Los ejercicios de mewing no están relacionados con el entrenamiento funcional tradicional. El mewing es una serie de ejercicios diseñados para promover la correcta posición de la lengua, presionándola suavemente contra la parte superior y frontal del paladar.
El músculo que se trabaja es la lengua, para repercutir sobre la forma del tercio inferior del rostro, modificándolo gracias a un mayor tono muscular. Yvette Pons, fundadora y directora de Institut Yvette Pons, explica que el objetivo es promover la correcta posición de la lengua contra la parte superior y anterior del paladar a través de una suave presión.
Esta guía completa sobre el mewing tiene como objetivo mejorar la salud dental y la estética facial. A continuación, exploraremos en detalle qué es el mewing, cómo se realiza correctamente, sus beneficios, desventajas y la evidencia científica que lo respalda.

¿Qué Significa Mewing?
Pons señala que su nombre proviene del Dr. John Mew, un ortodoncista británico que popularizó la idea de que la correcta colocación de la lengua podría influir en el desarrollo facial y la alineación dental. La técnica ha ganado atención en redes sociales, sobre todo, por sus promesas de moldear la mandíbula, definir el contorno facial y corregir problemas de postura.
Sin embargo, la experta confiesa que no hay evidencias científicas que respalden que el mewing pueda cambiar la morfología de la mandíbula y de los maxilares superiores.
¿Cómo se Hace Mewing?
Para realizar el mewing correctamente, Yvette Pons nos indica los siguientes pasos:
- Colocar la lengua en el paladar superior, justo detrás de los dientes frontales.
- La lengua debe presionar suavemente contra el cielo de la boca sin crear tensión excesiva.
- Mantener esta postura a lo largo del día, incluso mientras se realizan actividades cotidianas.
- Respirar por la nariz exclusivamente.
- Mantener una postura erguida para complementar el enfoque.
Es importante que, al presionar, la lengua no toque los dientes, pues podríamos desviarlos. Para hacerlo correctamente, habría que emular todo el tiempo la posición que adquiere la lengua cuando tragamos; una postura que define “el apoyo correcto que deberíamos mantener durante todo el día, menos al hablar y al masticar”, señala la especialista.
Además, Yvette Pons aconseja repetir los siguientes ejercicios a lo largo del día:
- Dar traguitos de agua y mantener la lengua unos segundos apoyada en el paladar.
- Realizar un sonido con la boca con las consonantes 'ng' juntas y mantenerlo unos segundos.
- Intentar tocar la punta de la barbilla con la lengua durante unos instantes (esta acción ayuda a favorecer la elasticidad del frenillo).
- Ser conscientes durante el día, activando el temporizador en el móvil con una alarma que nos haga pensar cómo está la lengua colocada.
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Beneficios del Mewing
Según Pons, la lengua es un músculo muy fuerte. Si no ejerce correctamente la presión en el paladar, los huesos maxilares se van cerrando lateralmente, empeorando progresivamente la mordida, el retrognatismo y la forma mandibular.
Por otro lado, añade que la adecuada oclusión dental es fundamental no solo por estética, sino también para una correcta masticación y deglución de los alimentos. Lo contrario aparejaría problemas en el aparato digestivo y respiratorio con todo lo que comporta, así como cambios posturales afectando a la salud articular, amneas del sueño, ronquidos y hasta problemas visuales.
Más que la técnica de mewing, mantener la lengua correctamente colocada puede llegar a prevenir amneas, ronquidos, problemas respiratorios, falta de oxigenación en general, falta de energía, mala oclusión dental, ojeras, problemas visuales y problemas digestivos, según Pons.

Desventajas del Mewing
Aunque el mewing se ha popularizado como una técnica natural, no está exento de desventajas. No hay suficiente evidencia científica que respalde de manera concluyente sus beneficios a largo plazo. Algunas personas podrían experimentar incomodidad o dolor si aplican demasiada presión en la lengua, lo que podría generar problemas en la articulación temporomandibular (ATM) o en el músculo masetero.
Además, en casos de malformaciones dentales graves o desequilibrios óseos, el mewing no sustituye a un tratamiento profesional, como la ortodoncia, y podría incluso empeorar la situación si no se complementa con un diagnóstico adecuado”, apunta Yvette Pons.
¿De Verdad Funciona el Mewing?
Sí y no. El mewing posee numerosos beneficios, pero no tiene la habilidad de modificar la forma del rostro. Yvette Pons considera que el mewing se debería utilizar con precaución y en aquellos casos en que la lengua no está correctamente colocada debido a desequilibrios oseoesqueléticos, y siempre complementar el tratamiento con profesionales.
Si forzamos demasiado, esta técnica podría llegar a provocarnos serios problemas con la articulación temporomandibular, así como una hipertonificación de los músculos maseteros, o un desgaste dental avanzado”, advierte la terapeuta.
Yvette Pons considera que el desarrollo mandibular está predeterminado por la genética, pero es susceptible de empeorar. Por un lado, “podría verse afectado de forma negativa si desde niños no se corrige la postura ascendente, por ejemplo, si los pies son planos o cavos, influyendo en cambios pélvicos y modificación de las curvaturas del eje sacro vertebral y cervical; un desequilibrio que puede influir en un retrognatismo o prognatismo mandibular”.
Riesgos y Complicaciones del Mewing
Expertos maxilofaciales advierten que esta técnica conlleva riesgos y complicaciones. Entre los riesgos asociados al mewing se encuentran el desgaste de los dientes, alteraciones en la articulación temporomandibular y dolores en la musculatura facial.
En cualquier caso, la fundadora de Institut Yvette Pons aconseja “no forzar demasiado estructuras anatómicas que puedan ocasionar dolor, como la articulación temporomandibular, hipertono de los músculos maseteros, dolor de cabeza y presión nasal. También podría producirse desgaste dental al presionar demasiado los dientes si la mordida ya no es correcta”.
En resumen, sé constante y disfruta de sus beneficios, pero no esperes milagros.