¿Sueñas con una sonrisa perfecta? Los brackets son una de las opciones más populares para corregir la maloclusión, es decir, la alineación incorrecta de los dientes. Este tratamiento puede ayudarte a mejorar tu salud bucodental, tu autoestima y tu calidad de vida. Pero, ¿cómo es exactamente el proceso de llevar brackets? A continuación, te lo explicamos detalladamente.

Fases del Tratamiento de Ortodoncia con Brackets
Un tratamiento de ortodoncia conlleva un proceso en diferentes etapas hasta que se completan los movimientos dentarios necesarios para mejorar la estética, la función y la masticación.
En modo general, podemos distinguir seis fases de la ortodoncia, aunque también debemos contar la llamada ‘fase cero’, que es previa al propio tratamiento.
Los tratamientos de ortodoncia constan de diversas fases que permiten mover y alinear los dientes de forma gradual y segura, para lograr una sonrisa saludable y funcional.
Un tratamiento de ortodoncia se compone de varias etapas clave, que comienzan con una evaluación inicial y continúan hasta la fase de retención, cuyo propósito es mantener los resultados.
Entre 12 y 24 meses dura aproximadamente un tratamiento de ortodoncia. Pero ¿qué se hace durante todo ese tiempo para conseguir una sonrisa perfecta, tanto a nivel estético como funcional?
A continuación, te contamos las fases del tratamiento con brackets.
Fase Cero: Evaluación y Diagnóstico
La fase previa al tratamiento consiste en realizar un estudio de la boca del paciente, con el fin de proporcionar un diagnóstico preciso y poder planificar el tratamiento personalizado más adecuado. El primer paso es siempre una evaluación clínica completa.
El primer paso es concertar una cita con un ortodoncista. En esta cita inicial, el ortodoncista realiza una revisión detallada de la boca, toma fotografías, radiografías y, si es necesario, escaneos digitales. Este especialista en odontología se encargará de realizar un estudio completo de tu boca.
En esta fase se valoran aspectos como la posición de los dientes, la mordida, la salud de las encías y la estructura ósea. La fase de evaluación y diagnóstico es crucial para el éxito de cualquier tratamiento ortodóntico.
Durante esta etapa, el ortodoncista realiza un examen exhaustivo que incluye radiografías, fotografías y moldes de los dientes, con el fin de detectar problemas como maloclusiones, dientes torcidos o apiñados y cualquier otro problema estructural.
Con toda la información recopilada, el ortodoncista podrá realizar un diagnóstico preciso y determinar el tratamiento más adecuado para tu caso.
Fotografías extraorales e intraorales para analizar la simetría facial y posibles malposiciones dentarias.
Fase Activa del Tratamiento
Una vez planificado el tratamiento de manera individualizada, comienzan las fases de la ortodoncia en sí.
Una vez que el paciente acepta el plan, se programa la colocación del aparato ortodóncico. En el caso de brackets, esta cita suele durar entre 45 minutos y una hora. En tratamientos con alineadores, se entrega la primera serie de férulas junto con las instrucciones para su uso.
Durante el tratamiento, deberás acudir a revisiones periódicas con el ortodoncista. La frecuencia de las visitas dependerá del caso particular, pero suelen ser mensuales. Las visitas de control son fundamentales para comprobar que el tratamiento evoluciona según lo previsto.
En los tratamientos con brackets, se realizan ajustes mensuales o bimensuales: se cambian los arcos, se aplican nuevas fuerzas o se sustituyen gomas. Durante estas visitas, también se controla la salud de las encías y se resuelven posibles molestias.
1. Alineación y Nivelación
Tras la colocación de la ortodoncia, la primera fase consiste en alinear y nivelar las arcadas dentarias. Para ello se utilizan fuerzas ligeras y, en el caso de los brackets, se van cambiando o sustituyendo los alambres.
Durante las primeras semanas alineamos y nivelamos los dientes poco a poco. Para ello, utilizamos fuerzas ligeras a través de las cuales conseguimos corregir apiñamientos y discrepancias verticales.
Esta es una de las fases más rápidas y agradecidas, puesto que el paciente puede ver que sus dientes están colocados y bien puestos a nivel visual. La fase de alineación y nivelación es la primera etapa activa del tratamiento, en la que se colocan los aparatos ortodónticos, como los brackets o alineadores transparentes.
Este proceso puede durar varios meses y, durante este tiempo, el ortodoncista ajusta el aparato para que los dientes se muevan de forma gradual. Es importante que los dientes se muevan poco a poco para evitar efectos secundarios en el hueso y las encías.
2. Corrección de la Mordida y Relación Molar
Después de las primeras semanas de alineación y nivelación, es el momento de corregir la mordida. En esta etapa se corrige la mordida u oclusión y los dientes empiezan a encajar en la posición correcta. De esta manera, encajamos los dientes en su posición óptima.
La fase de corrección de la mordida es esencial para lograr un equilibrio funcional en la boca del paciente. Una mordida desalineada o una maloclusión, como la sobremordida, la mordida cruzada o la mordida abierta, puede causar problemas al masticar, hablar e incluso al respirar.
Para esta fase, el ortodoncista puede incorporar bandas elásticas que ejercen una fuerza suave y controlada, ayudando a que la mordida se ajuste progresivamente.
3. Cierre de Espacios
Una vez que la mordida es correcta, es el momento de cerrar espacios.
4. Acabado y Terminación
Una vez que los dientes están completamente alineados, se realizan pequeños ajustes para perfeccionar su posición. Lo último que hacemos antes de retirar los brackets son pequeños ajustes de refinamiento con la finalidad de obtener un resultado final perfecto.
5. Retirada de los Aparatos
Cuando el ortodoncista considere que las fases de la ortodoncia se han completado y que se han logrado los objetivos, será el momento de retirarla.
Fase de Retención
Cuando los dientes llegan al lugar correcto, se retiran los bracktes y se pone en marcha la fase de retención. Al finalizar el tratamiento, el ortodoncista retirará los brackets.
Con la retirada de la ortodoncia no termina el tratamiento. Aunque en algunos casos es la gran desconocida, sin duda, la fase de retención es una de las más importantes. Para asegurar los resultados y mantenerlos de manera prolongada en el tiempo es importante utilizar retenedores.
Durante dicha etapa, el dentista te colocará unos retenedores fijos y unas fundas para dormir, con el objetivo de evitar que tus dientes vuelvan a su posición inicial. Para mantener los dientes en su nueva posición, se utilizará un retenedor.
El retenedor puede ser fijo o removible. La fase de retención es el último paso del tratamiento de ortodoncia y es fundamental para asegurar que los resultados se mantengan a largo plazo.
Existen varios tipos de retenedores, algunos fijos y otros removibles, y el ortodoncista elige el más adecuado en función de las características del paciente y del tratamiento.
Gracias a ella, conseguimos mantener en el tiempo los resultados obtenidos con el tratamiento de ortodoncia.

Tipos de Brackets
Existen diferentes tipos de brackets: metálicos, de cerámica, de zafiro y linguales.
- Metálicos: El bracket más efectivo y corrector, clásico y resistente.
- Zafiro: Uno de los más estéticos, no sufre cambios de color.
- Linguales: 100% invisible, adherido a la parte interna de la dentadura.
- Invisalign: Comodidad y transparencia, alineadores removibles.
Muchas veces los brackets son elegidos según preferencias estéticas y es que, según los hábitos alimenticios de una persona, puede ser que se recomiende un material sobre otro. Lo que no siempre se tiene en cuenta con respecto al material de los brackets es que con el paso del tiempo algunos cambian de color por la alimentación e ingesta de líquidos como el café o bebidas con colorante. Por lo mismo, es importante tener un total conocimiento de los tipos de brackets que existen para poder elegir el que más se adecue a tus necesidades y gustos.
Tabla Comparativa de Tipos de Brackets
| Tipo de Bracket | Ventajas | Desventajas | Recomendaciones |
|---|---|---|---|
| Metálicos | Efectivo, resistente, corrige casi cualquier problemática dental. | Menos estético. | Para quienes buscan efectividad y resistencia. |
| Zafiro | Estético, alta resistencia, no cambia de color. | Más caro. | Para quienes priorizan la estética y la durabilidad. |
| Linguales | 100% invisible, alta tecnología. | Precio elevado. | Para quienes buscan máxima discreción. |
| Invisalign | Cómodo, removible, transparente. | Requiere uso constante (21 horas al día), puede teñirse con ciertas bebidas. | Para quienes buscan comodidad y flexibilidad. |

🔴Diferentes 𝗧𝗜𝗣𝗢𝗦 𝗗𝗘 𝗕𝗥𝗔𝗖𝗞𝗘𝗧𝗦 -¿Cual es mejor? (Metálicos, Autoligables, Esteticos y MUCHOS MAS)
¿Cómo Funcionan los Brackets?
Los brackets son los aparatos más utilizados en la ortodoncia para corregir los defectos en la posición de los dientes, así como en las posibles alteraciones de los huesos en los que estos se insertan.
Ahora bien, para entender como los brakets alinean los dientes, es necesario que primero conozcamos sus partes, las forma en la que se colocan, y el efecto que estos tienen sobre tus dientes.
Partes del Bracket
En los brackets podemos diferenciar 3 partes básicas:
- La base: Es la pieza sobre la que se coloca el cemento especial para adherirlo a la superficie del diente. La base lleva incorporada una malla, de manera que el cemento penetre a través de esas rugosidades. Su forma es curvada, para adaptarse a la morfología específica de cada diente.
- Las aletas: Son las partes que sobresalen hacia el labio, las cuales se encargan de sostener las ligaduras a su alrededor para formar lo que en odontología se conoce cómo el arco.
- El slot: Son los espacios que existen en cada una de las aletas. Hay uno vertical y otro horizontal, este último es donde se coloca el arco.
¿Cómo se Colocan los Brackets?
Los brackets se unen de forma directa al diente mediante adhesivos dentales. Ahora bien, existen dos técnicas para fijar los brackets a los dientes:
- Cementado directo: Se fijan uno por uno, cada bracket en cada diente.
- Cementado indirecto: Para esta técnica, primero se le toma un modelo en escayola de los dientes del paciente. Luego, tomando esto como referencia, se construye una férula transparente que se coloca al paciente en clínica, fijando todos los brackets a la vez.
¿Qué Efecto Tienen los Brackets en los Dientes?
Dependiendo de la forma del arco, y según se coloquen los brackets, estos puede ejercer sobre los dientes tres tipos de fuerzas, la cual generará un movimiento específico en la dentadura:
- Fuerza de primer orden: es la que resulta de la distancia entre la ranura del bracket y la superficie del diente. Proporciona ajustes horizontales.
- Fuerza de segundo orden: es la que resulta de la distancia entre la punta del bracket y el eje del diente, mediante dobleces en el arco hacia arriba o abajo. Esta permite ajustes verticales y correcciones de la inclinación axial de los dientes.
- Fuerza de tercer orden: también conocida como fuerza de torque, esta actúa sobre la posición de las raíces respecto a las coronas de los dientes en el sentido labio-palatino.
Las fuerzas ejercidas dependen de la forma de bracket seleccionado así como del arco de alambre empleado.
Recomendaciones Adicionales
Durante todo el proceso, es fundamental mantener una higiene bucal meticulosa. Es habitual experimentar pequeñas incomodidades tras la colocación del aparato o después de los ajustes. La presión que se siente en los dientes es señal de que están en movimiento. En el caso de los alineadores, las molestias suelen ser leves y transitorias.
Evita comer alimentos duros o pegajosos: Estos alimentos pueden dañar los brackets o desgastarlos.
Es totalmente normal experimentar algo de dolor o incomodidad en las primeras semanas después de la colocación de los brackets, ya que tus dientes y boca se adaptan al nuevo aparato. Durante ese tiempo también es posible que el dentista lleve a cabo algunos ajustes y reparaciones menores en los brackets, para garantizar que estén funcionando correctamente y se está realizando el movimiento dental deseado.
La duración del tratamiento de ortodoncia varía en función de la complejidad del caso, la edad del paciente y el tipo de aparato utilizado. En general, un tratamiento completo suele durar entre 12 y 30 meses.