¿Cómo ponerse dientes falsos en casa? Riesgos y alternativas seguras

La tendencia al "hazlo tú mismo" ha tenido un aumento exponencial en muchos aspectos de nuestra vida, incluso en el tema de la realización o reparación de prótesis dentales. Esta tendencia es alarmante. Por ello, es crucial optar por un tratamiento seguro, supervisado por un dentista especializado y que, además, sea completamente seguro para tu salud oral.

Snap on Smile: Una solución temporal

Snap on Smile es un tratamiento de estética dental temporal y reversible que permite lucir una sonrisa estética de forma inmediata. Este tratamiento tiene especial demanda entre pacientes que desean obtener unos dientes perfectos sin pasar por un tratamiento en una clínica odontológica. Snap on Smile es un aparato que modifica temporalmente el color, tamaño y forma de los dientes. Cualquier paciente que quiera corregir temporalmente algún defecto estético de su sonrisa puede recurrir a Snap on Smile.

Snap on Smile se fabrica con una resina ligeramente flexible y es totalmente personalizable, por lo que el paciente puede elegir el color que desea lucir en su sonrisa. Una vez tomadas las medidas y hecha la funda, tan solo es necesario comprobar que encaja correctamente y que no existen molestias antes de fijarlo a los dientes. La principal ventaja de Snap on Smile es que ofrece la opción de lucir unos dientes blancos sin la necesidad de pasar por un tratamiento en una clínica odontológica.

Snap on Smile hace que los pacientes se vean mejor, algo que aumenta su autoestima y la visión que tienen de ellos mismos. Es posible que hayas visto en Internet este tipo de fundas, pero está completamente desaconsejado adquirirlas mediante esta vía. La férula debe adaptarse por completo a la boca del paciente para evitar rozaduras o un mal encaje que perjudique su salud oral.

Sin embargo, desde Ferrus & Bratos desaconsejamos este tratamiento y no ofrecemos esta opción a nuestros pacientes por no ser una solución eficiente a largo plazo. Al estar fijo a los dientes e impedir el acceso con utensilios de limpieza a la dentadura real, cuando los dientes superiores e inferiores no encajan adecuadamente, terminamos sufriendo problemas de desgaste y sensibilidad.

Alternativas seguras y eficientes

Con el fin de que evites tapar temporalmente los problemas estéticos y funcionales de tu sonrisa, te explicamos qué tratamientos hechos en una clínica dental de confianza son realmente seguros para tu boca:

  • Implantes dentales: Es la solución más fiable, estética, funcional y permanente ante la falta de dientes.
  • Tratamientos de ortodoncia: Permiten solucionar problemas relacionados con la oclusión, nivelación, alineación y posición de las piezas dentales. Los alineadores transparentes, como Invisalign, son la ortodoncia sin brackets. Al ser removibles, no afectan ni a la higiene oral ni a la dieta. Por otro lado, la ortodoncia lingual es la única 100% invisible y no es apreciable ante los ojos de los demás.
  • Blanqueamiento combinado: El tratamiento de estética dental estrella es el blanqueamiento combinado que consigue aclarar de forma muy notable el tono de tus dientes y ofrece resultados muy duraderos.

Riesgos de las dentaduras postizas y brackets caseros

Las prótesis dentales y brackets caseros no pueden garantizar una buena salud e higiene dental, la cual es crucial para mantener una buena salud general. La sonrisa es una combinación de la proporción correcta de los dientes, las encías y los labios.

Las dentaduras postizas hechas en casa tienden a ser más económicas porque no utilizan los materiales adecuados. Estos materiales pueden crear un aspecto casi natural, pero no suelen poder soportar la presión de las fuerzas de masticación ejercidas en la boca cuando se come. Además, estos materiales pueden no ser adecuados para la boca y pueden irritar las encías y los labios.

Este tipo de prótesis también pueden afectar a la funcionalidad de la cavidad oral. Los dientes no son elementos individuales del cuerpo. Tienen que funcionar a la perfección con las articulaciones temporomandibulares y con los músculos faciales para permitir que se pueda hablar y comer de manera correcta.

Por otra parte, los kits de reparación de prótesis en casa no pueden reparar dentaduras postizas agrietadas o rotas de manera correcta. De hecho, el uso a largo plazo de estos materiales puede causar una irritación continua en las encías y la aparición de llagas. También pueden provocar una pérdida ósea más rápida.

El peligro del superpegamento

Hay personas que utilizan superpegamentos a base de cianoacrilato, los cuales tienen una rápida adhesión y una gran resistencia, para reparar sus prótesis dentales. Esto no es una buena opción, siendo completamente desaconsejada por los dentistas. En primer lugar, este tipo de superpegamentos son tóxicos y si se ingieren a través de las prótesis colocadas en boca, puede causar más problemas.

Adhesivos dentales: cuándo y cómo usarlos

Cuando hablamos de pegamento dental, nos referimos principalmente a adhesivos para prótesis dentales removibles, es decir, a productos diseñados para pegar dentaduras postizas o prótesis de quita y pon y evitar que se muevan al comer o hablar. Si tu diente natural (uno de tus propios dientes) está flojo o se mueve, no debes intentar pegarlo con ningún pegamento de uso doméstico (ni con Super Glue, ni Loctite, ni ningún adhesivo industrial).

Un adhesivo dental o fijador dental es un producto pensado para mejorar la fijación de una prótesis dental removible (la clásica dentadura postiza completa o parcial) a las encías.

¿Cuándo se usa?

  • Dentaduras postizas completas o parciales que se aflojan: Si llevas una dentadura postiza y notas que con los movimientos de la boca se mueve un poco o no ajusta perfectamente, un adhesivo dental puede darte esa estabilidad extra.
  • Cuando el dentista lo recomienda: En general, si tu prótesis removible fue bien ajustada a tu boca, no debería necesitar mucho adhesivo. Sin embargo, con el tiempo el hueso y las encías pueden cambiar, y el dentista puede sugerirte usar un fijador dental para mejorar la retención.

¿Cuándo no se usa?

Solo se debe aplicar adhesivo en prótesis removibles (las de “quita y pon”). Las prótesis fijas (por ejemplo, dentaduras completas soportadas por implantes o puentes dentales cementados) no requieren adhesivo, ya que van unidas de forma permanente por otros medios.

Cómo aplicar el adhesivo dental correctamente

  1. Limpia bien la prótesis: Antes de nada, retira tu dentadura postiza y lávala cuidadosamente. Lo ideal es usar un cepillo especial para prótesis (o uno de cerdas suaves que reserves solo para esto), agua templada y jabón neutro. Limpia todas las superficies de la prótesis para eliminar restos de comida, placa bacteriana y saliva. Aclara con agua abundante. Una buena higiene de la prótesis favorece la adhesión del pegamento y evita infecciones.
  2. Sécala completamente: Después de lavar, seca la prótesis con cuidado usando una gasa o servilleta limpia. Esto es importante porque si la base de la dentadura está mojada, el adhesivo se diluye y pega peor.
  3. Aplica el adhesivo dental en la prótesis: Ahora toma tu crema o pegamento dental. Aplica pequeñas porciones del producto en la cara interna de la prótesis (la que apoyará en tu encía). ¿Cuánto echar? Menos de lo que imaginas. Con tres o cuatro pequeñas gotas del tamaño de un guisante suele ser suficiente. Por ejemplo, coloca una pequeña gota en la parte central y otra en cada extremo de la base de la dentadura. Evita cubrir toda la superficie o poner pegotes grandes, porque al presionar podrían rebosar y resultar molestos. Recuerda: con un poco basta para hacer el efecto, no por mucho pegamento va a pegar mejor; de hecho, el exceso puede dificultar el asentamiento de la prótesis y ensuciarte la boca.
  4. Coloca la dentadura en su sitio: Inserta la prótesis en tu boca en la posición correcta. Presiona firmemente con los dedos (o muerde suavemente) durante unos segundos para asegurar que se asiente bien.
  5. Retira y limpia al final del día: Los adhesivos dentales están pensados para uso diario pero no permanente. Por la noche, antes de dormir, se recomienda quitarse la dentadura postiza para que las encías descansen. Para retirarla, haz movimientos suaves, evitando forzar de golpe. Luego, limpia los restos de adhesivo tanto de la prótesis como de tus encías. Puedes ayudarte de tu cepillo suave y abundante agua tibia.

Si notas que necesitas aplicar pegamento varias veces al día o en grandes cantidades para que tu dentadura no se mueva, es señal de que algo no va bien. En ese caso, visita a tu dentista: puede que tu prótesis necesite un ajuste, un rebase (rellenarla para adaptarla de nuevo) o incluso reemplazarla por una nueva si ya está muy desgastada.

Marcas reconocidas de adhesivos dentales

  • Corega: Es una de las marcas más populares. Sus cremas fijadoras son conocidas por ser eficaces y duraderas. Permiten comer con normalidad sin que la prótesis se mueva y muchas de sus presentaciones son sin sabor (para no alterar el gusto de la comida). Corega tiene versiones como Máximo Sellado, Ultra, sin zinc, etc.
  • Kukident: Otra marca clásica de adhesivo dental. Kukident tiene cremas adhesivas que proporcionan fijación muy fuerte tanto para prótesis completas como parciales. Con una sola aplicación diaria suele bastar. Ofrecen variantes con sabor a menta fresca, con extra adherencia, etc.
  • Algasiv: Esta marca se diferencia porque ofrece principalmente almohadillas adhesivas en lugar de crema. Las almohadillas Algasiv se recortan al tamaño de tu prótesis, se humedecen y se colocan entre la dentadura y la encía, proporcionando sujeción. Son muy útiles para quienes no se llevan bien con la textura de las cremas. Además, las almohadillas ayudan a sellar toda la superficie, evitando la entrada de restos de comida bajo la dentadura (lo que a veces ocurre con las cremas).

Además de estas, encontrarás otras marcas como Polident (muy similar a Corega), Fixodent (nombre de Kukident en versión internacional), y adhesivos genéricos de farmacia.

¿Por qué se aflojan los dientes?

Cambiemos ahora el foco a los dientes naturales flojos, es decir, cuando tu propio diente (no una prótesis) se mueve. Esto es algo que asusta mucho a quien le ocurre, y con razón: un diente permanente no debería moverse.

  • Enfermedad periodontal (periodontitis): Es la causa número uno de dientes flojos en adultos. La periodontitis es una infección crónica de las encías y del hueso que rodea al diente, producida por la acumulación de placa bacteriana y sarro. Con el tiempo, va destruyendo el soporte del diente (encía y hueso) y esto provoca que el diente tenga menos sujeción y empiece a moverse. Si no se trata, el diente terminará por caerse. Signos asociados: encías rojas, inflamadas (encías inflamadas), sangrado al cepillarse, retraídas o con sarro visible.
  • Traumatismo o golpe: Un impacto fuerte (por ejemplo, en un accidente, practicando deporte, una caída) puede aflojar un diente. A veces el diente se mueve pero no se cae del todo. Esto ocurre porque el ligamento periodontal (unas fibras que actúan como “amortiguador” del diente en el hueso) se ha distendido o roto parcialmente. En niños es frecuente ver dientes flojos por golpes jugando; en adultos también puede pasar.
  • Bruxismo (rechinar de dientes): El hábito de apretar o rechinar los dientes constantemente, especialmente por las noches, ejerce fuerzas excesivas sobre los dientes. Con el tiempo, ese estrés continuo puede aflojarlos. Un diente sometido a bruxismo severo puede presentar movilidad aunque sus encías estén sanas, simplemente por la sobrecarga mecánica.
  • Tras un tratamiento dental: En algunos casos, después de una limpieza profunda de encías (raspado y alisado radicular) o tras un tratamiento de conducto (endodoncia) complicado, los dientes pueden sentirse algo más flojos temporalmente.

Ahora bien, tener un diente flojo no es normal (salvo que seas un niño mudando los dientes de leche). Un adulto con un diente que se mueve debe buscar atención odontológica cuanto antes.

Si es por enfermedad periodontal, el dentista o periodoncista realizará tratamientos para controlar la infección: limpieza profunda (curetaje o raspado subgingival), quizás cirugía periodontal en casos avanzados, y pautará mantenimiento riguroso de higiene. En muchos casos, cuando la encía se cura y se elimina la infección, el progreso del aflojamiento se detiene. A veces el diente recupera algo de firmeza si se forma nuevo tejido de soporte, aunque si la destrucción ósea fue muy grande, puede que el diente se quede algo móvil de por vida o eventualmente haya que extraerlo.

Si es por golpe/traumatismo, lo primero es acudir de inmediato al dentista. Mientras llegas, puedes morder suavemente un pañuelo o gasa para mantener el diente en su sitio. No lo toquetees con la lengua ni los dedos, para no empeorar las lesiones internas. En la clínica, el odontólogo evaluará la gravedad: a veces basta con inmovilizar el diente, otras hay que hacer una férula (una especie de “entablillado” uniendo ese diente a los de al lado con un material especial) para que se mantenga fijo durante unas semanas mientras sana. También se verificará que el nervio del diente esté vivo; si el golpe dañó irreversiblemente el nervio, podría requerir una endodoncia. Cada caso es distinto, pero lo esencial es ver al especialista pronto. Nunca intentes pegar un diente suelto por un golpe con pegamento Super Glue ni nada similar, podrías arruinar las posibilidades de salvarlo.

Si es por bruxismo u oclusión incorrecta, la solución pasa por abordar ese problema de base. Un tratamiento común es hacer una férula de descarga (una placa nocturna) para proteger los dientes del bruxismo y así evitar que se sigan aflojando. También se ajustan las superficies de mordida si hay contactos prematuros (lo que llamamos un ajuste oclusal) para repartir bien las fuerzas.

Como ves, pegar un diente flojo no es tan sencillo como usar un pegamento cualquiera. Requiere diagnóstico y tratamiento profesional. Mi recomendación siempre es: ante un diente que se mueve, no esperes a que “se cure solo”. Busca una opinión experta lo antes posible.

Qué hacer en caso de emergencia dental

Ya hemos dejado claro que los pegamentos dentales comerciales solo deben usarse para dentaduras postizas, y nunca para pegar dientes naturales o piezas dentales sueltas. No uses pegamento para mantener en su sitio un diente natural flojo. Si sientes que un diente “se te mueve” (ya sea por golpe o por enfermedad de encías), lo correcto es acudir al dentista cuanto antes. Pegar ese diente con un adhesivo de dentadura no va a solucionar el problema de fondo y, peor aún, puede irritar la encía y hacer que el diente se suelte del todo.

  • Diente partido por accidente: Si encuentras el fragmento de diente, colócalo en un vasito con suero fisiológico o leche (esto mantiene el fragmento hidratado) y llévalo al dentista. A veces, si el fragmento está limpio y es grande, el odontólogo puede llegar a pegar ese fragmento usando resinas compuestas especiales en una sesión, logrando muy buen resultado estético. Otras veces habrá que hacer una reconstrucción con material de relleno (composite) o colocar una corona (funda) sobre el diente si la fractura es grande. Cada caso varía. En caso de diente astillado o grieta, tampoco apliques nada por tu cuenta. Mantén la higiene, quizás cubre la parte filosa con cera dental (como la ortodóntica, si te está irritando) y acude a consulta.
  • Corona dental que se cae: No utilices pegamentos tipo superglue en tu corona, por favor. La corona dental debe ser cementada por un profesional.

En conclusión, la salud dental es primordial y requiere atención profesional. Evita soluciones caseras riesgosas y opta por tratamientos seguros y supervisados por un dentista especializado para mantener una sonrisa saludable y funcional.

NO TE HAGAS PUENTES DENTALES FIJOS, sin evaluar primero opciones más conservadoras.

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