Arañazos, desconchones y abolladuras. Eso es lo que provoca un pomo o manija al chocar contra la pared. Un problema que se puede prevenir fácilmente instalando un tope para puerta que evite el impacto. Se trata de un dispositivo muy simple y fácil de instalar que detiene su avance de forma delicada para no dañar tampoco el lacado o barnizado de la madera.
Las ventajas de estos pequeños utensilios quedan patentes al echar un vistazo a estos topes transparentes Junlic. Se adhieren perfectamente en solo 30 segundos a todo tipo de suelos y, si es necesario quitarlos, no dejan manchas ni residuos. Eso, unido a su buena relación calidad-precio y a lo bien valorados que están por parte de sus compradores, nos ha llevado a elegirlos como los mejores topes para puertas de esta comparativa. Eso sí, una original alternativa la ofrece este sujetapuertas Koko Doormats, que tiene forma de animal y que también sirve como retenedor. Dos opciones a tener muy en cuenta, pero, como vamos a ver, hay otras también dignas de una mención especial.

Tope de puerta para suelo Junlic, una excelente opción para proteger tus paredes.
Tipos de topes para puertas
Según el lugar de instalación, podemos distinguir estos tipos de topes para puertas:
- Topes para puertas de suelo. Se fijan al suelo e impiden el avance de la puerta desde la parte inferior de su estructura.
- Topes para puertas de pared. Han de colocarse en el lugar exacto en el que el pomo choca contra la pared. Son los topes para puertas recomendados si el yeso o la pintura ya tienen algún desperfecto.
Las puertas de pared o suelo son propensas a dejar marcas por lo que se hace indispensable un tope de puerta
Ahora bien, en función del sistema de fijación que empleen, es posible diferenciar entre:
- Topes adhesivos para puertas. Incluyen un pegamento adecuado para la pared o el suelo. Basta con quitar la tira de papel que lo protege, situarlo en su ubicación haciendo un poco de presión y dejarlos dos o tres minutos hasta que se fijen completamente.
- Topes para puertas con imán o magnéticos. Su principal hándicap es que requieren de un elemento metálico en el suelo o la pared. Asimismo, su ventaja es que actúan como retenedores de puertas ya que el imán mantiene sujeto el pomo.
- Topes para puertas con ventosas. El sistema más sencillo y limpio, pero también el menos duradero. El accesorio cuenta con una ventosa que, al hacer succión, hace que se quede fijado al suelo o la pared. Sin embargo, puede soltarse con un golpe fuerte.
- Topes para puertas con tornillos. El menos utilizado actualmente ya que requiere de hacer agujeros con un taladro. Sin embargo, son los más resistentes.
Aunque no podamos englobarlos en ninguno de los tipos anteriores, también debemos hablar de los topes para puertas acolchados y silenciosos. Estos se caracterizan por contar con una almohadilla antigolpe de goma o silicona que evitan que la puerta, al golpear contra ellos, hagan ruido.
Además, según el tipo de puerta para el que estén diseñados, hay que hablar de:
- Topes para puertas convencionales.
- Topes para puertas giratorias.
- Topes para puertas correderas.
Por último, también debemos mencionar los tipos de topes para puertas que existen según su material de fabricación:
- Topes para puertas de tela. Son los más decorativos. Suelen colocarse directamente enganchados al pomo de la puerta.
- Topes para puertas de plástico. Son económicos, versátiles y fáciles de usar. Es habitual que tengan diseños especialmente coloridos.
- Topes para puertas de goma. Son también llamados topes para puertas anticolisión por su carácter flexible y blando.
- Topes para puertas de silicona. Muy similares a los anteriores.
- Topes metálicos para puertas. De acero inoxidable, de cromo, de aluminio o de hierro fundido. Son los más robustos y pesados.
- Topes para puertas de madera. Los indicados para hogares de estilo clásico o rústico y que cuentan también con suelos de madera.
- Topes para puertas de neodimio. En este material se fabrican los topes para puertas magnéticos. Tiene un poder de atracción muy alto.

Ejemplos de diferentes tipos de topes para puertas.
¿Por qué debería tener un tope para puertas?
Las ventajas de los mejores topes para puertas los convierten en elementos indispensables en el hogar:
- Alargan la vida útil de las puertas y el acabado estético de los pomos.
- Salvaguardan la estética de las paredes previniendo desconchones y abolladuras. Lo mismo puede decirse si hay un mueble detrás.
- Las corrientes de aire y los portazos dejarán de ser una preocupación.
- Hay de muchos estilos. No te costará encontrar los topes decorativos para puertas adecuados para tu casa.
- Dejarás de preocuparte siempre que abras una puerta en casa.
- Son muy económicos y fáciles de instalar.
¿Cómo colocar un tope para puertas en casa?
Nada más comprar topes para puertas y llevarlos a casa, te tocará colocarlos. Se hace así:
- Empieza midiendo la distancia a la que quieres que la puerta quede de la pared. Debe ser la suficiente como para que el pomo no impacte contra ella al abrirse. En caso de elegir un tope de pared, deberás determinar el punto exacto en el que choca el pomo.
- Haz una marca en el suelo o en la pared indicando el lugar exacto de colocación.
- Fija el tope para puerta al suelo usando un adhesivo, un imán o un tornillo adecuado en función del tipo de revestimiento que tenga tu casa (tarima, parqué, baldosa, mármol, etc.)
¡Listo! Ya puedes abrir tus puertas sin preocupaciones.
¿Cómo puedo hacer un tope para puertas casero?
Puede que seas habilidoso con las manualidades y que prefieras fabricar tus propios topes para puertas caseros. Sin duda, son muy fáciles de hacer. Para elaborar este ejemplo solo vas a necesitar:
- Algunas piedras pequeñas que puedas encontrar en la playa o en un jardín.
- Una bolsa o funda de tela.
- Adhesivo.
- Un poco de espuma para tapizar.

Con unas cuantas piedras y una pequeña red conseguirás un tope para puertas casero muy efectivo y útil.
Cuando lo tengas todo, sigue estas instrucciones:
- Envuelve las piedras con la espuma.
- Introdúcelo todo dentro de la bolsa. Así adquirirá peso pero sin resultar dura ni perjudicial para la puerta.
- Busca la ubicación idónea como para que el pomo no choque contra la pared.
- Pon unas gotas de adhesivo y fija la bolsita al suelo.
- Prueba que, al abrir la puerta, el tope no se mueve.
Ya habrás terminado.