¿Cómo eliminar las caries dentales? Tratamientos y prevención

La caries dental es un problema de salud pública muy común. Afecta a personas de todas las edades y puede tener un impacto significativo en la calidad de vida. En esta guía completa, exploraremos qué es exactamente una caries, cómo se forma, y, lo más importante, cómo podemos eliminarla de forma segura y eficaz.

EVITA LAS CARIES – Causas, PREVENCIÓN y tratamiento de la caries dental | Dentalk! ©

¿Qué es una caries dental?

Una caries dental es básicamente una destrucción localizada del diente causada por bacterias. En nuestra boca viven naturalmente muchas bacterias que forman la placa dental (esa película pegajosa que se acumula si no cepillamos bien). Cuando consumimos azúcares y almidones (presentes en dulces, refrescos, pan, pasta, etc.), esas bacterias se alimentan de ellos y producen ácidos.

El proceso suele ocurrir así: al inicio aparece una mancha blanca opaca en el diente, señal de que el esmalte está perdiendo minerales. En ese punto podemos detener e incluso revertir el daño inicial usando flúor y mejorando la higiene (el esmalte aún puede repararse a sí mismo reabsorbiendo minerales). Pero si no hacemos nada, los ácidos continúan atacando y el esmalte termina por perforarse.

Cuando las bacterias atraviesan el esmalte y llegan a la dentina (la capa interna, más blanda), se crea un agujero: esto es ya una caries en toda regla. Es importante entender que una caries no desaparece por sí sola. Una vez formado el agujero en el diente, el cuerpo no puede regenerar esa parte perdida de manera espontánea. La caries es un daño permanente que debe ser reparado con un empaste puesto por un dentista.

Factores que contribuyen a la formación de caries

  • Bacterias: Presentes en la placa dental.
  • Azúcares: Alimento para las bacterias que producen ácidos.
  • Tiempo: Necesario para que los ácidos ataquen el esmalte.

La mala higiene bucal y la dieta alta en azúcares son los principales culpables, pero también influye la susceptibilidad de cada persona (por ejemplo, dientes muy apiñados donde es difícil limpiar, o poca saliva que favorezca el ambiente ácido). Es un problema extremadamente común - de hecho, la caries no tratada en dientes permanentes es la enfermedad más prevalente a nivel mundial según la OMS - pero la buena noticia es que podemos tratarla y prevenirla eficazmente.

¿Cómo se quita una caries en el dentista?

La forma más segura y efectiva de quitar una caries es acudir al dentista para que realice un tratamiento de restauración. Sé que a veces da miedo imaginar “la fresa” o el sillón dental, pero te explicaré cada paso del proceso tal como lo hago en mi consulta, para que sepas exactamente qué ocurre y por qué. Verás que, con las técnicas modernas, suele ser rápido y prácticamente indoloro.

Diagnóstico

Todo empieza con un buen diagnóstico. Cuando llegas con sospecha de caries, el odontólogo primero examina tu diente visualmente usando un espejo y sonda, buscando puntos blandos, oscurecidos o cavidades visibles. A veces la caries no se ve a simple vista (por ejemplo, si está entre dos dientes), por lo que es común tomar una radiografía dental.

Con la exploración y/o radiografía, confirmamos la presencia de la caries y su severidad. Esto es importante para decidir el tratamiento adecuado. Por ejemplo, no es lo mismo una caries pequeñita superficial que se soluciona con un empaste sencillo, que una profunda que tal vez requiera endodoncia.

Anestesia local

Si la caries ha progresado más allá del esmalte (lo cual es muy común), el siguiente paso es asegurar que el procedimiento no te cause dolor. Para ello, normalmente aplicamos anestesia local. Esto implica inyectar un anestésico (como lidocaína) en la encía cerca del diente afectado. Una vez administrada, esperaremos unos minutos a que la zona quede totalmente adormecida. Notarás que el labio, mejilla y diente se “duermen” - eso es buena señal. Con la anestesia, no sentirás dolor alguno mientras quitamos la caries. Este paso es fundamental para que tengas una experiencia cómoda. Muchos pacientes se sorprenden de lo indoloro que resulta todo gracias a la anestesia.

Eliminación de la caries

Ahora sí, con el área adormecida, procedemos a eliminar la caries en sí. Esto significa remover toda la parte del diente que esté descompuesta o infectada por las bacterias. ¿Cómo lo hacemos? Tradicionalmente, con la famosa fresa dental (el “taladrito” de alta velocidad). Iremos limpiando cuidadosamente la cavidad, retirando el esmalte y dentina que estén cariados. El ruido de la fresa puede ser un poco molesto para algunos, pero recuerda: no habrá dolor, solo el sonido y quizás una leve sensación de vibración. De vez en cuando te iremos aspirando la saliva y echando agüita para enfriar la zona (la fresa genera algo de calor). Si en algún momento sientes aunque sea un pequeño pinchazo, ¡levanta la mano!

Nota: Hoy en día también existen otras técnicas para remover caries. Por ejemplo, en ciertas clínicas usan láser dental o abrasión por aire (un chorro de micro-partículas) para eliminar el tejido cariado sin el ruido de la fresa. Incluso hay un gel que disuelve la dentina cariada en casos específicos. Sin embargo, el método más común sigue siendo la fresa, por su eficacia y rapidez.

Durante este proceso de limpiar la caries, es crucial ser minucioso: debemos quitar todo el tejido enfermo y dejar solo diente sano. Si queda algún resto de caries, podría continuar el daño debajo del empaste. A veces utilizamos unos detectores químicos o instrumentos manuales para verificar que la dentina restante esté firme y limpia.

Relleno (Empaste)

Con el “agujero” ya libre de caries, nos queda una cavidad limpia que hay que rellenar. Este paso se conoce comúnmente como poner un empaste (u obturación). Primero, preparamos la cavidad con forma adecuada para que el material de relleno se asiente bien. Dependiendo del tamaño y ubicación de la caries, elegiremos el material restaurador.

Materiales de relleno comunes:

  • Resina compuesta (composite) del color del diente: Es un material plástico reforzado con partículas minerales. Tiene la ventaja de que se adhiere al diente y estéticamente se mimetiza (nadie notará que tienes un empaste).
  • Amalgama de plata: Es una aleación metálica (plata, estaño, cobre y mercurio) muy resistente. Se usó por décadas en muelas posteriores por su durabilidad.

Supongamos que en tu caso usamos resina, que es lo más común para una caries típica. Procedemos entonces a aislar el diente (muchas veces colocando un dique de goma, que es como un “parche” de látex alrededor del diente, para trabajar en seco). Aplicamos un gel ácido suave en la cavidad (para que la resina se adhiera mejor), luego una capa de adhesivo, y finalmente vamos colocando la resina en capas.

El dentista dará forma a la resina imitando la anatomía original del diente - por ejemplo, si es una muela, recreará sus cúspides y ranuras para que encaje con el diente opuesto al morder. ¡Es casi un trabajo de artesano! No te extrañe vernos concentrados tallando y puliendo el empaste.

Toques finales

Con el empaste ya colocado, estamos casi listos, pero faltan los toques finales. Retiramos cualquier aislamiento que hayamos usado y luego comprobamos tu mordida. Para esto te daremos a morder un papel de articular (tinta) que marca los puntos de contacto. También nos aseguramos de que no queden bordes ásperos o material sobrante entre los dientes. Pasaremos hilo dental por el contacto entre ese diente y el vecino para verificar que esté liso y libre.

¡Ahora sí, hemos quitado la caries exitosamente! El diente quedó limpio y restaurado. Te mostraremos con un espejo cómo se ve. La mayoría de las veces, ni notarás dónde estuvo la caries; el diente se ve y se siente como nuevo.

Cuidados posteriores

  • Esperar a que pase el efecto de la anestesia antes de comer (para no morderte la mejilla o lengua sin querer).
  • Si el empaste fue grande o estaba cerca del nervio, puede haber sensibilidad leve al frío/calor en los primeros días. Esto es normal y debería ir disminuyendo.
  • Acudir a los controles periódicos que te recomendemos.

En la mayoría de casos, quitar una caries es un procedimiento de una sola visita (30-60 minutos según la extensión) y sales de la clínica pudiendo hacer vida normal. Si eran caries múltiples, podríamos planificar varias visitas.

Mitos sobre remedios caseros para las caries

Es comprensible buscar alternativas caseras o trucos de internet cuando nos enteramos de que tenemos una caries, especialmente si nos da temor el dentista. Sin embargo, debo ser muy claro al respecto: ningún remedio casero eliminará una caries que ya ha perforado el diente.

  • “Si me enjuago con clorhexidina/bicarbonato/agua oxigenada, se me quitará la caries.” Los enjuagues antisépticos o soluciones alcalinas pueden disminuir la cantidad de bacterias en la boca momentáneamente o neutralizar ácidos, lo cual es bueno para prevenir empeoramiento. Pero una vez que hay un agujero en el diente, no “mata” la caries ni rellena el hueco.
  • “Pasta de dientes o gel remineralizante la va a curar.” El flúor y otros minerales en pastas especiales ayudan a remineralizar el esmalte antes de que se forme la caries (en la etapa de mancha blanca) y son excelentes para prevenir. Pero si la caries ya cavitó, no hay suficiente remineralización posible: la estructura está destruida y las bacterias anidadas dentro del diente no se eliminan solo con pasta dental.
  • “Aplicar ajo, clavo de olor u otros remedios naturales.” Hay remedios populares como poner un trozo de ajo machacado o un clavo de olor en la muela picada, enjuagues de aceite de orégano, hojas de neem, entre otros. Realidad: algunos de estos ingredientes tienen propiedades antimicrobianas o analgésicas leves. Por ejemplo, el aceite de clavo se ha usado para aliviar dolor de muelas (contiene eugenol, un anestésico natural) y el aceite de orégano es antibacteriano. Podrían darte algo de alivio temporal del dolor o reducir ligeramente las bacterias de la superficie, pero no removerán la caries. La infección seguirá dentro del diente.
  • “Tengo una caries, pero si no me duele puedo esperar y se curará sola.” Este es un mito peligroso. Las caries inicialmente no duelen hasta que alcanzan capas profundas. Que no duela no significa que no esté avanzando. Nunca se curarán solas; más bien, si esperas a que duela, es señal de que ya está cerca del nervio, haciendo el tratamiento más complejo. Lo ideal es tratarla antes de que duela.
  • “Empastar un diente es peor, he oído que la caries puede ‘secarse’ sola.” No, al contrario. Un empaste bien hecho elimina la infección y protege el diente. Sin empaste, la caries se profundizará.

En conclusión, ningún atajo casero sustituye la visita al odontólogo. Lo que sí funciona en casa es prevenir (buena higiene, dieta baja en azúcar, flúor) o aliviar molestias en lo que esperas el tratamiento (por ejemplo, tomar un analgésico de venta libre para el dolor, enjuagar con agua tibia salada si hay inflamación de encía, etc.).

La ciencia odontológica ha avanzado mucho y hoy contamos con tratamientos indoloros y efectivos. Así que no dejes que estos mitos retrasen tu tratamiento. Mientras más pronto quitemos la caries profesionalmente, mejor prognosis para tu diente.

Tratamientos según la gravedad de la caries

No todas las caries son iguales. Dependiendo de qué tan avanzada esté la lesión, el tratamiento para quitarla puede variar.

Caries incipiente

Si la caries se detecta muy temprano, cuando apenas hay una desmineralización del esmalte sin cavidad visible, sí es posible evitar que progrese e incluso revertirla en cierta medida.

  • Aplicación de flúor tópico en altas concentraciones (barniz o gel) en la zona lesionada.
  • En controles posteriores, verificamos si la mancha blanca no avanzó a cavidad.

Este enfoque es válido solo para caries incipientes.

Caries moderada

Esta es la caries típica que se trata con un empaste (obturación). Aquí el procedimiento es el que describimos en la sección “¿Cómo se quita una caries?” paso a paso: remoción del tejido cariado y relleno con material.

  • Si la cavidad es pequeña o mediana, empaste directo con resina compuesta (o amalgama, según el caso).
  • Otras veces es preferible una incrustación: se toma un molde de la cavidad y en el laboratorio dental fabrican una pieza a medida (de cerámica o resina sólida) que luego se cementa en la muela.

En ambos supuestos, el objetivo es el mismo: eliminar la caries y restaurar la anatomía del diente. Mientras la caries no haya alcanzado la pulpa, no hace falta un tratamiento más invasivo.

Caries profunda

Cuando la caries se ha dejado tanto tiempo que las bacterias llegan al nervio del diente (pulpa), suele producir un dolor intenso, absceso (infección) o la pulpa empieza a necrosarse. En este escenario, solo quitar la caries y empastar no es suficiente, porque dentro de los conductos radiculares quedan bacterias y tejido dañado.

La endodoncia consiste en, tras remover la caries y abrir acceso, limpiar y desinfectar los canales internos del diente (donde está el nervio). Se realiza bajo anestesia local también, y con instrumentos muy finos (limas) se retira la pulpa infectada, se limpian las paredes internas hasta la punta de la raíz y luego se rellenan esos conductos con un material sellador (gutapercha).

Tras una endodoncia, el diente queda frágil (sin pulpa y algo debilitado por la caries extensa). Por ello, normalmente se reconstruye: puede ser con un empaste grande, pero frecuentemente se recomienda colocar una corona (funda) dental que cubra todo el diente. La corona devuelve la resistencia y protección, para que puedas masticar con esa pieza sin riesgo de fractura.

En resumen, ante una caries profunda el orden es: quitar caries -> endodoncia -> reconstrucción/corona. Así salvamos tu diente a pesar de la gran destrucción interna, manteniendo su raíz en tu boca.

Caries terminal

Lamentablemente, hay casos en que la caries ha hecho estragos irreversibles. Por ejemplo, el diente está tan destruido que queda poca estructura sana donde agarrar un empaste o corona; o la infección crónica ha dañado el hueso y encía alrededor del diente; o la caries llegó debajo de la línea de la encía de forma irrecuperable.

En estas situaciones extremas, a veces no es posible salvar el diente. Extraer un diente con caries terminal se vuelve necesario cuando mantenerlo podría hacer más mal que bien (foco de infección constante, dolor recurrente...

Prevención de las caries

Las caries dentales son uno de los problemas bucodentales más frecuentes, pero también uno de los más evitables. Estas lesiones destruyen el esmalte y la dentina de los dientes y están causadas por bacterias que transforman los azúcares de la comida en ácidos. A menudo, las caries se desarrollan de forma silenciosa, sin dolor ni molestias aparentes, hasta que ya han afectado a capas profundas del diente.

Consejos para prevenir las caries:

  • Cepillarse los dientes con regularidad y sobre todo tras la ingesta de alimentos dulces y azucarados.
  • Utilizar el hilo dental y un colutorio hace que la higiene oral se refuerce.
  • Evitar la ingesta masiva de dulces y refrescos azucarados.
  • Mantener una correcta disciplina dental cepillándose los dientes 3 veces diarias y utilizando el hilo dental para eliminar toda placa bacteriana de la boca.
  • Utilizar enjuagues con flúor al menos 1 vez al día. Mejor que sea antes de dormir para que haga todo su efecto.
  • La sequedad bucal también puede llegar a provocar caries en las piezas dentales, por ello, en ese caso es recomendable que se beba mucha agua y se utilicen sustitutos salivales.
  • Se puede optar por el uso de selladores en las roturas de los dientes, estos son efectivos antes de que la caries se convierta en un problema mayor y con ello se puede prevenir la caries.

Tipos de caries dental

Para poder curar las caries dentales se necesita acudir al dentista, ya que sin un tratamiento adecuado, estas pueden llegar a deteriorar por completo el diente.

Existen diferentes tipos de caries dentales:

  • Caries de esmalte o de corona: Es la más habitual en los niños. Este tipo de afección daña la parte superior de la corona, zona en la que se acumula un mayor número de bacterias. Su detección es sencilla ya que el tejido superficial se ve decolorado.
  • Caries de fisura: Esta variante aparece si no se ha tratado a tiempo una caries de esmalte o de corona. La porosidad del tejido dentario, aliado con posibles fisuras en la superficie dental, facilitan que esta enfermedad avance con mayor rapidez.
  • Caries radicular: Este tipo de caries afecta directamente a la raíz dental. En este caso, suele ser necesaria una endodoncia acompañada de un empaste dental o reconstrucción.
  • Caries rampante: Este tipo de caries se da principalmente en bebés y niños. Tiene un color característico negro/parduzco y se extiende rápidamente por toda la pieza dental.

Todos los tipos de caries dentales suponen un riesgo para la permanencia de los dientes y para la salud bucodental. Por lo que ponerle remedio cuanto antes es la manera más fácil de mantener nuestra boca sana.

Síntomas de las caries

Los síntomas más comunes que se tienen cuando existe caries en alguna pieza dental son los siguientes:

  • Uno de los síntomas más comunes que surgen cuando tienes una caries es la aparición de un agujero en la pieza dental afectada.
  • Ese diente que tiene la caries va a tener una sensibilidad mucho mayor.
  • Vas a notar que tienes algún agujero en el diente.
  • El color de la pieza dental afectada tiene un color más marrón o casi negro en la superficie.
  • En el momento en el que trituras los alimentos se siente un dolor y molestia.
  • Sin razón aparente vas a sentir un dolor repentino en la zona donde tengas la caries.

En el momento en que tengas estos síntomas lo más recomendable es que acudas a la clínica dental para que el problema no vaya a más y te tengan que extraer la pieza dental o te cause una infección.

Tratamientos para curar la caries dental

Existen varios tratamientos de odontología conservadora para curar y eliminar la caries dental. Estos se aplican dependiendo del grado de extensión que haya alcanzado.

Empaste

Si la caries dental no se ha extendido hacia la raíz el diente, se puede aplicar el tratamiento conocido como empaste dental.

Con esta técnica, se debe limpiar y retirar toda la superficie deteriorada, dejando toda la zona preparada para la reconstrucción. Tras esto, el odontólogo procederá a sellar toda la zona con el material elegido.

El material de restauración más usado es la resina; con la que se puede trabajar de manera directa sobre el diente afectado, o de forma indirecta (a través de un encerado previo de la anatomía destruida por la caries).

Endodoncia

Cuando la caries dental está extendida y ha afectado a la pulpa dental en la raíz, se realizará una endodoncia para tratar de salvar el diente en mal estado.

La endodoncia es el tratamiento que se realiza para limpiar los conductos radiculares, eliminando la infección y las partes necrosadas de la pulpa dental. De esta forma, se intenta conservar la estructura dental, ya que un diente propio siempre será la mejor opción para nuestra sonrisa.

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