La pérdida de piezas dentales, también conocida como edentulismo, es un problema bucodental común asociado principalmente al envejecimiento, aunque puede afectar a personas de todas las edades. Se caracteriza por la carencia total o parcial de dientes y puede tener serias implicaciones en la salud bucodental, así como repercusiones estéticas y emocionales en la persona que la padece.

Causas de la caída de los dientes
Existen numerosas causas que pueden provocar la pérdida de dientes, tanto en niños como en adultos. A continuación, se detallan algunas de las más comunes:
- Enfermedades periodontales: El avance silencioso de enfermedades bacterianas como la periodontitis complica el diagnóstico temprano y puede llevar a la pérdida de hueso y, eventualmente, de dientes.
- Caries: Cualquier infección en la boca es un riesgo para la salud, y una caries no tratada puede dañar severamente el diente, requiriendo su extracción.
- Traumatismos y fracturas dentales: Un golpe o caída puede causar la pérdida de la pieza dental de forma inmediata o requerir su extracción para garantizar la salud bucal.
- Bruxismo: A largo plazo, el rechinar de los dientes genera problemas de sujeción y desgaste, lo que puede resultar en la pérdida de piezas dentales.
- Causas congénitas o adquiridas: Algunas personas presentan mayor predisposición a sufrir enfermedades bucodentales o padecen de agenesia dentaria, es decir, la formación incompleta de la dentadura permanente.
Charla para niños sobre salud bucal
Consecuencias de la pérdida de dientes
La pérdida de un diente natural tiene serias implicaciones en la salud bucodental, así como repercusiones estéticas y emocionales en la persona que la padece:
- Disfunciones en la mordida: Los dientes adyacentes al espacio edéntulo tienden a desplazarse para ocuparlo, provocando problemas de alineamiento que transforman la oclusión.
- Predisposición a las infecciones: Un espacio hueco en la dentadura es una puerta abierta a gérmenes y bacterias.
- Funcionalidad deficiente: La dentadura tiene un papel fundamental en la masticación y la deglución.
- Dificultades en el habla: La pronunciación de algunos fonemas exige una determinada posición de la lengua con respecto a los dientes.
- Problemas estéticos y emocionales: La falta de dientes afea la sonrisa y envejece la expresión facial.

El Diastema: Separación entre dientes
Al hablar de dientes separados muchas veces pensamos en un niño sonriendo cuyos incisivos centrales no están del todo juntos. Se trata de un problema bastante común en los niños cuando aún conservan los dientes de leche. Es más, el 97% de los niños de hasta 5 años y hasta un 50% de los que tienen entre 6 y 8 años presentan diastemas.
Causas del diastema
Existen numerosas causas que provocan diastemas, tanto en los incisivos centrales superiores como en el resto de piezas dentales:
- Existencia de desproporción en el tamaño de las piezas: Esta condición recibe el nombre de microdoncia y como consecuencia hay determinados dientes que tienen un tamaño menor del habitual.
- Ausencia de un diente: Aunque en estos casos lo normal es presentar un hueco mucho mayor, lo cierto es que los dientes tienen la tendencia a ocupar el espacio que ha dejado una pieza faltante.
- Incorrecta relación en el tamaño de las arcadas: En caso de que el diastema se de entre los incisivos centrales superiores, puede ser que la arcada sea mayor de lo habitual. Al existir mayor espacio pero, sin embargo, el mismo número de dientes, estos tienden a mantenerse separados.
- Existencia de frenillo labial superior.
- Malos hábitos en la infancia: Aunque es una imagen normal la de un bebé chupándose el dedo pulgar o utilizando el chupete, extender esta costumbre muchos años puede causar malformaciones en su dentadura.
Es importante señalar que las separaciones entre los dientes no presentan un problema directo para tu salud bucodental, pero conviene estudiar cada caso. Desde el punto de vista estético, los diastemas sí pueden ser un problema para quien los padece pues suele ser causante de complejos.

Tratamientos para el diastema
Los tratamientos de ortodoncia son un método efectivo para cualquiera de los problemas que forman los diastemas. Es necesario tener presente que, en muchos casos, los espacios entre los dientes no se solucionan a través de un único tratamiento, sino con una combinación de dos.
- Carillas dentales: Las carillas dentales ofrecen una solución eficaz y con resultados muy estéticos. Proporcionan al diente la forma, el color y el tamaño deseados, además de contribuir a que la sonrisa del paciente sea armónica y natural.
- Frenectomía: La frenectomía es una cirugía mínimamente invasiva cuya misión es corregir el crecimiento anómalo del frenillo labial. Esta singularidad provoca un hueco localizado entre las dos paletas y, tal como sucedía con el punto anterior, es necesario combinar dos tratamientos.
Dientes de leche: Una etapa importante
Uno de los hitos más importantes de nuestra infancia es el recambio dental. Los conocidos dientes de leche aparecen, cumplen su función y más tarde caen para dar paso a los dientes permanentes.
Los dientes de leche son los primeros dientes que aparecen en la infancia. Desde el punto de vista clínico, se trata de dientes temporales que cumplen un rol claro, permiten masticar correctamente, ayudan en la pronunciación de sonidos y, sobre todo, guardan el espacio necesario para los dientes definitivos.
Durante esta etapa, se reemplazan 20 dientes temporales: 10 en la arcada superior y 10 en la inferior.
Caída de los dientes de leche
La caída de los dientes de leche es un proceso biológico perfectamente diseñado. A medida que los dientes permanentes comienzan a empujar desde abajo, se produce una reabsorción gradual de la raíz del diente temporal. Una vez que esta raíz desaparece por completo, el diente pierde su soporte y se vuelve móvil.
Es importante evitar cualquier práctica que intente forzar la caída de un diente, como atarlo con hilo o aplicar presión externa. Estos métodos pueden causar sangrado, infección o dañar la encía.

Diferencias entre dientes de leche y dientes permanentes
Los dientes de leche son visiblemente más pequeños y tienen raíces más delgadas y cortas. Dicha diferencia no es casualidad, es para adaptarse al tamaño de la mandíbula de un niño en crecimiento.
Los dientes temporales suelen ser más blancos o con un leve tono azulado debido a que contienen menos dentina, el tejido interno que da color al diente.
En los dientes de leche, las raíces están programadas para reabsorberse de forma natural con el tiempo. Este proceso permite que el diente se afloje y caiga sin dolor cuando el diente definitivo está listo para salir.
Prevención de la caída de los dientes
La mejor manera de abordar los riesgos del edentulismo es adelantarse al problema. Tanto las repercusiones funcionales como las estéticas suponen una pérdida de calidad de vida en los pacientes que han perdido una o más piezas dentales.
Hábitos preventivos
- Aplicar una correcta higiene bucal: Hay que lavar los dientes entre dos y tres veces al día, preferentemente después de las comidas. También es aconsejable pasar el hilo dental para eliminar cualquier resto de alimentos, tanto que haya podido quedar entre los dientes como en la zona de las encías.
- Seguir una dieta equilibrada: Una alimentación que sea deficiente en vitaminas y minerales, especialmente en vitamina D y en calcio, puede debilitar la estructura ósea de la boca y propiciar el movimiento y caída de los dientes.
- Dejar de fumar: El tabaquismo tiene consecuencias importantes sobre la boca. No solo genera mal aliento, sino que fumar puede ser fuente de diferentes tipos de cánceres en la cavidad bucal.
- Visitar al dentista periódicamente: Acudir al dentista con regularidad, para una revisión y eliminar la placa con una limpieza profesional, ayuda a que la boca esté sana. También permite detectar a tiempo posibles problemas y darles solución antes de que sea tarde.
- Vigila la dieta y no abuses de los alimentos ricos en azúcares.
- Presta atención a los cambios.
- Si practicas deportes de contacto o con un alto riesgo de impactos y caídas, utiliza los complementos adecuados para proteger tu dentadura.
Tratamientos para la reposición de dientes perdidos
Tras la pérdida de un diente o varias piezas dentales, es imprescindible visitar al dentista y reemplazarlos con una prótesis. De lo contrario, podrías sufrir un desplazamiento de los dientes vecinos.
La planificación del tratamiento bucodental adecuado pondrá fin a las consecuencias directas del edentulismo y a los riesgos médicos asociados.
- Implantes dentales: Es la cirugía empleada para la reconstrucción de la dentadura.
- Puentes o prótesis dentales fijas.
- Dentaduras postizas.
- Sobredentadura: Otra alternativa de prótesis removible que va colocada sobre los implantes y la mucosa oral.
No pierdas nunca la sonrisa. La caída de un diente, sea de forma accidental o como consecuencia de unas malas prácticas de higiene, tiene solución.
La periodontitis o piorrea: Una causa común de pérdida dental
La periodontitis o piorrea es una enfermedad multifactorial que se produce por las bacterias de la placa bacteriana, se agrava con el tabaco y debe existir además una predisposición genética para desarrollarla.
Las bacterias acumuladas de forma crónica en las encías producen inflamación, denominada gingivitis y, si esta se mantiene en el tiempo, provocará, además, recesión gingival, mal olor de boca o halitosis; si la gingivitis avanza y comienza la destrucción del hueso de soporte del diente se transforma en periodontitis, la cual presenta 3 fases: leve, moderada y severa.
Si no se trata en las primeras fases se transformará en terminal, produciéndose finalmente la movilidad y la pérdida de los dientes.
¿Cómo aparece la piorrea?
Si se mantiene una buena higiene dental y se es regular con el cepillado tras cada comida así como con el uso de la seda dental y los cepillos interdentales, la placa bacteriana se elimina. Pero si no la eliminamos, con el tiempo esa placa blanda y pegajosa se endurece formando el sarro.
Para la formación de sarro se necesita un sustrato sobre el que depositarse, que es la placa bacteriana, y su depósito comienza en la línea de las encías, es decir, en el punto en que la encía empieza a cubrir el diente.
Una vez esto sucede sólo una limpieza profesional realizada en una clínica dental puede eliminar de forma permanente el sarro.
El sangrado durante el cepillado dental es un síntoma de gingivitis y es necesaria la visita a la consulta dental ya que unas encías sanas no sangran.
Factores que favorecen la aparición de la periodontitis
- El hábito de fumar
- Los cambios hormonales propios de la mujer o el embarazo
- Enfermedades como la diabetes
- El uso de medicamentos que reducen la producción de saliva
- Factores genéticos
Tratamiento de la periodontitis
El tratamiento de la periodontitis o piorrea dependerá del punto en que se encuentre la enfermedad periodontal. Conlleva una fase de tratamiento activo que incluye lo siguiente:
- En su fase más inicial, se realizará una limpieza profunda que incluye un raspado de las raíces del diente con instrumentos mecánicos y manuales para eliminar el sarro adherido, y el alisado de la superficie radicular para permitir de nuevo la unión de la encía con la raíz dental.
- En algunos casos más severos puede ser necesario realizar una cirugía que consiste en despegar las encías para tener un acceso directo a las raíces, retirar totalmente el sarro y reducir o eliminar las bolsas periodontales.
- En los casos en los que existe pérdida de nivel de encía o pérdida de hueso deberemos optar por técnicas regenerativas como los injertos de tejido conectivos y/o los injertos de hueso.
Tras la fase de tratamiento activo, sigue una fase de mantenimiento donde se tiene como objetivo el control de la enfermedad a corto y a largo plazo. Al tratarse de una enfermedad crónica, necesita un seguimiento en la consulta dental de por vida para evitar la reactivación de las bolsas periodontales y la pérdida de hueso. Si no se tienen estos cuidados, se corre el riesgo de que la piorrea aparezca de nuevo tras unos meses.
Como ya hemos dicho, una correcta higiene bucal es fundamental para eliminar esa placa bacteriana que es la causa inicial de la enfermedad.

¿Es posible colocar implantes con periodontitis?
Por suerte, los grandes avances en el campo de los implantes dentales lo permiten en la mayoría de los casos. No obstante, la enfermedad tiene que estar controlada antes de poner el implante en cuestión ya que se trata de una enfermedad del hueso y las encías, no de los dientes. Por tanto, primero trataremos y controlaremos la enfermedad periodontal o piorrea e, inmediatamente después, colocaremos los implantes dentales.
También es necesario un estudio del estado general de la boca, especialmente de la densidad y la calidad del hueso donde se va a realizar el implante.
Tabla resumen de causas, consecuencias y prevención de la pérdida de dientes
| Causa | Consecuencia | Prevención |
|---|---|---|
| Enfermedades periodontales | Pérdida de hueso y dientes | Higiene bucal, visitas al dentista |
| Caries | Daño y posible extracción del diente | Higiene bucal, dieta baja en azúcares |
| Traumatismos | Pérdida inmediata o futura del diente | Protección dental en deportes |
| Bruxismo | Desgaste y problemas de sujeción | Férula de descarga |
| Malos hábitos | Malformaciones y pérdida dental | Evitar chupete y succión del dedo |