Los primeros dientes de tu hijo son bastante diferentes de los definitivos, pero ¿te has preguntado alguna vez en qué consisten exactamente estas diferencias entre dientes definitivos y dientes de leche? También conocidos como dientes temporales, son fundamentales en el desarrollo infantil.
Los dientes de leche son comunes en casi todos los animales, y acompañan al ser humano desde hace al menos 3 millones de años. La razón de su aparición no podría ser más lógica: los niños deben aprender a masticar y comer alimentos sólidos para alimentarse correctamente, pero su carita y su mandíbula son demasiado pequeñas para albergar los dientes grandes de un adulto.

En la dentición temporal sólo hay 20 dientes de leche (8 incisivos, 4 caninos y 8 molares), mientras que los dientes definitivos son 32. La diferencia se explica porque los adultos tienen dos premolares más a cada lado, además de las “muelas del juicio” o terceros molares. En total, los niños suelen tener 20 dientes de leche que se desarrollan en un patrón específico.
Funciones de los dientes de leche
Los dientes de leche son una parte fundamental del desarrollo oral en la infancia.
- La capacidad de masticar efectivamente es vital para la nutrición.
- Los dientes juegan un rol crucial en el desarrollo del habla.
- Una de las funciones más importantes de los dientes de leche es actuar como guías para los dientes permanentes que emergerán más adelante.
- La presencia de dientes de leche saludables también contribuye a la estética facial del niño.
Una sonrisa completa no solo es importante para la apariencia, sino que también juega un papel significativo en la autoestima. En ese sentido, saber cuáles son los dientes de leche, también ayuda a comprender su importancia.
En el caso de los niños, tras salir del periodo de amamantar, necesitan tener dientes. ¿Para qué? Tienen que empezar a masticar alimentos sólidos y ejecutar sus primeros contactos con el lenguaje oral. Además, no solo sirven para anteceder a los dientes permanentes, los dientes de leche son esenciales para el desarrollo bucal y facial.
Tienen como función primordial masticar y comenzar a desarrollar el lenguaje. Al fin y al cabo, se trata de un proceso fisiológico. En él, los dientes tienden a salir, crecer, comenzar a moverse y caerse.
Erupción de los dientes de leche
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La aparición de los dientes temporales se produce generalmente entre los seis meses y el año. El desarrollo de los caninos ocurre entre los dieciséis y veintidós meses. En la mayoría de los casos, los dientes de leche empiezan a salir entre los 6 y 12 meses. Es cierto que cada niño es un mundo y hay bebés que cumplen 1 año sin ningún diente en la boca.

Fase 1. Para muchos bebés, esta etapa de dentición es un proceso largo y doloroso por la infamación de las encías. No todos los dientes de leche crecen o caen a la vez o de la misma manera. Lo que más importa es que su aparición sea de forma simétrica.
- Los incisivos son los dientes que se encuentran al frente de la boca. Su función principal es desgarrar los alimentos, facilitando la masticación adecuada.
- Los molares son los dientes más grandes y se encargan de triturar y moler los alimentos.
Una pregunta común entre padres y cuidadores, es cuántos dientes de leche tienen los niños. Habitualmente, son un total de 20 dientes de leche, los cuales se distribuyen equitativamente entre la parte superior e inferior de la boca.
¿Cuándo se caen los dientes de leche?
La caída de los dientes de leche es un momento crucial en el crecimiento de los niños. Entre los 5 y 6 años y hasta los 12 años es cuando se caen los dientes de leche. Durante este tiempo, los dientes temporales conviven con los dientes definitivos. Normalmente a los 12 años los niños ya completan su dentadura, pasando de 20 dientes temporales a 28 dientes adultos, a falta de las 4 muelas del juicio que crecen más tarde.
Normalmente, el orden de caída de los dientes de leche empieza por los incisivos y acaba por los molares posteriores, aunque en cada niño puede variar. Los incisivos centrales inferiores son los primeros en caer aproximadamente a los 5 años y medio o 6, seguidos de los incisivos laterales inferiores y los cuatro superiores.
Los siguientes en caer son los caninos inferiores y los molares inferiores, normalmente a los 9 o 10 años. Finalmente, un año o dos más tarde, los caninos superiores y los segundos molares son los últimos en desprenderse.
Las muelas de leche caen las primeras a los 10 años y las segundas muelas de leche lo hacen aproximadamente a los 12 años. Las muelas de leche cuando se caen son reemplazadas por dientes permanentes, aproximadamente a los 13 años.
¿Cómo cambian los dientes de leche a permanentes?
¿Cuándo se completa el desarrollo y qué dificultades surgen por el camino? Los seres humanos nacemos sin dientes. Ni siquiera los necesitamos al principio de la vida: los bebés sólo reciben alimentos líquidos; se les amamanta o se les alimenta con un biberón de leche.
Pero este tiempo se acaba en algún momento, claro. Más de 200 genes intervienen en el desarrollo de los dientes. En la mayoría de los bebés, los primeros dientes de leche aparecen entre los seis y los ocho meses de edad; los dos incisivos inferiores suelen ser los precursores.
Sin embargo, el desarrollo de la dentición primaria comienza mucho antes: las estructuras germinales de todos nuestros dientes ya están formadas al principio del embarazo. Las coronas -las partes de los dientes que serán visibles más adelante- ya están completamente formadas al nacer. En cambio, las raíces tardan entre un año y medio y tres años en formarse.
Hasta más o menos el momento en que empiezan el colegio, los dientes de leche, normalmente de un blanco precioso, relucen en la boca de los niños. Pero en torno a los seis años comienza lentamente: el cambio de dientes a dientes permanentes.
¿Por qué cambiar los dientes?
¿Pero, por qué los seres humanos experimentamos este cambio de dientes Sería mucho más práctico empezar enseguida con los dientes permanentes, o simplemente conservar los dientes de leche. Por desgracia, ninguna de las dos cosas funciona. Porque los seres humanos crecemos y nuestras mandíbulas también.
Mientras que los pequeños dientes de leche se adaptan perfectamente al tamaño de la mandíbula de los bebés y los niños, más adelante serían demasiado pequeños para nuestra mandíbula adulta y nuestra boca estaría llena de huecos.
Hay otra razón muy buena por la que tiene sentido que perdamos los dientes de leche: Esto se debe a que nuestros dientes permanentes son más robustos y resistentes en general que nuestros dientes de leche. En comparación, los primeros dientes tienen un esmalte menos protector y un menor contenido mineral. Esto los hace más susceptibles a las caries. Es lógico que nuestros dientes permanentes estén mejor protegidos.
El estado de los dientes de leche constituye la base de nuestra salud bucodental para toda la vida: las caries de los dientes de leche, por ejemplo, pueden extenderse a los dientes permanentes que aún no han erupcionado del todo.
El primer diente definitivo suele aparecer en torno al momento en que el niño empieza el colegio, es decir, cuando tiene entre 5 y 7 años. Los dientes permanentes erupcionan según un plan determinado. Los primeros molares grandes (los llamados molares de los seis años) aparecen primero. Esto suele pasar desapercibido, ya que no se caen los dientes de leche. Los molares simplemente "aparecen" sin ningún síntoma.
Los incisivos de leche de los maxilares inferior y superior se caen más o menos al mismo tiempo, dejando entrever a menudo los dientes permanentes. Cuando el niño tiene alrededor de 8 ó 9 años, todos los incisivos de leche se caen gradualmente y crecen los dientes permanentes.
Cuando el niño tiene alrededor de 9 ó 10 años, comienza la segunda fase del recambio dental. Ahora caen también los dientes de leche laterales, es decir, los molares pequeños y los caninos. Cuando también han erupcionado los segundos molares grandes, la segunda fase está completa.
El niño tiene ahora un total de 28 dientes permanentes en lugar de 20 dientes de leche. Esta fase suele alcanzarse cuando el niño tiene al menos 11 o incluso 12 años. Aunque los dientes permanentes son más resistentes a largo plazo que los de leche, al principio son especialmente susceptibles a la caries, ya que su esmalte aún se está endureciendo.
Este proceso puede durar hasta tres años. Un buen cuidado dental es especialmente importante durante este periodo. Esta fase de la sustitución dental puede ser bastante prolongada. Describe el periodo de tiempo durante el cual erupcionan las cuatro muelas del juicio, lo cual puede ocurrir a la edad de 17 años o a los 30, siendo ambos casos completamente normales.
Dado que la erupción de las muelas del juicio puede causar molestias y también influir negativamente en la posición de los demás dientes, por ejemplo, el dentista debe comprobar si las muelas del juicio están en su sitio; lo ideal es hacerlo durante la adolescencia. A veces puede ocurrir que se recomiende la extracción de las muelas del juicio.
Lo ideal es hacerlo antes de los 25 años, ya que para entonces la raíz aún no está completamente formada. La ausencia de muelas del juicio no supone ningún problema. Son una reliquia de la Edad de Piedra Media: entonces, nuestros antepasados las necesitaban para masticar alimentos duros y resistentes. Gracias a la forma en que preparamos los alimentos hoy en día, ya no las necesitamos.
¿Qué hacer cuando se mueven los dientes de leche?
Seguro que muchos de vosotros os preguntáis qué hay que hacer cuando se mueven los dientes de leche de vuestros hijos. La etapa evolutiva de todos los niños comienza con el crecimiento y la caída de los dientes de leche.
En determinadas ocasiones, puede tratarse de lo correcto. Sin embargo, existen situaciones en las que no es conveniente forzar la caída del diente. Lo más adecuado es dejar transcurrir este proceso de forma natural. Muchas veces el instinto de los niños de tocar el diente con la lengua es una forma de acelerar el proceso sin ser perjudicial.
En el caso de que a nuestro hijo le produzca dolor y sea una molestia, los profesionales aseguran que el método más eficaz es utilizar una gasa. Es decir, coger el diente con decisión y dar un tirón seco. Finalmente, si el diente de leche causa dolor o permanece más tiempo de lo habitual es adecuado visitar al odontopediatra.
Este profesional valorará una posible extracción. También recomendamos la visita al odontopediatra alrededor de los 3 años. Esto nos prepara para la siguiente etapa, que es a los 6 años. En esta revisión es donde se examinan los dientes de leche que se mueven.

Problemas comunes en los dientes de leche
A pesar de que los dientes de leche son temporales, es importante tener en cuenta los problemas que pueden surgir en ellos porque podrían afectar al desarrollo de la salud bucodental del niño. Algunos de los más frecuentes son las caries, la caída prematura y necrosis.
Caries en los dientes de leche
Las caries en niños son una de las problemáticas más frecuentes en los dientes primarios. Las causas más comunes de la aparición de caries en dientes de leche son:
- Uso prolongado del biberón
- Transmisión de las bacterias cariogénicas, ya que son contagiosas
- Mala alimentación
- Falta de higiene bucal
Caída prematura de los dientes de leche
En algunos casos, los dientes temporales pueden caerse antes de tiempo. La aparición de caries, una alimentación desequilibrada - especialmente por falta de calcio -, raíces débiles o fuertes golpes en la boca son las razones más comunes de la caída prematura de los dientes de leche.
Dientes de leche necrosados
Los dientes de leche necrosados son aquellos dientes que, por un impacto fuerte en la mandíbula, han visto afectado su nervio. La necrosis pulpar no es visible en el momento del golpe, sino que suele visibilizarse meses más tarde, cuando el diente empieza a adquirir otra coloración.
Y, ¿qué pasa si un diente de leche se pone negro? Un diente de leche negro es una señal visible para identificar la muerte del nervio del diente, pero esto no tiene por qué ser alarmante ni tiene por qué afectar a la dentición permanante. Sin embargo, si el niño tiene un diente de leche necrosado es recomendable visitar un odontopediatra para que valore el caso.
Diferencias entre dientes de leche y dientes definitivos
Hay claras diferencias entre los dientes de leche y los dientes permanentes. Aparte del tamaño, que es lo más obvio, hay otros aspectos que los hacen distintos. Es importante conocer sobre este tema y que se le dé el cuidado adecuado a la dentadura desde la primera erupción de las piezas dentales.
La diferencia entre los dientes de leche y los dientes definitivos reside principalmente en la cantidad de dientes, en su anatomía y en su composición. En cuanto a la cantidad, como ya mencionamos anteriormente, los dientes deciduos son 20, mientras que los permanentes son 32 (si tenemos en cuenta las muelas del juicio).
Otra de las diferencias entre los dientes de leche y los permanentes es que los primeros son más pequeños porque la cavidad oral del niño es más pequeña. La raíz de los dientes primarios también es más fina y corta por eso se desprenden más fácilmente. Por último, respecto a la composición, los temporales tienen unas capas de dentina y esmalte dental más finas, por esta razón son más blancos.

A simple vista sabemos que los dientes de leche y los dientes permanentes no son idénticos, el tamaño y la cantidad es lo que los diferencia. Porque cada uno cumple una función en específico y, por lo tanto, necesitan ser distintos para dicho fin.
Hay ciertas diferencias entre los dientes primarios y los permanentes, aquí las detallamos:
- Cantidad de dientes: La principal diferencia entre ambos tipos de dientes es la cantidad. Un niño tiene un total de 20 piezas dentales, estos se caen para dar paso a los 32 dientes de adultos. A medida que el niño crece va haciéndolo su maxilar, entonces sus dientes de leche se van separando y así hay espacio para que salgan los dientes de adultos.
- Erupción de los dientes: Otra de las diferencias entre los dientes de leche y los dientes permanentes es que los primeros aparecen desde los 6 meses hasta los dos años de vida de los pequeños. Esto puede variar, porque algunos niños pueden tener la erupción alrededor del año, lo cual también es normal. Por su parte, los dientes permanentes aparecen a partir de los 6 años y hasta los 11-12 años.
- Anatomía de los dientes: Los dientes de leche son más pequeños que los permanentes. Esto es porque los infantes poseen una mandíbula más pequeña. Asimismo, su tamaño está acorde con la función de aprender a masticar los alimentos sólidos. Mientras que los dientes permanentes son más grandes, ya que los adultos poseen una mandíbula más grande para poder albergarlos. La raíz de los dientes primarios es más fina y corta que la de los permanentes. Los dientes de adultos tienen una raíz más gruesa y larga para que no se desprendan fácilmente. La pulpa también es de menor tamaño en los dientes de niños que en los de los adultos. Esto implica que las caries más pequeñas pueden llevar al nervio de los dientes de leche. Lo que causa inflamación del nervio o incluso infecciones. Los dientes de leche poseen una corona más pequeña y achatada, y tienen un cuello más estrecho. Esto se debe al tamaño que tienen dentro de la mandíbula. También son más suaves que los permanentes, por lo que son más susceptibles a las caries.
- La composición de los dientes: Los dientes de leche tienen una capa de esmalte dental y es muy delgada, puesto que el trabajo de estos será menor. Además de que la permanencia de los mismos es más corta. Los dientes permanentes tiene una capa de esmalte dental más gruesa, puesto que su función más fuerte que los de leche. La diferencia del esmalte entre la dentición temporaria y definitiva hace que los dientes de bebé se vean más blancos que los permanentes. Las piezas de adulto son amarillentas, aunque este factor puede variar según la genética, la limpieza y cuidado que le demos a los dientes.
Cuidado de los dientes de leche
La salud bucal en la infancia juega un papel fundamental en el desarrollo óptimo de los niños. Es esencial implementar hábitos de higiene bucal desde que aparece el primer diente. La higiene oral debe comenzar con el primer diente del niño.
El cepillado de los dientes debe comenzar con el primer diente de leche. Con el cepillo dental para bebés Curaprox, este cepillado es especialmente suave pero igual de eficaz.
Una vez que los dientes de leche comienzan a estar en contacto, el uso de hilo dental se vuelve necesario. La eliminación de la placa entre los dientes es crucial para prevenir caries y mantener las encías saludables.
Durante la etapa de los dientes de leche, es común que algunos dientes se aflojen antes de caer. Se aconseja no forzar la extracción de dientes aflojados. El cambio dental puede ser un momento de incertidumbre para los niños.
El cepillado de los dientes debe comenzar con el primer diente de leche. Con el cepillo dental para bebés Curaprox, este cepillado es especialmente suave pero igual de eficaz.
Conocer las diferencias entre los dientes de leche y los dientes permanentes, entiendes un poco mejor que el cuidado de ambos es muy importante. Es recomendable, incluso, comenzar a cuidar las encías de los bebés antes de que aparezcan los primeros dientes con un paño suave humedecido con agua. De ahí se pasa al uso de un cepillo dental de cerdas suaves con una pequeña cantidad de pasta con flúor al tener los primeros dientes. Y se recomienda que los niños vayan al odontólogo al cumplir el primer año de vida.
Es fundamental comenzar a cepillar los dientes de su hijo tan pronto como salgan los primeros dientes. La frecuencia debe ser dos veces al día.
Evitar la formación de caries en niños está en tu mano. Lava las boquitas de los niños, aunque todavía no tengan dientes en sus arcadas. Utiliza una gasa suave o un limpiador dental para bebés.
Es emocionante cuando a un niño pequeño se le cae su primer diente. Pero también se celebra cuando se le vuelve a caer; a menudo, incluso el Ratoncito Pérez viene con un regalito.
En conclusión, es necesario cuidar la salud dental de tu hijo desde que aparece el primer diente de leche.