Durante una época me obsesioné con buscar pasta de dientes para niños y adultos que estuviera libre de flúor y microplásticos, y a ser posible ¡que no viniera envasado en plástico!
En este artículo, nos vamos a centrar sobre los ingredientes empleados en las pastas de dientes para niños, ya que las encías y el resto de la boca presentan una alta capacidad absorbente. Has de tener en cuenta que el dentífrico es un producto que tu hijo va a usar a lo largo de toda su vida, unas 3 veces al día.
Ingredientes a evitar en las pastas de dientes infantiles
Para protegerlos contamos con el esmalte dental, la sustancia más dura de todo nuestro cuerpo. Un exceso de azucares en nuestra alimentación, los restos de alimentos y ciertos ingredientes usados en dentífricos o enjuagues pueden dañar dichas protecciones. Por ello, una buena higiene dental diaria y la elección de productos adecuados que no contengan ingredientes perjudiciales para la salud de tu pequeño, es fundamental para mantener sus dientes y encías saludables.
Aquí te presentamos algunos ingredientes que debes evitar en las pastas de dientes para niños:
- Triclosán: Se considera un disruptor endocrino que promueve el crecimiento de células de cáncer de mama. La legislación europea permite usarlo en concentraciones máximas del 0,3% del total del producto en dentífricos, ya que en dichas concentraciones se considera “seguro” para la salud. Sin embargo, un estudio reveló que esta sustancia se acumulaba en las cerdas de los cepillos de dientes, llegando a alcanzar concentraciones que superaban en hasta 12,5 veces la dosis diaria habitual.
- Microperlas (Polyethylene): Algunas pastas dentales granuladas están elaboradas con microbolitas de plástico. Estas pueden quedar atrapadas bajo las encías y favorecer el desarrollo de gingivitis.
- Sabores y colorantes artificiales.
- Carragenano/Carragenina (Carrageenan): Algunas marcas lo utilizan como reclamo de producto natural debido a que procede de las algas, pero el proceso productivo usado para obtenerlo le hace perder todo su carácter “natural”.
- Fluoruro: Ampliamente utilizado por una gran cantidad de marcas de pastas dentales. La ingestión prolongada de grandes cantidades puede afectar a los huesos.
En casa empezamos a instalar cepillos de dientes de bambú que a los niños les encantaron. ¡Pero no quiero engañar a nadie! También les siguen encantando los fantásticos de colores así que no en todos los cambios consigo que opten por el de madera.
En cuanto a pasta de dientes, actualmente tenemos la de Di Oleo con caléndula que, aunque enfocada a niños, también uso yo para las encías sensibles. Viene en cristal, el olor y el sabor es muy suave y los ingredientes son de excepción.
La pasta de dientes natural Jack N' Jill no contiene flúor. Disponible con una variedad de aditivos de frutas o simplemente sin sabor, esta es la opción perfecta para aquellos padres que buscan evitar los extractos o sabores orgánicos debido a las alergias. Los estudios han demostrado que en los niños que usaban regularmente la pasta de dientes natural Jack n' Jill con xilitol, la composición de la microflora de la cavidad oral cambió al lado positivo y disminuyó el crecimiento de bacterias. Aplique una pequeña cantidad a un cepillo de dientes Jack N' Jill adecuado. Limpia suavemente con movimientos circulares dos veces al día después de las comidas.

Sé que la competición comercial es horrorosa pero me apetecía mucho que Salva, de la tienda ecológica Ecoplatea, nos hablara de alternativas y sobre todo, de aquello que debemos evitar. Antes de darle la palabra a Salva, quería contestar a una pregunta que me hicisteis hace tiempo sobre qué usamos en casa. Hice un par de recetas de pasta de dientes casera. Una de ellas se enmoheció bastante rápido a razón del agua. Otra contenía principalmente aceite de coco. Acabé descartando esta última porque el aceite de coco no se debe tirar por el lavabo sino a la papelera (se solidifica con el frío). También probé una pasta de agua con arcilla blanca de uso interno. Esta arcilla es esencial en mi casa porque nos sirve para picaduras, quemaduras, candidiasis, rojeces, y durante bastante tiempo, como pasta de dientes. Es una solución que me gusta bastante y que uso cuando me quedo sin pasta. Los niños la probaron pero no les gustó demasiado la consistencia de polvo humedecido (la mezcla, que se hace al momento, parece barro blanco). Durante bastante tiempo también me cepillé los dientes con jabón neutro. Sí, lo has oído bien, jabón. Tiene que ser un jabón que no tenga glicerina (el mío es este). Ya sabes lo que hacen los champús comerciales con tu pelo: crean una capa de silicona que no deja trabajar a las grasas naturales de tu cabello. Igual ocurre con las pastas de dientes: crean una capa que no deja que el esmalte se restituya. Esta opción me gusta, pero a los niños… en fin, sigue sin oler a chuches.
Alternativas saludables al chicle tradicional
Georganics4,90€Aunque parezca increíble, las gomas de mascar están hechas de compuestos plásticos. Una alternativa más saludable y ecológica son estos chicles naturales de menta, que proporcionan un enorme frescor a la boca en un santiamén. Están elaborados con goma arábiga extraída del árbol de la acacia y de la planta medicinal del zapote. Cada una de las grageas está aromatizada con menta y xilitol para un aliento más fresco. No contiene azúcar, flúor ni conservantes.
Masticar chicle es un hábito muy arraigado en la sociedad, aunque también es una costumbre que puede ser beneficiosa. Al hacerlo, segregamos más saliva, por lo que esta contribuye a limpiar nuestra boca y a eliminar las bacterias acumuladas. El resultado son unos dientes más protegidos del ácido bacteriano responsable de las temidas caries.En la fabricación de estas gomas de mascar no se ha empleado ningún derivado del plástico en su composición como sí ocurre en el caso de los chicles convencionales. Están hechas de goma arábiga, una resina que se extrae de árboles como la acacia y el zapote. Al estar aromatizadas con menta y xilitol (un edulcorante natural), refrescan la boca al instante y previenen el mal aliento.
Ingredientes de la goma de mascar natural: Xilitol*^, Base de goma^, Carbonato de calcio*^, Aromatizante*^, Goma arábiga^, Lecitina*^.* Grado alimenticio ^ Natural
Modo de empleo del chicle orgánico de menta: Toma una gragea después de cualquier comida. Mastícala durante al menos 20 minutos para una sensación refrescante en la boca. Al ser 100% natural, puedes desechar el chicle en la basura orgánica o bien arrojarlo en el compost.

Si conoces a alguien o tu mismo crees que tomas muchos chicles y te resulta difícil dejar de tomarlos. Lee este artículo y entenderás por qué se debe abandonar este «hábito-adicción»… no tan inofensivo como pensamos. Existen alternativas a tus necesidades mucho más saludables que “inflarte” a chicles.
¿CUÁLES SON LAS ALTERNATIVAS AL CHICLE?:
- Aprende técnicas de relajación, ir a clases de yoga, meditación para regular el estrés.
- Si te gusta el sabor del chicle, elige agua con limón , o infusiones frías con especias ( jengibre, canela…) hojas de menta o hierbabuena.
- Lleva siempre el cepillo y la pasta de dientes (mejor natural) para refrescar el aliento cada vez que lo necesites.
- Mejorar en conocimientos para elegir alternativas de alimentos saludables que te ayuden a controlar el apetito y la ansiedad.
¿QUÉ TIENE DE MALO TOMAR CHICLES? Pues hemos encontrado bastantes temas en contra. Tomar de vez en cuando un chicle, lógicamente, no es motivo de preocupación, pero cada vez hay más personas, de todas las edades, “adictas” a él y se toman paquetes enteros día tras día. Cuando esto ocurre si que pueden aparecer efectos secundarios como:
- Cambios de hábitos alimentarios. Comer mucho chicle puede cambiar el sentido del gusto y “variar” el sabor de las frutas y las verduras haciéndolas menos apetecibles (más amargas), lo que puede derivar en un consumo inferior a las cantidades recomendadas, siendo un handicap para la salud.
- Problemas de mandíbula. Masticar durante mucho tiempo al día puede desequilibrar el músculo de la mandíbula ( más por un lado que por otro…) alterando la articulación y provocando dolor. Estar haciendo trabajar continuamente la musculatura mandibular, puede favorecer la aparición de dolor de cabeza, de oído e incluso dolor de muelas y nerviosismo.
- Alteraciones gastrointestinales. Masticar muchos chicles nos puede hacer tragar más aire de lo normal, aparecer hinchazón abdominal, gases, dolor… así como cuadros de diarrea, sin aparente motivo, por el edulcorantes (xilitol) que lleva si se toman muchos.
- Confunde a nuestro sistema digestivo. Cuando se mastica, el organismo cree que estamos comiendo, pero en este caso no es real, de manera que se segregan enzimas y ácidos con la intención de favorecer la digestión de algo que no existe. Lo que puede aumentar la acidez e interferir posteriormente en las digestiones cuando si se toma alimento de verdad.
- Pueden favorecer la obesidad. Nuestra papilas gustativas detectan dulce y el metabolismo de los carbohidratos se pone en marcha para recibir estos nutrientes que nunca llegan. Parece ser que con los edulcorantes artificiales ocurre lo mismo y no solo eso, sino que también aumenta la apetencia por los carbohidratos “menos saludables” lo que favorece en ambos casos la acumulación de grasa. Es decir, tomar chicle puede aumentar la ansiedad por comer, en vez de disminuirla, OJO.
- Daño en los dientes. Si el chicle tiene azúcar es un constante «baño de azúcar» sobre el esmalte favoreciendo la aparición de caries. Si no tienen azúcar, los aditivos, como los saborizantes y conservantes ácidos, que contienen pueden favorecer la erosión y el desgaste dental.
- Aumentan los neurotóxicos. Si se tienen empastes los chicles los “deshacen”, se va liberando el mercurio que llevan y a través del torrente sanguíneo llega a todos nuestros tejidos, lo que provoca daños oxidativos potencialmente peligrosos perfectamente evitables.
Así que ya sabéis… lo malo en esta vida son los excesos. Cualquier exceso, hasta de lo bueno, puede volverse en tu contra. Por que al final lo que no se controla …nos domina. La clave de la salud se refleja en adquirir arte para comer, prudencia en beber, desconectar para dormir bien, disfrutar del entorno y buscar el lado positivo de la vida.
Fabricación de pastas dentales
Las pastas de dientes son generalmente pastas abrasivas blancas o geles transparentes. Los polioles, más comúnmente sorbitol (también se usa glicerina) actúan como humectantes, evitando que el producto se seque y conservando la textura y el sabor. Varios ingredientes proporcionan la acción de pulido en las pastas dentales blancas; éstos incluyen carbonato de calcio, sílice hidratada, bicarbonato de sodio, fosfato dicálcico y metafosfato de sodio. Se utilizan para obtener varias propiedades: la pasta de dientes debe fluir fácilmente pero no demasiado rápido desde el tubo; debe "romperse" fácilmente sin ser "fibroso", debe asentarse sobre el cepillo de dientes sin hundirse; estos ingredients también se utilizan para mantener en suspensión cargas/abrasivos.
Añadido para hacer espuma al cepillar. Esto ayuda a la dispersión y retención del producto en la boca. Se puede agregar fluoruro para ayudar a prevenir la caries dental. Se agrega saborizante para disfrazar el sabor desagradable del detergente. También proporciona "frescura". Los métodos de procesamiento varían según el tipo de producto y los ingredientes utilizados. Luego se agrega el abrasivo/carga. El detergente se agrega al final con agitación a baja velocidad para minimizar la formación de espuma.
La fabricación de pastas dentales en gel se puede realizar utilizando un mezclador de alto cizallamiento Silverson. “Refinamiento” del producto terminado antes del envasado. Esto se llevaría a cabo utilizando una unidad en línea especialmente modificada. A continuación, el producto se expulsa a través del estator a medida que entra material fresco.
Chicle para la salud bucal
La goma de mascar «Black is white» contiene carbón activado para dientes más blancos. Muchos otros ingredientes apoyan la higiene bucal y protegen contra las caries. «Black is white» chicle es delicioso, con un sabor cítrico, menta y fresco. Lo mejor es que hay un montón de cosas buenas en este chicle. El carbón activado elimina la decoloración y hace que los dientes sean más blancos sin daños. La hidroxiapatita llena los agujeros que están empezando a formarse y remineralizan el esmalte dental. La glucosa oxidasa asegura una flora oral equilibrada y tiene un efecto antibacteriano. Y el xilitol ofrece protección contra las caries, así como un sabor dulce.