Sangrar después de la extracción de las muelas es algo habitual en este tipo de operaciones. No obstante, esto alarma, en ocasiones, a los pacientes, que no saben cómo actuar al respecto. La extracción dental es un procedimiento común dentro de las cirugías bucales que a menudo es necesario para tratar diversas afecciones dentales, como dientes dañados, infectados o afectados por problemas de espacio en la boca.
Es en la consulta, durante la operación o en los momentos posteriores a ella, cuando más sangrado puede darse. La pieza dental retirada ha dejado un hueco y una herida abierta y tierna. ¿Hay que preocuparse en estos escenarios? Lo cierto es que en la mayoría de casos no. Como explican nuestros profesionales de Oiz Klinika, «las personas que buscan clínica dental en Durango para someterse a este tipo de intervenciones a veces llaman alarmadas porque siguen sangrando en casa. Este escenario se puede dar durante las primeras 24 horas, e incluso es normal sentir un poco más de sabor a sangre en la cavidad bucodental durante los 7 o 10 primeros días.
Sin embargo, hay ciertos signos que no son habituales y que pueden indicar complicaciones que requieren atención profesional inmediata. Si experimentas algún signo inusual después de una extracción dental, no dudes en comunicarte con nosotros para recibir orientación y atención personalizada.
Cuidados Post-Extracción Inmediatos
Durante las primeras 24 horas después de una extracción dental, es normal que la zona se encuentre sensible y que tengas dudas sobre cómo actuar. Es importante que preguntes a tu odontólogo todo lo que necesites saber.
Estas son las principales precauciones que se deben tener en cuenta cuando a un paciente le preocupa sangrar después de la extracción de las muelas. Para lograr una recuperación óptima después de una extracción dental, es crucial entender los cuidados a seguir durante los días posteriores al procedimiento. Estos cuidados no solo ayudan a prevenir infecciones y complicaciones, sino que también garantizan una cicatrización rápida y eficaz. Las primeras 24 horas son críticas para la cicatrización.
Cabe tener en cuenta que el coágulo firme (es decir, la cicatrización que impide el sangrado) ocurre a partir de las 24 horas posteriores a la intervención. Durante este período, se forma un coágulo de sangre en la cavidad donde estaba el diente, lo que ayuda a proteger la herida y facilita la recuperación.

Pasos a seguir inmediatamente después de la extracción:
- Control del sangrado y uso de gasas: Como se mencionó previamente, morder una gasa durante los primeros 30-60 minutos ayuda a detener el sangrado. Si persiste después de cambiar la gasa, es importante consultar al dentista, aunque es normal que el sangrado leve continúe durante varias horas.
- No te enjuagues la boca, y en la medida de lo posible, traga saliva, no la escupas. Si es demasiado, haz un rollo con una gasa estéril y limpia el exceso de saliva o sangre.
- Si durante las primeras 12 horas notas la zona inflamada o hinchada, puedes aplicar una bolsa con hielo o hielo envuelto en un trapo, nunca calor (el calor facilita la inflamación).
- Las primeras horas tras la cirugía es mejor que mantengas la cabeza levantada.
- Debes relajarte. Estar sentado es mucho mejor que de pie o tumbado.
Cuidados Generales para la Recuperación
Una vez esté controlado el sangrado, haya sido este control inmediato o ya en casa, deberían observarse unos consejos básicos para evitar que la zona afectada se inflame, se produzcan nuevos sangrados o haya posibilidad de infecciones.
Sigue las instrucciones de tu dentista: Después de la extracción de muela, tu dentista te dará instrucciones específicas sobre cómo cuidar la zona afectada. Además de lo anterior, considera lo siguiente:
- Descanso: Evitar actividades físicas intensas durante las primeras 24 a 48 horas es fundamental para mantener el ritmo cardíaco y la presión arterial en niveles bajos, lo que a su vez minimiza el riesgo de sangrado. Durante este tiempo, el cuerpo necesita enfocarse en la cicatrización, por lo que es ideal mantener la cabeza elevada al descansar.
- Evitar la succión, no escupir y no enjuagarse de forma intensa: Es importante evitar cualquier acción que pueda dislocar el coágulo de sangre. No se debe utilizar pajitas ni enjuagarse de forma intensa o brusca la boca en las primeras 24 horas.
- A la hora de dormir: La noche de la extracción se recomienda dormir con la cabeza levantada, puede ser con un par de almohadas o cojines.
- Evitar realizar ejercicio físico durante las siguientes 24 horas.

Higiene Bucal Adecuada
Mantener una correcta higiene oral es muy importante para favorecer la cicatrización de la zona. Cuando escupas no lo hagas de forma violenta. Procura emplear un cepillo con las cerdas suaves y realizar movimientos pausados, no agresivos. No debes olvidarte de cepillar la lengua.
- Cepillado dental: A partir de las 24 horas, se puede retomar el cepillado, pero con mucha suavidad y evitando la zona de la extracción. Es recomendable usar un cepillo de cerdas suaves especial para dientes y encías sensibles.
- Enjuagues bucales: Aunque no se deben realizar enjuagues intensos durante las primeras 24 horas, a partir del segundo día se pueden hacer enjuagues suaves con agua salada (una cucharadita de sal en un vaso de agua tibia). Estos enjuagues ayudan a mantener limpia la zona afectada y favorecen la cicatrización.
- Evitar el uso de enjuagues comerciales: Algunos enjuagues bucales comerciales contienen alcohol u otros ingredientes irritantes que pueden retrasar la cicatrización o incluso causar incomodidad.
Dieta Recomendada
Durante los primeros días tras la extracción, la dieta debe ser modificada para asegurar que la zona tratada no se vea afectada por alimentos que puedan interferir en la cicatrización. La dieta que debes seguir las primeras horas es blanda. Evita picantes, comidas o bebidas muy calientes o con burbujas durante al menos 3 días. Tras cada ingesta de comida asegúrate de que el agua elimina cualquier resto de comida.

- Dieta blanda y fría: Durante las primeras 24 horas, se recomienda consumir alimentos fríos o a temperatura ambiente, como batidos, polos de hielo, yogur y sopas frías. Los alimentos calientes pueden aumentar el flujo sanguíneo en la zona, lo que podría inducir el sangrado. Es recomendable seguir con una dieta blanda durante los primeros días, optando por purés, sopas y alimentos fáciles de masticar.
- Evitar ciertos alimentos: Se debe evitar el consumo de alimentos duros, pegajosos o que puedan quedar atrapados en la cavidad de la extracción, como frutos secos, semillas, palomitas de maíz y alimentos crujientes en general.
- Si la muela está en una zona principal de masticación hay que comer alimentos blandos durante las primeras 24 / 48.
- Come alimentos blandos y fríos: Después de la extracción, come alimentos blandos y fríos, como puré de patatas, yogur y helado.
Manejo del Dolor y la Inflamación
Después de una extracción dental, es común experimentar dolor y algo de inflamación.
- Analgésicos: En caso de dolor no tomar aspirina, el doctor le indicara un analgésico recomendado para cada caso. Los analgésicos de venta libre como el ibuprofeno o el paracetamol suelen ser suficientes para manejar el dolor en la mayoría de los casos. El ibuprofeno tiene la ventaja adicional de ser un antiinflamatorio, lo que puede ayudar a reducir tanto el dolor como la hinchazón.
- Control de la inflamación: Aplicar hielo en la zona externa de la cara durante las primeras 24 horas, como se mencionó previamente, puede ser muy efectivo para controlar la inflamación.
- Toma los analgésicos que te ha recetado el odontólogo, así como los antibióticos, no sentirás dolor y prevendrás la aparición de infecciones.
Antibióticos
- Antibióticos: En casos en los que la extracción sea compleja o exista un riesgo elevado de infección, el dentista puede recetar antibióticos. Es crucial completar el ciclo completo de antibióticos para prevenir complicaciones, incluso si los síntomas mejoran antes de que terminen.
Complicaciones y Cuándo Buscar Ayuda Profesional
A pesar de seguir los cuidados recomendados, algunas complicaciones pueden surgir tras una extracción dental.
- Alveolitis seca: Esta es una de las complicaciones más comunes tras una extracción dental, especialmente cuando se extraen muelas del juicio. Se produce cuando el coágulo de sangre se desaloja prematuramente, exponiendo el hueso y los nervios a los alimentos y líquidos. Esto genera un dolor intenso y, en algunos casos, mal aliento. Para prevenir la alveolitis seca, es fundamental no fumar, no usar pajitas ni realizar enjuagues intensos durante las primeras 24-48 horas.
- Infecciones: Aunque las infecciones no son muy comunes, pueden ocurrir si no se sigue una higiene bucal adecuada o si los alimentos quedan atrapados en la cavidad de la extracción.
- Sangrado persistente.
- Sensación de anestesia prolongada. Después de una extracción dental, es normal sentir adormecimiento o entumecimiento en el área durante unas pocas horas debido a la anestesia.
- Dificultad para abrir la boca. Después de una extracción dental, es posible experimentar una ligera dificultad para abrir la boca debido a la inflamación y el malestar en el área afectada.
- Inflamación continua. La hinchazón es común después de una extracción dental y generalmente disminuirá en los días posteriores al procedimiento.
- Fiebre. La presencia de fiebre después de una extracción dental puede ser un signo de infección.
Si experimentas alguno de estos síntomas, es crucial contactar a tu dentista de inmediato.
Seguimiento y Rehabilitación Dental
- Seguimiento con el dentista: Es importante asistir a las revisiones programadas para asegurar que la herida cicatrice correctamente. En algunos casos, puede ser necesario retirar los puntos de sutura, si se utilizaron.
- Cuidado del hueso: Aunque la herida puede cerrarse superficialmente en una o dos semanas, el hueso subyacente tarda entre 3 y 6 meses en regenerarse completamente. Durante este tiempo, es crucial seguir con una buena higiene bucal y evitar hábitos como fumar, que pueden afectar negativamente el proceso.
- Rehabilitación dental: Dependiendo del diente extraído y de su ubicación, puede ser necesario considerar tratamientos de rehabilitación dental, como implantes dentales o prótesis.
Consideraciones Adicionales
Existen algunos escenarios en los que el paciente no deja de sangrar pese a seguir todas las recomendaciones y consejos que ofrecen los profesionales. Además, inicialmente el sangrado se intenta controlar en clínica. Se supone que deben de haberse realizado análisis del paciente antes de la extracción y, por tanto, se debería ser consciente de si este está tomando algún tipo de anticoagulante o similar que pueda estimular el sangrado.
Un par de gotitas de sangre en la saliva nos puede dar la impresión de un sangrado severo, porque notamos el sabor a sangre en la boca y notamos mucho líquido. No se trata de algo grave. Hay que intentar no ponerse nervioso, ya que en la mayoría de los casos esos sangrados son leves: en caso de que el sangrado sea excesivo tendrías la boca llena de sangre en unos segundos.
Un truco de abuela que puede ayudar en caso de sangrado leve es morder una bolsita de té húmeda. Eso sigue sin significar que el problema sea grave, ya que sigue tratándose de una herida superficial que afecta a vasos sanguíneos pequeños.
Tampoco tengas problema en consultar cualquier duda que te surja tras la intervención.
¿Qué hacer después de una Extracción Dental? Consejos FÁCILES!
| Procedimiento Dental | Anticoagulación | Recomendaciones |
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| Limpieza Dental | No es necesario suspender | Enjuagues con ácido tranexámico (Amchafibrin® 500 mg) durante el procedimiento y tras este, mientras persista la hemorragia, cada 4 horas. |
| Endodoncias, Empastes | No es necesario suspender | Si hay sangrado, realizar enjuagues con ácido tranexámico (Amchafibrin® 500 mg) cada 4 horas hasta que ceda. |
| Extracción de una única pieza dental | No es necesario suspender |
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| Extracciones múltiples, Cirugía para colocación de implantes | Suspender el anticoagulante oral y pasar a profilaxis con heparina de bajo peso molecular (HBPM) |
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