¿Sabías que un tratamiento periodontal es el que previene y trata las enfermedades que afectan a las encías? La periodoncia es la rama de la odontología que se ocupa de las enfermedades que afectan a las estructuras de soporte de los dientes. En este artículo, explicaremos en detalle el proceso de realización de una periodoncia, desde la evaluación inicial hasta los diversos procedimientos y cuidados necesarios para restaurar la salud periodontal y mantener una sonrisa radiante.
Los tratamientos periodontales se realizan para prevenir o curar la retracción de las encías, la pérdida de hueso y evitar la caída de los dientes. La periodoncia puede incluir tratamientos de diferentes tipos de enfermedades, que pueden ir desde las más leves como la gingivitis hasta los más severos como la periodontitis.
La periodontitis es una infección de las encías que daña los tejidos y destruye el hueso que sostiene los dientes.
En muchas ocasiones, las personas que tienen enfermedades que requieren de un tratamiento de periodoncia lo desconocen. Por lo tanto, es vital la prevención y el diagnóstico temprano de la enfermedad.
La periodoncia es una rama de la que derivan diversos tratamientos en función de la gravedad y del tipo de enfermedad del paciente. En general, existe una gran variedad de tratamientos para mantener las encías y los dientes sanos, tanto quirúrgicos como sin necesidad de intervención.
Tratamiento periodontal básico para pacientes (gingivitis y periodontitis) - Tráiler
Fases del Tratamiento Periodontal
A partir de la evaluación inicial, el profesional determina qué tratamiento necesita el paciente. Las fases del tratamiento, por tanto, dependen de la evolución de la enfermedad.
Antes de proceder al primer paso del tratamiento periodontal, se analiza el estado de salud general del paciente, pues a veces es preciso remitir previamente al médico de cabecera.
El proceso específico de una periodoncia puede variar según las necesidades individuales de cada paciente.
El tratamiento personalizado será estudiado bajo prescripción médica.
1. Evaluación Inicial
En esta etapa, el periodoncista realizará un examen exhaustivo de las encías, los dientes y los tejidos de soporte. Durante la evaluación periodontal en niños, se llevan a cabo una serie de pasos para determinar el estado de salud de las encías y diagnosticar posibles enfermedades periodontales.
El primer paso en la evaluación periodontal es realizar un examen visual de las encías y los tejidos de soporte de los dientes. Además del examen visual, se utilizan herramientas de medición periodontal para evaluar la profundidad de las bolsas periodontales.
Estas bolsas son espacios que se forman entre las encías y los dientes cuando las encías se separan de los dientes debido a la presencia de bacterias. Además de la evaluación clínica, se pueden utilizar exámenes radiográficos, como radiografías periapicales y panorámicas, para obtener una visión más completa de los tejidos de soporte dental y detectar posibles anomalías o daños ocultos.
El estudio periodontal consiste en la medición de las bolsas periodontales que se producen por la acumulación de bacterias transformadas en calculo o sarro en la zona gingival.
Con la medición de la profundidad del sarro alojado en las encías se elaborará un diagnóstico acerca del grado de enfermedad periodontal del paciente.
El estudio periodontal incluye:
- Dientes ausentes.
- Profundidad de sondaje.
- Recesiones y/o pseudobolsas o agrandamientos.
- Nivel de inserción.
- Movilidad.
- Lesiones de furca.
- Problemas mucogingivales.
- Sangrado al sondaje y supuración.
- Índice de placa.
- Otros: frémitos, diastemas, caries, obturaciones, parámetros observados en radiografías pero no en boca, implantes dentales, presencia de prótesis fijas, etc.
2. Plan de Tratamiento
Una vez que se ha realizado la evaluación, el periodoncista desarrollará un plan de tratamiento personalizado basado en las necesidades individuales del paciente.
3. Tratamientos Periodontales No Quirúrgicos
Entre los tratamientos periodontales que no requieren cirugía, el más común es el de raspado y alisado radicular o curetaje. Los casos más leves pueden controlarse con limpiezas profesionales en la clínica, mientras que la presencia de sarro por debajo de la línea de las encías requiere técnicas como el curetaje.
Limpieza Bucodental Profesional: La limpieza bucodental profesional es la técnica adecuada para prevenir y tratar la gingivitis, una enfermedad que afecta al 90 % de la población. Es un procedimiento sencillo y rutinario que permite eliminar el sarro y las manchas superficiales del esmalte. Se aplican instrumentos ultrasónicos y polvo de bicarbonato perlado y se realiza un barrido profesional para llegar a las zonas más inaccesibles de la boca.
Curetaje Dental: Para casos de periodontitis es necesario hacer un curetaje dental con anestesia local, un tratamiento más profundo que la limpieza dental. El odontólogo eliminará la placa bacteriana acumulada con la ayuda de unos instrumentos llamados curetas (raspado).
Raspado y Alisado Radicular: Para eliminar el sarro y las bacterias de la superficie de los dientes y de debajo de las encías. Es el tratamiento mecánico que se aplica consiste en eliminar el tejido dañado de las raíces mediante el uso meticuloso de instrumentos manuales, sónicos o ultrasónicos, de modo que también se elimina la placa y el sarro.
Antibióticos: Controlan las infecciones causadas por bacterias.
Estos tratamientos los realiza la higienista empleando ultrasonidos y curetas manuales si es necesario, además de utilizar gel anestésico.

Curetaje dental: Eliminación de placa y sarro.
4. Cirugía Periodontal
Cuando la enfermedad está muy avanzada y la cureta no permite acceder bien a las bolsas periodontales hay que recurrir a una cirugía periodontal.
Algunos tratamientos periodontales requieren de intervención quirúrgica. Entre ellos, se encuentra el de recesión de las encías. Mediante un injerto de encías se repara el defecto de las mismas y se previene una recesión adicional y la pérdida ósea. En algunos casos, la encía cubre mucho los dientes.
La fase quirúrgica del tratamiento periodontal debe llevarse a cabo por cirujanos orales, ya que incluye cirugías resectivas, regenerativas y mucogingivales, así como una reevaluación de la enfermedad. Cada paciente necesita una intervención específica, que normalmente consiste en la eliminación de las bolsas periodontales, la regeneración del periodonto, el aumento de la encía y la cirugía preprotésica.
Cirugía Periodontal o Cirugía Periodontal a Colgajo: Levantando la parte de la encía afectada el periodoncista realiza un raspado y alisado de la raíz. Si el hueso ha sufrido pérdidas se puede moldear de nuevo.
Injertos de Tejido Blando: Lo más frecuente es utilizar parte del tejido del paladar o de la zona de las encías que no está afectada, para reforzar el tejido blando dañado. Se suele recurrir a esta técnica con el fin de detener la retracción de las encías.
Injerto Óseo: Si la periodontitis ha afectado al hueso que rodea a la raíz, se realiza un injerto óseo utilizando pequeños fragmentos de hueso propio, donado o sintético.
Regeneración Periodontal: Con la regeneración periodontal se persigue la recuperación de los tejidos que se hayan perdido, ya sean duros o blandos, al verse afectados por la enfermedad periodontal. Muchas veces la estimulación de la regeneración de los tejidos es un complemento de las cirugías. La aplicación de proteínas estimulantes de tejidos por medio de un gel especial sobre los dientes afectados. Y la regeneración tisular.
5. Mantenimiento y Cuidados Posteriores
Después de completar el tratamiento periodontal, es fundamental mantener una buena higiene bucal y seguir las recomendaciones del periodoncista.
El cuidado posterior y el mantenimiento adecuado después de someterse a un tratamiento de periodoncia son fundamentales para mantener la salud periodontal a largo plazo.
El objetivo de esta última fase es mantener los resultados obtenidos durante el tratamiento periodontal, así como evitar la recurrencia de la enfermedad y detectar precozmente nuevas lesiones periodontales.
Un buen mantenimiento periodontal es vital cuando aparecen afecciones en las encías de manera permanente.
Higiene Bucal Rigurosa: Mantener una buena higiene bucal es clave para prevenir la acumulación de placa bacteriana y evitar la recurrencia de la enfermedad periodontal. Cepilla tus dientes al menos dos veces al día con un cepillo de cerdas suaves y usa hilo dental diariamente para limpiar entre los dientes y debajo de la línea de las encías. Se centra en eliminar placa bacteriana y sarro, usar hilo dental y pulir cada diente.
Visitas Regulares de Seguimiento: Programa citas de seguimiento con tu periodoncista según las recomendaciones específicas. Estas visitas periódicas permiten al profesional monitorear tu salud periodontal, realizar limpiezas profesionales y evaluar cualquier signo de recurrencia o complicaciones.
Control de Factores de Riesgo: Identifica y controla los factores de riesgo que pueden contribuir a la enfermedad periodontal. Estos pueden incluir el tabaquismo, el estrés, una mala alimentación y ciertas condiciones médicas.
Comunicación Abierta: Si experimentas cualquier síntoma o cambio en tus encías o dientes, no dudes en comunicarte con tu periodoncista de inmediato.
Terapias de Mantenimiento Adicionales: Dependiendo de tu condición periodontal y las recomendaciones de tu periodoncista, puede ser necesario recibir terapias de mantenimiento adicionales, como limpiezas profesionales más frecuentes o tratamientos con antibióticos locales.
Recuerda que el cuidado posterior y el mantenimiento son esenciales para garantizar los resultados a largo plazo de tu tratamiento periodontal.

Mantenimiento periodontal para una salud bucal a largo plazo.
Recomendaciones Adicionales
- Usa un cepillo quirúrgico o de filamentos suaves, sobre todo en las zonas más sensibles.
- Sigue una dieta blanda hasta que desaparezcan las molestias.
- Para realizar esta correcta higiene, se recomienda cepillarse los dientes al menos dos veces al día durante dos minutos, por la mañana y por la noche, además de utilizar hilo dental una vez al día.
- Y para evitar que se acumulen bacterias en la zona más próxima a la encía, es necesario el uso del hilo dental o cepillo interproximal.
¿Es Doloroso el Tratamiento Periodontal?
Muchos de nuestros pacientes nos preguntan si estos tratamientos son dolorosos y la respuesta es no. El curetaje y la cirugía se realizan con anestesia local, así como algunos casos particulares de limpieza bucodental profesional.
Periodoncia y Otros Tratamientos Dentales
Ortodoncia: No se debe iniciar un tratamiento de ortodoncia cuando el paciente padece una enfermedad periodontal activa, es decir, con inflamación o infección. Sin embargo, en muchos casos esta se puede tratar y controlar, para después combinar con los aparatos correctivos adecuados (alineadores o brackets). Periodoncia con brackets: las personas que llevan ortodoncia sí pueden someterse a tratamientos periodontales. De hecho, los movimientos que realiza el aparato en los dientes pueden suponer la enfermedad periodontal.
Implantes Dentales: Con los implantes dentales sucede algo similar. Primero hay que controlar cualquier rastro de infección y valorar si la masa ósea es suficiente para sostener el tornillo.
Periodoncia en Diferentes Etapas de la Vida
Periodoncia para Pacientes Geriátricos: El tratamiento periodontal en la tercera edad sí es posible. El aumento de la gravedad de la periodontitis en pacientes geriátricos normalmente está relacionado con una larga exposición de los tejidos a los microorganismos de la placa bacteriana. Asimismo, los últimos estudios aseguran que, tanto la gingivitis como la periodontitis, pueden tratarse con éxito en esta población.
Periodoncia Infantil: Mucha gente piensa que la enfermedad periodontal es una patología que solo afecta a adultos, pero lo cierto es que cada vez es mayor el número de niños y adolescentes que presentan gingivitis, la primera fase de la enfermedad periodontal. Aunque la periodontitis es menos habitual que aparezca en esta población, también puede ocurrir. ¿Pueden sufrir los niños periodontitis?
Periodoncia en el Embarazo: Según datos clínicos, un alto porcentaje de mujeres embarazadas presenta inflamación de las encías en algún momento del embarazo. Además de ser muy cuidadosas en la higiene bucodental, es conveniente que las mujeres embarazadas acudan al odontólogo con mayor frecuencia para poder detectar la enfermedad periodontal desde sus inicios. Esta es otra de las cuestiones que se plantean nuestros pacientes.
La Importancia de la Prevención
La clave para evitar esta enfermedad es la prevención, pero ¿cómo llevarla a cabo?
La gingivitis se puede prevenir y revertir con una buena higiene oral y con la ayuda de profesionales como los odontólogos e higienistas, que pueden eliminar el sarro existente que provoca la irritación de las encías. Si no se trata, la gingivitis puede evolucionar a periodontitis.
La fase inicial se conoce como gingivitis, en la que sangran las encías, y es reversible. Pero si se deja avanzar, deriva en periodontitis o piorrea y entonces afecta al hueso, pudiendo desembocar en la pérdida de piezas dentales. La periodontitis se trata -y a veces requiere cirugía-, pero es irreversible.
Relación entre Periodoncia y Diabetes
Diferentes estudios científicos certifican que existe una relación bidireccional entre ambas patologías. Por un lado, la diabetes aumenta el riesgo de padecer periodontitis.
¿Necesitas un Tratamiento Periodontal?
¿Se te inflaman las encías o te sangran con facilidad? ¿Necesitas realizarte un tratamiento periodontal?
Si has comenzado a notar ciertas molestias en las encías, como inflamación o sangrado habitual, te recomendamos que acudas a un especialista en periodoncia para que evalúe el estado de los tejidos blandos y duros de tu dentadura.
Si se llega al punto de tener periodontitis, se hará un tratamiento para limpiar las bolsas alrededor de los dientes y evitar daños al hueso circundante.
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