La salud dental es un aspecto fundamental para el bienestar general de cualquier persona. Gracias a las coronas de los dientes, podemos llevar a cabo con éxito funciones indispensables para nuestro día a día, como por ejemplo masticar alimentos o realizar una correcta pronunciación de los sonidos. Sin embargo, con el paso del tiempo, distintas afecciones bucodentales o incidentes como golpes en la boca pueden afectar su estabilidad. Por eso, en algunos casos se hace necesario reemplazarlas por una funda dental artificial.
Si estás buscando mejorar la estética de tu sonrisa y proteger tus dientes, es posible que te hayas encontrado con diferentes opciones, como las fundas dentales y las carillas dentales. Como odontólogo con años de experiencia clínica, sé que la idea de colocarse una corona dental (también llamada funda dental, un tipo de prótesis dental fija) puede generar muchas dudas y algo de nerviosismo. Quieres saber exactamente cómo se pone una corona dental porque posiblemente tu dentista te ha recomendado una, o quizá solo tengas curiosidad por el procedimiento. Te hablo en primera persona, de odontólogo a paciente, para explicarte con empatía y rigor todo lo que necesitas saber.
En este artículo, te guiaremos a través de todo lo que necesitas saber sobre las fundas dentales, desde qué son y cuándo se recomiendan, hasta los diferentes tipos que existen y el procedimiento de colocación paso a paso. Además, abordaremos los cuidados y el mantenimiento necesarios para prolongar su duración.
🤔 ¿QUÉ CORONAS DENTALES SON LAS MEJORES? Corona Dental de Porcelana, Corona de Zirconio o de Metal?
¿Qué son las Fundas Dentales?
Las fundas dentales son justo eso, “fundas” que se fabrican a medida y cuyo objetivo es cubrir las piezas dentales dañadas o afectadas por algún tipo de dolencia de nuestra dentadura. Están indicadas para devolver la estética de nuestra sonrisa y la funcionalidad de nuestra dentadura, y suelen colocarse sobre la misma pieza dental natural.
Las fundas dentales se colocan sobre el diente y lo cubren en su totalidad. Antes de hacerlo, el odontólogo tiene que preparar el área, para ello hay que lijar y alisar el diente sobre el que se colocará. Esto creará una base adecuada para colocar la corona. También se pueden ponerlas sobre implantes si es el caso. Aunque es más común que se coloquen en los molares y premolares, también hay fundas para dientes delanteros. De esta manera el paciente recupera la estética de su sonrisa.
Para ello, primero debe realizarse un proceso previo que se conoce como tallado. El tallado consiste en alisar el diente por todas sus caras para que se pueda colocar la funda encima. Haciendo este primer paso, conseguimos que la funda se adapte perfectamente al diente.
Al reproducir el tamaño del resto de piezas el resultado es muy natural, y gracias a ellas, el paciente podrá volver a comer, hablar o sonreír con total naturalidad.
No hay que confundir entre fundas y carillas dentales. Hay algunas diferencias básicas que tienes que conocer sobre estos tratamientos. La función de las carillas de composite y otros materiales es más de estética dental y solo cubren una parte del diente. Además, son más finas que las coronas. Estas últimas, por su parte, son gruesas para poder cumplir con su función protectora y brindar mejor funcionalidad a la pieza dental, a la que cubren por completo.
Una funda dental, también conocida como corona, es una restauración dental que cubre completamente un diente dañado o debilitado. Estas coronas pueden estar hechas de diferentes materiales, incluyendo porcelana, metal o una combinación de ambos, y son personalizadas para adaptarse a la forma, tamaño y color de tus dientes naturales.
El propósito de colocar una corona dental artificial es abordar cualquier problema o daño en la corona natural de un diente que pueda comprometer su integridad. Al colocar una corona artificial, que se elabora meticulosamente para replicar la estructura anatómica de una corona natural, se puede restaurar y preservar la funcionalidad y apariencia del diente.
¿Cuándo se Recomienda Colocar una Funda Dental?
Tal y como hemos comentado en el punto anterior, las fundas dentales sirven para devolverle al diente dañado su funcionalidad y su estética, además de protegerlos. Los usos y casos clínicos son los siguientes:
- Es necesario reforzar un diente debilitado, por ejemplo, después de realizar un tratamiento de conductos o endodoncia. Este tratamiento deja el diente más frágil y, por lo tanto, susceptible a fracturas. Con la corona, se garantiza que el diente tenga una estructura más sólida y cumpla su función de forma óptima.
- Se requiere solucionar problemas estéticos de color. También pueden usarse carillas.
- También en casos de fisuras o fracturas dentales. En estas situaciones las fundas previenen que el daño dental siga avanzando.
- Existe una caries de tal magnitud que no se puede arreglar con ningún tratamiento.
- Se necesita mejorar la función masticatoria, adecuando la oclusión.
- Es necesario resolver anomalías de forma y posición. Por ejemplo, para corregir problemas de mal posiciones dentales. También pueden usarse carillas.
- Por último, se colocan cuando se quiere mejorar la estética de los dientes. Es decir, cuando hay desgaste, o si el color, la forma y la posición de estos se ha visto afectado por el paso del tiempo y el estilo de vida de la persona.
- Se necesita sustituir un diente perdido previamente. En este caso, en lugar de la funda dental, hoy en día se coloca el implante dental.
- Otro motivo para colocar coronas de porcelana u otro material es el desgaste excesivo de las piezas. Esto suele ocurrir cuando el paciente tiene bruxismo o si ha ocurrido una abrasión severa.
Si el paciente aún tiene el diente natural, pero hay un daño severo, se puede colocar una funda. El dentista primero prepara el diente y toma las impresiones para preparar la funda a medida. Decidir entre colocar la funda sobre el diente natural o sobre un implante dependerá del estado del diente. Aunque los dentistas suelen preferir mantener la pieza natural, si esta está muy deteriorada puede ser mejor recurrir al implante.
Por último, las fundas dentales, aunque son duraderas es posible que en algún momento se dañen. Algunos problemas comunes que se pueden presentar son desgastes, fracturas o filtraciones. Ante cualquiera de estos daños, el dentista determinará cuál es la mejor solución. Hay situaciones en las que es posible reparar las fundas utilizando resina. Sin embargo, cuando se trata de daños severos, la mejor solución es reemplazarlas por unas nuevas.
¿Qué Tipos de Fundas Dentales Existen?
Existen diversos tipos de fundas dentales, clasificadas según los diferentes tipos de materiales con las que están fabricadas. El tipo de material determina la estética y el precio del tratamiento. Los diferentes tipos fundas para los dientes según los materiales de los que son elaborados son los siguientes:
- Fundas de Metal y Porcelana: Tienen una apariencia muy similar al diente y además son muy resistentes. Se han utilizado mucho, aunque hoy en día preferimos hacerlas totalmente cerámicas. Consiste en un capuchón de metal que está recubierto con porcelana. De esta forma, reúne las ventajas de las fundas metálicas, con la estética de las de porcelana. Son muy duraderas, por lo que están entre las más recomendadas por los odontólogos. Gracias a sus características es capaz de mejorar la resistencia de los molares. Pero aunque pueden usarse para los dientes delanteros, no son muy recomendadas por la presencia de dos materiales. Puede ocurrir que en pacientes con encías retraídas la parte metálica quede a la vista.
- Fundas sólo de Porcelana: Las más estéticas y las que mejor imitan al diente natural. Normalmente se usan para los dientes que se ven cuando se sonríe, ya que no son tan resistentes como las anteriores. Las fundas dentales de porcelana son prótesis fijas cementadas que se instalan encima de los dientes naturales para corregir su forma. Estas los envuelven por completo, proporcionándole protección a los dientes y ofreciendo una apariencia mucho más estética. Asimismo, estas fundas protegen a aquellos dientes que han tenido algún tipo de caries profunda o que han quedado debilitados luego de una endodoncia. Esta ayuda a que el paciente mantenga la pieza dental por mucho tiempo. Ofrecen un resultado muy natural y estético, se puede adaptar a la tonalidad del resto de las piezas. Es más recomendada para los dientes delanteros que para las muelas debido a que el material es menos fuerte que el metal.
- Fundas de Resina: Se usan principalmente como fundas provisionales, aunque se pueden usar como fundas permanentes. Son más económicas, pero en contrapartida, su resistencia es baja. Este tipo de fundas no son muy resistentes y su acabado no es tan natural como el de las fundas de porcelana o el circonio. Por lo general, se utilizan las coronas de resina como provisionales, mientras se fabrican las definitivas. Las coronas de resina son más económicas que otras alternativas, como las de circonio, pero al mismo tiempo son menos duraderas. Aunque imitan al diente natural, su superficie es porosa y por ello son propensas a mancharse. Por estos motivos se prefiere su uso provisional.
- Fundas de Zirconio: El zirconio es un metal blanco, por lo que ofrece alta resistencia y un alto componente estético. Sin embargo, su resultado no es tan natural como las de porcelana, pero se usan en dientes posteriores sobre todo por su resistencia. El circonio es un tipo de metal blanco muy resistente. Su uso en odontología es reciente y ofrece muchas ventajas a los pacientes que optan por coronas de este material. Es muy fuerte y además da un resultado muy natural. Es traslúcido y menos grueso que otras alternativas como las de metal porcelana o porcelana. El paciente puede elegir el color que más se asemeje al resto de los dientes y tiene la garantía de que permanecerá en ese tono siempre. Gracias a estas características los odontólogos las recomiendan como fundas para dientes delanteros y traseros. No se notará la diferencia entre los dientes naturales y las coronas. Podrá ver la diferencia entre el uso de las fundas de zirconio antes y después. Otra de las ventajas de este material es que su desgaste es mínimo.
- Fundas de Metal: Actualmente son las menos frecuentes. Los metales utilizados en su fabricación son el oro, el níquel y el platino. Son muy resistentes, pero el acabado no es nada parecido al de un diente natural. Son fundas muy resistentes, pero que se usan poco debido a que su aporte estético es poco y no se asemejan al diente natural. Cuando se colocan, por lo general se usan para cubrir las muelas ya que son menos visibles.
- Fundas de acero inoxidable: Son utilizadas como una protección temporal del diente y los nervios. Son prefabricados, solo se colocan mientras se fabrica la funda nueva, no son muy estéticas y por eso son de poco uso.
Desde el punto de vista funcional, todos los tipos de fundas cumplen el objetivo básico de devolver la capacidad masticatoria al paciente. Sin embargo, y sin duda, los materiales más modernos son los que aportan un alto grado de estética y naturalidad en el resultado.
A continuación, se presenta una tabla comparativa de los diferentes tipos de fundas dentales:
| Tipo de Funda | Material | Resistencia | Estética | Uso Común |
|---|---|---|---|---|
| Metal y Porcelana | Metal recubierto de porcelana | Alta | Buena | Molares |
| Porcelana | Cerámica | Media | Excelente | Dientes frontales |
| Resina | Resina compuesta | Baja | Regular | Provisional |
| Zirconio | Óxido de zirconio | Alta | Muy Buena | Molares y dientes frontales |
| Metal | Oro, níquel, platino | Muy Alta | Baja | Molares (poco visibles) |
Procedimiento de Colocación de Fundas de Dientes Paso a Paso
Las fundas dentales no son un procedimiento complicado, en muchos casos con tan solo dos visitas al dentista ya el paciente podrá tenerlas listas. Sin embargo, antes de comenzar es importante entender cómo será el proceso. El procedimiento de colocación de una corona dental generalmente se lleva a cabo en dos visitas. Los pasos son los siguientes:

- Evaluación del paciente: En la primera sesión, el dentista realiza una evaluación exhaustiva del diente afectado, en la que el dentista comprobará la salud general del paciente y también tomará imágenes dentales para asegurarse de que es un candidato para las fundas de porcelana.
- Preparación del diente: Se retira una parte de la estructura del diente para hacer espacio para la funda, y para ello el odontólogo eliminará el esmalte y tomará las impresiones de los dientes.
- Elección del color: Lo siguiente es elegir el color adecuado de las fundas, y quizás coloque algunas de forma temporal, a modo de prueba. Las coronas permanentes pueden tardar dos semanas en ser fabricadas.
- Impresión dental: Una vez preparado el diente, el dentista toma una impresión de la boca, que se enviará a un laboratorio para la creación de la corona personalizada.
- Colocación de la corona provisional: Para proteger el diente mientras se elabora la corona permanente, se coloca una funda provisional.
- Colocación de la corona permanente: Luego de eso estarán listas para ser colocadas, en caso de ser necesario, se utilizará anestesia local. Se requiere que la superficie del diente esté un poco áspera para, con un pegamento especial, colocar cada funda y asegurarse que se fije la funda a cada diente. Para ello, se requiere aplicar un tipo de luz especial en cada pieza dental. La nueva corona, hecha a medida en el laboratorio, se prueba en la boca del paciente para asegurarse de que encaje correctamente y tenga el color adecuado.
Gracias a los avances tecnológicos en odontología, algunas clínicas ofrecen la opción de colocar coronas dentales en una sola visita. Este proceso, conocido como «CAD/CAM» (Diseño Asistido por Computadora y Fabricación Asistida por Computadora), permite que los dentistas diseñen y fabriquen coronas en el consultorio utilizando escáneres digitales y fresadoras.
Cuidados y Mantenimiento
Para prolongar la duración de las fundas dentales es importante darles el cuidado adecuado. Es decir, debes tener una rutina de limpieza diaria para eliminar bacterias y prevenir la aparición de sarro. Además, debes acudir al dentista con regularidad y, en caso de que notes algún problema con la funda debes consultarlo con el especialista. A continuación, te damos algunos consejos básicos que te ayudarán en el cuidado de las fundas o coronas dentales.

Rutina Diaria
- Con las fundas dentales debes tener los mismos cuidados que con los dientes naturales. Esto ayudará a prevenir problemas de salud dental, como caries o enfermedades de las encías, y a que duren más tiempo.
- Cepillarse los dientes de manera correcta al menos tres veces al día con una pasta que posea flúor. Asegúrate de limpiar toda la superficie de las fundas.
- Utiliza siempre el enjuague bucal y la seda dental para remover residuos de alimentos.
- Como parte del cuidado diario, evita masticar alimentos duros, muy crujientes o pegajosos, como caramelos o goma de mascar. También se debe evitar morder objetos duros, como lápices, hielo o comerse las uñas.
- Las fundas de porcelana y de resina tienden a mancharse, por lo que es recomendable evitar alimentos y bebidas de color oscuro.
Revisiones Periódicas y Limpiezas Profesionales
- Acude al dentista con regularidad para realizarte revisiones y limpiezas profesionales. Esto ayudará a detectar y prevenir problemas a tiempo, así como a mantener tus fundas en óptimas condiciones.
¿Duele Poner una Funda Dental?
Durante el procedimiento, se utiliza anestesia local para adormecer el diente y la encía, por lo que no sentirás dolor mientras trabajamos. Tallar un diente para una funda se siente muy parecido a hacer un empaste, gracias a la anestesia. Notarás vibraciones de la fresa (el instrumento que lima) y el sonido, pero no habrá dolor.
Después de colocar la funda, cuando pasa el efecto de la anestesia, podrías experimentar algunas molestias leves, esto es completamente normal. Piensa que hemos trabajado en la zona: el diente y encía pueden estar algo irritados por el tallado y la cementación. Las sensaciones típicas las describen mis pacientes así: “una molestiacilla al morder”, “cierta sensibilidad con cosas muy frías o calientes”, o un ligero dolor de encía si esta fue retraída durante el procedimiento. Estas molestias suelen ser temporales y desaparecen en unos pocos días.
En resumen, hablando claro: poner una funda dental en sí no duele gracias a la anestesia. Tras el procedimiento, la mayoría de las personas tienen solo leves molestias, similares a cuando te hacen un empaste profundo, y en pocos días están totalmente normal. Tu dentista puede ayudarte con recomendaciones o medicamentos para que esos días estés confortable.