Siempre nos han dicho que la pasta de dientes es imprescindible para tener una buena salud bucodental, pero es importante fijarse siempre en los ingredientes que contienen los dentífricos que compramos, ya que a menudo, pueden ser tóxicos y abrasivos. Por eso, la mejor forma de evitar el consumo de químicos nocivos es hacer tu propia pasta de dientes con ingredientes naturales que posiblemente ya estén presentes en tu cocina.

¿Por qué deberías hacer pasta de dientes casera?
Sabemos que nuestro «interior» funciona con buena nutrición, pero nos han lavado la cabeza para que tratemos los dientes, las uñas, el pelo… como si fueran agentes externos al cuerpo. Pero en realidad tanto los dientes, las uñas y el pelo también están altamente relacionados con una buena nutrición. Con nuestros dientes no es una excepción.
De qué está hecha la saliva
Producimos de medio litro a un litro y medio de saliva al día. En nuestra saliva podemos encontrar:
- Electrolitos
- Trillones de bacterias
- Enzimas
- Una proteína que hace una capa cuando comemos vitamina B12, haciendo que pueda pasar al estómago para ser absorbida por el intestino delgado
- Mucosa
- Bicarbonato
El bicarbonato que se compra para cocinar lo producimos también en las glándulas de nuestra boca para ayudarnos a neutralizar los ácidos que ocurren en el proceso de fermentación. Esta neutralización de ácidos en la boca es muy importante. Con el pH de la boca ten en cuenta que si el ácido es demasiado acídico desarrollamos caries.
Si la saliva está demasiada alterada hacia un lado de la balanza del pH, es cuando encontramos inflamación en las encías, caries, sobrecrecimiento de levaduras o candida en tu lengua. De aquí empiezan a venir muchos malos alientos. Como en la vida misma queremos balance.
Ingredientes de la pasta de dientes comercial
Pasta dental Casera VS Pasta dental comercial. ¿Cuál te conviene más?
No hay peor cosa para este balance de la boca que la pasta de diente comercial. Pero para entender por qué es perjudicial para tu salud, tenemos que entender los ingredientes. A lo largo de los años, se han ido sacando ingredientes poco a poco cuando el consenso científico es muy claro. ¿Qué nos dice esto? Pues que muy probablemente, muchos de los ingredientes que hoy nuestras instituciones califican de «seguros», a una década vista estarán fuera de las estanterías.
Las instituciones que a «tanto les interesa nuestra salud» y no el beneficio económico, tienen una frase muy buena para cubrirse las espaldas cada vez que sale información concluyente de un ingrediente nocivo para nuestra salud: "No tenemos suficiente información sobre si hay riesgos sobre este compuesto". Estas organizaciones permiten los compuestos de los que no se tenga información concluyente. Muchos de estos ingredientes son subproductos, deshechos de los fabricantes que de lo contrario tendrían que tirar.
Flúor
Por ejemplo, el flúor es un deshecho del trigo. Igual que la fibra, que es otro subproducto que no saben qué hacer con ella y te la venden como algo necesario para tu dieta cuando tu cuerpo ni siquiera puede digerirla. El flúor no es sólo un asesino de bacterias tanto malas como buenas, sino que afecta a la mente y nos vuelve literalmente más tontos.

Triclosán
También tienes triclosán que a pesar de haber sido polémico durante unos cuantos años, sigue estando permitido por la Unión Europea mientras que en Estados Unidos se prohibió hace pocos años. Aunque suena a nombre de superhéroe el triclosán es un disruptor endocrino como lo podría ser el plástico. A efectos prácticos imagínate que en tu pasta de dientes tienes plástico como ingrediente. Además con sospechas muy fuertes de que incremente los niveles de calcio dentro de las neuronas y afecta al desarrollo mental. Cuando los medios empezaron a publicar estas informaciones, Colgate y unas pocas marcas dijeron «vale, lo dejamos de incluir en nuestra fórmula pero no lo retiramos de las estanterías», y esto no saca que siga habiendo otras pastas de dientes que siguen incorporándolo.
Propilenglicol
El propilenglicol es lo mismo que ponen en los anticongelantes, que no es otra cosa que un disolvente que puede crear dioxina. Una substancia cancerígena a la que el triclosán también se puede convertir. Es del rollo «no, no incluimos ninguna substancia que esté demostrado que sea cancerígeno, aunque si el compuesto deriva en uno que sí lo es, no es culpa nuestra que se haya transformado».
Lauril éter sulfato de sodio
Lauril éter sulfato de sodio también está incluido en la pasta de dientes, que es lo mismo que te meten en el shampoo. Esta substancia es lo que crea esa espuma cuando te lavas los dientes. Microbio no significa malo. Tienes que mantener tu microbiota bucal sana, pero si vas a meterle un detergente que lo elimina todo, ¿cómo te crees que afecta al ecosistema de tu boca? Ah. Y también puede contener dioxina.
Parabenos
Los parabenos (que también son disruptores endocrinos) siguen siendo legales en España, así que tampoco sorprende que lo sean. Recordemos que lo que hacen estos disruptores es dañar la fertilidad y los órganos reproductivos, afectando los resultados del nacimiento y aumentar el riesgo de cáncer. Por esto muchos entienden ahora porque no me importa gastarme más dinero en agua con gas en botellas de cristal si esto me hace no meterme microplásticos.
Carragenina
Una substancia que se extrae de algas marinas que inflaman el intestino de forma impecable.
Receta de pasta de dientes natural casera
Hay más ingredientes comunes en la pasta de dientes comercial, pero nos hacemos una idea de lo que esperar así que como buenos ninjas de la vida vamos al pragmatismo y a ver mi receta. Os tengo que confesar que esta receta de pasta de dientes natural casera además… también sirve como desodorante.
Ingredientes
- 3 cucharillas de aceite de coco
- 1 cucharilla de bicarbonato de sodio
- 1 cucharada de crémor tártaro
- 2 gotas de aceite saborizante

Preparación
Es tan sencillo como mezclarlo todo en un bol y ¡listo!
Ingredientes detallados
Aceite de coco
Como el ácido láurico constituye casi la mitad del contenido del aceite de coco nos hace de antibacteriano matando bacterias patógenas. Recuerda que si estás en un sitio de España o un país donde haga calor, este aceite de coco tendrá una consistencia más líquida lo que significa que tendrás que añadir bastante más del siguiente ingrediente para darle más consistencia. Pero si estás con una temperatura más fría el aceite de coco será más duro (como estos bíceps) lo que significa que lo tendrás que ablandar un poco con las manos.
Bicarbonato de sodio
La mayoría de gente que se hace su pasta de dientes casera utiliza bicarbonato de sodio… pero no es mi caso. Se utiliza para alcalinizar el pH de nuestra saliva. Si tienes dientes, encías sensibles, el bicarbonato no es abrasivo. Pero fijaros que el bicarbonato de sodio es -en realidad- un tipo de sal. Que sí, si viniera de sal sana quizás lo usaría como primer ingrediente porque sabemos los beneficios que tiene la sal para la salud, el problema es que para obtener este bicarbonato de sodio, se acostumbra a fabricar mezclando dióxido de carbono y amoníaco a la sal de mesa. Un tóxico total. No sé vosotros pero yo no quiero ni amoníaco ni sal de mesa en mi comida y mucho menos directamente en mi boca.
Pensad además que también se puede obtener minándolo en vez de hacerlo pasar por este proceso químico. Para minarlo se usa un mineral llamado «trona«, el problema es que podéis imaginaros, si hay dos procesos industriales para crear el bicarbonato, ya podéis imaginar cuál se elige: el que sale más barato, y como no, es el proceso más químico el que sale mejor de precio. Por esto yo prefiero una alternativa que tampoco se conoce mucho, y es… el segundo ingrediente que encontramos en el polvo para hornear como alternativa al bicarbonato.
Crémor tártaro
El polvo para hornear está compuesto de bicarbonato de sodio pero también de ácido tartárico, pero esté ácido tartárico (algo totalmente natural) tiene otros nombres para llamar a lo mismo:
- Cremor tártaro
- Ácido tartárico
- Bitartrato de potasio
Que como su nombre indica, es enormemente alto en potasio. De hecho su fórmula es 20% potasio, lo que es interesante porque aunque no nos lo vamos a tragar a cucharadas, si que nos terminará en la boca. De hecho de vez en cuando me chupo un dedo, lo pongo en la bolsa/pote, y me tomo un poquito a modo de suplemento de potasio. Porque sí. El cremor tártaro es la forma en polvo del ácido tartárico. Un ácido orgánico que se encuentra de forma natural en muchas plantas y que también se forma durante el proceso de elaboración del vino. Se cristaliza y forma depósitos en el fondo de las barricas de vino durante el proceso de fermentación.
Lo recogeríamos del fondo de las barricas pero también podemos encontrar crémor tártaro algunas veces de pura casualidad en el el corcho de una botella de vino. Son como unos pequeños cristales en el corcho. Y tengo otro motivo para usar este ingrediente en vez del bicarbonato de sodio. Y es que…. el que compro yo, a parte de ser orgánico/ecológico/bio (menos pesticidas) la bolsa no es de plástico, sino de papel. Para qué queríamos evitar disruptores endocrinos en la pasta de dientes si después nos metemos los microplásticos igualmente en paquetes de plástico.
Aceite saborizante
Aceite de menta, árbol de te, de clavo o canela para dar algo de gustillo. Antibacterianos y nos dan ese sabor fresco, pero hay que ir con cuidado usando 1-2 o como mucho tres gotas porque los aceites esenciales están como yo por las mañanas: muy concentrados.
Otras recetas
Además de la receta anterior, existen otras opciones para elaborar pasta de dientes casera. Aquí te presentamos una alternativa:
Ingredientes
- Hidrolato de Menta Piperita Bio
- Glicerina Líquida Vegetal
- Extracto de Regaliz
- Tintura de Própolis
- Aceite Esencial de Hierbabuena
- Goma Xantana
- Mentol en Cristales
- Arcilla Blanca Caolín
- Carbonato de Calcio
- Aceite de Coco Virgen Bio
- SCS (Tensioactivo)
- Xilitol
- Ácido Cítrico
Proceso
- Sobre el hidrolato, se añaden 4 gramos de SCS poco a poco, para que vaya deshaciéndose.
- Pesar en otro recipiente 0.6 gramos de Ácido Cítrico.
- Sumar a este recipiente 2,3 gramos de Hidrolato de Menta Piperita Bio.
- Incorporar el Aceite de Coco Virgen Bio al recipiente con Arcilla Blanca, Carbonato de Calcio y Xilitol.
- A esta mezcla, incorporar el Hidrolato junto al tensioactivo SCS.
- En el envase donde se encuentra la Glicerina Vegetal y los Cristales de Mentol, pesar 1 gramo de Goma Xantana.
- Incorporar esta mezcla al resto de ingredientes.
- Sobre la pasta, pesa 2 gramos de Extracto de Regaliz.
- Añadir 1,5 gramos de Tintura de Própolis.
- Medir pH.
Es importante desinfectar los utensilios, envase y mesa de trabajo antes de empezar. Haz una medición de pH de la elaboración final para asegurarte de que está en el rango correcto. Puedes corregirla fácilmente. Sube el pH utilizando un álcali como el bicarbonato. Bájalo con una solución ácida. Utiliza los ingredientes en su dosis correcta.
Consejos adicionales
- Usa siempre productos certificados y de buena calidad.
- Si llevas carillas dentales u ortodoncia, consulta antes con un odontólogo.
- Verifica que ninguno de los ingredientes te provoca reacciones alérgicas.
- Conserva la pasta de dientes en un recipiente de vidrio y ciérralo correctamente después de cada uso.
- No introduzcas el cepillo de dientes directamente en el tarro donde se encuentra la pasta para no contaminarla con posibles bacterias presentes en las cerdas.
- Combina tu pasta de dientes casera con un buen cepillado.
Hacer pasta de dientes casera cien por cien natural es una gran alternativa a la hora de mantener la salud bucal a raya. Descubre las mejores recetas para elaborar tu propia pasta dentífrica.
¿Cómo hacer pasta de dientes sin flúor y sin tensioactivos?
Ingredientes
- (aprox. 6 g Alcohol 96° (para conservación de aprox.
Instrucciones
- Desinfecta todos los utensilios, envases y superficies a utilizar.
- Mide la glicerina, añade la xantana y bate con una batidora de tipo minimiper.
- Después, añade los hidrolatos, el xilitol, la sal y el alcohol, y vuelve a batir bien con la batidora.
- ¡Importante! No debes respirar el ácido silícico, y a la hora de manipularlo debes tener especial cuidado para que no se levanten polvos.
- En el caso de una pasta de dientes, el pH tiene que situarse alrededor de 7, así que no es necesario añadir ácido láctico para bajar el pH como sí se debería hacer en el caso de una crema.