Las muelas del juicio, también conocidas como terceros molares o cordales, son famosas por su potencial para causar molestias y problemas. Una de las complicaciones más comunes es la infección, que puede ser dolorosa y requerir atención dental inmediata. En este artículo, explicaremos las señales reveladoras de una posible infección en la muela del juicio, ayudándote a reconocer los síntomas y tomar medidas a tiempo.

Radiografía de las muelas del juicio.
Síntomas de una Muela del Juicio Infectada
Si tienes una muela infectada lo más normal es que te des cuenta rápidamente, debido a las importantes molestias que suele generar.
La principal complicación asociada con los terceros molares es conocida como pericoronaritis, que se caracteriza por la inflamación de los tejidos blandos que rodean la corona del diente durante su fase de erupción. La falta de espacio para la salida adecuada del molar o su erupción en una posición inclinada, provoca el contacto con el diente vecino, propiciando la entrada de restos de alimentos en el espacio creado cuando el tercer molar atraviesa la encía.
La falta de una higiene adecuada desencadena así un proceso infeccioso con los siguientes síntomas:
- Dolor Agudo y Continuo: La infección puede causar un dolor persistente en la zona de la muela del juicio. El dolor de muelas es un dolor serio, que persiste en el tiempo e incomoda notablemente, sobre todo, a la hora de comer o masticar. El dolor que empieza en la zona posterior de la boca puede irradiarse hasta lugares inesperados. No es raro que una persona se pregunte si una infección en la muela puede afectar el oído o incluso la garganta.
- Inflamación y Enrojecimiento: Ante los primeros síntomas de muelas del juicio infectadas, es muy común experimentar inflamación, enrojecimiento y sensibilidad al tacto en la zona. La infección puede causar una notable inflamación alrededor de la muela del juicio afectada. Esta hinchazón puede extenderse a las encías, las mejillas y otras áreas cercanas, causando molestias significativas. Si la infección se vuelve más severa, la inflamación puede extenderse a la cara y el cuello.
- Dolor de oído: Las muelas del juicio causan dolor de oído especialmente si la infección ha avanzado a los tejidos blandos cercanos o si existe formación de pus.
- Dolor de garganta: Sí, es completamente normal que una infección en una muela cause dolor en la garganta. Muchos pacientes explican que sienten como si tuvieran una amigdalitis, cuando en realidad la causa está en un cordal infectado.
- Absceso Dental: Una muela del juicio infectada puede provocar un absceso dental, que es una bolsa de pus que se forma alrededor del cordal afectado. El absceso es doloroso y requiere tratamiento por parte del dentista, ya que no suele curarse solo. En casos más graves, la infección puede extenderse y formar un absceso dental, que es una acumulación de pus.
- Sensibilidad Dental: La muela infectada puede volverse extremadamente sensible al calor, al frío o a la presión. La sensibilidad de los dientes por sí sola no es necesariamente un signo de infección de muelas del juicio. Pero si tenemos varios de los síntomas enumerados aquí y también encontramos que los dientes son sensibles al frío y al calor cuando antes no lo eran, eso sí podría deberse a una infección.
- Sangrado de Encías: Es probable que las encías infectadas sangren con facilidad, por lo general si las tocamos. Si notamos que nos sangran las encías después de comer o cepillarnos los dientes, esto implica que las encías podrían estar infectadas. Sangrado al tocar la zona donde se encuentra la infección.
- Trismus: Una infección en la muela del juicio puede causar trismus, una condición que dificulta la apertura de la boca.
- Inflamación de los Ganglios Linfáticos: La infección en una muela del juicio puede causar inflamación de los ganglios linfáticos en el cuello. Estos ganglios pueden volverse sensibles y dolorosos al tacto.
- Mal aliento o mal sabor de boca: Si tenemos mal aliento que no desaparece con una higiene adecuada, es posible que tengamos una infección dental o en las encías. Si experimentamos un repentino mal sabor en la boca, nos podría indicar que tenemos una infección y que el absceso donde se encuentra la infección simplemente se abrió.
- Fiebre: Desde fiebre y escalofríos hasta el clásico dolor de muelas, algunos de los signos más comunes para ayudar a detectar una muela del juicio infectada pueden ser preocupantes y molestos. La fiebre es la respuesta natural de nuestro cuerpo a una infección. Si tenemos fiebre, eso es signo de que nuestro cuerpo está tratando de combatir algo, que podría ser una infección de una muela del juicio.
- Dolor mandibular: Si tenemos dolor en la mandíbula o en los lados de la cara, podría deberse a una muela del juicio impactada o infectada. Debido a que las muelas del juicio están en la parte posterior y lateral de la boca, si tenemos una infección en una muela del juicio, lo más probable es que sintamos dolor en la mandíbula o en el costado de la cara.
MUELA del JUICIO SALIENDO con dolor e inflamada - Así se ve una PERICORONARITIS
Causas de las Infecciones de Muelas del Juicio
Las muelas del juicio pueden infectarse porque son más difíciles de limpiar. De ese modo, los alimentos y las bacterias podrían quedar entre los dientes y las encías. Las infecciones en las muelas del juicio no aparecen de forma espontánea.

Causas comunes de infección en las muelas del juicio.
Las muelas del juicio pueden infectarse por:
- Erupción Parcial: Las muelas del juicio a menudo no tienen suficiente espacio para emerger completamente a través de las encías. Este fenómeno, conocido como erupción parcial, puede crear pequeñas bolsas de tejido donde las bacterias pueden proliferar. Cuando quedan parcialmente retenidas, generan una puerta de entrada para bacterias que puede terminar en infección.
- Mala Higiene Bucal: Dado que estas muelas se encuentran en la parte más posterior de la boca, es más difícil limpiarlas adecuadamente. La forma y posición de las muelas del juicio dificulta mucho su limpieza. Al situarse tan al fondo de la boca, limpiar totalmente la superficie del diente, e incluso pasar el hilo dental entre las muelas, se vuelve algo complicado. La falta de una buena limpieza incrementa las posibilidades de que acaben apareciendo caries y, con ellas, molestias que pueden derivar en una infección más o menos grave.
- Caries: Las caries en las muelas del juicio son una causa común de infección. Debido a su ubicación, estas muelas son más propensas a desarrollar caries que otras piezas dentales.
- Traumatismos Bucales: Un golpe o lesión en la boca puede causar fisuras en las muelas del juicio, proporcionando una entrada para las bacterias. Las lesiones pueden ocurrir por masticar alimentos duros, accidentes o prácticas deportivas sin protección adecuada.
- Sistema Inmunológico Debilitado: Personas con un sistema inmunológico debilitado, ya sea por enfermedades crónicas como la diabetes o por tratamientos como la quimioterapia, son más susceptibles a las infecciones dentales.
- Dieta Alta en Azúcares: Una dieta alta en azúcares y carbohidratos puede contribuir al desarrollo de caries y, por ende, infecciones en las muelas del juicio.
- Predisposición Genética: Algunas personas tienen una predisposición genética a desarrollar problemas dentales, incluyendo caries y enfermedades de las encías.
- Falta de Visitas Regulares al Dentista: La falta de visitas regulares al dentista puede permitir que pequeños problemas se conviertan en infecciones graves.
¿Cómo Curar una Infección en la Muela del Juicio?
El tratamiento de una muela del juicio infectada generalmente se enfoca en eliminar la infección, aliviar el dolor y prevenir complicaciones posteriores. Queremos ayudarte a comprender los pasos necesarios para curar una infección en la muela del juicio y asegurarte de que recibas el mejor cuidado posible.

Opciones de tratamiento para una muela del juicio infectada.
Aquí te mostramos los pasos a seguir:
- Consulta a un Dentista: El primer paso para tratar una infección en la muela del juicio es acudir a un dentista lo antes posible. Lo más importante es buscar atención dental inmediata. Las infecciones dentales pueden empeorar rápidamente si no se tratan, por lo que es crucial actuar con prontitud. Si el dolor dental se produce a consecuencia de una infección en la boca es fundamental que un odontólogo experimentado participe en el tratamiento.
- Antibióticos: En muchos casos, prescribimos antibióticos para controlar la infección. El dentista puede recetarte antibióticos para controlar la infección. Estos medicamentos ayudan a eliminar las bacterias que están causando el problema. Los antibióticos se utilizan para reducir la inflamación y prevenir que la infección se propague a otras áreas. Es fundamental seguir las indicaciones del tratamiento y completar el ciclo de antibióticos para asegurarse de que la infección se resuelva por completo.
- Analgésicos y Antiinflamatorios: El dolor y la inflamación son síntomas comunes de una infección en la muela del juicio. Para aliviar estos síntomas, podemos recetarte analgésicos y antiinflamatorios. Para aliviar el dolor asociado con la muela del juicio infectada, el profesional de la salud dental puede recetar analgésicos.
- Higiene Bucal: Mantener una buena higiene bucal es crucial, incluso cuando tienes una infección. Es posible que te recomendemos enjuagues con agua salada o el uso de colutorios para ayudar a reducir la inflamación y mantener la zona limpia.
- Dieta Blanda: Evita los alimentos duros y pegajosos que puedan irritar aún más la muela infectada. Mastica alimentos suaves: Durante esta etapa, es posible que tengas dificultades para masticar debido al dolor o a la sensibilidad en la zona.
- Evaluación y Tratamiento Dental: Una vez que la infección esté bajo control, evaluaremos el estado de la muela del juicio. En muchos casos, el tratamiento dental es necesario para eliminar la fuente de la infección.
- Endodoncia (tratamiento de conducto): Si la muela del juicio puede salvarse, realizaremos una endodoncia para eliminar la infección en el interior del diente y conservar la pieza dental. Si la infección ha llegado al interior del diente (pulpa), es posible que se realice una endodoncia para eliminar la infección y salvar el diente.
- Extracción de la muela del juicio: En casos donde la muela del juicio está gravemente dañada o sigue siendo una fuente de problemas, es mejor extraerla. La extracción elimina la fuente de la infección y evita futuros problemas. En muchos casos, especialmente si la muela del juicio está impactada o no es funcional, se puede recomendar la extracción dental y una posterior colocación de implantes dentales. La extracción se realiza bajo anestesia local para asegurar que el procedimiento sea lo más cómodo posible para ti. En la mayoría de los casos, el dentista recomienda la extracción de una muela del juicio infectada.
- Citas de Seguimiento: Después del tratamiento, es importante programar citas de seguimiento para asegurarnos de que la infección se ha resuelto completamente y que estás sanando bien.
¿Cómo Prevenir una Infección en la Muela del Juicio?
Debido a que las infecciones de las muelas del juicio pueden ocurrir por la forma en que las muelas del juicio atraviesan las encías y por su posición en la estructura dental, es difícil prevenir una infección de las muelas del juicio. Pero hacerse limpiezas dentales con regularidad y cuidados de rutina pueden ayudar a prevenir infecciones.

La extracción de las muelas del juicio puede prevenir futuras infecciones.
Aquí te dejamos algunos consejos para prevenir una infección en la muela del juicio:
- Higiene Bucal Rigurosa: Llevar una higiene bucal rigurosa es esencial para preservar la salud de tus dientes y encías. Asegúrate de mantener una rutina diaria, que incluya el cepillado meticuloso y el uso regular de hilo dental, para prevenir infecciones y promover una sonrisa saludable. La higiene bucal es fundamental para prevenir infecciones en las muelas del juicio.
- Revisiones Periódicas con el Dentista: Programa revisiones periódicas con tu dentista para detectar y abordar cualquier problema dental en sus primeras etapas, además, contribuye a mantener una salud bucal óptima a largo plazo. Tu sonrisa merece cuidados constantes y atención profesional regular para mantener su resplandor y vitalidad.
- Extracción Preventiva: Se dan casos en los que, ante la previsión de problemas a corto plazo, se puede realizar una extracción. Para algunas personas que son propensas a contraer infecciones, podría ser más seguro eliminarlas que continuar con el riesgo de infecciones cuando no se puede limpiar el área.