejemplo, en un caso de apiñamiento severo.
Tipos de aparatos de ortodoncia:
- Aparatología fija: Se refiere a cualquier aparato ortodóntico que no se pueda retirar de la boca por el paciente. En esta categoría se encuentran los BRACKETS, que van cementados al diente y llevan incorporados la información y posición que debe tener cada diente, que se expresa al unir un arco metálico que pasa por los brackets.
- Metálicos: Los tradicionales. Pueden llevar incorporados aditamento para colocar gomas, entre otros.
- Estéticos: Son blancos o translúcidos y están hechos de materiales como resina, plástico o zafiro. La higiene es crucial, porque pueden teñirse.
- Aparatología removible: Cualquier aparato ortodóntico que el paciente pueda retirarse, por ejemplo para comer. En esta categoría se encuentran los alineadores, que son férulas dentales plásticas que llevan incorporada la secuencia de movimientos que colocan y alinean los dientes. En ocasiones estos movimientos deben acompañarse de elásticos y otros aditamentos para que se puedan cumplir.
- Ortopedia dentofacial: Se encarga de corregir la posición y el crecimiento del maxilar y la mandíbula para solucionar un problema de la boca. Solo puede llevarse a cabo mientras el paciente está en crecimiento óseo puesto que nos aprovechamos de su potencial para abordar el problema desde raíz. (Límite de alrededor de los 13 años). Si un problema esquelético no se soluciona y el paciente ha terminado de crecer, la única solución al problema será quirúrgica o será una solución incompleta al problema, que consiste en el camuflaje del problema en los huesos a través del movimiento de los dientes en esas bases mal desarrolladas. Existen variedad de aparatos de ortopedia, pero todos ellos tendrán el efecto de avance o freno del maxilar o la mandíbula. Pueden ser fijos o removibles según las necesidades clínicas. Los tratamientos de ortopedia suelen necesitar acompañarse de una segunda fase de ortodoncia para terminar de corregir los dientes una vez hayamos corregidos los huesos.
Consejos para mantener una oclusión correcta
- Cuidado de la higiene: Después de cada comida cepíllate los dientes con un cepillo eléctrico y usa hilo dental.
- Intervenciones tempranas en niños. Es esencial eliminar hábitos como succión del pulgar o chupete antes de los 3 o 4 años.
- El seguimiento adulto para evitar recaídas. Los adultos que se han sometido a tratamientos, ya sea con aparatos dentales o cirugía, deben cumplir con las indicaciones del dentista.
- Higiene y hábitos saludables. Conocer los tipos de mordida es una manera efectiva de detectar maloclusiones.
Recuerda que la salud e higiene oral deben ser las mejores posibles antes de empezar el tratamiento.