La avulsión de un diente es una lesión producida normalmente por un golpe o traumatismo que provoca la salida del diente de su alvéolo. El diente avulsionado es un diente que sale completamente de la boca, no queda ninguna parte del mismo dentro. Ante esta situación, lo primordial es que no cunda el pánico.

¿Qué es la Avulsión de un Diente?
La avulsión de un diente definitivo hace referencia a la salida completa de un diente fuera del alveolo. Es decir, en caso de avulsión dental la cavidad donde estaba alojado el diente queda vacía.
Factores que Influyen en el Éxito del Reimplante
El éxito de reimplantar un diente depende de muchos factores, entre los que se encuentran el tiempo que transcurre desde que el diente sale del alvéolo hasta que el diente es reimplantado. También influye mucho el medio de almacenamiento del diente avulsionado.
Las condiciones desfavorables que influyen en el éxito del reimplante de un diente, incluyen que el diente éste fuera de la boca durante más de 6 horas sin medios de almacenamiento y sin ligamento periodontal en la superficie de la raíz. Sin embargo, independientemente del estado del diente o del tiempo que haya pasado fuera de la boca, el diente avulsionado que se reimplanta sigue siendo el mejor implante.
Dado que el tiempo es claramente importante, un diente avulsionado requiere tratamiento inmediato para poder salvarlo. Se debe consultar al dentista tan pronto como sea posible para recibir atención de emergencia.
Las causas más comunes de avulsión dental incluyen accidentes automovilísticos, caídas, lesiones deportivas y cualquier otro evento que provoque un golpe directo en la zona de la boca. Los traumatismos afectan a gran parte de nuestros niños y adolescentes, sobre todo, cuando están practicando alguna actividad física o deporte. Puede ocurrir en casa, en el colegio o en actividades deportivas extra escolares. En caso de practicarse fuera de casa, colegios o extraescolares, se recomienda el uso de un protector bucal.
Primeros Auxilios Inmediatos
¿QUÉ HACER SI SE SALE UN DIENTE DURANTE UN ACCIDENTE? 🦷AVULSIÓN DENTAL
Ante una situación de esta índole, hay que mantener la calma y debe buscarse el diente avulsionado. Idealmente, éste se sumergirá en suero fisiológico o leche fría.
- Coger el diente por la corona, no tocar la raíz.
- Enjuagar el diente con agua o leche para eliminar la suciedad. Si está sucio, puedes lavarlo suavenmente un máximo de 10 segundos en agua fría o en leche.
- Solo se pueden reimplantar los dientes permanentes que se hayan caído. No se deben reimplantar los dientes de leche, ya que esto puede causar lesiones a los dientes permanentes en desarrollo. Sin embargo, en caso de avulsión de un diente de leche, no debe reimplantarse para evitar la afectación del germen del diente definitivo. Saber más en: “Avulsión del diente temporal: ¿qué es y cómo actuar?”
- Si no se puede volver a insertar el diente en su alveolo, hay que mantenerlo húmedo hasta que se pueda ver a un dentista. Hay que evitar poner el diente en agua ya que se pueden dañar las células de la superficie de la raíz.
- Recolócalo si se trata de un diente definitivo: vuelve a ponerlo en su lugar dentro del maxilar y muerde una gasa para mantenerlo en su posición. Intenta recolocar el diente en su alvéolo durante los primeros 30 minutos tras el accidente. Trata de alinear el diente correctamente y presiona con suavidad pero firmemente para que encaje en su lugar.
- Si no puedes recolocar el diente, sumérgelo en leche o en una solución de suero fisiológico.
¿Qué Hacer si No es Posible la Reimplantación Inmediata?
Si el reimplante inmediato no es posible, el diente avulsionado deberá ponerse rápidamente en un medio adecuado hasta que pueda realizarse en la clínica dental. El diente debe recogerse únicamente por la corona evitando tocar la raíz.
El diente tendrá que conservarse y transportarse en un medio húmedo que es la manera ideal para mantener más tiempo la vitalidad de las células periodontales. Líquidos para ello serían suero o leche (mejor desnatada) fría o a temperatura ambiente. En su ausencia traerlo con agua.
Si no hay una fuente de líquido disponible, siendo el tiempo un factor clave, el diente puede ser llevado en la boca del niño o de un adulto que lo acompañe. Esta última opción tiene el riesgo de que se lo puedan tragar con el nerviosismo y prisas lógicas.
¡Nunca dejes el diente avulsionado en seco!

Medios de Conservación
- Saliva, agua: El agua es el medio de transporte menos adecuado, pues al ser hipotónica desencadena la lisis celular. Si el almacenamiento en agua es de más de veinte minutos provoca grandes reabsorciones radiculares. La saliva no es muy idónea, tanto por su osmolaridad y pH, como por contener gran cantidad de bacterias.
- Suero fisiológico: Tiene una osmolaridad de 280 mOsm/kg y es estéril, por lo que es un medio de conservación a corto plazo aceptable, manteniendo la vitalidad celular de dos a tres horas.
- Solución de Hank: La solución salina balanceada de Hank es un medio de cultivo estándar usado en la investigación biomédica para la conservación celular.
- Leche: La leche, si no fuera por el contenido de lípidos, sería un excepcional medio; no obstante es, en las condiciones en que se produce un trauma, el mejor medio de transporte dado que es fácil de conseguir, su pH (6,4-6,8) y osmolaridad (250 mOsm/Kg) son compatibles con la vitalidad celular y carece, por la pasteurización, relativamente de bacterias. La leche conserva la vitalidad de los fibroblastos periodontales durante tres horas.
Tratamiento en la Clínica Dental
Inmediatamente después, diríjanse a la clínica dental de odontopediatría, para reimplantar el diente en su lugar de nuevo.
Una vez en la consulta, al paciente se le realizarán una serie de pruebas tanto clínicas como radiográficas. A continuación, se procederá a la reimplantación del diente permanente.
Si no se ha podido reimplantar el diente de inmediato y se almacenó en un medio líquido adecuado, el odontólogo enjuagará suavemente el diente si es necesario, generalmente con solución salina, administrará anestesia local y procederá a reimplantar el diente.
En los casos donde no se pudo almacenar el diente en un medio húmedo, el dentista aún puede reimplantarlo, pero para asegurar un buen pronóstico, generalmente solo lo podrá reinsertar durante la hora siguiente a la pérdida. Si el diente se seca demasiado, el ligamento periodontal puede morir. Si esto sucede, el reimplante seguramente no funcione y el diente acabe perdiéndose.
Una vez se ha realizado el tratamiento de emergencia, el paciente requerirá atención dental para asegurar una recuperación adecuada. Es importante programar visitas de control para que el odontólogo pueda monitorizar la evolución de la vitalidad del diente avulsionado y actuar rápidamente mediante tratamientos adicionales en caso de que fuera necesario.

¿Cómo Reimplantar un Diente Permanente?
Como ya mencionamos anteriormente, hay que coger el diente por la corona. Nunca más abajo, por el cuello o raíz. Entonces, observar la posición correcta del diente e introducirlo con cuidado y delicadamente, pero sin miedo en el alveolo.
Posteriormente ferulizará el diente implantado a los dientes adyacentes de 7 a 10 días. A continuación, colocaremos una férula para estabilizarlo que incluirá el diente reposicionado, y alguno más a su derecha y su izquierda que servirán de anclaje. Se mantendrá la ferulización durante tres semanas. Mantener la férula más tiempo facilita los cuadros de anquilosis y de reabsorciones internas y externas.
Si, por el contrario, el paciente acude a consulta sin el diente en su lugar, habrá que higienizar el alveolo y retirar el coágulo de sangre que se haya podido formar.
En caso de dientes temporales, no siempre puede realizarse la reimplantación. Es vital estudiar la situación y realizar pruebas diagnósticas para comprobar que no habrá daños en el germen de la pieza permanente que aún no ha salido. Si se da este supuesto, un especialista en ortodoncia colocará un mantenedor de espacio donde antes estaba el diente.
Cuidados Posteriores al Reimplante
Durante las primeras semanas, evita morder o aplicar presión sobre el diente reimplantado para permitir que el hueso y las encías cicatricen adecuadamente. Es esencial asistir a todas las citas de seguimiento programadas por el dentista. Estas visitas permiten al dentista monitorear la cicatrización, verificar la estabilidad del diente y realizar cualquier tratamiento adicional necesario.
Como parte del tratamiento post-reimplante, puede ser necesario realizar una endodoncia para tratar el diente desde el interior y prevenir futuras infecciones. Buena higiene hará que el diente cicatrice de manera correcta. Los padres tienen que tener muy presente esto para evitar que el niño acumule restos de alimentos y placas en la boca.
Durante este tiempo se pautará dieta blanda. No podrán estirar ni romper alimentos con los dientes reimplantados. Como mínimo un mes con dichas precauciones. Será el odontopediatra quien vaya decidiendo como se va recuperando la normalidad comiendo.
Luego deberemos acudir de manera periódica a revisiones con el odontopediatra para que éste revise el estado de las piezas reimplantadas. Lo ideal es pautar estas citas transcurridos 1, 3, 6 meses y un año desde que ocurrió el traumatismo. En estas revisiones, el odontólogo verificará la ausencia de movilidad en la pieza dentaria.
Es esencial revisar los dientes reimplantados de forma frecuente, hasta cerciorarnos de que no hay mayor riesgo. El primer control lo tenemos al cabo de unas 2 semanas, periodo que suele coincidir con la retirada de la ferulización. Posteriormente, planificamos las citas al cabo de 1, 3, 6 y 12 meses. En estas visitas a la clínica dental, verificaremos la ausencia de movilidad en el diente en cuestión, corroborando su plena funcionalidad.
Finalmente, el odontopediatra recomendará a los padres una serie de pautas para facilitar la cicatrización y mantener medidas de higiene oral adecuadas.

Pronóstico a Largo Plazo
Aunque la prevalencia de la avulsión dental es baja (del 1 al 16% de todos los traumatismos), el pronóstico a largo plazo es sombrío, ya que sólo del 4 al 50% de los dientes avulsionados sobreviven más de diez años. De hecho, solo el 50% de los dientes reimplantados previa avulsión sobreviven después de 10 años, de acuerdo con un estudio publicado en el Ilustre Consejo General de Colegios de Odontólogos y Estomatólogos de España.
Tabla Resumen de Actuación Ante una Avulsión Dental
| Acción | Descripción |
|---|---|
| Localizar el diente | Encuentra el diente avulsionado lo más rápido posible. |
| Manejo del diente | Sujeta el diente por la corona, evitando tocar la raíz. |
| Limpieza | Si el diente está sucio, enjuágalo suavemente con solución salina o leche. |
| Reimplantación (si es posible) | Intenta reimplantar el diente en su alvéolo, asegurándote de que esté en la posición correcta. |
| Almacenamiento | Si no puedes reimplantar el diente, guárdalo en leche, solución salina o en la boca (entre la mejilla y los molares). |
| Visita al dentista | Acude al dentista de inmediato para que evalúe la situación y realice el tratamiento adecuado. |