¿Alguna vez has notado un bulto en la encía y te has preguntado qué podría ser? Estás comiendo tranquilamente cuando sientes algo extraño en la boca. Al tocarte con la lengua, notas una pequeña burbuja de sangre que no estaba ahí hace un momento. Los bultos en las encías pueden ser una fuente de preocupación para muchas personas, pero en la mayoría de los casos, no son una emergencia dental. Como dentista, he visto cientos de pacientes preocupados por estas pequeñas lesiones bucales.
En este artículo, exploraremos qué es un bulto en la encía, sus posibles causas, los diferentes tipos, los tratamientos disponibles y cómo prevenir su aparición. La buena noticia es que estas vesículas hemorrágicas suelen desaparecer por sí solas en pocos días.

¿Qué son las ampollas de sangre bucales?
Las ampollas de sangre bucales, también conocidas como hematomas orales o vesículas hemorrágicas, son pequeñas acumulaciones de sangre que se forman bajo la delicada mucosa de tu boca. Estas burbujas rojas pueden aparecer en cualquier parte de tu boca: mejillas, lengua, paladar, encías o incluso en los labios. Muchos de mis pacientes llegan diciendo «doctor, me salió una bolita de sangre en la boca» o «tengo una bola roja extraña». Una verdadera ampolla de sangre se siente suave al tacto y contiene líquido, mientras que otras lesiones como angiomas, úlceras o abscesos tienen características diferentes.
Causas de las ampollas y bultos en las encías
Existen diversas razones por las cuales puede aparecer un bulto en la encía. Usualmente indica un traumatismo menor en la mucosa bucal. Una de las causas más comunes son las infecciones bacterianas. Una infección puede originarse a partir de una caries no tratada, una enfermedad periodontal o una herida en la boca. También puede deberse a un trauma o una irritación constante en la encía, como el uso de prótesis mal ajustadas o el hábito de morderse las mejillas, pueden causar la formación de bultos.
Además de las infecciones, hay otros factores que pueden contribuir a la aparición de ampollas y bultos en las encías:
- Mordeduras accidentales: ¿Alguna vez te has mordido la mejilla mientras comes? Es la causa número uno de las ampollas de sangre en las mejillas. Basta una mordida leve durante la masticación para que se rompan los pequeños capilares y se forme la característica burbuja.
- Alimentos calientes o crujientes: Esa pizza recién salida del horno o las galletas crujientes pueden ser deliciosas, pero también peligrosas para tu mucosa bucal.
- Higiene bucal agresiva: Un cepillado demasiado fuerte o el uso de cerdas muy duras puede provocar micro-traumatismos que resulten en bolitas de sangre en las encías.
- Medicamentos anticoagulantes: Si tomas medicamentos anticoagulantes como warfarina, aspirina o antiinflamatorios, eres más propenso a desarrollar hematomas bucales incluso por traumatismos mínimos.
- Irritación o traumatismo en el tejido: Si tiene un empaste roto o un diente muy afilado es fácil que le provoquen un corte en el tejido bucal y que, por tanto, se forme una llaga. Del mismo modo, las dentaduras o las ortodoncias mal ajustados pueden causar problemas similares.
- Quemaduras del tejido: Las quemaduras térmicas en la boca son muy prevalentes en niños y pacientes jóvenes. Suelen estar causadas por la ingesta accidental de bebidas o alimentos calientes y, como consecuencia, surgen ampollas alrededor de la zona de la quemadura.
Otras causas de llagas en la encía
- Herpes labiales: Estos últimos están provocados por el virus del herpes simplex y son muy contagiosos. Normalmente, antes de que aparezca el herpes como tal se experimenta una sensación de sensibilidad o quemazón, luego aparece la ampolla y, finalmente, se forma la costra.
- Aftas bucales: Al contrario que los herpes, las aftas no son contagiosas. Suelen presentar el aspecto de una úlcera pálida o amarillenta rodeada de un anillo rojo y pueden aparecer una o varias al mismo tiempo. Desafortunadamente, no se conoce la causa exacta de las aftas bucales.
- Aftas recurrentes: Las aftas recurrentes son una causa común de llagas en la encía. Son llagas pequeñas y redondas que pueden aparecer en la encía u otras áreas de la boca. Suelen ser de color blanco o amarillento con un borde rojo y pueden ser dolorosas.
- Herpes labial: El herpes labial es causado por el virus del herpes simple tipo 1 (HSV-1). Las llagas suelen aparecer en los labios o alrededor de la boca, pero también pueden desarrollarse en la encía.
- Úlceras traumáticas: Las úlceras traumáticas en la encía pueden ser el resultado de lesiones físicas, como morderse accidentalmente la encía, cepillarse demasiado fuerte o sufrir un traumatismo durante un procedimiento dental.
- GUNA: También conocida como úlcera de Vincent o necrosis gingival aguda, es una enfermedad periodontal aguda caracterizada por la formación de úlceras en las encías.
- Infecciones: Ciertas infecciones bacterianas o fúngicas pueden causar la formación de llagas en la encía.

Tipos de bultos en las encías
Los bultos en las encías pueden variar en tamaño, consistencia y gravedad. Dado que hay diferentes tipos de bultos, estos presentan distintos aspectos y síntomas. Te explico a continuación las particularidades de cada uno y cómo puedes identificarlo. Eso sí, como te decía lo mejor es que un dentista realice una exploración para determinar el origen con certeza.
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Fibroma
Un fibroma es un tipo de bulto que suele ser duro o rígido al tacto y tiene una forma redondeada. Aparece como consecuencia de una irritación constante, roce o un impacto. Aparte de las molestias que causa sentir el fibroma en alguna parte de nuestra boca, no tiene una sintomatología más allá. Los fibromas tienen su origen en un factor irritativo. Por tanto, no se debe recurrir a antibióticos para tratarlo. Dependiendo del tamaño del fibroma, es posible que se reabsorba por sí mismo al cabo de varias semanas una vez desaparecida la fuente de la irritación.
Absceso dental
Un absceso dental es una acumulación de pus causada por una infección bacteriana. El absceso es el abultamiento con colección de pus, mientras que la fístula es el trayecto de drenaje de ese pus. Es decir, puede haber abscesos con o sin fístula. Puede ocurrir en la raíz de un diente o en las encías, y a menudo se acompaña de dolor, hinchazón y fiebre.
Quiste dental
Un quiste dental es una bolsa llena de líquido que puede formarse en la encía o alrededor de la raíz de un diente muerto o afectado.
Granuloma piogénico
Un granuloma piogénico es un crecimiento benigno que aparece como una masa roja y sangrante en la encía.
Fístula dental
El otro tipo de bulto gingival más común es la fístula, cuya principal diferencia con el fibroma es que implica una infección localizada. Una fístula dental es un conducto en forma de tubo que transporta fluidos como el pus desde un centro de inflamación al exterior. El principio de funcionamiento es similar al de un canal de drenaje.

¿Cuál es la diferencia entre fístulas dentales, aftas y abscesos?
Aunque las aftas tienen un aspecto similar a las fístulas dentales, su causa es completamente distinta: se producen cuando el sistema inmunitario provoca la muerte del tejido de la mucosa oral. Esto puede deberse al estrés, al debilitamiento del sistema inmunitario debido a una enfermedad o a una lesión. Los puntos amarillos blanquecinos del centro no son pus, sino decoloración.
Los abscesos -al igual que las fístulas dentales- están causados por una inflamación bacteriana en el tejido gingival. Sin embargo, a diferencia de las fístulas, el pus que se forma como consecuencia de la inflamación no puede drenar por sí solo de los abscesos porque está completamente encapsulado y no hay ninguna abertura hacia la cavidad bucal. Por lo tanto, un absceso siempre debe abrirse mediante cirugía.
Mientras que las aftas y los abscesos también pueden producirse en el paladar, en el interior de las mejillas o en la lengua, las fístulas dentales se forman exclusivamente en las encías, normalmente directamente encima o debajo de un diente o un implante. La decoloración blanquecina amarillenta en el centro de las aftas no es pus, sino una decoloración.
Tratamiento para bultos y ampollas en las encías
El tratamiento varía según la causa y puede incluir antibióticos, empastes, endodoncias, limpiezas profundas o, en algunos casos, cirugía. El tratamiento para un bulto en la encía depende de la causa subyacente.
- Fibromas: Para abordar los bultitos infecciosos ocasionados por la periodontitis, el dentista procederá a realizar una limpieza exhaustiva de la boca mediante un curetaje dental. Eliminar el factor de irritación: si la causa del fibroma son los brackets metálicos, se debe recurrir a cera de ortodoncia para evitar que provoquen heridas. Los quistes y fibromas pueden requerir una pequeña intervención quirúrgica para ser removidos. Esta cirugía es generalmente rápida y se realiza bajo anestesia local.
- Caries: Si, además, esta caries no se trata mediante un empaste, avanzará hasta la pulpa (parte más interna del diente). El tratamiento más habitual es el empaste u obturación. En caso de no empastar el diente, la lesión va desarrollándose cada vez más hasta alcanzar la estructura interna de los dientes.
- Endodoncia: La endodoncia o tratamiento de conducto tiene como fin salvar un diente de una infección que, de otro modo, tendría que ser extraído. No obstante, para lograr este fin es indispensable realizar una concienzuda limpieza y un posterior sellado en la pieza. En nuestra clínica somos especialistas en endodoncias complejas y además utilizamos toda la tecnología a nuestro alcance para reducir cualquier margen de error.
- Absceso dental: Para un absceso dental, el dentista puede realizar un drenaje para eliminar el pus y aliviar la presión y el dolor. En este caso, el dentista deberá recurrir a antibióticos para tratar la infección.
- Antibióticos: Si te han diagnosticado una fístula dental, el dentista suele recetarte antibióticos para eliminar las bacterias que han causado la inflamación. Si la inflamación es claramente limitada y ya se ha eliminado la causa, es posible que tu dentista no quiera tratar la fístula dental con antibióticos, sino que te pida que utilices un colutorio antibacteriano.
¿Qué hacer y qué no hacer con una ampolla de sangre?
Esta es una pregunta que escucho muy a menudo, y la respuesta es clara: no es recomendable. Cuando revientas una ampolla de sangre, creas una herida abierta que puede infectarse fácilmente. La boca alberga millones de bacterias, y una lesión abierta es una puerta de entrada perfecta para ellas. Contrariamente a lo que algunos pueden pensar, pinchar una ampolla no acelera la curación. De hecho, interfiere con el proceso natural del cuerpo.
Lo más importante es mantener la calma y resistir la tentación de tocarla constantemente. Evita manipular la ampolla con los dedos o la lengua. Aunque pueda resultar molesta, la manipulación excesiva puede retrasar la curación o causar una infección secundaria.
- Enjuagues con agua tibia y sal: Los enjuagues con agua tibia y sal son tu mejor aliado. Disuelve media cucharadita de sal en un vaso de agua tibia y realiza enjuagues suaves 2-3 veces al día.
- Consideraciones dietéticas: Mientras tienes una ampolla de sangre, adapta tu dieta para favorecer la curación. Evita alimentos ácidos como cítricos o vinagre, comidas picantes, y bebidas muy calientes. Opta por alimentos blandos y nutritivos: purés, sopas tibias, yogur, y batidos ricos en vitaminas.

¿Cuándo buscar atención profesional?
Aunque la mayoría de las ampollas de sangre bucales son inofensivas, existen situaciones que requieren evaluación profesional. Aunque las ampollas de sangre son generalmente benignas, ciertos síntomas requieren atención inmediata.
Algunos pacientes describen pequeños coágulos o «cuajarones» que aparecen junto con las ampollas. Esto puede ocurrir cuando la ampolla se rompe naturalmente y la sangre coagula al entrar en contacto con la saliva.
Prevención de bultos en las encías
Prevenir la aparición de bultos en las encías es posible con buenos hábitos de higiene oral y cuidados preventivos. Por otro lado, es importante realizar chequeos dentales regulares, al menos cada seis meses, permite a tu dentista detectar y tratar problemas en etapas tempranas. Además, si usas prótesis dentales, asegúrate de que estén bien ajustadas y no causen irritación.
Para protegerse de las infecciones bacterianas antes y después de la cirugía oral, puede utilizar un enjuague bucal con clorhexidina. Con un sistema inmunitario debilitado, las bacterias lo tienen especialmente fácil y pueden propagarse con rapidez. Las personas con diabetes y asma, por ejemplo, tienen un mayor riesgo de desarrollar fístulas dentales. Lo mismo ocurre después de un trasplante de células madre o de quimioterapia, por ejemplo durante el tratamiento del cáncer de laringe.
Afortunadamente, tú mismo puedes hacer algo para prevenir la aparición de fístulas dentales. Las infecciones bacterianas responsables del desarrollo de fístulas dentales suelen estar causadas por una higiene bucal deficiente, ya que la placa no se elimina con regularidad o con la suficiente profundidad. Afortunadamente, tú tienes todo el control: puedes prevenir la caries, la gingivitis y la periodontitis prestando especial atención a una higiene bucal completa.
También puedes someterte a una limpieza dental profesional una o dos veces al año. Dado que los fumadores tienen un mayor riesgo de sufrir fístulas dentales, ahora es un buen momento para dejar de fumar e iniciar un estilo de vida más saludable. Esto incluye una dieta sana con abundantes alimentos antiinflamatorios, como fruta y verdura, especialmente jengibre, cúrcuma, guindilla, cebolla y ajo. Debe evitar en gran medida el azúcar y los llamados carbohidratos "rápidos" (como los que se encuentran en la harina blanca) porque favorecen la inflamación.
Remedios caseros
No existe ningún remedio casero que pueda combatir la causa de las fístulas dentales, es decir, una raíz dental inflamada. Sólo un tratamiento dental puede hacerlo. No obstante, puede utilizar remedios caseros para usted o para su hijo que le ayuden a aliviar los síntomas. Algunas personas confían en los enjuagues bucales con té de manzanilla frío.
También se dice que el aceite de clavo y el aceite de árbol de té ayudan con los síntomas de las fístulas dentales. Puedes enjuagarte la boca varias veces al día con agua tibia mezclada con dos o tres gotas de aceite. El ajo y la cebolla tienen un efecto antibacteriano, antimicrobiano y antiinflamatorio. Puedes cortarlos en trozos pequeños y colocarlos sobre la zona afectada durante unos minutos para que se absorban. Al igual que los remedios caseros, puede utilizar remedios homeopáticos como los glóbulos y las sales de Schüssler para complementar el tratamiento dental.

Preguntas frecuentes
Existe mucha desinformación sobre estas lesiones bucales. Algunas personas creen erróneamente que las ampollas de sangre son contagiosas, pero esto es completamente falso. Otro mito común es que las ampollas grandes siempre son más peligrosas que las pequeñas.
Aquí hay algunas preguntas frecuentes sobre los bultos y ampollas en las encías:
- ¿Cuánto duran las ampollas de sangre? La respuesta típica es entre 3 a 7 días, dependiendo del tamaño de la ampolla y tu capacidad de curación individual.
- ¿Qué debo hacer si aparece un cuajarón junto a la ampolla? Algunos pacientes describen pequeños coágulos o «cuajarones» que aparecen junto con las ampollas. Esto puede ocurrir cuando la ampolla se rompe naturalmente y la sangre coagula al entrar en contacto con la saliva.
- ¿Son contagiosas las ampollas de sangre? Algunas personas creen erróneamente que las ampollas de sangre son contagiosas, pero esto es completamente falso.
- ¿Son peligrosas las ampollas grandes? Aunque la mayoría son inofensivas, las ampollas de sangre pueden ocasionalmente ser el primer signo de condiciones más complejas.
Tabla resumen: Causas, características y tratamientos
| Causa del bulto | Características típicas | Tratamiento recomendado |
|---|---|---|
| Absceso dental (flemón) con fístula | Bulto blando con pus (punto blanco/amarillo), puede supurar líquido con mal sabor. A veces no duele por el drenaje, encía alrededor rojiza o hinchada. Suele asociarse a diente con caries profunda o infección. | Drenaje del absceso y antibiótico. Tratamiento del diente causante: endodoncia (si el diente es salvable) o extracción en casos extremos. Si es periodontal: limpieza profunda de encías. |
| Fibroma (lesión benigna) | Bulto duro y redondeado, de color rosado como la encía. Indoloro; molesta solo por su presencia. No supura ni cambia rápido de tamaño. Causado por irritación crónica (prótesis, brackets, mordeduras). | Extirpación quirúrgica ambulatoria (sencilla, con anestesia local) si crece o molesta. Eliminar el factor irritante (ajustar prótesis, evitar mordedura, etc.) para prevenir recidiva. |
| Quiste mucoso (mucocele) | Bultito blando, contenido líquido mucoso. Aspecto translúcido o azulado, puede cambiar de tamaño (a veces revienta y reaparece). No duele. Más frecuente en labio, pero posible en encía. | Puede reabsorberse espontáneamente en días/semanas. Si persiste, extirpación quirúrgica sencilla. |
Recuerda que la clave está en no manipular la lesión, mantener una higiene bucal adecuada, y estar atento a signos que puedan indicar complicaciones. En nuestra clínica dental estamos siempre disponibles para resolver tus inquietudes y asegurar que tu salud bucal se mantenga en óptimas condiciones.
Referencias:
- American Dental Association. (2023).
- Cohen, P. R. (2022). Blood-filled blisters in the oral cavity: a comprehensive review.
- Mayo Clinic. (2023). Mouth sores: causes, symptoms and treatment.