De acuerdo con los dentistas, es necesario cepillarse los dientes un mínimo de dos veces al día. Teniendo en cuenta que la mayoría de dentífricos tiene un contenido de unos 75 ml, esto significa que por lo menos una vez al mes necesitarás sustituir tu tubo de pasta dental por uno nuevo. También significa que un nuevo envase de plástico será desechado.
Según estimaciones, los plásticos de los que están compuestos los dentífricos tardan en descomponerse unos 500 años, desprendiendo millones de microplásticos a la naturaleza durante el proceso. ¿Necesitas más razones para pasarte ya a las pastas de dientes Zero Waste?
En esta guía para escoger una pasta de dientes Zero Waste queremos contarte, en primer lugar, por qué estas son una mejor opción a los dentífricos convencionales. Una de las ventajas de realizar tu higiene bucodental diaria con pastas de dientes Zero Waste es que, como su nombre indica, no generan residuos. Los envases no son plásticos y, en su lugar, se emplean otros materiales biodegradables como el cartón o 100% reutilizables o reciclables, como el vidrio.
Además, estas pastas dentales están formuladas con ingredientes 100% naturales y cero químicos. Por ejemplo, es común que estén libres de componentes de dudosa reputación como el flúor o SLS.
El flúor es un mineral natural que tradicionalmente ha sido incorporado a las pastas de dientes para fortalecer los dientes y prevenir las caries. No obstante, la faceta más controvertida de este ingrediente guarda relación con el hecho de que puede ocasionar fluorosis, un trastorno cosmético que afectaría especialmente a los niños.
Por su parte, el SLS es un sulfato que actúa como agente espumante. Al estar exentos de químicos y tóxicos, las pastas de dientes residuo cero no incorporan esta sustancia en su fórmula.
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4 Alternativas Zero Waste a los Dentífricos Convencionales
Anímate a llenar poco a poco tu neceser de productos de higiene sostenibles. He aquí 4 opciones de pastas de dientes Zero Waste para que digas sí a una vida sin plásticos.

Polvos dentales limpiadores
Mínima Organics es la primera pasta dental en polvo fabricada en España. Además, ha nacido este último año y ya está causando furor. Su cómodo formato no pasa desapercibido, así como tampoco su fórmula a base de ingredientes 100% naturales como el aceite de árbol de té o el extracto de salvia. Si quieres que tu boca quede con un sabor refrescante, te proponemos esta pasta de dientes en polvo ecológica con sabor a menta. No contiene sulfatos ni flúor y, algo que te encantará, ¡hace espuma! Recientemente hemos incorporado un nuevo sabor, con Flor de Sal de Ibiza Ecológica.
Otra alternativa son los polvos blanqueadores de Georganics, disponibles también en nuestra tienda online. Estos se encargan de reducir o eliminar las manchas de los dientes. Se presentan en diferentes sabores como el carbón activado, el árbol de té, naranja o hierbabuena.
El uso de los polvos dentales es muy sencillo. Solo tienes que humedecer el cepillo y untar las cerdas ligeramente sobre ellos hasta que se adhieran.
Pastas de dientes en formato sólido
Muy interesantes son las pastas de dientes en barra, cuya principal ventaja es su enorme duración. Este formato cunde mucho más que cualquier dentífrico convencional. Las pastas de dientes sólidas se distinguen, además, por estar libres de plástico. En su lugar, se presentan en un envase de cartón, por lo que es un producto totalmente biodegradable.
En el catálogo de Cero Residuo dispones de varias opciones como esta pasta de dientes en barra de menta. Contiene ingredientes naturales como aceite de oliva, aceite de coco, manteca de karité, manteca de cacao o aceite esencial de menta. Para usarla, solo tienes que frotar el cepillo ligeramente humedecido sobre la barra con movimientos circulares hasta que se empape de este producto.
Otra característica de las pastas dentales en barra es que no están sujetas a las restricciones en cuanto a transporte de líquidos que dictan las compañías aéreas. Son, por tanto, idóneas para ir de viaje.
Dentífricos en pasta
Y si te gustan los dentífricos en pasta, no tienes por qué renunciar a ellos. Simplemente, asegúrate de sustituirlos por su versión Zero Waste. Con estas pastas de dientes no echarás de menos las convencionales, dado que obtendrás idénticos resultados. Tus dientes y encías estarán bien cuidados gracias a ingredientes como la hierbabuena (con cualidades antisépticas), la menta inglesa (antibacteriana), el árbol de té (con propiedades curativas) o el carbón activado (blanqueante y limpiador).
Además, los dentífricos en pasta residuo cero no incorporan flúor, parabenos o SLS. Como esta pasta de dientes con hierbabuena, se presentan en un envase de vidrio con tapa de aluminio. Solo necesitas una espátula para la aplicación de la pasta sobre las cerdas de tu cepillo y podrás proceder como siempre a tu rutina de higiene bucodental.
Recientemente hemos incorporado una marca de pasta de dientes española con ingredientes naturales y ecológicos. Se llama Ítaca organics y está teniendo mucho éxito.
Dentífricos en pastillas
Una cuarta alternativa Zero Waste a las pastas de dientes convencionales son los dentífricos en pastillas. Estas cápsulas efervescentes están contenidas en un frasco (generalmente de vidrio), pero lo mejor de todo es que al ser individuales puedes simplemente disponer de aquellas que vas a necesitar si, por ejemplo, te vas de viaje. Sin duda alguna, ¡es el dentífrico que menos espacio ocupa!
Las pastillas no contienen flúor, SLS o glicerina. Además, son 100% veganas. ¿Cómo usarlas? Muy sencillo: mastica una tableta en la boca y cepíllate los dientes como acostumbras. En Cero Residuo contamos con varias opciones: pastillas de menta, de hierbabuena, de árbol de té, de carbón activado y de naranja. ¡Tú decides qué sensación deseas en tu boca!
Si estas involucrada/o con un cambio eco-lógico y te sientes plenamente consciente desde Mainbo te recomendamos que combines nuestro dentífrico Lagun siempre que puedas con una herramienta acorde, como por ejemplo nuestro cepillo de dientes sostenible y compostable 100% de bambú con las «cerdas de su cabezal veganas dupont 1010» realizadas en aceite de ricino componente vegetal con Cero aditivos de nylon o poliéster. Así es, efectivamente todo lo que introducirás en tu boca será 100% natural y vegetal además de sostenible.
El envase es un tarro de aluminio y por lo tanto puede ser reutilizado , es sostenible además de reciclable. Al tratarse además de un producto elaborado solo con ingredientes naturales no contamina el medio ambiente ni durante el proceso de elaboración ni tampoco al usarlo y desecharlo por el desagüe.
Historia del dentífrico
En la actualidad, cuidar nuestra higiene bucal es muy sencillo. Se ha universalizado el uso de un producto que conocemos como dentífrico, crema dental, pasta de dientes o pasta dental, que puede tener distintos sabores e incluso ser blanqueador y protector de las encías, entre otras muchas virtudes.
Hoy en día, basta con apretar un tubo para obtener la cantidad necesaria para cepillarnos con ella los dientes. Pero no siempre ha sido tan fácil. ¿Cómo se lavaron los dientes y qué utilizaron para ello las distintas civilizaciones?
De Egipto a Roma
La primera referencia que tenemos sobre algo parecido a la pasta de dientes viene de Egipto. Algunos antiguos textos de esta civilización hacen referencia a la existencia de un producto muy abrasivo (conocido como "clister") y dotado de un intenso sabor que se fabricaba con piedra pómez pulverizada, sal, pimienta, agua, uñas de buey, mirra y cáscara de huevo. En algunos casos, y para disimular la intensidad de los ingredientes, pero sobre todo para prevenir el mal aliento y mantener los dientes blancos, se incluían hojas de menta y flores.

Alrededor del año 550 a.C., en la antigua Persia también era práctica común limpiarse los dientes, acto que no era ajeno al aseo corporal. Los antiguos persas elaboraban una mezcla a base de una tintura y agua boratada que aplicaban en los dientes y encías con un pincel, accediendo, así, a todos los rincones y recovecos de la boca, incluidos los espacios interdentales, acto que en la actualidad realizamos con pinceles interdentales que comercializan muchas marcas y con hilo dental.
En el mundo grecorromano del siglo I a.C. era común el uso de productos naturales para lavarse los dientes. Incluso se llegó a utilizar la orina humana como dentífrico, ya que ésta contiene grandes cantidades de amoníaco, lo que permite una limpieza del esmalte gracias a sus propiedades químicas y blanqueadoras.
El médico latino Escribonio Largo creó una fórmula magistral que se convirtió en la primera "pasta dental" a base de vinagre, miel, sal y cristal muy machacado. Para su aplicación, se usaba una tela de algodón que se restregaba por los dientes. El botánico griego Dioscórides habla en su tratado Corpus Hipocraticum de cierto tipo de dentífrico elaborado con leche de mujer que se utilizaba mucho en Roma.
La Edad Media y el mundo Maya
En la antigua China, los dentistas inventaron una especie de cepillo de dientes. Para su fabricación se empleaban huesos y espinas de pescado.
Los árabes medievales utilizaron para la limpieza dental una mezcla de arena fina y piedra pómez como base de su higiene bucal, aunque descubrieron que era muy abrasiva y perjudicaba el esmalte. En la España del siglo XI, el médico y botánico toledano Ibn Wafid, daba, en su Libro de la almohada o Kitab al-Wisad, una receta para elaborar un dentífrico: "Hojas de menta, de albahaca, de membrillo, de melocotón, con una cantidad doble de hojas de rosa, y tierra jabonera de Toledo más hojas de cidra: se pulveriza todo, se pasa por tamiz y se usa".
En la Edad Media, la gente no tenía la costumbre de limpiarse los dientes. Este acto era una tarea reservada a los "dentistas". En aquella época, los "maestros de curar dientes y sacar muelas" utilizaban raspadores para eliminar el tártaro o sarro dental y aplicaban polvos dentífricos.
En el Nuevo Mundo, las civilizaciones precolombinas, como los mayas, emplearon sustancias naturales como la raíz de la Rauwolfia heterophyla willad, más conocida por este pueblo como chacmun, que se usaba para combatir la caries, la halitosis y las molestias dentales en general. Con el mismo fin, los mayas utilizaban diversos analgésicos bucales como las cenizas de iguana quemada viva, y el hollín pulverizado y envuelto en algodón en rama. Otro método usado por los mayas para la higiene bucal era el chicle, producto que se extraía de un árbol originario de las selvas del Petén, en Guatemala, y que conocían con el nombre de sicte.
El dentífrico moderno
Las modernas pastas de dientes tienen su origen en el siglo XVIII. Un dentista llamado Peabody fue el primero en modificar la composición original de la pasta, a la que agregó jabón. El primer dentífrico comercializado en forma de polvo o pasta envasado en una caja de cerámica apareció en Gran Bretaña a finales de ese siglo.
En 1850, un tal John Harris agregó un nuevo ingrediente a la composición: la tiza. En 1873, una firma norteamericana produjo en masa el primer dentífrico que se lanzó al mercado presentado en forma de polvo y envasado en un frasco de vidrio.
En 1892, el farmacéutico y cirujano dental Washington Sheffield Wentworth inventó la primera pasta dental tal y como la conocemos hoy en día, dentro de un tubo plegable. Sheffield bautizó a su pasta dentífrica con el nombre de Creme dentifrice. El nombre se lo sugirió su hijo Lucius, un gran aficionado a la pintura, al ver lo prácticos que eran los envases de colores para pinturas al óleo usados por los artistas.
El odontólogo Frederick McKay estudió un nuevo componente para la pasta dental tras comprobar que algunas personas presentaban pigmentaciones de color café en los dientes tras su uso continuado. Aquel nuevo compuesto era el flúor.
En 1950, una multinacional norteamericana desarrolló un proyecto de investigación encabezado por Joseph Muhler, de la Universidad de Indiana, para estudiar una nueva pasta de dientes en la que el flúor fuera uno de sus compuestos principales. Los estudios revelaron que los niños de edades comprendidas entre los 6 y 16 años reflejaron una reducción del 49% en el desarrollo de caries y los adultos presentaban una reducción del deterioro de los dientes en casi la misma proporción.
Hoy sabemos que el flúor es un elemento mucho más tóxico para los niños, y por ese motivo las pastas dentales infantiles tienen una tercera parte del flúor que podemos encontrar en las destinadas a los adultos.
Alternativas para reducir el uso de plásticos en el dentífrico
Si miras la etiqueta de cada uno de los productos que compras en el supermercado, en la mayoría de ellos vas a encontrar infinidad de elementos químicos que ni siquiera sabes pronunciar. Por otro lado, como casi todos los artículos que proceden de los supermercados, viene envasada en un tubo de plástico.
Multiplica este resultado por todos los miles de millones de personas que hay en el mundo. ¿Qué obtienes? ¿Y qué podemos hacer? Por un lado, para no comprometer nuestra higiene bucal, que es algo indispensable para disfrutar de buena salud y, por otro, para no poner en peligro al planeta con tantísimos plásticos desechados, lo ideal sería utilizar pasta de dientes natural sin plástico. ¿Habías oído hablar de ella?
Es probable que, al hablarte de pasta de dientes natural sin plástico, lo primero que hayas pensado sea en su eficacia. Lo que ocurre es que son altamente atractivos, por lo que juegan un papel importante en las campañas publicitarias de los productos.
Cuidar de tu dentadura y del planeta al mismo tiempo, ¡es posible! No obstante, ten en cuenta que el sabor de una pasta de dientes ecológica sin plástico no será tan pronunciado como el de una industrial. Esto se debe a la cantidad de potenciadores químicos que llevan estas últimas.
En cuanto a su modo de uso, basta con humedecer el cepillo de dientes y frotarlo en la pastilla sólida hasta que quede impregnado de producto.
En este caso, más que hablar de pasta de dientes natural sin plástico, hablamos de enjuague bucal ecológico. Se añade en un vaso con agua, la tableta se disuelve y ¡listo! Una de las marcas que las fabrica son Georganics. El envase contiene 180 tabletas, elaboradas a partir de menthol y bicarbonato de sodio.
Cómo fabricar tu propia pasta de dientes sin plástico
Por último, si quieres fabricar tu propia pasta de dientes sin plástico ni compuestos químicos, también es posible. Necesitarás:
- Aceite de coco: Beneficia a la flora intestinal y previene la candidiasis oral.
- Bicarbonato de sodio: Regula el pH de la boca que normalmente está alterado por los alimentos que tomamos.
- Arcilla blanca: Sirve para pulir nuestra dentadura de forma natural. Es rica en minerales, alcalina y ayuda a reducir la acidez.
- Aceite esencial: Siempre que sean aptos para nuestro consumo, ayudan a combatir problemas como la placa o la gingivitis. Puedes usar menta o lavanda, según tus gustos.
Mézclalo todo, déjalo reposar y ¡listo! Sea cual sea la opción que elijas, fíjate que está libre de químicos y materiales contaminantes. ¡Prevenir es mejor que curar!
El packaging sostenible de Colgate
Aprender a separar envases para reciclar es otra opción, porque el futuro del planeta está en nuestras manos y, si no hacemos pequeños cambios como este, estaremos comprometiendo la supervivencia de muchas especies que hoy habitan en él. Cada vez más marcas apuestan por la sostenibilidad a la hora de elegir su packaging, incluso las más consolidadas en el sector. Y es que no hay excusas: cada grano de arena cuenta para cuidar del medio ambiente.
El nuevo packaging sostenible de dentífrico de Colgate sigue siendo de plástico, pero es reciclable. De acuerdo con la marca, está hecho de polietileno de alta densidad, un material que entra dentro de la cadena de reciclaje.
Uno de los desafíos de Colgate era hacer un tubo que puedas estrujar de un material rígido. No fue su único desafío, si bien tuvieron que hacer que los tubos fueran delgados y cuya superficie les permitiera imprimir de forma fácil y rápida.
Una vez desarrollado por completo el nuevo packaging, toca introducirlo dentro de su cadena de producción: la firma espera que para 2025 el 100% de los envases de dentífrico de la casa sean reciclables.
Como marca líder en el sector, Colgate quiere que la transición no sea única, por lo que no van a licenciar este nuevo envasado.