Todos recordamos la emoción de perder nuestro primer diente de leche y la expectativa de encontrar una moneda debajo de la almohada. En muchos países, esta tarea recae en el Ratoncito Pérez, un personaje entrañable que nos ayuda a superar ese momento de transición. Sin embargo, las historias y personajes varían enormemente alrededor del mundo. ¿Quieres saber quién se lleva los dientes de leche de los niños en diferentes culturas?

El Ratoncito Pérez y sus Variantes en el Mundo Hispano y Francófono
El ratón o ratoncito Pérez es el encargado de recoger los dientes que se les caen a los niños en la mayoría de los países de habla hispana, a excepción de México, Perú o Chile donde se le llama el Ratón de los dientes. En Francia, Bélgica, Suiza, Luxemburgo, Argelia o Marruecos también existe un ratoncito que pasa a buscar nuestros dientes de leche. Sin embargo, desconocemos su apellido. Este se llama simplemente la petite souris (ratoncito).
En Argelia, Marruecos o Túnez, la petite souris convive con otra tradición: cuando el niño pierde su primer diente de leche, debe mirar al sol y pedirle que cambie su diente de asno (diente de leche) por uno de gacela (diente definitivo).

La Hada de los Dientes en el Mundo Anglosajón y Nórdico
En los países anglosajones cambian al ratoncito por un hada llamada Tooth Fairy (el hada de los dientes), pero el ritual sigue siendo el mismo. El niño debe colocar el diente de leche debajo de la almohada para que el hada de los dientes lo reemplace por una moneda. En los países nórdicos también tiene la imagen del hada.
Sin embargo, los noruegos y suecos tienen un sueño muy ligero y prefieren que no se les moleste mientras duermen. Cuando un niño pierde un diente de leche, lo deja en un vaso con agua para que tannfe (en Noruega) o tandenfee (en Suecia), venga a por él a cambio de una moneda. Además del hada de los dientes, tienen a Anna Bogle.
Según cuenta la historia, un duende llamada Anna Bogle perdió un diente jugando en el bosque. A Anna no le gustaba verse sin diente, así que decidió coger el de un niño. Sin embargo, como robar no está bien, el duende le dejó a cambio un poco de oro, o sea, dinero.

Tradiciones Únicas en Otros Países
En Turquía, los niños suelen enterrar los dientes de leche, sin embargo, no vale en cualquier sitio, ya que se cree que el lugar elegido podría determinar el futuro del niño. Por ejemplo, si queremos que el niño sea bailarín, lo enterarás cerca de una escuela de baile o si quieres que sea médico, en un hospital.
En China y gran parte de Asia, no hay ratoncito, ni hadas, ni ningún personaje que se le parezca. Si se cae un diente inferior, el niño debe lanzarlo al tejado o al cielo (imagínate si vives en un rascacielos). Si es un diente superior, se entierra o se pone debajo de la cama. Esto sirve para pedir que el resto de dientes nazcan fuertes y sanos.
Los niños sudafricanos sí esperan encontrar algo de dinero a cambio de su diente. Sin embargo, en lugar de dejar los dientes de leche bajo la almohada, los colocan dentro de las zapatillas.
EL RATÓN PÉREZ cuentos infantiles en español por COLETAS Y PACHETE
Orígenes del Mito
Se dice que el mito surge con el cuento La Bonne Petite Souris (1697) de la baronesa d’Aulnoy, una mujer de la nobleza francesa conocida por sus pequeños cuentos e historias. No obstante, el origen con el que más personas están de acuerdo se remonta al Palacio Real de Madrid en 1894, cuando el rey Alfonso XIII era todavía un niño, con el apodo cariñoso “Buby”. Cuando su hijo perdió su primer diente, la reina le pidió a Luis Coloma (un escritor y periodista) que escribiese un cuento como regalo para Buby.
Este mito es mucho más antiguo que el otro: se cree que surgió en el siglo X, en los países nórdicos.
La Ciencia Detrás de los Dientes de Leche
Leslea Hlusko es Profesora de Investigación en Paleobiología especializada en la dentición. Cuando me vine a Burgos con mi hija, que sigue teniendo dientes de leche, enseguida oí hablar del “Ratón Pérez”, el contrapunto a el “Hada de los dientes” (en inglés Tooth Fairy), que trae a los niños un pequeño obsequio cuando se les cae un diente de leche.
¡Invita a los niños a donar sus dientes de leche para que formen parte de la investigación en Atapuerca! Mi investigación se centra en los efectos genéticos que conducen a la variación dental.