El ajo es un ingrediente básico en muchas cocinas y un cultivo sencillo y gratificante para tener en casa. En esta guía, te explicaremos paso a paso cómo plantar dientes de ajo para asegurar una buena cosecha.

Clima y Condiciones Ideales
El ajo se adapta bien a diversas condiciones climáticas, siendo una planta rústica. Su crecimiento es óptimo en climas mediterráneos y templados. En climas tropicales o subtropicales, puede presentar mayores dificultades. El ajo en estado vegetativo resiste temperaturas de hasta -10º C. En fase de crecimiento vegetativo, soporta temperaturas de hasta -5ºC.
Preparación del Suelo
El suelo debe ser ligero, bien abonado y con buen drenaje. Evita suelos encharcados o apelmazados. Si la tierra de tu huerto no es de buena calidad, añade compost o vermicompost de lombriz para enriquecer el suelo. Para cultivar ajos en macetas, también es recomendable añadir estos abonos al sustrato universal.
Es importante que el suelo o la tierra donde plantemos los ajos sea ligero y esté bien abonado y drenado. Además, no se debe regar en exceso ya que es una planta de secano, muy sensible a la humedad y un exceso de esta puede echar a perder tu siembra.
Si bien es cierto que podemos plantar ajos sobre diversas composiciones de suelos, es recomendable que hagamos previamente un estudio para que logremos mejores resultados. Por ejemplo, si nuestro suelo es ácido ( pH < 6.0 ), lo neutralizamos agregando sal agrícola.
Si tienes un suelo muy arcilloso, puedes añadir materia orgánica como compost, estiércol, tierra ecológica o humus de lombriz para mejorar el drenaje.
Selección de los Dientes de Ajo
Para plantar ajos, no necesitarás semillas; se siembran enterrando directamente los dientes de ajo en la tierra. Coge el bulbo o cabeza de ajo y separa los dientes retirando las capas de piel superficiales y más gruesas. No uses los dientes pequeños del centro del bulbo; utiliza los dientes del exterior, los más grandes.
Los bulbos periféricos de la cabeza de ajo, los de mayor tamaño, son los mejores para cultivar cabezas de ajos completas (ajo seco) y los de menor tamaño son perfectos para obtener ajos tiernos o ajetes.
Época de Siembra
El ajo se suele plantar desde noviembre hasta enero, aunque esto depende del clima. Al ser un cultivo con un ciclo largo (de 4 a 8 meses), suele plantarse en otoño (de octubre a principios de diciembre en el Hemisferio Norte).
Como decimos, la siembra se realiza durante el inicio del invierno, de diciembre a enero, aunque en algunos lugares se siembra incluso a finales del otoño (desde San Martín-11 de noviembre). No es bueno retrasar la siembra mas allá de enero, como nos recuerda el refrán castellano, “Cada día que pasa de enero, un ajo pierde el ajero”.
Siembra de ajos en otoño
Cómo Plantar los Dientes de Ajo
Entierra los dientes de ajo con la parte puntiaguda hacia arriba a una profundidad de unos 3-6 cm. La profundidad para plantar ajos depende de su tamaño. Hay que enterrarlo de forma que la tierra de encima del diente tenga un espesor de el doble de su tamaño aproximadamente.
Puedes hacer un surco de unos 6-7 cm donde depositarás la fila de dientes de ajo que luego se cubre con tierra o también se pueden hacer pequeños hoyitos o agujeros donde se introducen los dientes antes de rellenarlos.
Deja una distancia entre dientes de unos 15 cm, tanto si vas a sembrar ajos en bancales del huerto como si vas a plantarlos en macetas o jardineras grandes.
En los terrenos más secos colocaremos la simiente (los dientes) en el fondo del surco y en los húmedos, sobre el caballón (formando una fila en la cumbre) o una a cada lado del mismo. La profundidad de siembra es de 3-5 cm, siempre con la punta hacia arriba.
Cada diente se coloca a 15 cm del otro, y cada fila de dientes se separa lo suficiente para que nos entre la herramienta de desbroce que tengamos.

Riego
El ajo es poco exigente en riego. Los primeros meses no será necesario regar demasiado, sobre todo si las precipitaciones naturales son suficientes para mantener la tierra con algo de humedad. Durante la primavera y el verano, bastará con regar los ajos durante los periodos secos, deteniendo los riegos unas semanas antes de la cosecha.
Las necesidades desde la brotación hasta el inicio de la bulbificación son las menores y suelen estar suficientemente cubiertas por las lluvias. Las necesidades más importantes de agua se producen durante la formación del bulbo.
El riego de ajos en macetas será ligero y frecuente al principio (pequeños riegos cada dos días) y un poco más espaciado según se va desarrollando el cultivo. Cuando aparece el escapo floral y las hojas empiecen a secarse, hay que deja de regar los ajos para evitar que se pudran los bulbos y para recogerlos lo menos húmedos posible.
Después de este primer riego, hazlo lo justo para mantener la humedad ya que necesitan muy poca agua. Si la primavera es lluviosa, se comportará como un cultivo de secano hasta abril, fechas en las que debido a las mayores temperaturas será necesario dar un segundo riego, y tal vez otro en mayo.
Ahora bien, vamos a observar constantemente la humedad en caso de que necesitemos repetirlo durante la semana o en los días siguientes, sobre todo si plantamos en climas secos y cálidos, siempre cuidando de no excedernos.
Cuidados Adicionales
- Control de Malas Hierbas: Es importante revisar periódicamente el cultivo para eliminar cualquier hierba que compita por recursos.
- Acolchado de Papel: Implementar el uso del Acolchado de Papel, pues no sólo es biodegradable sino que protege la composición del suelo, el crecimiento de todos nuestros cultivos, reduce la pérdida de agua por evaporación.
- Anudado del Ajo: Cuando en primavera comienzan a salir tallos de nuestros ajos. Las hojas se tienen que secar para que los nutrientes se concentren en el bulbo.
Plagas y Enfermedades Comunes
Es fundamental estar atento a posibles plagas y enfermedades que puedan afectar al cultivo de ajo. Aquí te presentamos algunas de las más comunes:
- Nematodos (Dytilenchus dipsaci): Hoy, debido al uso de semillas saneadas y las rotaciones de las tierras de cultivo, sus daños han descendido de forma muy importante y ahora apenas supone una pérdida de productividad en las parcelas.
- Ácaro del ajo (Acerea tulipae): Se reproduce sobre la pulpa del diente de ajo. Su acción provoca considerables mermas y el resultado puede llegar a dejar vano el propio diente.
- Gusano rojo (Dyspessa ulula): El gusano rojo es un lepidóptero. Su actividad es nocturna. Efectúa las puestas en la base de las plantas, las larvas cuando nacen se dirigen realizando galerías al interior del bulbo.
- Polilla de ajo almacenado (Ephestia sp): Es una polilla o mariposa (lepidópteros) polífaga que invade los ajos en los almacenes. Su acción sobre el diente de ajo es la pérdida de peso hasta la clasificación de destrío y una pésima imagen de los bulbos ya que quedan unos residuos sedosos en la cabeza.
- Podredumbre verde (Penicilium sp.): La planta muestra un color amarillento y un decaimiento general. La infección entra a través del diente, vía las heridas producidas en el desgrane, o por efecto de daños ocasionados en la sembradora o incluso por heridas naturales al emerger las raíces.
- Roya (Puccina alli): Se trata de unas pústulas de color pardo-anaranjado que viran a pardo-oscuras. La enfermedad se disemina rápidamente por el viento entrando por las estomas de las hojas.
- Blanquilla (Stemphillium vesicarum): La blanquilla provoca un desecamiento prematuro y rápido de la planta, pudiéndose dar el caso que si se trata de un ataque grave se llegue a perder toda la parcela.
- Podredumbre blanca (Sclerotium cepivorum): Con temperaturas óptimas entre los 17-22 ºC, el hongo invade la planta a través de las raíces y forma el micelio. La enfermedad suele aparecer en forma de rodales, pudiendo permanecer en la tierra hasta veinte años.
Rotación de Cultivos
Es recomendable dejar un intervalo de 3 a 4 años antes de volver a plantar ajos en el mismo suelo, y antes de la próxima siembra, hagamos un análisis periódico para verificar si hay algún indicio de nematodos. Las cebollas, puerros y chalotes deben seguir el mismo tratamiento que los ajos, pues también son susceptibles a ser contaminadas con los nematodos.
Cosecha
Para las plantaciones de otoño son necesarios 8 meses para llegar a la cosecha y 4 meses o 4 meses y medio en las plantaciones de primavera. El momento adecuado para la cosecha del ajo en muy importante pues es factor decisivo en el tamaño, calidad, sabor, vida útil y duradera de los bulbos.
Después de plantar ajos, la cosecha se producirá aproximadamente entre 6 y 8 meses, dependiendo de la variedad que hayamos seleccionado y del clima en el que habitamos. Por ejemplo, si vivimos en climas templados, estimamos que los ajos que hemos plantado en Otoño estarán listos para la cosecha a finales de primavera o a principios del verano.
Cuando las hojas se hayan secado a un tercio ( 1/3 ) de la mitad de su tamaño, y comiencen a adquirir un tono amarillento o marrón, significa que los nutrientes de esas hojas se han transferido a los bulbos.

Almacenamiento y Curado
Una vez que hayamos extraído todos los bulbos, vamos a retirar los que estén dañados, con signos de podredumbre o rajados, pues no serán aptos para el almacenaje prolongado. Podemos consumir en corto plazo aquellos que veamos que todavía son comestibles. Es el momento de secar y curar nuestra cosecha.
Podemos habilitar un garage ventilado y con luz indirecta, un cobertizo o un espacio con sombra natural pero no directa, y habilitaremos cuerdas o algún otro elemento para colgarlos atados desde los tallos y boca abajo, si hemos cosechado pequeñas cantidades. Así mismo, podemos utilizar recipientes o contenedores que permitan buena circulación de aire, como cestas de malla, bolsas de papel perforadas, cajas de madera, siempre y cuando no las coloquemos cerca de productos que generen humedad como las patatas, por ejemplo.
El tiempo de curado de nuestros ajos será aproximadamente de 2 a 4 semanas, o hasta que observemos que los tallos, las hojas y la piel de los bulbos se sequen, y esta piel sea crujiente.
Una vez que hayamos curado nuestros bulbos, vamos a recortar los tallos hasta 3 y 5 cm por encima de cada bulbo, limpiamos las capas exteriores que se vean sucias o dañadas pero sin exponer los dientes, para mantenerlos protegidos. El tiempo de vida útil y productiva de nuestros ajos oscila entre 6 y 12 meses, si hemos seguido todos los pasos aquí descritos.
Variedades de Ajo
Hoy en día existen distintas variedades de ajos para sembrar mediante bulbos. Los que te proporcionamos en Ricardo Terán S.L. son el ajo blanco y el ajo morado. El ajo blanco es de buena productividad y conservación y suelen consumirse secos.
- Ajo Hardneck: Son más adecuadas para áreas con inviernos fríos.
- Ajo Softneck: Es el típico ajo que vemos en la tienda, es menos resistente al frío y se adapta mejor en climas más cálidos.
Tabla Resumen de Cuidados del Ajo
| Aspecto | Recomendación |
|---|---|
| Clima | Mediterráneo y templado (resistente hasta -10°C) |
| Suelo | Ligero, bien drenado, abonado con compost o vermicompost |
| Riego | Poco exigente, evitar el exceso de humedad |
| Siembra | Otoño (octubre-diciembre), dientes grandes hacia arriba |
| Distancia | 15 cm entre dientes |
| Cosecha | 6-8 meses después de la siembra, cuando las hojas se sequen |
| Almacenamiento | Lugar seco, fresco y ventilado |