El sexo oral es una práctica común en encuentros eróticos, pero requiere precaución para evitar riesgos, especialmente para la salud bucodental. Además, la dentición en bebés puede presentar desafíos durante la lactancia. Este artículo aborda ambos temas, ofreciendo técnicas seguras de felación y consejos para manejar la dentición del bebé, así como la corrección de problemas de lengua que afectan la salud dental.

Técnicas para una Felación Placentera y Segura
Aquí hay algunos consejos de educadores sexuales y expertos para mejorar la experiencia de la felación:
- Empieza lentamente: Permite que el pene se ponga duro en tu boca sin movimiento, disfrutando del calor y la humedad.
- Usa lubricante: Añade lubricante a base de agua o silicona para facilitar la acción.
- Manos activas: Coordina la boca con las manos, aplicando presión y fricción.
- Pregunta a tu pareja: Asegúrate de que tu pareja esté disfrutando y adáptate a sus preferencias.
- Adáptate al ángulo: Ajusta tu posición según la curvatura del pene de tu pareja para mayor comodidad.
- Presta atención a tu pareja: Muestra interés en su placer a través de miradas y preguntas.
- No olvides los testículos: Incluye los testículos en la estimulación, lamiendo el escroto.
- Disfruta la experiencia: El sexo oral debe ser placentero para ambos.
Trucos para hacerle el mejor sexo oral a él. Felación.
Es esencial evitar errores comunes como:
- Ir demasiado rápido.
- Usar los dientes.
- Mantener el mismo ritmo.
- No disfrutarlo.
- Empujar la cabeza de la pareja sin consentimiento.
- Succionar el clítoris con demasiada fuerza.
- Eyacular sin avisar.
- Falta de higiene.
La Dentición del Bebé y la Lactancia Materna
La dentición puede ser una causa de comportamiento inquieto en tu bebé entre los 6 meses y los 2 años. El primer diente de tu bebé probablemente aparecerá después de los seis meses de edad, aunque hay algunos bebés que nacen con uno o más dientes y otros en que los dientes no aparecen hasta que tienen casi un año.

Cuando los dientes de tu bebé comiencen a salir en algunos casos no causarán molestias, pero desafortunadamente en otros casos sí. La sensación que producen los dientes al empujar hacia arriba a través de las encías puede provocar un aumento de la producción de saliva, un dolor de mandíbula y una presión desagradable. Sus encías pueden estar rojas e hinchadas y el babeo puede volverse más prominente. También podrán verse afectados sus patrones de sueño, así que no te sorprendas si no duerme algunas noches o está más irritable.
Además puede pasar que sus heces sean más ligeras y experimente una erupción en su pañal debido al aumento en la cantidad de saliva que produce. Como morderá mucho, asegúrate de darle muchas frutas y verduras. Si come alimentos llenos de azúcar, este puede provocar caries, incluso si tu bebé solo tiene unos pocos dientes. Pueda pasar que el bebé sienta molestia cuando los dientes se mueven por debajo de la encía preparándose para salir. Si la presión en las encías resulta muy molesta, morder algo firme puede hacerle sentir mejor.
Muchas mujeres temen por sus pezones durante este periodo y piensan que la aparición del primer diente pueda ser el momento de dejar de amamantar, pero no tendría por qué ser así. Generalmente esto sucede porque el bebé ha mordisqueado el pecho al final de una toma o porque temes que lo haga. Sin embargo, muchos bebés con dientes (o aquellos a quienes les están saliendo los dientes) nunca muerden cuando son amamantados.
Un lactante activo no muerde porque su lengua cubre sus dientes inferiores si hay un buen agarre. Es importante recordar que cuando el bebé está mamando, su lengua se extiende más allá de su encía inferior para poder traer el pezón hacia el interior de su boca. Esto ayuda a proteger al pezón de los nuevos dientes. Además, es posible enseñarle a un bebé que mordisquea el pecho a desprenderse de él cerca del final de una toma. Para ello, una vez que veas signos de desaceleración en el pecho, desengancha a tu pequeño rompiendo suavemente el cierre introduciendo un dedo limpio en la comisura de los labios.
Si tu hijo tiende a masticar y morder al principio de la comida, ofrécele la misma medida antes de empezar. También puede ayudar recordar que esta situación es temporal y que como toda etapa, que atraviesa un bebé o niño, no dura para siempre. De todos modos, puede repetirse cada vez que aparezcan nuevos dientes. Otra cosa que hay que tener en cuenta es que los pezones pueden volver a estar algo sensibles, ya sea por las cuestiones mencionadas anteriormente o por los cambios estructurales que se están produciendo en la boca del bebé.
Alomejor te preguntas si deberías continuar amamantando si, a pesar de todos los intentos, el bebé muerde lo suficientemente fuerte como para lastimarte la piel. La respuesta es sí mientras te asegures de mantener el pezón limpio lavándolo con jabón y agua. Puedes consultar con tu profesional de la salud por medidas adicionales, como la aplicación de una crema antimicrobiana, por ejemplo.
Una vez que haya pasado la fase inicial de prueba de los nuevos dientes (y, de hecho, también durante esta fase), la lactancia materna será una herramienta increíble para facilitar las molestias de tu pequeño, tanto de día como de noche. La dentición puede presentar nuevos desafíos, pero la leche materna continúa siendo el mejor alimento para tu bebé. Amamantar en estos casos puede ayudar a superar esos tiempos difíciles.
Frenillo Lingual y Lactancia Materna
El frenillo lingual y la lactancia están estrechamente relacionados. Existen bebés que nacen con un tipo de frenillo sublingual muy corto, lo cual dificulta los movimientos de la lengua. Esto, a su vez, dificulta o evita el agarre al pecho del recién nacido y, en consecuencia, influye en la lactancia materna. Entonces se sustituye el pecho por el biberón y el bebé se alimenta con leches artificiales.

El neonatólogo o el pediatra serán los primeros que se fijarán en el tipo de frenillo lingual y el rango de movimientos de la lengua en el bebé. Por tanto, ellos pueden consultar con el odontopediatra. En otras ocasiones, los papás se dirigen ellos mismos al odontopediatra para evaluación y consejo.
Anquiloglosia y Lactancia Materna
Anquiloglosia significa literalmente lengua atada o anclada. Cuando existe anquiloglosia, la lengua se encuentra anclada en el suelo de la boca. El movimiento de la lengua es desde prácticamente ninguno a movimientos de escaso recorrido. Esta circunstancia, impide al bebé realizar los movimientos adecuados con su lengua entre la encía inferior y superior.
Ello impide que puedan amamantarse o que lo puedan hacer adecuadamente. Por lo tanto, si intervenimos de forma adecuada, practicando una frenotomía o frenectomía, el bebé será capaz de realizar los movimientos correctos que le permitirán mamar eficazmente sin comprometer el bienestar de la madre. Esta limitación por la lengua anclada, puede tener repercusiones directas en el crecimiento y desarrollo del bebé.
No todos los bebés tienen porqué experimentar esta dificultad. Aunque es cierto que muchas de las madres que tienen una producción de leche adecuada, presentan en cambio dificultades en su lactancia. Luego descubren que su bebé ha nacido con un frenillo lingual corto que impide que se agarren al pecho y puedan extraer la leche para alimentarse y crecer.
¿Cómo Amamantar a un Bebé con Frenillo Corto?
Sin embargo, puede ocurrir que un bebé con frenillo lingual corto puede no manifestar ninguna dificultad para agarrarse, succionar y deglutir la leche rica en lactosa y nutrientes, y que tampoco cause ni dolor ni malestar a su madre. Una postura que favorece la lactancia es con el bebé estirado a lo largo del brazo de mamá. Entonces coloca la boca bien abierta en el pezón con los labios pegados buscando la alineación.
Se produce una alineación oreja hombro cadera que favorece el agarre al pecho de la madre. En estos casos, si observamos una toma, veremos el mentón tocando el pecho y una movilidad de la lengua, aunque limitada. Sin embargo, esto puede ser suficiente para la lactancia.
Por lo tanto, debemos tener esto en cuenta a la hora de decidir qué hacer. Ver si es necesario intervenir ese frenillo con cirugía, si hay problemas con la lactancia materna o si en realidad, tanto la madre como el bebé están cómodos y lactando correctamente a pesar de existir un frenillo lingual corto.
¿Qué Pasa Cuando un Bebé Tiene Frenillo?
En primer lugar, aparte de evaluar el frenillo lingual del bebé, se debe observar el agarre y la postura del bebé al mamar, como hemos indicado en el punto anterior. Si después de todo esto, se decide intervenir, pueden existir varias opciones quirúrgicas. Algunas involucran el corte de algunas fibras del frenillo sin complicaciones. Esta técnica llamada frenotomía se realiza de manera ambulatoria con una tijera.
En cambio, otras opciones pueden requerir de una atención más especializada por parte del odontopediatra, como la frenectomía donde ya se elimina más tejido y se necesita suturar. Sin embargo, si la frenectomía se practica con láser, ésta circunstancia evita la necesidad de dar puntos de sutura. En cirugías de tipos de frenillos con mayor complejidad quirúrgica, se necesita ayudar a los niños utilizando algún tipo de sedación.
Es evidente que antes de decidir la técnica más adecuada, hay que evaluar y analizar el frenillo del bebé, además de conocer las preferencias de los papás en cuanto a la forma de abordar el tratamiento.
¿Cómo se Cura el Frenillo de la Lengua?
La cicatrización en este tipo de intervenciones es rápida y más si se practica con láser. Normalmente, las madres suelen notar una succión diferente y menos dolorosa inmediatamente. Para el bebé resulta conveniente mamar inmediatamente después de la intervención. Sin embargo, se han dado casos en los que los bebés tardan un tiempo en acostumbrarse y volver a aprender a mamar. Incluso, existen otras ocasiones en que la mejoría no resulta tan evidente.
Empujar los Dientes con la Lengua: Causas, Consecuencias y Soluciones
¿Sientes que tu mordida está cambiando debido a la posición de tu lengua? ¿Observas que tus dientes están desalineados? Si quieres saber cómo corregir y evitar empujar los dientes con la lengua, ¡sigue leyendo!

¿Cuál es la Posición Correcta de la Lengua?
La lengua juega un papel importantísimo en funciones vitales como la respiración, la digestión y el habla. Pero además, su posición incorrecta puede comprometer la estética de tu sonrisa, provocando desalineaciones dentales. Este problema surge cuando la lengua no se posiciona adecuadamente contra el paladar, sino que se apoya en los dientes inferiores, generando presión sobre ellos.
Debemos tener en cuenta que, durante el día, podemos tragar saliva hasta mil veces, además de los movimientos que realizamos al masticar y tragar alimentos. Si en todos estos procesos la punta de la lengua se sitúa detrás de los dientes frontales, se crea una presión constante que puede empujar los dientes con la lengua, alterando la alineación dental. Este hábito puede llevar a que, gradualmente, tanto los dientes como el hueso alveolar cedan ante la presión, resultando en una mordida abierta.
Consecuencias de Empujar los Dientes con la Lengua
Empujar los dientes con la lengua es un problema que va más allá de la estética dental y la mordida abierta. Esta mala práctica, que suele originarse en la infancia, conlleva una serie de complicaciones adicionales, tales como:
- Maloclusión: Una mordida desalineada que puede resultar en un desgaste dental innecesario y problemas en la articulación temporomandibular.
- Apiñamiento Dental: La presión constante ejercida por la lengua puede causar un apiñamiento de los dientes, lo que complica la higiene bucal y puede requerir tratamiento de ortodoncia.
- Dificultades Fonéticas: Una posición incorrecta de la lengua puede interferir en la pronunciación de ciertos fonemas, lo que podría requerir terapia del habla.
- Problemas Alimenticios: En particular en niños, empujar los dientes con la lengua puede dificultar la ingesta de alimentos sólidos, lo que puede llevar a deficiencias nutricionales.
- Hipotonía Buccofacial: La debilidad en los músculos de la lengua, labios y mejillas puede resultar de la mala posición de la lengua.
- Respiración Bucal: La posición incorrecta de la lengua puede contribuir a la respiración bucal, lo que a su vez puede llevar a problemas respiratorios y de sueño.
- Alteraciones Posturales: La posición de la lengua también puede influir en la postura general, lo que puede llevar a dolores de espalda y cuello.
- Desarrollo Facial Inadecuado: En casos extremos, la presión constante de la lengua puede afectar el desarrollo facial, especialmente en niños en crecimiento.
- Problemas Psicológicos: La estética dental afectada puede llevar a problemas de autoestima y confianza, especialmente en adolescentes.
Cómo Evitar Empujar los Dientes con la Lengua
Empujar los dientes con la lengua puede llevar a una serie de problemas dentales y orofaciales. A menudo, este comportamiento resulta en el desplazamiento de los dientes hacia adelante, lo que puede requerir tratamientos de ortodoncia especializados. Estos pueden incluir dispositivos como rejillas linguales o trampas linguales, diseñados no solo para corregir la posición de los dientes sino también para reeducar la lengua.
Si el hábito se observa especialmente en niños, es probable que estemos frente a un caso de deglución atípica, mala posición de la lengua en reposo o incluso uso prolongado del chupete más allá de la edad recomendada. En estos escenarios, un enfoque de tratamiento solo ortodóncico no es suficiente. Se debe abordar la raíz del problema para evitar que resurja, incluso después de una corrección ortodóncica exitosa. Por lo tanto, una combinación de logopedia y ortodoncia es a menudo la mejor estrategia para una rehabilitación completa.
La ortodoncia se centra en corregir el trastorno de la mordida abierta, mientras que la logopedia se enfoca en corregir el patrón inadecuado de deglución. Aquí es donde entra en juego la Terapia Miofuncional, un conjunto de técnicas y procedimientos destinados a corregir el desequilibrio muscular orofacial. Esta terapia ayuda a establecer nuevos patrones musculares para la deglución y la articulación del habla, además de eliminar hábitos nocivos y mejorar la estética facial del paciente.
Enfermedades de Transmisión Sexual y Sexo Oral
El sexo oral, si no se toman precauciones, puede conllevar riesgos de contagio de infecciones de transmisión sexual (ITS). Múltiples infecciones pueden usar la boca como vía de entrada y/o propagación.

Cualquier persona expuesta a una pareja sexual infectada tiene riesgo de contraer una ITS en boca, garganta, genitales o zona anal. El riesgo de contraer VIH es menor por sexo oral que anal o vaginal, pero el contacto de fluidos corporales aumenta el riesgo de otras ITS.
Ejemplos de ITS y su Transmisión por Sexo Oral
- Herpes Labial (VHS-1 y VHS-2): Transmisión por contacto cercano, causando ampollas en labios, encías y paladar.
- Mononucleosis Infecciosa (Virus de Epstein-Barr): Transmisión a través de la saliva, causando fiebre, dolor de garganta y afectación ganglionar.
- Citomegalovirus (CMV): Transmisión a través de fluidos corporales como saliva, semen y secreciones vaginales, causando úlceras en la boca y problemas en las encías.
- Virus del Papiloma Humano (VPH): Transmisión por contacto, causando lesiones en forma de papiloma o verrugas en boca y garganta.
- Sífilis (Treponema Pallidum): Transmisión a través de heridas o cortes en las mucosas, causando llagas dolorosas en labios y lengua.
- Gonorrea: Infección bacteriana que puede afectar las mucosas de la boca y la garganta, con síntomas leves o confundidos con infecciones comunes.
- Clamidia: Infección bacteriana que puede provocar dolor o enrojecimiento de garganta, a menudo sin síntomas.
- VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana): Contagio por contacto sanguíneo, semen, fluidos vaginales y leche materna, con mínimo riesgo por saliva.
- Hepatitis (A, B, C): Inflamación del hígado con diversas vías de contagio, incluyendo prácticas sexuales oro-anales (A), contacto con fluidos (B), y vía parenteral o fluidos corporales (C).
- Candidiasis: Infección por el hongo Cándida Albicans, más frecuente en hombres por transmisión sexual, causando picor, enrojecimiento y secreciones.
Prevención y Tratamiento
El tratamiento dependerá del tipo de infección y su gravedad. En el caso de herpes, el tratamiento es sintomático. Para enfermedades bacterianas como sífilis y gonorrea, se usan antibióticos. La prevención incluye el uso de dispositivos profilácticos y revisiones periódicas en el dentista.
A pesar de los riesgos, el sexo oral también tiene beneficios, como la presencia de componentes en el semen que pueden ser protectores durante el embarazo y hormonas que favorecen la relajación.
En conclusión, el sexo oral puede ser una fuente de contagio si no se toman precauciones, pero también ofrece beneficios. La higiene y la comunicación con la pareja son esenciales para una práctica segura y placentera.
Cuidado Dental en Niños
Muchas personas piensan que cepillarse los dientes de leche no es tan importante porque, de todos modos, se caen. Sin embargo, esto es una falacia. De hecho, un cepillado dental adecuado es especialmente importante para los niños. Los dientes de leche son un objetivo privilegiado para las bacterias de la caries.

Una vez que los dientes de leche se infectan con caries, las bacterias se propagan automáticamente a los dientes permanentes. A menudo, los dientes permanentes ya están infectados de caries cuando erupcionan y el niño se enfrenta a un futuro lleno de problemas dentales. Sin embargo, esto puede evitarse fácilmente cepillando los dientes correctamente desde el principio.
¿Cómo se Cepillan los Dientes a un Niño Pequeño?
En cuanto sale el primer diente, es hora de empezar a cepillarse los dientes. El cuidado dental adecuado comienza directamente con el primer diente, es decir, a la edad de unos seis meses. Ahora es exactamente el momento adecuado para acostumbrar a tu hijo a cepillarse los dientes con regularidad.
Si tu hijo tiene menos de un año, cepíllale los dientes en tu regazo, en el hueco de tu brazo o en el cambiador. Aunque tu hijo esté tumbado o sentado en el suelo, puedes cepillarle los dientes de maravilla. Más adelante, cuando tu hijo sea capaz de valerse por sí mismo, lo mejor es que se coloque frente a ti e incline ligeramente la cabeza para que puedas alcanzar fácilmente sus dientes.
Entre los dos y los tres años, tu hijo ya puede coger un cepillo de dientes. Es el momento adecuado para enseñarle a cepillarse los dientes correctamente. Lo mejor es colocar un espejo a la altura de los ojos de tu hijo para que pueda ver y comprobar los movimientos del cepillado dental. Lo más importante ahora es tener paciencia. Los niños de dos años aún no tienen las habilidades motoras necesarias para cepillarse los dientes y todavía no entienden realmente por qué tienen que cepillarse.
Apoye a su hijo con cariño, pero sea constante. Tú eres el responsable de que la limpieza sea correcta. Después de que tu pequeño se haya cepillado los dientes, vuelve a cepillárselos y limpia las zonas más difíciles, como la línea de las encías, las caras internas y las muelas posteriores, en una segunda pasada.
¿Cuánto Tiempo Deben Cepillarse los Dientes los Niños?
La respuesta es sencilla: tres veces al día durante tres minutos cada vez. Lo mejor es cepillar los dientes del niño por la mañana y a la hora de comer, 30 minutos después de haber comido, y por la noche, justo antes de acostarse.
En los países de habla alemana, los dentistas recomiendan la llamada técnica KAI para cepillar los dientes a los niños. KAI significa superficies de masticación, lados exteriores y lados interiores. Su hijo dibuja círculos en la parte exterior de los dientes.
Pastas Dentales para Niños
Un buen dentífrico infantil no sólo debe ser suave, sin sustancias nocivas y eficaz, sino que también debe contener flúor para fortalecer el esmalte y proteger contra la caries.
- Niños pequeños, desde el primer diente hasta los dos años de edad: Dos veces al día, una cantidad del tamaño de un grano de arroz de dentífrico infantil con un contenido en flúor de hasta 1.000 partes por millón (ppm).
- Niños a partir de seis años: Una cantidad del tamaño de un guisante de pasta dentífrica con flúor para niños (hasta 1.500 ppm) tres veces al día.
Tabla Resumen de Recomendaciones
| Tema | Recomendación |
|---|---|
| Felación | Usar lubricante, variar ritmos, comunicarse con la pareja |
| Lactancia y Dentición | Continuar amamantando, mantener el pezón limpio, ofrecer mordedores |
| Frenillo Lingual | Evaluar el agarre del bebé, considerar frenotomía/frenectomía si hay dificultades |
| Dientes y Lengua | Corregir la posición de la lengua con terapia miofuncional |
| Cuidado Dental Infantil | Cepillar 3 veces al día, usar pasta con flúor, técnica KAI |
| Sexo oral y ETS | Utilizar profilácticos, hacerse chequeos regulares |